martes, 2 de septiembre de 2014

La Mirada del Caballo Cochero (A.S.B)

La Mirada del Caballo Cochero


Hace unos días estaba sentado en pleno Parque de Bolívar en una banca que mira hacia la Catedral, como a las 4:00 p.m. Curiosamente en ese preciso momento, un imitador del Rey del Pop, Michael Jackson, deleitaba a la gente que pasaba y se quedaba mirándolo en pleno sol, con movimientos característicos del artista. 

Todas las personas miraban entusiasmados y quizás recordando al extinto ídolo, incluso yo también lo miraba. Pero de repente un poco aburrido del show y del gentío que empezaba a obstruir la visión, miré al frente. Al hacerlo me encontré con la oscura, triste y desesperada mirada de un caballo cochero. 


Se preguntarán  que cómo percibí todo eso y cómo fue posible que lo haya mirado de frente… Pero así fue, durante prolongados segundos me detuve en su mirada y pude percibir su dolor en medio de ese espectáculo  donde nadie más lo miraba, incluso el cochero que lo montaba, se encontraba extasiado viendo a Michael, riendo y disfrutando. En ese momento para mi desapareció todo alrededor y sólo me encontraba en ese juego de miradas desconsoladoras con el caballo, aunque en ese momento aprovechaba para descansar una de sus patas, que se sostenían sobe herraduras destruidas, así como su propia voluntad y espíritu. 


Recuerdo que siempre tuvo la idea del caballo como símbolo de libertad, corriendo y galopando sobre campos frondosos, como siempre aparecen en distintas publicidades y como nos lo han idealizado… dejando de pensar en los millones que murieron en las guerras históricas de hombres, algunos de ellos famosos por los “héroes” o vencedores que los cabalgaron, y que hoy en día sólo recordamos para llenar el crucigrama del periódico. 


Los animales frente al ser humano son seres indefensos, desde la pequeña hormiga hasta los feroces leones o tiburones… con todos ellos, históricamente hemos cometido crueles asesinatos por temores heredados o inducidos. Y todo eso es lo que históricamente demuestra nuestra brutalidad, inconsciencia y amnesia universal. Quien es cruel con un animal, es inevitablemente cruel con el mismo ser humano. Muchas veces cuando llevamos una “mascota” domesticada a la casa, son ellos los que nos enseñan valores como la lealtad, el amor incondicional y nos hacen rozar pequeños atisbos de nuestra humanidad. Lo digo porque siempre me han encantado los animales, he tenido tres mascotas, más otras en el camino de mi vida, de los cuales he aprendido mucho de cada uno… desde mi fallecida perrita Abril, hasta las tortugas, pollitos y pajaritos que alguna vez tuve, llegando a los dos perros que tengo actualmente, Igor y Leo, y otros apadrinados que tengo en otras casas… Todos  me han enseñado mucho, sobre la vida, el amor, la responsabilidad, la educación y la vida en general. Recordemos algo que mencionaba El Principito, domesticar no es dominar y ejercer poder sobre el animal, es crear lazos. Y así, como desde la casa lo hacemos con nuestras mascotas, cada persona que sea responsable de un animal, en especial si éste hace parte fundamental de su vida laboral, debería asumir esa enorme responsabilidad y debería educarse para poder tenerlo. Porque lo que demuestran la mayoría de nuestros cocheros, es una enorme falta de responsabilidad, de educación y humanidad. Y si, también es cierto que el gobierno local debe intervenir en estos momentos, que han demostrado ser otro grupo de insensibles, esto no le quita responsabilidad de quien maneja directamente al animal. Recuerda que tú también eres un animal, un mamífero con algunas ventajas fisiológicas y generales, pero que en nivel de importancia se encuentran en el mismo nivel y merecen respeto y consideración como un ser vivo, no tu sirviente ni tu esclavo. Ellos mismos deberían ser los que exijan garantías al gobierno local para lograr el adecuado cuidado de los animales, que representan un atractivo turístico y tradicional de la ciudad. Y de no hacerlo, el gobierno local debe actuar, y si ambos no reaccionan, ¿Dónde quedamos? Los que tenemos alguna pizca de humanidad, sensibilidad y nos duele la situación, debemos presionar de distintas formas para lograr un efecto. Así sea de forma radical. 


Hoy martes 02 de septiembre, he recordado a ese caballo indefenso que vi en el Parque de Bolívar hace unos días, al enterarme de la muerte de otro que cayó desplomado en plena vía el día de ayer, y murió. Pero esto empezará a cambiar, cuando tomemos un momento y apartar la vista del show, del espectáculo y de la moda, para realmente mirar a estos seres a los ojos… Puede que descubras nuevas cosas, sobre el animal y sobre ti mismo. 



A.S.B 


lunes, 1 de septiembre de 2014

Los Ejércitos (Evelio Rosero)

Comentario sobre el libro Los Ejércitos




Una de las novelas, o quizás la novela más importante del escritor colombiano, nacido en Bogotá, reciente ganador del Premio Nacional de Novela por su novela “La Carroza de Bolívar”.  

Personalmente, fue el primer libro que leí de Evelio Rosero, y fue hace algunas semanas, debido a la socialización en el Club de Lectura al que asisto, y fue una grata sorpresa, me gustó muchísimo. Literariamente es riquísimo. Aparentemente no pasa nada, pero al mismo tiempo pasa de todo, y gracias a la prosa maestra y el cuidado en el detalle de Rosero vamos cabalgando por las vivencias de los habitantes de ese pueblo, desde la mente y la perspectiva del señor Ismael, ese viejo profesor que conoce los pecados hasta del mismo cura del pueblo, jeje y que espía a su liberada vecina. 


En el tema de la guerra, en donde siempre es tan fácil caer en clichés o maniqueísmos, pocas veces se logra trasmitir con efectividad y desde un punto objetivo una situación... Recuerdo una frase que una vez me dijo mi amiga María Sixta, muy sabia ciertamente, de que "La realidad no se puede volver ficción hasta que haya pasado determinado tiempo". Ella lo afirmó en ese momento específicamente al caso Español, con la Guerra Civil Española, que aún tiene heridas abiertas, pero se podría trasladar al conflicto colombiano, que aún sigue latente y con las heridas aún sin posibilidad de cerrar. Es por esto, por el dolor y el rencor, que muchas veces a los artistas de la época se les dificulta, al parecer "ficcionar" la realidad con objetividad. Eso sí, como ya la historia nos ha demostrado, al menos que lo haga un genio o un excelente escritor. 


Rosero, hace algo que me encanta en forma general, tanto en el cine como en la literatura, y es despegarse de la imagen del héroe, y trasladarse directamente a la gente del común, a los espectadores invisibles y silenciados. Como cuando la joven periodista pasa por encima del viejo Ismael, y vuelve a regresar cuando este comete un acto aparentemente “heroico”.


Los Ejércitos que azotan al pueblo de Ismael, no tienen nombre ni rostro, se confunden entre ellos mismos, entre el ejército nacional, la guerrilla y demás grupos, ninguno se identifica especialmente, en el libro todos están expuestos bajo la misma luz, y para el pueblo que los padece, todos lo mismo. Aquí vendría una frase que alguna vez escuché en alguna película, “Que cuando tienes un arma en la mano, ¿cuál es la diferencia entre un policía y un bandido?” Más o menos dice así, pero la idea del mensaje, es retratar la situación de poder. Y nada mejor que un arma, para que los hombres aparenten tener algún poder en sus manos… el de vidas ajenas, el de sueños e infancias perdidas. 


Pero no es un libro totalmente trágico, hay diversos episodios cómicos, netamente ligados a la narración costumbrista, a la simple pero magistralmente descrita cotidianidad del pueblo y la gente del común, aunque la guerra y la nostalgia siempre se encuentran a la vuelta de la esquina… Así como la sombra de la muerte, que empapa en diversos pasajes la atmósfera del libro, a sus personajes y a su entorno, haciéndome creer en el tramo final de si estuviese leyendo a Rulfo con su pueblo de muertos de Pedro Páramo.    


Un episodio especialmente se queda grabado, cuando después de un descuido de Ismael y los mayores del pueblo, una pequeña y letal bomba cae en las manos de los niños que se divierten con ella inocentes, y luego Ismael de las quita y en un trayecto gélido y de suspenso, tras la emoción de los niños que lo siguen, intenta deshacerse del artefacto. Es una escena magistralmente narrada, así como muchos otros pasajes. 


En síntesis, Costumbrismo, sencillez en la prosa, pero excelentemente narrada e hilvanada. Sin dudas, un nuevo clásico en la literatura colombiana. 



 

9.5/10


Fragmento de Los Ejércitos:

"Hoy mi mujer sigue siendo diez años menor que yo, pero parece más vieja, se lamenta y encorva al caminar. No es la misma muchacha de veinte sentada en la taza de un baño público, los ojos como faros encima de la isla arremengada, la juntura de las piernas, el triángulo del sexo -animal inerrable, no-. Es ahora la indiferencia vieja y feliz, yendo de un lado para otro, en mitad de su país y de su guerra, ocupada de su casa, las grietas de las paredes, las posibles goteras en el techo, aunque revienten en su oído los gritos de la guerra, es igual que todos - a la hora de la verdad, y me alegra su alegría, y si hoy me amara tanto como a sus peces y sus gatos tal vez yo no estaría asomado al muro. Tal vez"

(Ismael, después de recordar cómo conoció a su esposa)



Boyhood (Richard Linklater)

Comentario sobre la película Boyhood


Película más reciente de Richard Linklater, el director de la famosa trilogía Antes del Amanecer, Antes del Atardecer y Antes del Anochecer, grabadas en tres distintas décadas. Pero Linklater tenía bajo la manga un particular proyecto iniciado desde el 2002, grabando durante 12 años, hasta el 2013, una película con los mismos actores y que mostraba el crecimiento del protagonista, y a la que llamó “Boyhood”, que fue estrenada este año en Sundance y Berlín, gozando de un excelente recibimiento de la crítica, logrando el Oso de Plata al Mejor Dirección en Berlín, y alzándose como una favorita en la temporada de premios. 

Hace poco tuve la oportunidad de verla, dura casi 3 horas, y entre los dos visionados que le realicé quedé un poco desconcertado. El inicio del filme es muy prometedor, y durante su transcurso hay escenas realmente muy bellas, cómicas, dramáticas y bien logradas, donde te es prácticamente imposible esconder una sonrisa de medio lado, o incluso completa. Hay un detalle que sorprende, y es como las escenas se grababan en cada año que pasaba durante los 12 años de grabación, tenemos oportunidad de ver detalles específicos de toda la pasada década, tanto los cambios en la cultura, las modas, como en la misma política, canciones del momento, etc. y todo, sin necesidad escenarios ficticios, todo es completamente natural y se te hace cercano y familiar. Por tanto, los que vivimos y hasta crecimos en esa pasada década podemos sentirnos identificados en varios aspectos y escenas. 


A pesar de que me gustaron varias cosas, debo confesar que en varios momentos y al final del filme, sentí momentos de aburrimiento y de que la trama se iba por momentos y de que nada se exploraba a fondo… Y para mí eso fue muy grave, porque muchas de mis películas favoritas tienen que ver con la infancia, la adolescencia y el crecimiento o la madurez, son etapas muy complejas y de mucho fondo, que en filmes anteriores se ha mostrado con gran maestría. En “Boyhood”, donde esperaba algo similar, creo que aunque se roza por momentos y hay una intención de abordar de forma general “momentos de una vida”, creo o al menos yo sentí ciertos temas tratados de forma muy superficial, y pensé quizás estar viendo fragmentos o capítulos incompletos de una serie de tv sobre el tema… algo que incluso creo que hubiese funcionado mejor, que tratar de meter todas esas horas de rodaje en un largometraje. Y en cuanto a las actuaciones, el joven Ellar Coltrane, quien tiene el peso del filme lo hace realmente bien, de forma muy natural, como me imagino que Linklater concibió que fuera, el resto del reparto también luce natural, y si tengo que destacar a alguien en especial, a Patricia Arquette, como una madre que nos deja una bella y dolorosa reflexión al final del filme. Y que de paso nos hace ver, que además de un filme sobre la infancia o el crecimiento o madurez de un ser, el inicio de la vida, también nos roza los momentos de decaida y decepción de la edad adulta... No sólo en la madré, sino que lo veremos en varios personajes mayores... Y también recuerdo varias escenas, como cuando la madre se lleva a sus hijos de uno de sus matrimonios fallidos, dejando a otras dos criaturas indefensas en el camino... Porque si hay algo que también encontraremos en el filme, desde el inicio, es la actitud de seguir adelante y dejar el pasado atrás... por más doloroso que sea para los mismos personajes o para las personas en su entorno... Transitando entre el pesimismo y el optimismo, como la misma vida se nos presenta...


¿Problemas en el montaje? ¿Quizás hubiese funcionado más corta? Puede ser… Pero no deja de albergarme cierto aire de decepción tras verla, aunque me hayan gustado algunas cosas. A pesar de sus virtudes, para mí no innova ni revoluciona nada, y por supuesto no es una Obra Maestra. Lo digo con cierta impotencia, ya que soy un gran admirador de los filmes de este género: infancia, adolescencia, familia, etc… Y lamentablemente este filme está lejos de la gran película que esperaba. Recomendación: A bajar esas expectativas, y disfrutar de los buenos momentos que tiene, y de las buenas intenciones de este autor tan obsesionado con el pasar del tiempo. Por todo esto: 


7/10


 

Trailer de Boyhood
Frases y Diálogos de la película





Ellar Coltrane



Patricia Arquette



Ethan Hawke


 
Ellar Coltrane



Ellar Coltrane



Ellar Coltrane

martes, 12 de agosto de 2014

The Wind Rises (Hayao Miyazaki)

Comentario sobre la película The Wind Rises


“The wind is rising...we must attempt to live” (Paul Valéry). Con esa frase inicia la aventura a la última película del gran maestro de la animación, Hayao Miyasaki. “The Wind Rises” (Kaze Tachinu), una bella y conmovedora película, basada en el personaje real de Jiro Horikoshi, el hombre que diseñó el avión de combate Zero, utilizado en el ataque a Pearl Harbor durante la Guerra del Pacífico. Pero la historia se centra en la niñez, los años de juventud y madurez profesional de Jiro, sus sueños y su enfrentamiento con la realidad.

Una historia con drama, romance, aventura, sueños, tristeza, decepción y amor a la vida, bellamente ejecutada y dirigida, con una estimulante banda sonora que acompaña con acierto y detalle cada secuencia, incluso en aquellas donde se ausentan las palabras. Es al parecer la última película que hará el maestro Miyazaki, y creo que aunque sigue manteniendo algunos elementos de su cine, ha hecho un filme un poco diferente al resto de su filmografía, y al mismo tiempo su trabajo más provocador y polémico. Simplemente con el personaje que escogió, le llovieron críticas, y es lo que me parece muy interesante, ya que el filme aunque algunos digan que hace apología a la guerra, a mí me pareció todo lo contrario, una sútil e incómoda crítica a la guerra, a un hecho histórico y a la destrucción de la creatividad y los sueños.

Creo que aunque haya magia, belleza y esperanza, es un filme con una alta dosis de drama bien proporcionada, dolor, crítica, un guión sólido donde aborda además de datos biográficos, el mismo entorno económico, político y cultural del Japón, como potencia emergente, entre muchos otros detalles, que quedan de telón de fondo en esta bella y triste historia de amor y de vida. Hay mucho por analizar, ya que no es un filme superficial, improvisado, ni sencillo, para lanzar diatribas arbitrarias, sino uno de los trabajos más maduros, ambiciosos y mejor logrados del gran director nipón, que desde hace tiempo pertenece al Olimpo del cine mundial. Muy recomendada.

 

8.5/10


 

Trailer de The Wind Rises

Frases y Diálogos de la película





Comentario sobre la película The Wind Rises



Comentario sobre la película The Wind Rises



Comentario sobre la película The Wind Rises



Comentario sobre la película The Wind Rises


jueves, 24 de julio de 2014

Lennon (David Foenkinos)

Comentario sobre el libro Lennon


Una de las últimas novelas del escritor francés David Foenkinos (La Delicadeza, 2009), fue esta biografía novelada de Foenkinos, sobre uno de sus mayores ídolos: John Lennon. Publicada en el 2010, precisamente un año después del enorme éxito de La Delicadeza, el autor galo decidió hacer una biografía diferente sobre la figura de Lennon. Y vaya que lo logró. En esta oportunidad se mete dentro de la piel de Lennon, y en una narración en primera persona le da vida al ex Beatle. Todos los acontecimientos que narra, desde su infancia, su fama, su éxito, su madurez y sus demonios, todos son verídicos; Foenkinos sólo trató de darle vida y atreverse a atisbar lo que pasó por su cabeza en cada uno de esos momentos narrados. Y el mismo autor lo ha reafirmado en varias entrevistas, todo es desde su propia perspectiva, pero trató de ser lo más fiel posible, tras el enorme conocimiento que ha acumulado sobre Lennon, de quien él mismo afirma que sabe casi todo sobre el difunto artista, y sobre las mismas composiciones del Beatle, que también afirma Foenkinos, que son muy anecdóticas y personales.  

A través de 18 sesiones, realizadas entre 5 años desde 1975, cuando John Lennon tenía 35 años y se había alejado de los escenarios y la vida pública, para dedicarse a su familia, en ese momento conformada por Yoko Ono y su hijo Sean, Foenkinos lleva a Lennon a repasar su vida, desde sus tristes recuerdos de infancia, con la muerte de su padre, el descuido de su madre y su incondicional tía, pasando por los primeros años de Los Beatles y el inicio de su relación con los otros adolescentes, Paul, Ringo y George, pasando por su vertiginoso despegue a la fama, la beatlemanía, etc.; hasta Yoko Ono, el declive de las relaciones entre los miembros de la banda, las peleas, las drogas, el receso, el cambio espiritual, la paz y su muerte. 


Aunque Foenkinos, un gran fanático de Lennon, es el que se mete en la piel de él, lo hace, lo escribe y lo narra de forma tan detallada y natural, que en muchos momentos parece que estuviésemos leyendo las declaraciones del propio artista. Y esto no sólo nos ocurre a los lectores normales, sino que muchos que conocieron a Lennon y han leído el libro de Foenkinos, han dado testimonio de la veracidad del pensar de John en determinados momentos. Aunque como todo, y el mismo autor lo recuerda, siempre es un intento, un acercamiento, porque nunca podremos saber lo que en realidad piensa un hombre o una persona.    


En el libro podemos acercarnos más a la vida íntima de Lennon, esa vida tras el mito de The Beatles, el grupo mítico que revolucionó la música. Conoceremos el verdadero hombre, con sus temores, traumas, defectos, miedos, sueños, ilusiones y anhelos. Según Foenkinos, la búsqueda de la paz al final de su carrera, tuvo más que ver con una búsqueda de su propia paz interior. Y la gran culpable de que John no haya muerto a los 27 años como muchos otros artistas, fue la misteriosa, polémica e incomprendida Yoko Ono. Foenkinos nos cuenta los inicios de esta historia de amor, y sus problemas, el tiempo en que Yoko Ono era repudiada por el mundo entero, por ser considerada la causante del rompimiento de The Beatles. Pero el autor no la muestra como una santa, al contrario, el primer acercamiento de la pareja fue en una exposición de arte, donde Yoko se acercó a John para que este le sirviera de mecenas para patrocinar su próxima exposición, además de confesarle que no conocía a Los Beatles. A John, le atrajo su misterio, su inteligencia, su creatividad, su arte y su dureza. Yoko era imponente, pero gracias precisamente a esa actitud, logró salvar a Lennon de su infierno en las drogas y la perdición del estrellato, además de hacerle ver que ya no estaba cómodo con el grupo y necesitaba expandir sus horizontes y descansar. Es así, como cuando en el 75 John se retira momentáneamente de la música, por condición de Yoko, para que criara a su hijo Sean, mientras ella trabajaba en sus obras. Este capítulo, o mejor dicho, esta sesión es realmente bella. Ya que John se adentra en las labores cotidianas, del hogar, ama a su pequeño hijo, mientras recuerda lo mucho que descuidó a su primer hijo Julian (quien tuvo con su primera esposa Cynthia), y se lamenta en sus recuerdos del tiempo que perdió con él. 


En síntesis, recomiendo la lectura de este libro y biografía novelada a los amantes de Los Beatles, de John, aunque también encontramos historias de los demás miembros, y a los que no lo conocen también, para quizás llegar a conocer un poco más a ese gran artista, que tantas pasiones despertó y sigue despertando en el mundo entero. Pasiones que incluso le llevaron a su lamentable asesinato a manos de un admirador, y el caso ya es conocido por todos. El resto es historia. En estas sesiones, en general recorremos su vida, sus reflexiones ya en la edad madura, que como dice en la introducción del libro, ocurrieron entre el 21 de septiembre de 1975 y el 7 de diciembre de 1980, en la víspera de su asesinato. Foenkinos, reconoce que Los Beatles y John siempre han estado en su mente, sólo tenía 6 años cuando se conoció la noticia de su asesinato, y eso lo marcó de por vida. La veneración del autor por este grupo es enorme y se extiende incluso en sus otras novelas, donde siempre hace mención del grupo o algunas de sus canciones, como ocurre en su bestseller: La Delicadeza. Y reconoce que mientras escribía el libro no dejó de escuchar sus canciones. Así que sólo me queda volver a recomendarlo a todos, es un experimento sencillo y sin pretensiones, hecho con mucho amor y respeto.  



 

7/10 




David Foenkinos

martes, 22 de julio de 2014

The Grand Budapest Hotel (Wes Anderson)

Comentario sobre la película The Grand Budapest Hotel


La más reciente película del reconocido y particular director estadounidense, estrenada a inicios de año en el Festival de Berlín, donde alcanzó el segundo premio en importancia: El Gran Premio del Jurado, es una deliciosa e ingeniosa comedia donde, como nos tiene acostumbrados, Anderson toma, escribe y dirige una historia y la nutre de su inconfundible estilo, que desde hace años ha desarrollado, transformándola en un sello de gran cine. 
En esta ocasión, cuenta una historia en tres tiempos, centrada la mayor parte en el pasado, en plenos años 30, un poco antes del inicio de la guerra, donde la acción tiene como eje central el Gran Hotel Budapest, un hotel de gran trayectoria y prestigio en el pasado, en donde todos los personajes se desenvolverán entre intrigas, venganzas, homicidios, condenas, amor y amistad.  


Me ha parecido una maravilla de principio a fin; Anderson sigue demostrando que puede coger cualquier historia y dotarla de su inconfundible y particular estilo, que acá alcanza nuevas cumbres. Mezcla de ficción con realidad, un guión brillante escrito por el mismo Anderson, que confesó haberse inspirado en los escritos del escritor austríaco Stefan Zweig, en sus escritos sobre la segunda guerra mundial, con una notable dirección, ambientación y montaje, donde abundan como es característico el estilismo, los encuadres simétricos y el perfeccionismo del director en las tomas uniformes, impecables y coloridas. 


Acompañado como siempre, con un reparto de lujo, con sus habituales colaboradores, pero donde se lucen especialmente, el gran Ralph Fiennes (que está de premios) y el otro grande F. Murray Abraham, que aunque no sale mucho en pantalla, cada vez que sale brilla, así como el resto del reparto. 


En síntesis, una aventura excelente e imperdible, divertida, sarcástica, con una gran profundidad dentro de todo el espectáculo con que Anderson adorna sus filmes. Muy recomendada, de lo mejor del año.  


8.5/10




 

Trailer de The Grand Budapest Hotel
Frases y Diálogos de la película




Comentario sobre la película The Grand Budapest Hotel



Tony Revolori



Jude Law



Ralph Fiennes



Edward Norton



Adrien Brody

domingo, 20 de julio de 2014

Limónov (Emmanuel Carrére)

Comentario sobre el libro Limónov



Llegué a Eduard Limónov a través de Emmanuel Carrére, y llegué a Emmanuel Carrére a través de “El Adversario”, una de sus novelas más conocidas, tras una búsqueda de escritores franceses contemporáneos. Luego de leer por medio de distintas fuentes los enormes elogios a su novela “Limónov” y algunas recomendaciones, me dio una enorme curiosidad por leerlo. Todo esto ocurrió en el año 2013, el año en que después de 2 años antes de haberse publicado en Francia, era traducido finalmente al español y publicado en España. Cuando a inicios del 2014 me enteré de que Emmanuel Carrére era uno de los invitados especiales al “Hay Festival”, el festival de literatura que se realiza en mi ciudad (Cartagena de Indias) y otras ciudades del mundo, me embargó una enorme emoción. Especialmente porque el libro no había llegado a Colombia. Afortunadamente, luego de los dos primeros días del Hay Festival pude finalmente encontrar y comprar el libro, había adquirido entradas a la presentación de Carrére en los últimos días del festival, y prácticamente estaba todo listo. El día de la presentación de Carrére, era como a las 3 o 4 p.m., había llegado con unos minutos de retraso, cuando me encuentro con la lamentable noticia de que el escritor había cancelado la presentación por un problema personal que le obligó a abordar un vuelo a su país ese mismo día en horas de la mañana. Naturalmente sentí un poco de decepción, y salí sin ganas de asistir a ninguno de los otros eventos. Toda esta introducción “triste” y “melancólica” y con algo de resentimiento con el autor, jeje, no podía imaginarme que serviría de buen antecedente para sumergirme en la historia de Limónov. Y obviamente al terminar el libro, tanto Carrére como Limónov, quedaron redimidos, y su simple firma o verlo y escucharlo por unos minutos quedaron en el olvido. 

Menciono que el resentimiento con el autor fue buen antecedente, porque Emmanuel Carrére confiesa en su libro que antes de empezar a escribirlo detestaba la figura de Eduard Limónov, por lo que temía sesgarse mucho en la narración. Afortunadamente en el proceso de investigación sobre la vida del escritor y político ruso, testimonio de conocidos y del mismo Limónov, pudo reconciliarse un poco con él hasta sentir compasión y admiración. Como queda sustentado en un fragmento del libro donde vemos un diálogo entre los dos escritores:


(…) El caso es que soy su biógrafo: le interrogo, él responde, cuando termina de responder se calla, se mira los anillos y aguarda la pregunta siguiente. Decido que no estoy por la labor de chuparme varias horas de entrevista así, que me las apañaré muy bien con lo que tengo. Me levanto, le voy las gracias por el café y el tiempo que me ha dedicado y en el umbral de la puerta me hace finalmente una pregunta:

-    Es extraño, de todos modos. ¿Por qué quiere escribir un libro sobre mí?
Me coge desprevenido pero le respondo sinceramente: porque tiene –o porque ha tenido, ya no me acuerdo del tiempo del verbo que empleé- una vida apasionante. Una vida novelesca, peligrosa, una vida que ha arrastrado el riesgo de participar en la historia.
Y entonces él dice algo que me deja de una pieza. Con su risita seca, sin mirarme:
-    Sí, una vida de mierda.

 

“Limónov no es un personaje de ficción. Existe y yo lo conozco”, menciona Carrére, quien realiza una biografía novelada donde se sumerge en la vida de Eduard Limónov, desde Ucrania en 1943-1967, lugar donde nació y creció en medio de una guerra, pasando por Moscú, Nueva York, París hasta Lefórtovo, Sarátov, Engels en los años de 2001-2003 donde sufre una condena en prisión por cuatro años, por supuesto intento de golpe de estado. Hasta el presente, donde Carrére menciona apartes de sus conversaciones y de cómo ha seguido la vida de Eduard. 

Carrére, con verdadera maestría construye esta novela biográfica, con una narración en tercera persona, combinado con sus intervenciones en primera persona, en apartes donde él aparece en la historia y la vida de Limónov, o para declarar su opinión e ideas sobre el personaje. Desde el inicio atrapa al lector con su prosa y su rigor periodístico, tendiendo en ocasiones a la crónica, como en la introducción donde menciona el asesinato de una mujer, Anna Politkóvskaia, en el espacio temporal entre 2006 y 2007, para en el siguiente capítulo retroceder décadas hasta el nacimiento de Limónov, y el inicio de la mayoritaria narración en tercera persona. 


Y ya con la vida del escritor ruso, Carrére explaya esa fascinante historia que parece una novela de ficción, con mucho cuidado, detalle, respeto y sin contemplación de abordar los momentos más dramáticos y tormentosos dentro de la vida de Eduard, que podrán constatar que son la gran mayoría de los casos. Limónov, un escritor, político y activista ruso, polémico, detractor, temerario, orgulloso, ambicioso y enemigo de Putin, entre otros adjetivos, que le permitieron llevar una vida muy activa y llena de aventuras, dramas, tragedias y distintas experiencias que le permitieron estar presente y partícipe en la acción política de los últimos años en Rusia, entre ellas por la creación del Partido Nacional Bolchevique. Algo realmente interesante, en estos momentos donde Rusia sigue siendo protagonista en el panorama mundial, y donde Vladimir Putin, enemigo de Limónov, sigue en el poder. Por esto, Carrére parodia en varias ocasiones la relación entre ambos personajes, con la frase al inicio del libro, a cargo de Putin, y la comparación al final que hace entre los dos personajes, resaltando sus semejanzas. 


Pero el gran protagonista de la novela, lo sabemos desde el inicio, “Limónov”, un personaje surreal y tan fascinante, un hombre cualquiera que se prometió a sí mismo ser un héroe, un gran escritor, una gran personalidad, pero en general un personajes tan bien construido, por Carrére y el mismo Limónov, que el lector se siente embrujado por su historia, y en muchos momentos identificado y asombrado ante tanta irreverencia y temeridad, hasta incluso llegar a sentir en otros momentos repulsión y odio por el mismo personaje. Algunos lectores deambularán entre el amor/odio, otros lo secundarán en todas sus acciones o se mantendrán casi neutrales como su biógrafo. Sin dudas, también puede representar una prueba de tolerancia la lectura del libro. Pero personalmente, es precisamente su ambigüedad y contradicciones la que me encantan, porque es la verdadera naturaleza del ser humano puesta en evidencia. 


Personalmente, he disfrutando enormemente de este libro, lo he degustado lentamente, y cuando ya veía que llegaba a las últimas páginas trataba de leer por capítulos, incluso a veces por páginas, para que no acabara. Como en la vida real de Limónov, hay una mezcla de todo en el libro, política, dramas humanos, romances tormentosos, fracaso, guerras, etc. Recuerdo vivamente con gran agrado la terrible relación con su primera esposa, y cuando se van juntos a Estados Unidos, buscando una mejor vida, y el episodio en la cárcel que también me pareció memorable, entre tantos otros. Quizás en una parte en el tramo final o en la mitad de la historia donde se ahonda en la política, el lector pueda sentirse apático y poco interesado, pero el mismo Carrére lo reconoce, confesándole al lector que de igual forma es necesario, porque como todo lo anterior forma parte de la vida del personaje central. Al final, he quedado muy interesado por buscar información sobre la vida de Limónov, y pueden encontrar en Google, que actualmente tiene 71 años y sigue siendo un importante activista político en Rusia y ver sus fotos, y sobre todo quedé muy interesado en leerme alguno de sus libros. Por lo pronto, lo recomiendo enormemente a todos aquellos que les guste la historia, la historia de los últimos años de Rusia, o simplemente a los amantes de la novela y la literatura, sin duda encontrarán una obra particular y valiosa con la que disfrutarán. 


8.5/10



Acá dejo algunos fragmentos de la novela:

Fragmento de Diario de un Fracasado:


“Vendrán todos. Los gamberros y los tímidos; éstos saben pelear. Los traficantes de droga y los que reparten los anuncios de burdeles. Los masturbadores, los clientes de las revistas y de los cines porno. Los solitarios que deambulan por las salas de museos o consultan en las bibliotecas cristianas y gratuitas. Los que tardan dos horas en tomar a sorbitos su café en los McDonald's y miran tristemente por el ventanal. Los fracasados en el amor, el dinero y el trabajo, y los que han tenido la desgracia de nacer en una familia pobre. Los jubilados que hacen cola en el supermercado, en la fila reservada a los que compran menos de cinco artículos. Los gamberros negros que sueñan con tirarse a una blanca de alta sociedad y como no lo conseguirán nunca la violan. El doorman de pelo gris al que le encantaría secuestrar y torturar a la hija insolente de los ricos del último piso. Los valientes y los fuertes que llegan de todos los confines para brillar y conquistar la gloria. Los homosexuales unidos de dos en dos. Los adolescentes que se aman. Los pintores, los músicos, los escritores cuyas obras no compra nadie. La grande y aguerrida tribu de los fracasados, losers en inglés, en ruso nieudáchniki. Vendrán todos, tomarán las armas, ocuparán una ciudad tras otra, destruirán los bancos, las oficinas, las editoriales, y yo, Eduard Limónov, iré en cabeza de la columna, y todos me reconocerán y me amarán” (Limónov)

Ciega de rabia, se dijo y le dijo al bebé que era un camelo todo lo que quisieran contarle sobre la ayuda mutua, la solidaridad, la fraternidad. “La verdad, no lo olvides nunca, mi pequeño Édichka, es que los hombres son unos cobardes, unos canallas, y que te matarán si no estás preparado para golpear primero”. (Madre de Limónov)