domingo, 22 de mayo de 2016

La forma de las ruinas (Juan Gabriel Vásquez)

Juan Gabriel Vásquez



Libro más reciente el reconocido escritor colombiano, Juan Gabriel Vásquez. Siguiendo con los temas que obsesionan al escritor, sobre la historia del país, desde “Los Informantes”, representando a la Colombia de los años 40 y la historia de los inmigrantes judíos que llegaron en medio de la Segunda Guerra Mundial; pasando por “La historia secreta de Costaguana”, donde retrocede en la historia para contarnos parte de la historia del país en el Siglo XIX; siguiendo con “El ruido de las cosas al caer”, donde retrataría parte de la violencia en Colombia de los años 80; y en “Las reputaciones”, donde seguiría abordando y escarbando sobre el tema de la violencia en el país, y otros temas que además lo obsesionan, como el pasado, la historia, la memoria y la realidad política y social del país. 

En “La forma de las ruinas”, Vásquez trata uno de los episodios que también le han obsesionado desde siempre, y que van totalmente ligado a sus temas de interés, como son la muerte de dos personajes importantes en la historia política del país: la del general Rafael Uribe Uribe y la de Jorge Eliecer Gaitán. Personajes que se presentan como elementos fundamentales para explicar gran parte de la historia de violencia del país. Pero de trasfondo en esta historia, Vásquez, quien por primera vez se incluye a sí mismo como personaje en una de sus novelas… y acá no es sólo un personaje, sino el narrador en primera persona, cuenta una experiencia personal de su relación con el Dr. Francisco Benavides y Carlos Carballo. Dos personajes que lo introducirán en una aventura investigativa y una revisión histórica, llena de teorías de conspiración, injusticias, personajes olvidados y una enorme sucesión de eventos, que fueron de vital importancia para la construcción de esta novela, y nos llevan a una incómoda conclusión sobre las realidades que conocemos y damos por sentadas, incluso en nuestra historia local.     

La novela, dividida en nueve capítulos, en sus dos primeros capítulos, nos introduce en cómo Vásquez conoce a estos dos personajes: El Dr. Benavides, un cirujano respetado, hijo de otro médico forense reconocido, que tiene entre sus tesoros personales la vértebra que pertenecía a Jorge Eliecer Gaitán, que guarda algunos secretos que alimentarán una teoría alterna sobre los verdaderos asesinos del político. Y el otro personaje, Carlos Carballo, otro hombre con historia y sus obsesiones, pupilo del padre del Dr. Benavides, y obsesivo con las teorías conspiratorias, le insistirá a Vásquez para que escriba un libro con la información que ha recopilado durante años… y que además guarda otras reliquias. 

Aparte de estos dos personajes, el tercero y principal (además de Uribe Uribe y Gaitán), es el mismo Vásquez, que se retrata a sí mismo, con sus virtudes y defectos, su curiosidad, su rigor investigativo, al tiempo que sus dudas, sus antipatías, y su intimidad con su propia familia. De hecho, en dos de los capítulos que siguen, Vásquez nos cuenta la decisión de irse del país, que coincide con el nacimiento de su hija… como escapando de la realidad, y evitando que sus hijos hereden la violencia y desgracia del país. El escritor, cuenta detalles de los libros que escribió en ese lapso como de ocho años, en su trabajo como profesor, etc… y su posterior decisión de regresar al país… y encontrarse de nuevo con la historia de Benavides y Carballo, de la que también había huido, para retomarla nuevamente.   

Y es así, como en los últimos cuatro capítulos, Vásquez nos sumerge en la investigación que realiza, tras la decisión de escribir el libro de Carballo… un proceso que aunque lo hace sin muchas ganas al inicio y con distintos objetivos, poco a poco lo va atrapando, y sobre todo, le va esclareciendo el verdadero sentido de la novela, que claramente es una iluminación que se mezcla con el propio sentido de su vida, y la de los otros personajes de la novela. 

La novela inicia de forma interesante, te ponen los elementos sobre la mesa, y ves que la historia tiene potencial. Pero hay algo que ocurre en los primeros capítulos, y es que esa mezcla entre los acontecimientos de los personajes de Carballo y Benavides, los detalles históricos, las teorías de conspiración, y los pasajes biográficos de Vásquez, a veces abruman, y no te permiten concentrarte en algo en específico, lo que hace que el lector, o lo que hizo que personalmente me aburriera por momentos. Por eso me demoré un poco leyéndola, sentía que no avanzaba, y me parecían muy repetitivos ciertos pasajes. Incluso pensé en abandonarla. En estos cinco primeros capítulos, en especial del 3 al 5, creo que hubiese editado un poco más y prescindir de cierta información, que al final me parece que no sirve de nada. Ya que la novela tiene más de 500 páginas… 

Sin embargo, en los cuatro últimos capítulos, del 6 al 9, cuyos títulos: La investigación, ¿Quiénes son?, El juicio y La forma de las ruinas, dan mucha más claridad sobre la historia, fluyen de forma más acertada y Vásquez saca lo mejor de sus virtudes como escritor. Desde la ambientación y el contexto histórico, hasta la reflexión de la realidad y los acontecimientos, que en este caso llegan hasta sus reflexiones personales y de su propia intimidad. En cierta forma, lo que ves más claro en estos capítulos, es la forma que Vásquez da a toda la información, al tiempo que llega la literatura y la poesía, que dentro de su estilo documental, plano, distante y realista, también recurre y se ayuda de la poesía.  

Por lo tanto, creo que es su obra más personal, y él mismo ha confesado que se tardó muchos años en decidir cómo escribirla, y que de hecho realizó varias versiones. Pues se nota la ambición y todo lo que quería abarcar, y quizás se le fue la mano por momentos, pero creo que al final logra una pequeña redención, porque la reflexión, la crítica y la exposición que realiza sobre los anteriores elementos, sobre nuestra historia y la veracidad de esta, sobre nuestro verdadero interés en los problemas de nuestro entorno y sobre la historia interminable de la violencia interna. Además de dejar abierta la puerta a la duda, al escepticismo, y rescatar uno de los verdaderos valores de la literatura desde sus inicios, el de alimentar las historias personales y colectivas, y por ende el de la sociedad en general… y el de aportar o contradecir a la historia, dando nuevas perspectivas y horizontes a las personas. Construir a través de nuestra historia, de nuestras ruinas… y darles forma.  


7/10



jueves, 19 de mayo de 2016

Soldados de Salamina (Javier Cercas)

Javier Cercas



Cuarto libro del reconocido escritor español Javier Cercas, publicado por primera vez en
el año 2001, y que se ha convertido en su novela más aclamada. 

La novela narrada en primera persona, pertenece y mezcla varios géneros literarias. Inicialmente me parece heredera del género popularizado por Truman Capote: la novela testimonio o novela de no ficción, además del uso de la historia, el periodismo y el testimonio personal. Cercas se mete de lleno en la historia, y como personaje de esta travesía que pone al descubierto su investigación, su apasionamiento por la historia que descubrió, sus frustraciones, parte de su intimidad y su talento como escritor. 

La historia de la novela en general, que también transcurre en varios tiempos cronológicos, presenta en su historia central, en los últimos meses de la Guerra Civil Española, cuando las tropas republicanas se retiran hacia la frontera francesa, cuando se decide fusilar a un grupo de presos franquistas, entre los que se encuentra Rafael Sánchez Mazas, uno de los fundadores de la Falange Española. Sánchez Mazas logra escapar del fusilamiento, y cuando se encuentra oculto entre matorrales es encontrado por un soldado, que decide al final perdonarle la vida. A partir de este momento, se desprenden los demás acontecimientos de la novela.  

La estructura de la novela se encuentra dividida en tres partes, tituladas: “Los amigos del bosque”, “Soldados de Salamina” y “Cita en Stockton”. En la primera parte, que inicia de forma magistral en su primera página, donde Cercas ya expone su situación emocional, profesional y creativa; Cercas realiza una introducción sobre el origen de su investigación, desde su encuentro con Rafael Sánchez Ferlosio, hijo de Rafael Sánchez Mazas, que le da ciertas pistas sobre la verdadera historia del escape del fusilamiento de su padre, y su posterior permanencia en el bosque, donde se encontró con unas personas que le ayudaron a sobrevivir, con la promesa de ayudarles cuando estuviese a salvo, gracias a su influencia política en el gobierno reinante. Esos fueron los “amigos del bosque”. En esta primera parte, que por momentos puede hacerse pesada, por la información histórica base con la que Cercas construye su investigación, los datos y el entorno geográfico y político de la época, es información necesaria para poder comprender la novela y el riguroso trabajo del escritor. 

En la segunda parte, “Soldados de Salamina”, que es en sí el resultado de la investigación y las entrevistas de Cercas a los amigos del bosque, a los diarios y a la comprobación de los datos suministrados; pero especialmente, es la novela que tenía pensado Cercas publicar inicialmente. En esta parte, que puede funcionar como una novela corta independiente, observamos la construcción literaria de Cercas con la historia antes y después del fallido intento de fusilamiento de Rafael Sánchez Mazas. 

Y en la tercera parte, “Cita en Stockton”, que para mí fue como el momento cumbre de la novela. Llega un momento en que Cercas se da cuenta, de que la historia de la segunda parte, la de “Soldados de Salamina” solamente, era un material pobre, y que le faltaba algo… por lo que nuevamente cae en depresión y bloqueo creativo. Al punto de decidir dejar el proyecto de la novela, y dedicarse nuevamente a su trabajo periodístico. Hasta que en una de sus entrevistas le toca entrevistar al ya reconocido escritor chileno Roberto Bolaño. Esta parte y las conversaciones con Bolaño, me parecieron excelentes y memorables. Además de que le sirve de inspiración para recuperar el interés de su novela, encontrar el nuevo rumbo que le dará a la historia, y especialmente, Bolaño le habla de un personaje que captura su atención: Miralles. Un veterano de guerra comunista que le servirá para complementar su historia, y las distintas voces que quería recoger… además de acercarlo al personaje que perdonó la vida a Rafael Sánchez Mazas.   

Las últimas dos partes, en especial la tercera y última, las leí como si estuviese leyendo un thriller. La dosificación de la información que hace Cercas, y el involucramiento que ya ha logrado con el lector, gracias a tu intimismo y su prosa precisa y poética, hace que el lector sienta lo que Cercas sintió y vivió en la historia. Siente la angustia, la decepción, la emoción, la sorpresa, la resignación y la alegría que el escritor describe que sintió al descubrir la historia. Porque al final, “Soldados de Salamina”, no era la historia de Rafael Sánchez Mazas, ni del soldado que le perdonó la vida, ni de los amigos del bosque, ni de la Guerra Civil Española, ni de Miralles… sino del propio Javier Cercas. Y como estos distintos elementos que mencioné anteriormente, sirvieron para devolver un gran escritor a la literatura, y a elaborar una excelente novela. 

Según palabras del propio Cercas: “La novela, básicamente, habla de los héroes, de la posibilidad del heroísmo; habla de los muertos, y del hecho de que los muertos no están muertos del todo mientras haya alguien que los recuerde; habla de la búsqueda del padre, de Telémaco buscando a Ulises; habla de la inutilidad de la virtud y de la literatura como única forma de salvación personal...»

Y eso es precisamente la grandeza de esta novela, que al final, al llevarnos en una travesía emocionante, nos interrumpe abruptamente con un final bello, fuerte y muy emotivo… además de una reflexión que nos detiene a pensar sobre lo que es verdaderamente importante conocer en una historia, sobre las perspectivas, las distintas lecturas, acontecimiento pasados que aún dejan huellas en el imaginario colectivo y sobre nuestros propios deseos y anhelos personales. 

En síntesis, una novela memorable e imperdible que nadie debería dejar de leer. Y si quizás estés apunto de desistir en la primera parte, ¡no desistas!, que el camino apremia… y con creces. 


9/10



Fragmentos de Soldados de Salamina: 


1.

(...)
El soldado le está mirando; Sánchez Mazas también, pero sus ojos deteriorados no entienden lo que ven: bajo el pelo empapado y la ancha frente y las cejas pobladas de gotas la mirada del soldado no expresa compasión ni odio, ni siquiera desdén, sino una especie de secreta o insondable alegría, algo que linda con la crueldad y se resiste a la razón pero tampoco es instinto, algo que vive en ella con la misma ciega obstinación con que la sangre persiste en sus conductos y la tierra en su órbita inamovible y todos los seres en su terca condición de seres, algo que elude a las palabras como el agua del arroyo elude a la piedra, porque las palabras sólo están hechas para decirse a si mismas, para decir lo decible, es decir todo excepto lo que nos gobierna o hace vivir o concierne o somos o es este soldado anónimo y derrotado que ahora mira a ese hombre cuyo cuerpo casi se confunde con la tierra y el agua marrón de la hoya, y que grita con fuerza al aire sin dejar de mirarlo. "


2.

"(...) yo no dejaba de pensar en Sánchez Mazas. Pronto llegué a una conclusión: cuantas más cosas sabía de él, menos lo entendía; cuanto menos lo entendía, más me intrigaba; cuanto más me intrigaba, más cosas quería saber de él. Yo había sabido —pero no lo entendía y me intrigaba— que aquel hombre culto, refinado, melancólico y conservador, huérfano de coraje físico y alérgico a la violencia, sin duda porque se sabía incapaz de practicarla, durante los años veinte y treinta había trabajado como casi nadie para que su país se sumergiera en una salvaje orgía de sangre. No sé quién dijo que, gane quien gane las guerras, las pierden siempre los poetas; sé que poco antes de mis vacaciones en Cancún yo había leído que, el 29 de octubre de 1933, en el primer acto público de Falange Española, en el Teatro de la Comedia de Madrid, José Antonio Primo de Rivera, que siempre andaba rodeado de poetas, había dicho que «a los pueblos no los han movido nunca más que los poetas». La primera afirmación es una estupidez; la segunda no: es verdad que las guerras se hacen por dinero, que es poder, pero los jóvenes parten al frente y matan y se hacen matar por palabras, que son poesía, y por eso son los poetas los que siempre ganan las guerras, y por eso Sánchez Mazas, que estuvo siempre al lado de José Antonio y desde ese lugar de privilegio supo urdir una violenta poesía patriótica de sacrificio y yugos y flechas y gritos de rigor que inflamó la imaginación de centenares de miles de jóvenes y acabó mandándolos al matadero, es más responsable de la victoria de las armas franquistas que todas las ineptas maniobras militares de aquel general decimonónico que fue Francisco Franco. 
Yo había sabido —pero no había entendido y me intrigaba— que, al terminar la guerra que había contribuido como casi nadie a encender, Franco nombró a Sánchez Mazas ministro del primer gobierno de la Victoria, pero al cabo de muy poco tiempo le destituyó porque, según se contaba, ni siquiera asistía a las reuniones del consejo, y a partir de aquel momento abandonó casi por completo la política activa Y, como si se sintiera satisfecho del régimen de pesadumbre que había ayudado a implantar en España y considerara que su trabajo había concluido, consagró sus últimos veinte años de vida a escribir, a dilapidar la herencia familiar y a entretener sus dilatados ocios con aficiones un poco extravagantes. Me intrigaba esa época final de retiro y displicencia, pero sobre todo los tres años de guerra, con su peripecia inextricable, su asombroso fusilamiento, su miliciano salvador y sus amigos del bosque, y un atardecer de Cancún (o del hotel de Cancún), mientras hacía tiempo en el bar hasta la hora de la cena, decidí que, después de casi diez años sin escribir un libro, había llegado el momento de intentarlo de nuevo, y decidí también que el libro que iba a escribir no sería una novela, sino sólo un relato real, un relato cosido a la realidad, amasado con hechos y personajes reales, un relato que estaría centrado en el fusilamiento de Sánchez Mazas y en las circunstancias que lo precedieron y lo siguieron."(...)


3.

(Conversación entre Roberto Bolaño y Javier Cercas)

Mira, te voy a decir la verdad. Durante años me cagué cada vez que pude en Allende, pensaba que la culpa de todo era suya, por no entregarnos las armas. Ahora me cago en mí por haber dicho eso de Allende. Joder, el cabrón pensaba en nosotros como si fuéramos sus hijos, ¿entiendes? No quería que nos mataran. Y si llega a entregarnos las armas hubiéramos muerto como chinches. En fin —concluyó, tomando otra vez la taza—,supongo que Allende fue un héroe.
—¿Y qué es un héroe?
La pregunta pareció sorprenderle, como si nunca se la hubiese hecho, o como si se la hubiera estado haciendo desde siempre; con la taza en el aire, me miró fugazmente a los ojos, volvió la vista hacia la bahía, por un momento reflexionó; luego se encogió de hombros.
—No lo sé —dijo—. Alguien que se cree un héroe y acierta. O alguien que tiene el coraje y el instinto de la virtud, y por eso no se equivoca nunca, o por lo menos no se equivoca en el único momento en que importa no equivocarse, y por lo tanto no puede no ser un héroe. O quien entiende, como Allende, que el héroe no es el que mata, sino el que no mata o se deja matar. No lo sé. ¿Qué es un héroe para ti?
Para entonces ya hacía casi un mes que yo no pensaba en Soldados de Salamina, pero en aquel momento no pude evitar el recuerdo de Sánchez Mazas, que no mató nunca y que en algún momento, antes de que la realidad le demostrara que carecía del coraje y del instinto de la virtud, acaso se creyó un héroe. Dije:
—No lo sé. John Le Carré dice que hay que tener temple de héroe para ser una persona decente.
—Sí, pero una persona decente no es lo mismo que un héroe —replicó en el acto Bolaño—. Personas decentes hay muchas: son las que saben decir no a tiempo; héroes, en cambio, hay muy pocos. En realidad, yo creo que en el comportamiento de un héroe hay casi siempre algo ciego, irracional, instintivo, algo que está en su naturaleza y a lo que no puede escapar. Además, se puede ser una persona decente durante toda una vida, pero no se puede ser sublime sin interrupción, y por eso el héroe sólo lo es excepcionalmente, en un momento o, a lo sumo, en una temporada de locura o inspiración. Ahí está Allende, hablando por Radio Magallanes, tumbado en el suelo en un rincón de La Moneda, con la metralleta en una mano y el micrófono en la otra, hablando como si estuviera borracho o como si ya estuviera muerto, sin saber muy bien lo que dice y diciendo las palabras más limpias y más nobles que yo he escuchado nunca... Ahora me acuerdo de otra historia.
Ocurrió en Madrid hace tiempo, yo la leí en la prensa. Un muchacho andaba por una calle del centro y de pronto vio una casa envuelta en llamas. Sin encomendarse a nadie entró en la casa y sacó en brazos a una mujer. Volvió a entrar y esta vez sacó a un hombre. Luego entró otra vez y sacó a otra mujer. A esas alturas del incendio ya ni siquiera los bomberos se atrevían a entrar en la casa, era un suicidio; pero el muchacho debía de saber que todavía quedaba alguien adentro, porque entró de nuevo. Y, claro, ya no volvió a salir. — Bolaño se detuvo, con el dedo índice se subió las gafas hasta que la montura rozó las cejas—. Brutal, ¿no? Bueno, pues yo no estoy seguro de que ese muchacho actuase movido por la compasión, o por vete a saber qué buen sentimiento; yo creo que actuaba por una especie de instinto, un instinto ciego que lo superaba, que podía más que él, que obraba por él. Lo más probable es que ese muchacho fuera una persona decente, no digo que no; pero puede no haberlo sido. Chucha, Javier, ni falta que le hacía: el cabrón era un héroe.


4.

"-No estoy escribiendo. -Contradictoriamente añadí-: Y no es una novela. Es una historia con hechos y personajes reales. Un relato real.
-Da lo mismo -replicó Bolaño-. Todos los buenos relatos son relatos reales, por lo menos para quien los lee, que es el único que cuenta."


5.

“¿Pues sabe una cosa? En la paz no hay héroes, salvo quizás aquel indio bajito que siempre andaba por ahí medio en pelotas... Y ni siquiera él era un héroe, o sólo lo fue cuando lo mataron. Los héroes sólo son héroes cuando se mueren o los matan. Y los héroes de verdad nacen en la guerra y mueren en la guerra. No hay héroes vivos, joven. Todos están muertos. Muertos, muertos, muertos.”


miércoles, 11 de mayo de 2016

Love (Gaspar Noé)

Gaspar Noé



Siguiendo con mis reseñas completas pendientes del pasado FICCI. Turno para la película más reciente del reconocido y provocador director franco argentino, Gaspar Noé (Irreversible, Enter the Void): “Love”. La vi en la sesión de media noche del festival, que contó con la presencia del director y su actriz en el filme, Aomi Muyock. 




Karl Glusman


Escrita y dirigida por Noé, la película que desde su anuncio y proyección fuera de competencia en Cannes ha despertado polémica, en realidad termina siendo una de las películas más flojas, gratuitas y menos transgresoras del director, apesar de algunos buenos momentos. En “Love”,  Noé cuenta la historia atemporal de una pareja de jóvenes, Murphy y Electra, a través de los recuerdos de Murphy que las recuerda con mucha pasión, tristeza y furia, luego de terminar la relación. Y como si se internara en los recuerdos y pensamiento de un hombre, el resultado de la mayoría de los recuerdos son escenas de sexo. En el presente, Murphy está con su esposa y su hijo, una situación propiciada por un condón roto, lo que desencadenó todos los acontecimientos del filme.



Aomi Muyock


La película tiene elementos recurrentes en la filmografía de Noé, el rojo predominante especialmente, las sombras y colores vivos contrastados con la oscuridad… hay escenas muy bien logradas, muchas de ellas eróticas, que no son para nada escandalosas sino muy poéticas. Pero el filme de Noé tiene varios problemas, a pesar de su interesante propuesta inicial. 



Aomi Muyock


Si bien, como estamos en los recuerdos de Murphy, trata de sugerir que los recuerdos en las relaciones desde el punto de vista de los hombres son puro sexo, hay escenas repetitivas, otras innecesariamente explícitas, que uno disfrutaría más viendo una porno, y no que te interrumpan la escena con el drama histérico de la pareja, jejeje. En ese caso, me recordó un poco a Nymphomaniac, donde también juegan con el porno, pero como filmes pornos son pésimos: uno, por la interferencia de la verborrea y la parte filosófica, y dos, por el drama de la relación de pareja. Así que, a nadie molesta todo lo que muestra, las penetraciones, mamadas, eyaculaciones, etc etc, pero más de dos veces, ya cansa… sobre todo porque nos lleva a otro problema, su duración: muy larga, creo que se pudo contar en una hora y no en dos, y le hubiese permitido ser más específico y claro en su propuesta o mensaje… lo que nos lleva a otro problema: son tantas las lecturas, varias de ellas interesantes sobre el filme… pero al analizarlas todas o ponerlas en el escenario, te das cuenta que ninguna es clara y tiene la fuerza necesaria que debería tener.



Klara Kristin


¿Qué el amor va ligado al sexo? ¿No existe el amor? Etc etc creo que le pudo servir mucho más a la película tener una ruta clara, ya que la propuesta inicial de plantear una historia de amor real, llena de sexo (algo muy normal en las relaciones pero que la mayoría de filmes no muestran), me pareció estupenda, pero la extensión de la idea y del metraje, creo que no ayudó a darle un ritmo y un resultado más contundente. Aún así, fue interesante verla, pero veo una idea con potencial, que al final no llegó a su éxtasis u orgasmo cinematográfico.

6/10



Trailer de Love







Aomi Muyock

miércoles, 4 de mayo de 2016

No Home Movie (Chantal Akerman)

Chantal Akerman



Retomando mis reseñas completas pendientes del pasado FICCI. Turno para una de las gemas, el documental testimonio de la fallecida directora belga, Chantal Akerman. Un documental dedicado a su madre, capturando a través de una cámara casera y conversaciones por medio de web cam, distintos momentos en la vida de su madre. Desde conversaciones personales hasta la terrible pasividad y monotonía de su vida, que precisamente registraría los últimos días de la vida de su madre, teniendo como único telón de fondo, el apartamento donde vivió en Bruselas… el lugar donde vivió toda su vida, luego de huir de Polonia en el año de 1938, por consecuencia de la guerra, y el lugar que precisamente elige su hija, la directora, para retratar el silencio, la rutina, la inercia, la vejez, las rondas de la muerte y el aislamiento personal del ser humano. 




Chantal Akerman


El documental participó en la Competencia del pasado Festival de Toronto en 2015, y nominada al Leopardo de Oro en el Festival de Locarno, donde fue abucheado por el público. Curiosamente luego de dos meses de su estreno en el festival en Suiza, en agosto de 2015, Chantal Akerman murió. Si en Locarno fue abucheado, en la proyección del FICCI más de medio teatro fue abandonando la sala poco a poco, algunos no resistieron el primer plano fijo de casi un minuto… algo realmente preocupante que habla de nuestra costumbre de ver imágenes rápidas, con movimiento, superficiales y fácilmente olvidables. Por lo que recomiendo, antes de verlo, saber un poco de la directora y su trayectoria, ya que Chantal Akerman no fue cualquier directora (como escuché a alguien posterior a la proyección que se refería a ella, alegando que lo que hizo esa “señora” no fue nada nuevo, y que ya se había hecho antes)… Akerman fue de las directoras europeas más importantes e influyentes de su generación, inspirando a varios de los mejores directores contemporáneos, ya que experimentó y rompió con el discurso cinematográfico, así como lo hiciese Godard. Por otra parte, es importante conocer algo sobre la historia detrás del documental, que no se explica, como es el lento desvanecimiento de la vida de la madre de Akerman, y las grabaciones que ella dejaba en su casa en Bruselas, o desde la cámara de internet, tratando de no dejar escapar ningún momento, como si presintiera que cada instante podía ser el último. Y por supuesto, la muerte de la madre de Akerman, y el posterior suicidio de la directora, pocos meses después de estrenar el documental. 



Chantal Akerman


El documental me dejó totalmente devastado… recuerdo haber salido de la proyección triste y sin fuerzas para seguir viendo ninguna otra película. Akerman le deja una puerta abierta a su intimidad y su misma alma al espectador, que bien puede ser valiente en adentrarse en el cuerpo de la cineasta mientras se analiza a sí mismo, o perderse en los planos fijos que al parecer no muestran nada… lo que insita a pensar y a verse a sí mismos… o a ponerse en esa situación… algo que a algunos asusta. Por supuesto, yo me dejé llevar por la propuesta y el experimento de Akerman, y aunque no fue fácil, ya que me parece en fondo muy triste y nos enfrenta a una no muy lejana realidad propia o cercana, ese acercamiento abrupto, salvaje y doloroso a la psicología humana, a la extinción del cuerpo/mente, a la enfermedad y la muerte, también representa una alta forma del arte. Y Akerman demostró que en su último trabajo, no sólo expuso su intimidad y su alma, sino incluso su misma vida. Muy recomendado, pero tener paciencia, y saber de antemano a que se va a enfrentar.

8/10


Trailer de No Home Movie







Chantal Akerman

Chantal Akerman

jueves, 28 de abril de 2016

De animales a dioses. Breve historia de la humanidad (Yuval Noah Harari)

Yuval Noah Harari



Obra más recientes del historiador y escritor israelí, Yuval Noah Harari, un joven profesor de historia de la Universidad Hebrea de Jerusalén, que saltó a la fama y al éxito editorial, gracias a esta obra: “De animales a dioses. Breve historia de la humanidad” o “Sapiens”: A Brief History of Humankind, traducida a más de 30 idiomas, y hasta llegó a ser publicitada en los Estados Unidos, por el creador de Facebook, Mark Zuckerberg. 

“De animales a dioses”, es un libro de historia, un ensayo, una novela, una tragedia, un texto apocalíptico… en fin, es tantas cosas en un solo cuerpo. Pocas son las personas que pueden narrarte la historia de forma amena, interesante e incluso divertida que cautive al lector… Yuval Noah Harari, es uno de ellos. Qué lucidez y qué sencillez para explicar un tema, a veces tan complejo o aburrido como la historia de la humanidad… Y creo que gran parte de ese mérito, es que Harari se sale de todos los moldes, confronta la historia, plantea interrogantes, cuestiona y lanza frases tan contundentes, que dejan en evidencia realidades que nos pueden apenar un poco, y que nos hace reflexionar sobre el verdadero papel del hombre en el mundo… y cómo pasamos de ser un animal como cualquier otro… a dominar a las demás especies. 

A través de cuatro partes, en que se divide la obra: La Revolución Cognitiva, La Revolución Agrícola, La unificación de la humanidad y la Revolución Científica, más un epílogo: El animal que se convirtió en un dios, Harari nos traslada a los inicios de la historia de la humanidad, y nos relata con fluidez, buen ritmo y un lenguaje sencillo pero efectivo, una gran historia: La de cómo nos convertimos en dioses. Un relato, como los mejores, lleno de drama, violencia, maldad, ideologías, fantasmas, destrucción, superación y poder… mejor dicho, los condimentos de cualquier gran historia. 

Pero no sólo brilla en Harari, su capacidad de contarnos la historia, sino su conocimiento y su investigación sobre esos pequeños detalles, expuestos de forma objetiva, que parece como si en cada página no estuviese revelando algo sorprendente. Algunos de esos detalles, quizás ya lo sabíamos, pero la misma realidad nos hace olvidarlos a diario… así que este texto también adquiere el carácter de revelación, lo que acrecienta aún más su valor. 

En síntesis, una obra imperdible y que todos deberíamos leer, para ampliar un poco más nuestro conocimiento sobre nuestro pasado, nuestra historia, la sociedad actual y sobre nosotros mismos.


9/10



Algunos fragmentos del libro: 


(...) Esta capacidad de hablar sobre ficciones es la característica más singular del lenguaje de los sapiens.
Es relativamente fácil ponerse de acuerdo en que solo el Homo sapiens puede hablar sobre cosas que no existen realmente, y creerse seis cosas imposibles antes del desayuno. En cambio, nunca convenceremos a un mono para que nos dé un plátano con la promesa de que después de morir tendrá un número ilimitado de bananas a su disposición en el ciclo de los monos. Pero ¿Por qué es eso importante? Después de todo, la ficción puede ser peligrosamente engañosa o perturbadora. A simple vista, podría parecer que la gente va al bosque en busca de hadas y unicornios tendría menos probabilidades de supervivencia que la que va en busca de setas y ciervos. Y si uno se pasa horas rezando a espíritus  guardianes inexistentes, ¿no está perdiendo un tiempo precioso, un tiempo que invertiría mejor buscando comida, luchando o fornicando? 
Pero la ficción nos ha permitido no solo imaginar cosas, sino hacerlo colectivamente. Podemos urdir mitos comunes tales como la historia bíblica de la creación, lo mitos del tiempo del sueño de los aborígenes australianos, y los mitos nacionalistas de los estados modernos. Dichos mitos confirieron a los sapiens la capacidad sin precedentes de cooperar flexiblemente en gran número. Las hormigas y las abejas también pueden trabajar juntas en gran número, pero lo hacen de una manera muy rígida y solo con parientes muy cercanos. Los lobos y los chimpancés cooperan de manera mucho más flexible que las hormigas, pero solo pueden hacerlo con un pequeño número de individuos que conocen íntimamente. Los sapiens pueden cooperar de maneras extremadamente flexibles con un número incontable de extraños. Esta es la razón por la que los sapiens dominan el mundo, mientras que las hormigas se comen nuestras sobras y los chimpancés están encerrados en zoológicos y laboratorios de investigación. (...)

(De animales a dioses, de Yuval Noah Harari)


"El primer hombre moderno fue Amerigo Vespucci, un marino italiano que tomó parte en varias expediciones a América en los años 1499-1504. Entre 1502 y 1504 se publicaron en Europa dos textos que describían dichas expediciones y se atribuyeron a Vespucci. Dichos textos aducían que las nuevas tierras descubiertas por Colón no eran islas en aguas de la costa de Asia oriental, sino todo un continente desconocido por las Escrituras, los geógrafos clásicos y los europeos contemporáneos. En 1507, convencido por estos argumentos, un respetado cartógrafo llamado Martín Waldseemüller publicó un mapamundi actualizado, el primero en mostrar que el lugar en el que las flotas europeas que navegaban hacia el oeste habían desembarcado era un continente separado. Después de dibujarlo, creyendo equivocadamente que Amerigo Vespucci había sido la persona que lo había descubierto, Waldseemüller dio nombre al continente en su honor: América. El mapa de Waldseemüller se hizo muy popular y fue copiado por otros muchos cartógrafos, lo que extendió el nombre que había dado a la nueva tierra... Existe cierta justicia poética en el hecho de que una cuarta parte del mundo, y dos de sus siete continentes, hayan recibido el nombre de un italiano poco conocido cuya única contribución a la fama es que tuvo la valentía de decir: "No lo sabemos"..." 

(De animales a dioses, Yuval Noah Harari)


“(…) Por todas partes surgían gobernantes y élites, que vivían a costa de los excedentes de alimentos de los campesinos y que solo les dejaban con una mera subsistencia. 
Estos excedentes alimentarios confiscados impulsaron la política, las guerras, el arte y la filosofía. Construyeron palacios, fuertes, monumentos y templos. Hasta la época moderna tardía, más del 90 por ciento de los humanos eran campesinos que se levantaban cada mañana para labrar la tierra con el sudor de su frente. Los excedentes que producían alimentaban a la reducida minoría de élites (reyes, funcionarios gubernamentales, soldados, sacerdotes, artistas y pensadores) que llenan los libros de historia. La historia es algo que ha hecho muy poca gente mientras que todos los demás araban los campos y acarreaban barreños de agua”.

(De animales a dioses, Yuval Noah Harari)



“La mayoría de las personas no quieren aceptar que el orden que rige su vida es imaginario, pero en realidad todas las personas nacen en un orden imaginado preexistente, y sus deseos están modelados desde el nacimiento por sus mitos dominantes. Por lo tanto, nuestros deseos personales se convierten en las defensas más importantes del orden imaginado. 
Por ejemplo, los deseos más apreciados de los habitantes modernos de Occidente están conformados por mitos románticos, nacionalistas, capitalistas y humanistas que han estado presentes durante siglos. Los amigos que se dan consejos a menudo dicen: “Haz lo que te diga el corazón”. Pero el corazón es un doble agente que por lo general toma sus instrucciones de los mitos dominantes del día, y que la recomendación “Haz lo que te diga el corazón” fue implantada en nuestra mente por una combinación de mitos románticos del siglo XIX y de mitos consumistas del siglo XX. La compañía Coca-Cola, por ejemplo, ha comercializado en todo el mundo la Diet Coke o Coca-Cola Light con el eslogan “Haz lo que sienta bien”. (…) Incluso lo que la gente cree que son sus deseos más personales suelen estar programados por el orden imaginado. Consideremos, por ejemplo, el deseo popular de tomarse unas vacaciones en el extranjero. No hay nada natural ni obvio en esa decisión. Un macho alfa chimpancé nunca pensaría en utilizar su poder con el fin de ir de vacaciones al territorio de una tropilla de chimpancés vecina. Los miembros de la élite del antiguo Egipto gastaban su fortuna construyendo pirámides y momificando sus cadáveres, pero ninguno de ellos pensaba en ir de compras a Babilonia o en pasar unas vacaciones esquiando en Fenicia. Hoy en día, la gente gasta muchísimo dinero en vacaciones en el extranjero porque cree fervientemente en los mitos del consumismo romántico” (…) 

(De animales a dioses, Yuval Noah Harari)



“El gran avance llegó con el cristianismo. Esta fe se inició como una secta judía esotérica que intentaba convencer a los judíos de que Jesús de Nazaret era el mesías tanto tiempo esperado. Sin embargo, uno de los primeros líderes de la secta, Pablo de Tarso, razonaba que si el poder supremo del universo tiene intereses y prejuicios, y si Él se había molestado en hacerse carne y morir en la cruz por la salvación de la humanidad, entonces eso era algo que todos deberían escuchar, no solo los judíos. Así, era necesario extender la buena nueva (el evangelio) acerca de Jesús por todo el mundo.
Los razonamientos de Pablo cayeron en terreno fértil. Los cristianos empezaron a organizar actividades misioneras extendidas y dirigidas a todo el mundo. En uno de los giros más extraños de la historia, esta secta judía esotérica se apoderó del todopoderoso Imperio Romano”. 

(De animales a dioses, Yuval Noah Harari)



“(…) La llegada de los españoles fue el equivalente de una invasión extraterrestre procedente del espacio exterior. (…) Los aztecas no supieron cómo reaccionar. Tenían dificultad en decidir qué eran esos extranjeros. A diferencia de todos los humanos conocidos, los extraños tenían piel blanca. También tenían mucho pelo facial. Algunos tenían el cabello del color del sol. Hedían de una manera horrible. (La higiene de los nativos era mucho mejor que la de los españoles. Cuando los españoles llegaron a México por primera vez, se les asignaron nativos portadores de quemadores de incienso para acompañarlos a dondequiera que fueran. Los españoles pensaron que se trataba de una marca de honor divino. Ahora sabemos, por fuentes de los nativos, que encontraron insoportable el olor de los recién llegados)”. 

(De animales a dioses, Yuval Noah Harari)



"Anteriormente ha habido períodos de calma relativa, como por ejemplo en Europa entre 1871 y 1914, y siempre han terminado mal. Pero esta vez es diferente. Porque la paz real no es la simple ausencia de guerra. La paz real es la improbabilidad de guerra. Nunca ha habido paz real en el mundo. (...)
En la actualidad la humanidad ha roto la ley de la jungla. Finalmente existe paz real, y no sólo ausencia de guerra. Para la mayoría de las organizaciones políticas, no hay una perspectiva plausible que lleva un conflicto gran escala en el plazo de un año. (...)
Los expertos han intentado explicar esta feliz situación en más libros y artículos de los que lector desearía leer, y han identificado varios factores que contribuyen a esto. El primero y principal es el coste de la guerra que aumentado de manera espectacular. El premio Nobel de Paz, para terminar todos los premios de la paz, deberían habérselo dado a Robert Oppenheimer y a sus colegas artífices de la bomba atómica. Las armas nucleares han convertido la guerra entre superpotencias en suicidio colectivo, y han hecho imposible pretender dominar el mundo con la fuerza de las armas. En segundo lugar, aunque el precio de la guerra ha ido aumentando, sus beneficios se han ido reduciendo. Durante la mayor parte de la historia, las organizaciones políticas se podían enriquecer al saquear o anexionarse territorios enemigos. La mayor parte de las riquezas eran los campos, el ganado, esclavos y oro, de modo que era fácil pillaría u ocuparlas. En la actualidad, la riqueza consiste principalmente en capital humano, conocimientos técnicos y estructuras socioeconómicas complejas como los bancos. En consecuencia, es difícil llevársela o incorporarla al propio territorio".

(De animales a dioses, Yuval Noah Harari)


sábado, 16 de abril de 2016

Boi Neon (Gabriel Mascaro)

Gabriel Mascaro


“Toro de Neón” como se traduce su título en español, es el segundo largometraje de ficción del joven y talentoso director, guionista, documentalista y artista visual brasileño, Gabriel Mascaron. Sus instalaciones como artista visual se han proyectado en los mejores museos del mundo, y sus primeros documentales, junto a su ópera prima “Vientos de agosto”, se estrenaron en importantes festivales, recibiendo reconocimientos y menciones especiales. 

Su versatilidad artística le ha permitido crear un estilo identificable, dando una gran importancia a la imagen, y su trabajo como documentalista, le ha permitido desarrollar su forma de rodar y capturar la cotidianidad. Y gran prueba de este desarrolla y su gran madurez, es su segundo largometraje de ficción, y la película de la que hablaré en este post: Boi Neón. 




Juliano Cazarré


Estrenada en el prestigioso Festival de Venecia, en la sección Horizontes, donde logró el Premio Especial del Jurado; también alcanzó reconocimientos en Guijón, La Habana, Río de Janeiro y el Festival de Cine de Toronto. Y por supuesto, en el FICCI, donde tuve la oportunidad de verla, donde logró el reconocimiento a la Mejor Película en la Competencia Oficial, con muchos méritos. 

Fue una de las grandes revelaciones del FICCI, y mi película favorita del festival. Me pareció una de las películas más originales y cautivadoras que he visto en años. Estupenda, original, divertida y emotiva. Cuando uno piensa que los temas tienden a repetirse, aparecen propuestas como estas para demostrarnos que el cine no dejará de reinventarse. 




Juliano Cazarré


“Boi Neón”, cuenta la historia de Iremar, un hombre que trabaja en las Vaquejadas, organizando los toros que serán derribados en el tradicional rodeo del noroeste de Brasil. Ireman vive en un camión que transporta los animales a los distintos shows; el camión es propiedad de Galega, una bailarina exótica y madre del pequeño Cacá, quienes además conviven con Zé, amigo de Iremar. La historia transcurre especialmente en la convivencia de estos personajes, su entorno y su cotidianidad. Además de las curiosas motivaciones de algunos de sus personajes, como Iremar, que a pesar del trabajo duro con los toros, tiene el sueño de dedicarse al diseño y confección de ropa para mujer.  



Crítica sobre la película Boi Neon


Experimento de intercambio de roles, transgresión en las reglas del género, exploración de la naturaleza de los cuerpos y la anatomía humana, la innerente animalidad del ser humano, crítica al machismo tradicional en Latinoamérica… estos entre otros temas, son los temas e ideas que deambulan en el fondo de Boi Neón, que son tan sutiles y se camuflan de forma tan perfecta con la cotidianidad de los acontecimientos, que si el espectador no descubre o acepta la invitación del filme, puede terminar decepcionado. Muchas cosas suceden, aunque no tengan un contexto específico o un orden lineal narrativo.   

Además, estas ideas que circundan en el filme, son acompañadas con una estupenda propuesta visual, desde símbolos estéticos que aparecen de forma onírica, hasta planos muy cuidados que reflejan de forma eficaz la atmósfera de la historia y el universo interno de sus vistosos personajes. Tiene varias escenas memorables y tan variadas, desde escenas con gran ternura y bellas, hasta escenas experimentales, muy realistas y sensuales… como una de las mejores escenas de sexo que he visto en el cine, entre muchas otras, que no dejarán indiferente al espectador. 




Juliano Cazarré



Gran propuesta visual, muy buen guión, dirección, fotografía, actuaciones y concepto general, que deja desconcertado al espectador, al mismo tiempo que maravillado. Una verdadera joya, y desde ya de lo mejor que veo en 2016. Una experiencia imperdible que le recomiendo a todos! Salí de la función, fascinado, impresionado y con una gran sonrisa. No hay que perderle el rastro a Gabriel Mascaro. 

9/10


Trailer de Boi Neón






Gabriel Mascaro

miércoles, 6 de abril de 2016

El hombre que amaba a los perros (Leonardo Padura)

Leonardo Padura




La novela más famosa del reconocido escritor, periodista y guionista cubano, Leonardo Padura. Publicado por primera vez en el año 2009, y en Cuba no llegó a publicarse hasta el 2011. Padura fue reconocido en el año 2015 con el Premio Princesa de Asturias de las Letras. 

El hombre que amaba a los perros”, cuenta diversas historias, en distintos tiempos y épocas, teniendo como eje central el asesinato del líder político y revolucionario ruso de origen judío: León Trotsky o Lev Davidovish. El asesinato a manos del militante comunista español, Ramón Mercader… Pero esa es sólo la historia de fondo o base, de que se desprenden los demás tejidos de la historia de Padura. 

Inicialmente, y si ordenamos cronológicamente la historia, encontramos la época de los años 30, en plena Unión Soviética, con el exilio de Trotsky y el régimen y la persecución de Iósif Stalin sobre Trotsky. Paralelamente a esa época, pero en otro lugar y perspectiva, encontramos la historia de Ramón Mercader en España, como militante en la Guerra Civil Española, su relación con su madre, Caridad, otra ferviente militante estalinista, y su reclutamiento para una misión muy importante para la Unión Soviética. 

Aparte de esas dos historias que transcurren en el mismo tiempo en distintos lugares del continente europeo, la otra historia de la novela, si se traslada a otra época, y es precisamente la historia que se remite al presente y que introduce a todas las historias. En esta, ambientada en plenos años 70 en el otro lado del continente, en Cuba, encontramos a Iván Cárdenas. Un escritor en desgracia, que es censurado por el régimen, debido a sus historias contrarrevolucionarias, que termina como corrector de textos en una revista veterinaria. Y dentro de esa época, el punto de conexión con el pasado, es un misterioso personaje, que un día Iván encuentra en la playa, paseando a dos imponentes galgos rusos. Iván se hace amigo del personaje, y lo empieza a llamar como El hombre que amaba a los perros, con quien establece una amistad, y poco a poco le empieza a contar la historia de Ramón Mercader, que al parecer fue amigo suyo en el pasado…  

Lo anterior, es sólo la base de la historia. Desde que empecé a leerla y descubrí su estructura, me pareció bastante ambiciosa, pero Padura poco a poco avanzamos, nos demuestra la soltura, destreza y fluidez con la que es capaz de tejer esta complicada historia dentro de varias historias, con episodios históricos verídicos, donde incluso también se sumerge en la psicología de sus personajes, en la atmósfera de las distintas épocas, y nos deja incluso espacio para reflexionar y criticar sobre la Cuba de los últimos años.

Me encanta la forma en que entrecruza las tres historias, las épocas, desde la Unión Soviética con el exilio de Trotsky impulsado por Stalin, y entrar a ser testigos de la terrible maquinaría dictatorial, de las persecuciones, las mentiras y esos momentos de la historia donde la verdad o la historia oficial se escribe, dándonos a entender que quizás nunca sepamos el verdadero curso de los acontecimientos de la historia. De igual forma, la historia de Ramón Mercader, el asesino de Trotsky, su formación ideológica y todas sus motivaciones, su trasformación o conversión al estalinismo, la tardía reflexión de la realidad, en fin, varios temas mezclados de forma tan asertiva y fascinante, que no podemos hacer otra cosa que dejarnos llevar por la prosa de Padura. Y finalmente la historia de Iván Cárdenas, quien sirve de instrumento para reflejar esa Cuba de la que no se habla mucho, su miseria, su represión, sus abusos… en fin, y lo increíble es que lo hace de forma muy sutil, mediante experiencias del propio personaje, de sus conocidos e historias que cuenta. 

Por todo esto, la novela en general me parece una gran inspección y expedición sobre los orígenes y los efectos del comunismo, y no sólo del comunismo, sino de aquellas corrientes ideológicas, políticas y sociales, determinadas por el poder. Por algo, en ese recorrido histórico de Padura por el Siglo XX, observamos el paso de momentos tan importantes como: La Guerra Civil Española, la Caída de la Unión Soviética, la Cuba Pos-revolucionaria, y la primera y segunda Guerra Mundial. De hecho, hay un episodio en la historia de Ramón Mercader, en plena Guerra Civil Española, donde conoce al gran escritor George Orwell, acá la dejo:    


"¿Ves a aquel gordo que arrincona a los extranjeros y les explica que todo lo que pasa aquí es un complot trotsko-anarquista? –le preguntó Orwell, y con disimulo Adriano observó al personaje-. Es un agente ruso… Es la primera vez que veo a alguien dedicado profesionalmente y públicamente a contar mentiras, exceptuando a los periodistas y políticos, claro."


Además de ese episodio, es grato conocer también momentos de la vida de otros personajes famosos, importantes en estas historias, como la de Frida Kahlo y Diego Rivera en México, que dieron posada a Trotski en su famosa Caza Azul, la aparición de Orwell, y una pequeña mención a Sara Montiel, quien fue a visitar a Ramón Mercader, acompañando a un agente u oficial ruso. 

Y como siempre los títulos son importantes para mí, el de El hombre que amaba a los perros es interesante y muy efectivo, ya que todos sus personajes principales tienen ese punto en común, su amor a los perros. Desde León Trotski, hasta Ramón Mercader, que la hereda un poco de Trotski, y finalmente Iván Cárdenas, que al fin y al cabo trabaja con el tema veterinario. Por lo que me parece un punto en común acertado y curioso para simbolizar también esta unión de historias. 

En definitiva, una novela imprescindible. Quizás si hay un momento que resulta pesado en su nudo, por la mitad de la obra, ¡no desistan! Todo su tramo final es magistral, así como lo fue su planteamiento inicial, y gran parte de su nudo y desarrollo central. 


8.5/10



Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)
@alejo_salgadoB
@alejandros17.89



Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)