jueves, 16 de junio de 2011

La Vida es Bella (Roberto Benigni)




No tengo para esta película nada más que halagos. Roberto Benigni construye una película que contiene muchas cosas: Comedia, Drama, Ternura, Inocencia, muchas emociones. La película es un homenaje a la vida, y que mejor manera de rendirle un homenaje, que contextualizando la obra en uno de los momentos más negros de la historia de la humanidad, La Segunda Guerra Mundial.

La película se divide en dos partes, en la primera somos testigos del romance entre Guido y su futura esposa. En esta parte hay mucha comedia, y vemos tal vez la parte más debil de la actuación de Benigni, ya que algunas veces abruma por exceso de gestos. Sin embargo, en esa primera parte hay mucha ternura y algunas reflexiones muy buenas que enaltecen la trama (como la técnica de repetir las cosas para que ocurran, lo que se conoce hoy como el "Secreto" o La Ley de la Atracción). En la segunda parte, en donde ya entra en escena el hijo de Guido, empieza lo que enaltece sobre todo su actuación, que se resume todo en una palabra, un Padrazo. Un papá que en pleno terror de la guerra, es capaz de hacerle ver a su hijo que estan en un juego, que todo estará bien, y que la vida es bella. En esta segunda parte hay muchos momentos geniales, pero quiero resaltar el momento en que se ofrece a traducir a los demás presos (y a su hijo), lo que dicen los soldados alemanes, claro que él lo traduce como presentando las reglas de un juego. Y otro momento, en que se cuela con su hijo en la emisora del campo de concentración y habla a su esposa, que se encuentra apartada con las mujeres en otro lugar.

Momento 1 (Traducción del soldado Alemán)

Momento 2 (Mensaje por la emisora)
Ya para no revelar cosas importantes de la película, hay que decir que es definitivamente una de las obras maestras del cine italiano. Sin embargo, creo que no supera a Cinema Paradiso, que ya comenté anteriormente. Pero es una fabula hermosa, que hará que todo el que la vea despierte muchas emociones, y con un mensaje inspirador. Enlace

8.0/10

Trailer de La Vida es Bella


Frases de la película

Roberto Benigni ganó 2 Premios Oscar por esta película: Mejor Película Extranjera y Mejor Actor. En la ceremonia cuando recibió en Premio a la mejor película extranjera en manos de Sophia Loren, fue muy emocionante.

Momento Ganador Oscar Película Extranjera


En ese discurso, Benigni mencionó a Dante, su gran fuente de inspiración. Quién con su gran novela "La Divina Comedia", despertaron en Benigni, así como en muchas otras personas del mundo, una gran inspiración por la vida y muchas otras simbologías.

Benigni se sabe La Divina Comedia de Dante de memoria, y en muchos escenarios lo declama como si fuese poesía (y lo es).

Benigni Canto V Infierno "La Divina Comedia"


Y por último, Benigni con su admiración a Dante, le escribió una hermosa carta, que dice:

Carta de Roberto Benigni a Dante Alighieri


He aquí la carta:



"Querido Dante,

Ante todo espero que tú estés bien, que la piedra no te pese demasiado y te auguro que oigas el Gloria in excelsis Deo lo más pronto posible. Y también te quiero agradecer porque con tu Divina Comedia me has hecho enamorarme de la poesía, que es la cosa más bella del mundo. Me has hecho sentir el bien y el mal, me has hecho ir a la cama todo asustado, me has hecho llorar, me has llevado por todos lados, sobre el Océano Atlántico, a Lunigiana, a Jerusalén, a Monterrigioni. Me has hecho morir de la risa, aunque has escrito en una lengua dificilísima, misteriosa e incomprensible, que para entenderla, piensa, me la debí hacer explicar por mis abuelos analfabetos.

Has entrado en mi vida rápidamente, Dante, con una alegría y una potencia estrepitosas, como cuando conocí los damascos. Por eso, para mí Dante, tú eres parte de la naturaleza, como los damascos, el sol, la hierba. Y cuando me preguntan si eres moderno, es como si me preguntaran si es moderna la hierba. Poco después de leerte me has hecho dar un salto sobre la silla en serio. Me di cuenta que no era yo que te leía a ti, eras tú que me leías a mí como ningún otro nunca me había leído, con palabras antiguas y conmovedoras que han atravesado los siglos para posarse sobre nuestros labios.

Me has hecho probar esa sensación tremenda que como yo en el mundo estoy solamente yo, pero que era igual a ti. Y que tú y yo éramos iguales a todos. Cada cosa que siempre había sentido desde que nací, tú le has dado una forma memorable. ¡Cuánto te he querido, Dante! Entraba en tu libro como se entra en una farmacia: leía dos o tres tercetos en voz alta y mataba todos los virus…

(…)

Dicen que la Divina Comedia sea la obra más audaz del ingenio humano, que su enseñanza es tan profunda que puede haber descendido al pensamiento humano sólo por revelación, y que por la primera vez, en la historia del mundo, nos has hecho explorar la remota región de lo Eterno, “físicamente, corporalmente”…
Con la Divina Comedia nos has hecho entender…:

que Dios tiene necesidad de los hombres;
que cada vez que el hombre hace el mal, Dios retiene el respiro;
que no hay mal que no pueda ser consolado;
que cada uno de nosotros está aquí para completar y complicar el fresco;
que la poesía es canto y cuento;
que las mujeres son el ápice de la creación, el alivio del abismo;
que te has ocupado de este extraño regalo que hemos tenido en suerte: la vida;
que, luego de haberte leído, no se miran más las personas con distracción sino como cofres de un misterio, depositarias de un destino inmenso;
que el arte se debe interesar por la vida;
que la vida es mucho más de cuanto podamos entender, por esto resiste;
que ninguno es demasiado extraño para ser entendido;
que cada uno de nosotros es único, y hace la diferencia;
que se puede hablar de los otros cuando hablamos de nosotros;
qué cosa nos hace felices;
qué cosa amamos y odiamos en serio;
que todos nosotros estamos aquí por el sí de una mujer;
que estamos en crisis por el duro deseo de durar;
que nos has vuelto posible vivir en un mundo más grande;
que nos has vuelto el mundo menos extraño y enemigo;
que cada persona es el héroe de la propia historia, aunque sus días y sus noches no parezcan excepcionales a ninguno;
que los hechos del mundo no son el fin de la cuestión;
que en poesía se usa el mismo amor y el mismo número de palabras para describir los órdenes angelicales y el gesto de un sastre que con poca luz introduce el hilo en el ojo de una aguja;
que se puede hablar de tú al desconocido;
que el paraíso está colmado de la deslumbrante belleza del verbo ser;
que la vida es destino y viaje, conocimiento y amor;
que alguno no quita jamás la vista de nosotros, porque nos ama;
que la belleza nace terriblemente;
que el arte es un don...”


Roberto Benigni

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