sábado, 31 de diciembre de 2011

Senna (Asif Kapadia)


Excelente y grandioso documental. En la misma línea de “Pina” de Wim Wenders, Kapadia se sale del molde de los documentales normales, y se aventura a mostrar increíbles vídeos reales de la vida del mismo Senna, desde su inicio en los Karts, su primera visita a Europa, su vida fuera de las pistas con su familia, y su vida dentro de los autos de carrera. Las tomas más impresionantes, son en donde el espectador observa desde la misma cabina de Senna, como se siente estar dentro de un auto de carreras, además podemos sentir lo que el mismo Senna sentía en ese momento, es impresionante. Y Senna facilita la experiencia, porque era un deportista con mucho corazón, tacto y sensibilidad, creía mucho en Dios, y se notaba su contacto verdadero con sus creencias, en su mirada y su actitud. Un personaje totalmente interesante y admirable.

En un recorrido por sus carreras más impresionantes y dramáticas, que no fueron pocas, como con su destreza con la lluvia, su espíritu de competencia, su rivalidad con Alain Prost y la vez que corrió con su corazón teniendo problemas en carro, por las ganas que tenía de ganar su primer premio en el circuito de Brasil. A través de su auto, nos trasmite la tensión y emoción que este guardaba en cada carrera, incluso en la última que corrió en su vida.

El documental, se aleja en cuanto a tomar partido en la parte ética sobre el personaje, no es presentado como héroe o villano, simplemente se limita a mostrar con buen engranaje la mayor evidencia, que representan toda esa recopilación de videos, tanto dentro de la Formula 1, como por fuera. Es impresionante sobre todo los vídeos dentro de la Fórmula 1, donde asistimos a reuniones con los otros conductores, los problemas de Senna con las directivas de la Formula 1, o como él llamaba “los problemas de política”, que siempre existirán en todo evento donde se maneje dinero de por medio.

También se puede apreciar el inconformismo de Senna, frente a la llegada de la tecnología a la Formula 1, en donde ya empezaba a ser una carrera más de técnicos, que de conductores. Restándole emoción y competitividad a las carreras, en donde Senna siempre se lucía pasando a los carros y llevando siempre al límite a su auto. Sin embargo, ese inconformismo no le impidió abandonar Mclaren y pasarse a Williams, quien era la escudería que innovó con la nueva tecnología, e hizo que Prost (su eterno rival) ganara su cuarto título mundial. Con la mala fortuna, que cuando Senna pasó a Williams, se prohibió la nueva tecnología de Williams, por lo que los carros se volvieron inestables.

Ya no cuento más de la historia, pero sin duda es un documental es un ejercicio narrativa admirable, a través de imágenes que el espectador será el encargado de juzgar y admirar. Pero sin duda, el ritmo a través de las carreras, que era lo que apasionaba a Senna y sentir en cierta forma ese momento en donde él manejaba el monoplaza, es una de las grandes virtudes del filme. Ayrton Senna, no creo que quede retratado como el gran ejemplo o el gran deportista, aunque muchos brasileños y admiradores en todo el mundo lo consideren así, creo que el documental muestra a un hombre, con sus virtudes y defectos, que a pesar de todo tenía una gran pasión al manejar un auto, se alimentaba del espíritu competitivo, y tenía una gran conexión espiritual con su profesión.

8.5/10

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