viernes, 1 de julio de 2011

Epílogo de Erich Fromm sobre "1984" (Traducción A.S.B)



Hola a todos, comparto una traducción del Epílogo de Erich Fromm sobre la obra de George Orwell "1984", traducido por mi.


Erich Fromm fue un gran pensador, autor del libro "El Miedo a la Libertad".

Comentario Sobre "1984" de George Orwell, la novela que introdujo el concepto del Gran Hermano. Libro seleccionado en una de las secciones del Club de Lectura de la UTB:


Me gustaría compartir una experiencia que tuve este semestre en el curso que dirijo en la Universidad, con la lectura de este libro.

La lectura de 1984 fue diferente a los demás libros porque lo leímos durante todo el semestre. A cada semana había asignado creo que dos capítulos. Como este se leyó poco a poco, se le hizo un análisis a los personajes, en donde los estudiantes describían todas las percepciones de los personajes en la obra, de acuerdo al desarrollo que fuesen teniendo en la obra.

No quiero abrumarlos con todo lo que los estudiantes escribieron y me hablaron sobre la obra, en resumen a la mayoría les gustó mucho. Pero en la última semana, precisamente cuando ya llegamos a los últimos capítulos del texto, varios de los estudiantes se me acercaban a contarme su experiencia antes o después de la clase. Una de las estudiantes se me acercó y me dijo que el libro le había gustado, pero que el final no. Entonces hizo algo que me sorprendió un poco, me empezó a relatar la parte final del libro de memoria, creo que las últimas dos hojas, exactamente iguales. Cuando terminó con el último párrafo:

“Contempló el enorme rostro. Le había costado cuarenta años saber qué clase de sonrisa era
aquella oculta bajo el bigote negro. ¡Qué cruel e inútil incomprensión! ¡Qué tozudez la suya
exilándose a sí mismo de aquel corazón amante! Dos lágrimas, perfumadas de ginebra, le resbalaron por las mejillas. Pero ya todo estaba arreglado, todo alcanzaba la perfección, la lucha había terminado. Se había vencido a sí mismo definitivamente. Amaba al Gran Hermano”.

Yo sorprendido y visiblemente emocionado de haber escuchado ese final con tanta pasión e indignación en la voz de otra persona, simplemente atine a decir: “Wow, que tronco de final”.

Ella siguió insistiendo en que no lo era, porque pensaba que Winston iba a ser un héroe, que se revelaría contra el sistema y haría caer el régimen. E incluso me dijo una suposición a la que había llegado después de una análisis, que O´Brien era el Gran Hermano. Yo sólo le respondí en el momento: “Interesante, porque no”.
Después cuando entramos a clases, varios manifestaron la misma opinión sobre el final de la obra. Entonces comprendí el gran daño que ha hecho el cine de Hollywood (excepto muy pocas) y algunos libros, de ese final feliz, del héroe que salva a todos, ese ideal que nutre la esperanza de muchas personas y los desvía del conocimiento de sí mismos. Así mismo y entre otras cosas le dije a los estudiantes, que reconocieron que era verdad pero aún así observaba en sus ojos una duda, sobre lo que creían que era verdad. Y entonces pensé, que ya había hecho algo. La duda, el cuestionamiento de nuestras creencias y de lo que tenemos preestablecido como realidad y verdad.

"Sólo una mente insatisfecha puede hallar la verdad. Nunca lo hará una mente autocomplacida y prisionera de sus creencias". (Krishnamurti)

Del resto de la obra, cuando la leí por primera vez me impacto mucho. Leí Un Mundo Feliz a los 15 y 1984 el año siguiente, junto con la otra obra Rebelión en la granja. Todas juntas fueron de gran impacto, y aún hoy cuando vuelvo a releerlas para el curso, encuentro algo interesante y escuchar las opiniones de otras personas que lo leen por primera vez, aún más.

En cuanto a la parte de cómo está escrito el libro, coincido con Mario en que al inicio más que todo es una denuncia y una exposición del entorno de 1984, una muy buena descripción. Así como en Un Mundo Feliz comenté la primera parte del libro de Huxley es una descripción del entorno y de todo el proceso productivo de las fabricas y las practicas, y esa es la parte que a mí personalmente me impresionó aún más, aunque el resto de la obra está muy bien también. Pero en Un Mundo Feliz si tengo que escoger, elijo la primera parte para análisis. Aunque después viene otro gran tema de análisis con lo del salvaje, que es indispensable.

En 1984, la segunda parte como comentó Mario, O´Brien se quita una de las máscaras, y observamos un personaje bien construido que protagonista el resto de la obra. Y lo que lo hace aún más interesante, como dice Mario es la existencia de un personaje así en la sociedad actual. Yo no tengo dudas en que exista, no sólo uno sino varios.

Inevitablemente ya vivimos en la sociedad que denunciaban estos libros hace muchos años, porque ya la vivían y veían venir otras cosas. Como le comentaba a Mario ayer, me he dado cuenta que cuando uno conoce más, acerca de la realidad y otras cosas, abre los ojos etc, no se puede sentir conforme en la sociedad actual. Sin embargo, es bueno ser diferente y marcar la diferencia, y ser el cambio. Todo inicia en nuestro interior, que es un viejo desconocido, que siempre está con nosotros, pero nunca intentamos conocer.

A continuación dejo unos pequeños fragmentos interesantes de un libro muy pequeño que leí hace poco, de Swami Anand Dílvar:

- ¿Y cómo hacemos entonces para conocernos?
- Observar la forma en la que hemos sido condicionados. Poner atención a los programas a los que respondemos ciegamente.
- Espera, espera… eso suena como si fuéramos robots…
- Somos robots, esclavos, títeres. Todos lo somos. Nada hay de original en ninguno de nosotros. Desde nuestra infancia nos han esclavizado, condicionado, programado.
Lo que creemos que somos, nuestras metas, nuestros valores, nuestros temores, nuestros gustos; nos fueron impuestos por otros. Nunca se nos dio la oportunidad de elegir nuestras creencias. Nunca tuvimos la posibilidad de cuestionarlas. Nada hemos elegido.
Eso que crees que eres, esa persona que defiendes a capa y espada, esa personalidad de la que te sientes orgulloso o… tan avergonzado, no eres tú.
Esas metas que te mueven, los miedos que te controlan, las ideas que le dan sentido a tu vida, los valores que respetas; los heredaste todos. Fueron forzados en ti cuando no tenías posibilidad de rechazarlos, de analizarlos siquiera.
Conocerse a uno mismo es saber qué queda cuando te desprendes de todas esas etiquetas con las que te has identificado: de ideologías, de creencias, de nacionalidades, de estereotipos, de modas.
Es lo más difícil que puedas imaginar, porque es salir del montón, es soltarse, aventurarse a lo desconocido, es, como dijo alguien: “perderse para poder encontrarse”. Conócete a ti mismo.


- Mira, de la sociedad en la que naces no sólo heredas tu forma de ser y de pensar sino también, sus expectativas, sus gustos, sus valores, sus sueños, sus ilusiones, sus miedos, sus creencias, sus códigos morales, en fin; la forma en la que se espera que actúes y reacciones.
- Bien, eso lo entiendo, pero ¿qué tiene de malo?
- De malo nada, sin embargo, tiene dos pequeñísimos inconvenientes: Uno, que si no eres capaz de darte cuenta que tú no eres esos condicionamientos sociales, entonces no eres más que un autómata, un robot, un engrane de una inmensa maquinaria, una pieza de ajedrez que mueven los que están en el poder.
El otro pequeño inconveniente es que si los valores sociales están mal y respondemos ciegamente a ellos, como es el caso, acabamos con la naturaleza, con nuestras relaciones, maltratamos a nuestros semejantes y a los animales. Acabamos amargados persiguiendo sueños imposibles, frustrados buscando lo que no necesitamos, enfermos consumiendo alcohol y drogas porque es “socialmente aceptado”…
- Mira, la sociedad necesita borregos, ovejas; personas que no cuestionen lo que les ha enseñado; lo que se les ha dicho que hagan. . .
- Pero tendríamos que estar totalmente dormidos o idiotizados para seguir un papel que se nos ha impuesto. ..
- Bien, pues te diré con qué se lubrica la maquinaria de la sociedad: con alcohol, tabaco, droga, pornografía, televisión y religión.
Esta sociedad está basada en la economía y los que la rigen son un puñado de personas. ¿en qué crees que está basada la economía mundial? Seguro lo sabes pero te lo voy a repetir: en la industria armamentista y el narcotráfico.
¿Quién crees que son los dueños de los medios masivos de comunicación, de la televisión y la radio? La industria del tabaco y del alcohol. Y ahora bien, ¿Cuáles crees tú que son las herramientas más poderosas de manipulación?
- ¿La TV y la radio?
- ¡Exacto! Y cuando cae la economía mundial ¿sabes qué la reanima?
- ¿El trabajo duro de los buenos ciudadanos?
- No. La guerra.
Por último, comparto un documento donde se analiza las dos visiones del totalitarismo desde 1984 y Un mundo feliz.

También, aviso que he encontrado la película de Woody Allen que nombró Vicente al inicio, se llama: “El Dormilón” (1973). Si quieren ver esta, otra o hacer una nueva programación, dicen.

Mientras tanto dejo la sinopsis:

“Tras permanecer 200 años en estado de hibernación, Miles Monroe, clarinetista y propietario de una tienda de comida sana, despierta en el año 2.174 en una América regida por un estado policial que vigila día y noche a todos los habitantes del país, es decir, a aquellos que habiendo sido ciudadanos han dejado de serlo para convertirse en súbditos, en autómatas. A pesar de su carácter abiertamente cobarde, Miles se une a la Resistencia para hacer fracasar un proyecto que consiste en clonar al todopoderoso tirano y perpetuar su dictadura”. (FILMAFFINITY)

Saludos (A.S.B)

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