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domingo, 5 de marzo de 2023

Reseña y Análisis de la película Women Talking (Ellas hablan) de Sarah Polley – 2022 / U.S.A. / En Cines

 
 
Tengo un enorme respeto y aprecio por la directora, guionista, actriz y cantante canadiense Sarah Polley, quien ha dirigido dos excelentes películas y un gran documental (Lejos de ella, Take This Waltz, Stories We Tell), por lo que el anuncio de “Women Talking” me despertó cierta expectativa. Polley adapta conjuntamente con la autora, Miriam Toews, el guión de su libro del mismo nombre. Toews, quien nació en una comunidad menonita conservadora, se inspira para su novela en los hechos ocurridos y denunciados en una colonia menonita en Bolivia entre los años 2005 y 2009, en donde mujeres y niñas se levantaban adoloridas y con evidencia de abuso sexual. Con el tiempo y gracias a otros hombres de la colonia se descubrió que algunos hombres de la comunidad drogaban con anestésicos para animales a las mujeres para poder abusar de ellas. Entonces Toews en su libro adapta esta historia pero imaginando un rumbo diferente, haciendo que las mismas mujeres descubran la verdad y se reúnan para planear tomar acciones al respecto. Polley lleva al cine esta adaptación junto a la autora y hasta ahora la he visto dos veces. La primera vez no me gustó mucho, y en el segundo visionado me gustó un poco más. Ahora explicaré por qué:
 
 

 
 
En el primer visionado la sentí un poco falsa, a pesar de que la película reafirma desde el inicio que es un “ejercicio o acto de la imaginación femenina”, lo que de inmediato da anuncio y permiso al artificio. Y en esa línea de ideas me choca muchas veces el contexto que se presenta al no coincidir en muchos aspectos con la trama y los personajes, dejando la coherencia de un lado. Por lo que incluso en el segundo visionado volví a sentirla como un ejercicio quizás excesivamente controlado intencionalmente para trasmitir un mensaje que cale en la conversación actual. A la vez, siento que en la inmersión del discurso se pasa por encima de un problema que aún hoy en día sigue afectando a ciertas poblaciones y familiares; porque hay un dato que nos ubica y quizás desconcierte a algunos espectadores, que ocurre cuando se encuentra pasando un camión que dice estar recogiendo los datos para el censo del 2010. Desconcierta porque si no conoces el caso real, y ves el tono gris y descolorido con que se presenta la película, que para mí tampoco es muy acertado ni necesario, porque afecta un poco a la fotografía, que por otro lado tiene una muy buena ejecución y serie de tomas y planos, que hubiesen quizás brillado más en un blanco y negro; entonces si ves esta presentación y el vestuario, pensarías que ves una película de época, y te sorprende al saber que incluso hoy en día permanecen éstas colonias conservadores apartadas del mundo. 
 
 

 
 
Pero habiendo mencionado mis contras tras el primero visionado, ahora mencionaré algunas cosas que ya no me molestaron tras el segundo visionado: A pesar de que hay cosas que mencioné en la primera parte que me siguen molestando, esta vez traté de meterme más en la propuesta y en el ejercicio al que te invitan las autoras, y logré disfrutarla un poco más y apreciar los detalles virtuosos de la cinta, como parte de su guión y sobre todo las actuaciones del reparto, resaltado a Rooney Mara, Claire Foy, y Jessie Buckley, pero las demás mujeres y las niñas también brillan. Y dentro de su propuesta me gusta el mensaje y la reflexión alrededor del empoderamiento femenino, los matices y las distintas reacciones de las víctimas de los abusos sobre los distintos actos de violencia y represión sufridos de por vida y sobre el patriarcado. También me gustó esa bella reflexión y mirada que ofrecen con respecto a los hombres, tanto a los hijos de ellas mismas, aún inocentes, como la de los adultos que crecieron bajo unas ideas y unas expectativas sobre lo que tenían que hacer y cómo comportarse, sobre su propia naturaleza y el mismo adoctrinamiento de las mujeres para perpetuar su vulnerable posición. También las reflexiones, la problematización y la interpretación de la religión, como máxima herramienta política y social de control del establecimiento en esas comunidades. Y por último, también rescato los mensajes de unión y fortaleza para tomar la difícil decisión de irse y abandonar aquello que se ama y la ilusión de un paraíso prometido, al que estarían renunciando con sus actos, pero siguiendo su propia intuición maternal y femenina, a pesar de carecer de la educación, que era exclusiva de los hombres.

 
 
 

Reseña y Análisis de la película Women Talking (Ellas hablan)

 

Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)

 

viernes, 18 de septiembre de 2020

Reseña de la MiniSerie: I May Destroy You (Michaela Coel) – 2020 / Reino Unido / HBO

Reseña de la miniserie I May Destroy You


Hace poco he terminado de ver esta excelente serie de la HBO, de la que se ha hablado porque a su autora, la actriz, directora, guionista, poeta, cantautora y comediante británica, Michaela Coel, Netflix le ofreció un millón de dolares por los derechos de la serie, pero Coel lo rechazó y escogió la HBO para su distribución, para tener un capítulo semanal, mantener los derechos y control creativo de todo. 

Al terminar de ver sus 12 capítulos, que  duran alrededor de los 30 minutos cada uno, puedo decir que me ha gustado mucho la construcción narrativa y el guión de Michaela Coel. Al final es una introspección al funcionamiento de una mente creativa, a la vez que lidia con un trauma. Es una construcción literaria de la autora y su personaje. Pues la trama se basa en una experiencia que le sucedió a la misma Michaela al ser violada tras ser drogada.


Reseña de la miniserie I May Destroy You


Entonces durante todos los episodios se nos muestran distintas formas de acuso y abuso, algunas tan mínimas e imperceptibles que son normalizadas. Y la narrativa se centra especialmente en tres personajes, que son los tres amigos. Michaela Coel es Arabella Essiedu, una escritora novel que publicó su primera novela en formato digital tras ser un éxito en las redes sociales, lo que le hizo ganar un contrato con una reconocida editorial para publicar su segunda novela. Weruche Opia es Terry Pratchard, que es una joven actriz con inseguridades que no encuentra trabajo y es la mejor amiga de Arabella. Y Paapa Essiedu es Kwame, un joven homosexual con inseguridades que construye relaciones pasajeras a través de Grindr y es el mejor amigo de Arabella. Los amigos se convierten en la base de apoyo de Arabella, quien al inicio se niega a aceptar que fue violada, pero poco a poco y a través de flashbacks se nos muestra el trauma que le genera en su vida. Y ese es uno de los valores que se resalta en la serie, el de la amistad, el dolor compartido y reconocer que no somos las únicas víctimas.


Reseña de la miniserie I May Destroy You


Precisamente cada uno de los otros amigos de Arabella tiene experiencias que les permiten replantear sus propias relaciones y reconocerse como víctimas y abusadores. Y es aquí donde resalto otro punto importante en la serie. Esa destreza para abarcar distintos puntos de un problema. Pues aunque la protagonista es una víctima, tampoco se nos pinta como una víctima sufrida que va a representar el lado bueno de la historia, sino que también nos muestra algunos errores que ella tiene, preconceptos, acciones abusivas, y su humanidad en general. Todos los personajes son abordados en esa complejidad. Y quizás en esta parte le encontremos una de las relaciones con el título de la serie. Y al final también será importante ese tema, el de las perspectivas y las distintas versiones. Temas difíciles y diversos abordados de forma directa, honesta y sin adornos, como las redes sociales, el racismo, la homofobia, la transfobia, el feminismo, el encubrimiento social, el apoyo judicial en casos de abusos a mujeres y hombres, los influencers, el falso activismo y la publicidad,el mundo literario, entre muchos otros.


Reseña de la miniserie I May Destroy You


El tono de la serie también me gustó mucho porque tiene un desparpajo, un toque cómico, y a veces un humor bastante negro, comportamientos sin censura, pero a la vez tocando temas de forma contundente, preciso como los abusos cotidianos realmente son. Aparentemente imperceptibles, ingenuos e inexistentes. Y la frágil línea en que el abusado puede convertirse en abusador.   

La serie también se encuentra bien dirigía y actuada, destacando el papel de Coel, quien tiene una presencia impresionante e imponente en cada escena que aparece. Es muy natural y sincera en su retrato, como chica millennial, “Crónicas de una millennial cabreada” se llama precisamente el primer libro de Arabella, a la que además tenemos acceso a recuerdos de su infancia, adolescencia y su relación con un traficante minorista italiano.   


Reseña de la miniserie I May Destroy You


El comportamiento de la protagonista, que a veces incluso puede ser molesto y bastante inestable, representa una muestra de las formas como ésta maneja y reprime su propio trauma. Es interesante como evoluciona la percepción de sí misma como víctima, y como al final encuentra en su propio arte, la escritura, una manera de catártica de tratarlo, así como lo fue para la misma Coel en escribir la serie. 

Es una miniserie potente, importante, compleja y brillante, que me parece que amplía la conversación sobre el Me Too y sus repercusiones, además de dejar muchas preguntas y reflexiones al espectador sobre un manojo de temas muy actuales. Creo que todos deberíamos verla. Muy recomendada. 



Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)




Reseña de la miniserie I May Destroy You

 

martes, 21 de febrero de 2017

Instrumental (James Rhodes)

James Rhodes



Honestamente no conocía nada sobre James Rhodes. Cuando semanas antes de que iniciara el Hay Festival 2017, me acerqué a la programación para hacer mi lista de recomendados, me llamó la atención la presencia de este joven concertista de piano. Y aún más, cuando llego a la librería para adquirir algunos de los libros que me interesaban, y me encuentro con esa bella edición en pasta dura de “Instrumental” de James Rhodes. Me sorprendí, porque pensé que sólo iba a realizar un conversatorio sobre música. Cuando leí la pequeña sinopsis de la contraportada:

“Me violaron a los seis años. 
Me internaron en un psiquiátrico. 
Fui drogadicto y alcohólico. 
Me intenté suicidar cinco veces.
Perdí la custodia de mi hijo.

Pero no voy a hablar de eso.
Voy a hablar de música.
Porque Bach me salvó la vida. 
Y yo amo la vida”. 

Luego de leer eso, ya me encontraba muy interesado en el libro y en la vida de James Rhodes. Empecé a buscar sobre él en internet, a escuchar sus interpretaciones y ver sus vídeos, y a leer su libro… y en el Hay Festival asistí a su conversatorio en la mañana en el Teatro Adolfo Mejía, y luego en la noche a su concierto de piano en el mismo teatro. 

Pero voy a hablar de su libro. Confieso que antes de iniciar a leerlo se me pasó por la cabeza el pensamiento de “otro tipo intentando vender libros con el drama de su vida”, como muchas veces ha pasado… incluso con personas que dramatizan de más sus vivencias. Pero luego de irlo leyendo, verlo en vivo hablar y tocar el piano, mi pensamiento cambió radicalmente. 

Su libro “Instrumental”, es un libro autobiográfico y testimonial, que tiene una estructura muy particular, dividido en 20 capítulos, o 20 temas, como Rhodes los introduce en su libro, ya que cada capítulo lleva el título de una tema de una composición de música clásica y su autor, que son a la vez recomendaciones del autor para los lectores. Y como una especie de banda sonora con que nos invita a degustar su libro, su vida y su historia… al inicio de cada tema/capítulo, Rhodes habla sobre el tema, sobre la historia del compositor, sobre la época, sobre cómo afectó su vida y sobre las virtudes del tema seleccionado. Así como en cada capítulo, el autor inicia hablando de un tema de música clásica, también lo utiliza para comenzar a contar su difícil y dura historia.     

Me ha parecido un libro visceral, la historia es desgarradora y el autor no tiene reparos en detallar sin censuras los acontecimientos, el dolor que padeció desde niño por los abusos sexuales, y especialmente, las consecuencias irreparables que eso representó para el resto de su vida. Se muestra como un ser humano al desnudo, adolorido, sobreviviente, con sus virtudes y múltiples defectos, que deja ver en su misma narración. Su cinismo, su egocentrismo, su humor negro, y como un ser atormentado con miedos e inseguridades. Pero a la vez, es un libro bello, porque como menciona el autor casi al final del libro, citando una frase de Schumann: “Mandar luz a la oscuridad del corazón de los hombres: ése es el deber del artista”. Es esperanzador ver como Rhodes vio en la música clásica y en el arte una razón para mantenerse con vida. Y es lo mismo que él intenta hacer con sus propias interpretaciones y su pasión por el piano y la música clásica: devolver a la música clásica a sus mismos orígenes, el pueblo. La gente del común que con el tiempo se ha visto relegada al asumir que ese tipo de música es para cierta elite. Por eso Rhodes es un concertista de piano poco convencional, no se viste de etiqueta en sus conciertos, interactúa con el público antes de tocar cada pieza, así como hace en el libro, entre otros detalles. 

Ha sido una experiencia gratificante leer su libro mientras escucho los temas que él recomienda. Deleitarnos con la belleza de cada pieza, mientras leo sus terribles relatos, sus huellas y sus demonios por la temprana perdida de la infancia. Pero este libro, es al tiempo, uno de los mecanismos del autor para superar sus traumas, una larga misiva dirigida a su violador, para demostrarle que a pesar de que destruyó toda su vida, y quizás nunca se pueda librar de algunas cosas, que no ha ganado. Que él se ha ido superando y se va a sobreponer a sí mismo.   

Muy recomendado, para conocer a Rhodes, su dura historia, su arte, su espíritu de superación y su pedagogía en introducir a la música clásica, los compositores y sus historias. 


Algunos vídeos de James Rhodes:

James Rhodes interpretando “Chacona” de J S Bach arr. F Busoni 


lunes, 25 de marzo de 2013

The Hunt (Thomas Vinterberg)




“The Hunt” o “La Caza”, es la última película del director danés Thomas Vinterberg, uno de los fundadores del movimiento Dogma 95, junto con Lars Von Trier y otros directores daneses. 

Vinterberg, director de la excelente “Festen”, del año 1998, llevaba un tiempo sin sorprender, hasta que el año pasado 2012 volvió en el Festival de Cannes con The Hunt.

Dirigida y escrita por Vinterberg, “The Hunt” cuenta la historia de Lucas, un hombre divorciado que intenta rehacer su vida, con un nuevo trabajo, luego de que el colegio donde trabajaba de profesor es cerrado. Lucas encuentra un empleo en una guardería, cerca de sus familiares y amistades, además con una nueva novia y tratando de reconstruir la relación con su hijo. Todo va bien, hasta que es acusado por uno de los niños de la guardería de un terrible acto, abominable para la sociedad. Y es así, como la vida de Lucas cambia en cuestión de segundos. Su vida y su imagen se destruyen ante todas las personas, y él intentará sobrevivir y luchar ante la amenaza latente y constante de una sociedad donde abundan los prejuicios. 

Esa es la base central del filme, en donde Vinterberg nos muestra un caso de los que seguro abundan en exceso hoy en día. Un tema tan delicado como el acoso a menores, apenas se está tratando de superar, al incentivar a los niños a hablar, confesar y decir la verdad sobre algunos excesos de los adultos. Algo que siempre ha ocurrido en todo el mundo, y con lo que muchos adultos habrán crecido y guardado en el lado más oscuro de sus recuerdos, o simplemente lo hayan bloqueado y olvidado. Pero a la vez que se ha incentivado a los niños a hablar, también se han dado cuenta de la posición de poder en la que se encuentran, tal vez no sólo ellos, sino sobre todo sus padres. Y como pueden sacar gran provecho de esta situación y destrozarle la vida y la reputación a una persona en segundos. 

El filme de Vinterberg, aborda entre muchos, estos temas. Y centra su atención en una pregunta, que años atrás parecía no despertar ninguna duda ¿Los niños siempre dicen la verdad?

No voy a contar detalles del filme, pero el filme está muy bien estructurado, con un excelente guión, que permiten retratar un escenario muy interesante frente a esta situación. Encontramos esbozos de las motivaciones, las causas, las consecuencias, los remordimientos, el dolor, las cenizas, los extremos y la increíble reacción de las personas frente a estos hechos sólo con mínimos datos sobre los hechos, sólo con la implacable garantía de la señalización de un inocente. 

El espectador se encuentra observando los hechos desde una perspectiva de la que muy poco se le presente. Y lo lleva a pensar y a ponerse en el lugar, tanto del acusado como de los ciudadanos indignados. 

El ejercicio de Vinterberg me parece simplemente excelente. Lleno de matices y detalles, te aterra, te indigna y te mantiene constantemente en un estado de suspenso y expectación increíbles. 

La dirección es excelente, el guión, la fotografía también se fusiona de maravilla para generar todos estos efectos. Y si hay algo que no hay que dejar de resaltar, es la labor del reparto, encabezado por el gran actor Mads Mikkelsen, quien casi siempre interpreta a hombres malos, en esta oportunidad se pone en el papel de una víctima de las circunstancias, y simplemente borda su papel. Muy merecido su premio como Mejor Actor en el Festival de Cannes 2012. Al igual que el resto del reparto, que hacen una labor destacable.

En síntesis, un filme realmente impactante, tenía muchas ganas de verla y no me ha defraudado. Un filme imperdible y necesario también, para recordarnos eso que tanto se nos olvida a veces, de caminar un kilómetro en los zapatos de la otra persona para entenderla. Un filme lamentablemente que muestra una situación muy real y actual, tan real que asusta, con un ritmo que va en aumento de forma imparable y te atrapa hasta no  soltarte y golpearte. Un nuevo experimento sobre las volubles e interesantes reacciones masivas del ser humano. Y con un excelente  final, que hace honor al título del filme. Muy recomendada. 

8.5/10



 












miércoles, 13 de junio de 2012

Michael (Markus Schleinzer)


Ópera prima de Markus Schleinzer, actor austriaco y habitual director de casting de Michael Haneke y Ulrich Seidl. Es una película muy interesante por el tema que aborda. No pude evitar compararla con un libro que leí hace unos años sobre el tema, que es muy parecido, sólo con la diferencia que la secuestrada es una niña.

La película cuenta la historia de Michael, un hombre de 35 años, que tiene secuestrado a un niño de diez años en el sótano de su casa. No sabemos cómo lo secuestró y cuanto tiempo lleva, sólo somos testigos de su convivencia. Schleinzer no cuenta nada, pero te deja pistas para que vayas armando ciertos detalles, como cuando el niño observa un aviso donde buscan a una mascota y se arranca a llorar. Michael parece haberlo separado totalmente del mundo exterior, y le ha hecho creer que ya no lo buscan.

Michael es un personaje psicológicamente interesante, y actúa con mucha naturalidad. En esta parte recordé mucho al personaje del libro, porque también tenía una madre que vivía en otro lugar y hacía lo posible por llevar una vida “normal” con su víctima, a pesar de que luego lo encerrará un cuarto totalmente asegurado.

Observamos la incomodidad y el sufrimiento del niño, que a veces trata de llevarse bien con Michael, aunque sólo sea por un momento. También hay una insinuación de un posible abuso sexual por parte de Michael, aunque nunca es mostrado directamente.

El metraje transcurre con relativa calma y algunos planos fijos, está hecha de forma muy cuidada y correcta. Hay escenas muy bien hechas y tensionantes, como cuando pretende encontrarle un compañero al niño que tiene secuestrado. Además, las actuaciones son muy acertadas, el personaje de Michael está muy bien retratado e interpretado.

A pesar de todo, el trabajo de Schleinzer en su ópera prima me parece solamente interesante. Porque no es redonda, me quedó faltando algo en el filme en general. Una cierta contundencia y ritmo, que seguramente Haneke o Seidl, hubiesen podido explotar. Y el final también, esperaba mucho más, aunque no estuvo tan mal.

En síntesis, una historia interesante, que aborda un tema difícil de una forma diferente y sugestiva.

6/10


Trailer de Michael