domingo, 5 de marzo de 2023
Reseña y Análisis de la película Women Talking (Ellas hablan) de Sarah Polley – 2022 / U.S.A. / En Cines
viernes, 18 de septiembre de 2020
Reseña de la MiniSerie: I May Destroy You (Michaela Coel) – 2020 / Reino Unido / HBO

Hace poco he terminado de ver esta excelente serie de la HBO, de la que se ha hablado porque a su autora, la actriz, directora, guionista, poeta, cantautora y comediante británica, Michaela Coel, Netflix le ofreció un millón de dolares por los derechos de la serie, pero Coel lo rechazó y escogió la HBO para su distribución, para tener un capítulo semanal, mantener los derechos y control creativo de todo.
Al terminar de ver sus 12 capítulos, que duran alrededor de los 30 minutos cada uno, puedo decir que me ha gustado mucho la construcción narrativa y el guión de Michaela Coel. Al final es una introspección al funcionamiento de una mente creativa, a la vez que lidia con un trauma. Es una construcción literaria de la autora y su personaje. Pues la trama se basa en una experiencia que le sucedió a la misma Michaela al ser violada tras ser drogada.

Entonces durante todos los episodios se nos muestran distintas formas de acuso y abuso, algunas tan mínimas e imperceptibles que son normalizadas. Y la narrativa se centra especialmente en tres personajes, que son los tres amigos. Michaela Coel es Arabella Essiedu, una escritora novel que publicó su primera novela en formato digital tras ser un éxito en las redes sociales, lo que le hizo ganar un contrato con una reconocida editorial para publicar su segunda novela. Weruche Opia es Terry Pratchard, que es una joven actriz con inseguridades que no encuentra trabajo y es la mejor amiga de Arabella. Y Paapa Essiedu es Kwame, un joven homosexual con inseguridades que construye relaciones pasajeras a través de Grindr y es el mejor amigo de Arabella. Los amigos se convierten en la base de apoyo de Arabella, quien al inicio se niega a aceptar que fue violada, pero poco a poco y a través de flashbacks se nos muestra el trauma que le genera en su vida. Y ese es uno de los valores que se resalta en la serie, el de la amistad, el dolor compartido y reconocer que no somos las únicas víctimas.

Precisamente cada uno de los otros amigos de Arabella tiene experiencias que les permiten replantear sus propias relaciones y reconocerse como víctimas y abusadores. Y es aquí donde resalto otro punto importante en la serie. Esa destreza para abarcar distintos puntos de un problema. Pues aunque la protagonista es una víctima, tampoco se nos pinta como una víctima sufrida que va a representar el lado bueno de la historia, sino que también nos muestra algunos errores que ella tiene, preconceptos, acciones abusivas, y su humanidad en general. Todos los personajes son abordados en esa complejidad. Y quizás en esta parte le encontremos una de las relaciones con el título de la serie. Y al final también será importante ese tema, el de las perspectivas y las distintas versiones. Temas difíciles y diversos abordados de forma directa, honesta y sin adornos, como las redes sociales, el racismo, la homofobia, la transfobia, el feminismo, el encubrimiento social, el apoyo judicial en casos de abusos a mujeres y hombres, los influencers, el falso activismo y la publicidad,el mundo literario, entre muchos otros.

El tono de la serie también me gustó mucho porque tiene un desparpajo, un toque cómico, y a veces un humor bastante negro, comportamientos sin censura, pero a la vez tocando temas de forma contundente, preciso como los abusos cotidianos realmente son. Aparentemente imperceptibles, ingenuos e inexistentes. Y la frágil línea en que el abusado puede convertirse en abusador.
La serie también se encuentra bien dirigía y actuada, destacando el papel de Coel, quien tiene una presencia impresionante e imponente en cada escena que aparece. Es muy natural y sincera en su retrato, como chica millennial, “Crónicas de una millennial cabreada” se llama precisamente el primer libro de Arabella, a la que además tenemos acceso a recuerdos de su infancia, adolescencia y su relación con un traficante minorista italiano.

El comportamiento de la protagonista, que a veces incluso puede ser molesto y bastante inestable, representa una muestra de las formas como ésta maneja y reprime su propio trauma. Es interesante como evoluciona la percepción de sí misma como víctima, y como al final encuentra en su propio arte, la escritura, una manera de catártica de tratarlo, así como lo fue para la misma Coel en escribir la serie.
Es una miniserie potente, importante, compleja y brillante, que me parece que amplía la conversación sobre el Me Too y sus repercusiones, además de dejar muchas preguntas y reflexiones al espectador sobre un manojo de temas muy actuales. Creo que todos deberíamos verla. Muy recomendada.

martes, 21 de febrero de 2017
Instrumental (James Rhodes)
Honestamente no conocía nada sobre James Rhodes. Cuando semanas antes de que iniciara el Hay Festival 2017, me acerqué a la programación para hacer mi lista de recomendados, me llamó la atención la presencia de este joven concertista de piano. Y aún más, cuando llego a la librería para adquirir algunos de los libros que me interesaban, y me encuentro con esa bella edición en pasta dura de “Instrumental” de James Rhodes. Me sorprendí, porque pensé que sólo iba a realizar un conversatorio sobre música. Cuando leí la pequeña sinopsis de la contraportada:
“Me violaron a los seis años.
Me internaron en un psiquiátrico.
Fui drogadicto y alcohólico.
Me intenté suicidar cinco veces.
Perdí la custodia de mi hijo.
Pero no voy a hablar de eso.
Voy a hablar de música.
Porque Bach me salvó la vida.
Y yo amo la vida”.
Luego de leer eso, ya me encontraba muy interesado en el libro y en la vida de James Rhodes. Empecé a buscar sobre él en internet, a escuchar sus interpretaciones y ver sus vídeos, y a leer su libro… y en el Hay Festival asistí a su conversatorio en la mañana en el Teatro Adolfo Mejía, y luego en la noche a su concierto de piano en el mismo teatro.
Pero voy a hablar de su libro. Confieso que antes de iniciar a leerlo se me pasó por la cabeza el pensamiento de “otro tipo intentando vender libros con el drama de su vida”, como muchas veces ha pasado… incluso con personas que dramatizan de más sus vivencias. Pero luego de irlo leyendo, verlo en vivo hablar y tocar el piano, mi pensamiento cambió radicalmente.
Su libro “Instrumental”, es un libro autobiográfico y testimonial, que tiene una estructura muy particular, dividido en 20 capítulos, o 20 temas, como Rhodes los introduce en su libro, ya que cada capítulo lleva el título de una tema de una composición de música clásica y su autor, que son a la vez recomendaciones del autor para los lectores. Y como una especie de banda sonora con que nos invita a degustar su libro, su vida y su historia… al inicio de cada tema/capítulo, Rhodes habla sobre el tema, sobre la historia del compositor, sobre la época, sobre cómo afectó su vida y sobre las virtudes del tema seleccionado. Así como en cada capítulo, el autor inicia hablando de un tema de música clásica, también lo utiliza para comenzar a contar su difícil y dura historia.
Me ha parecido un libro visceral, la historia es desgarradora y el autor no tiene reparos en detallar sin censuras los acontecimientos, el dolor que padeció desde niño por los abusos sexuales, y especialmente, las consecuencias irreparables que eso representó para el resto de su vida. Se muestra como un ser humano al desnudo, adolorido, sobreviviente, con sus virtudes y múltiples defectos, que deja ver en su misma narración. Su cinismo, su egocentrismo, su humor negro, y como un ser atormentado con miedos e inseguridades. Pero a la vez, es un libro bello, porque como menciona el autor casi al final del libro, citando una frase de Schumann: “Mandar luz a la oscuridad del corazón de los hombres: ése es el deber del artista”. Es esperanzador ver como Rhodes vio en la música clásica y en el arte una razón para mantenerse con vida. Y es lo mismo que él intenta hacer con sus propias interpretaciones y su pasión por el piano y la música clásica: devolver a la música clásica a sus mismos orígenes, el pueblo. La gente del común que con el tiempo se ha visto relegada al asumir que ese tipo de música es para cierta elite. Por eso Rhodes es un concertista de piano poco convencional, no se viste de etiqueta en sus conciertos, interactúa con el público antes de tocar cada pieza, así como hace en el libro, entre otros detalles.
Ha sido una experiencia gratificante leer su libro mientras escucho los temas que él recomienda. Deleitarnos con la belleza de cada pieza, mientras leo sus terribles relatos, sus huellas y sus demonios por la temprana perdida de la infancia. Pero este libro, es al tiempo, uno de los mecanismos del autor para superar sus traumas, una larga misiva dirigida a su violador, para demostrarle que a pesar de que destruyó toda su vida, y quizás nunca se pueda librar de algunas cosas, que no ha ganado. Que él se ha ido superando y se va a sobreponer a sí mismo.
Muy recomendado, para conocer a Rhodes, su dura historia, su arte, su espíritu de superación y su pedagogía en introducir a la música clásica, los compositores y sus historias.
Algunos vídeos de James Rhodes:
James Rhodes interpretando “Chacona” de J S Bach arr. F Busoni
lunes, 25 de marzo de 2013
The Hunt (Thomas Vinterberg)
miércoles, 13 de junio de 2012
Michael (Markus Schleinzer)

Ópera prima de Markus Schleinzer, actor austriaco y habitual director de casting de Michael Haneke y Ulrich Seidl. Es una película muy interesante por el tema que aborda. No pude evitar compararla con un libro que leí hace unos años sobre el tema, que es muy parecido, sólo con la diferencia que la secuestrada es una niña.
La película cuenta la historia de Michael, un hombre de 35 años, que tiene secuestrado a un niño de diez años en el sótano de su casa. No sabemos cómo lo secuestró y cuanto tiempo lleva, sólo somos testigos de su convivencia. Schleinzer no cuenta nada, pero te deja pistas para que vayas armando ciertos detalles, como cuando el niño observa un aviso donde buscan a una mascota y se arranca a llorar. Michael parece haberlo separado totalmente del mundo exterior, y le ha hecho creer que ya no lo buscan.
Michael es un personaje psicológicamente interesante, y actúa con mucha naturalidad. En esta parte recordé mucho al personaje del libro, porque también tenía una madre que vivía en otro lugar y hacía lo posible por llevar una vida “normal” con su víctima, a pesar de que luego lo encerrará un cuarto totalmente asegurado.
Observamos la incomodidad y el sufrimiento del niño, que a veces trata de llevarse bien con Michael, aunque sólo sea por un momento. También hay una insinuación de un posible abuso sexual por parte de Michael, aunque nunca es mostrado directamente.
El metraje transcurre con relativa calma y algunos planos fijos, está hecha de forma muy cuidada y correcta. Hay escenas muy bien hechas y tensionantes, como cuando pretende encontrarle un compañero al niño que tiene secuestrado. Además, las actuaciones son muy acertadas, el personaje de Michael está muy bien retratado e interpretado.
A pesar de todo, el trabajo de Schleinzer en su ópera prima me parece solamente interesante. Porque no es redonda, me quedó faltando algo en el filme en general. Una cierta contundencia y ritmo, que seguramente Haneke o Seidl, hubiesen podido explotar. Y el final también, esperaba mucho más, aunque no estuvo tan mal.
En síntesis, una historia interesante, que aborda un tema difícil de una forma diferente y sugestiva.
6/10






