sábado, 15 de septiembre de 2012

Marley (Kevin Macdonald)


Kevin Macdonald, ese excelente director de documentales como “Un día de septiembre” y “Touching the void”, que también tiene algunos largometrajes interesantes como “El último rey de Escocia”. Después de sorprender el año pasado nuevamente con el documental de “Life in a Day”, este año presentó en Berlín el documental “Marley”.

“Marley” fue un proyecto apoyado por el hijo de Bob Marley, quien lo apoyó y puso por primera vez a disposición a la familia de Marley a hablar sobre el fallecido cantante.

El documental es una revisión de la vida de uno de los cantantes más importantes e influyentes de la historia de la música. Desde su infancia y los problemas que tuvo por su color en una comunidad donde todos eran 100% negros y él era mestizo, debido a su madre, una afro-jamaiquina y su padre, un jamaiquino blanco de ascendencia inglesa que casi nunca veía a su hijo por sus constantes viajes, y que murió cuando Bob sólo tenía 10 años.

Y así, continúa el recorrido por su infancia y adolescencia que es bastante minucioso. Aunque es muy interesante esa parte en la primera hora del documental, se hace a veces un poco pesada por el exceso de información. Pero el espectador no se debe desesperar porque lo que viene posteriormente es fantástico, en las más de dos horas que dura el documental completo.

Luego vemos el crecimiento de un ídolo, un artista con convicciones que nunca abandonó sus creencias y su esencia, y al contrario llevó afuera su música, el reggae y su estilo rastafari y lo convirtió en un estilo reconocido mundialmente. Vemos la gran influencia que tenía en su comunidad, y la neutralidad que mantenía dentro de los dos bandos políticos, que le generaron muchos problemas, hasta un atentado de muerte.

En el documental no se endiosa a Marley, solamente se muestra la realidad de lo que fue y lo que representó, y todo eso fue muy grande. Pero al mismo tiempo observamos que no era un ser perfecto, que en ocasiones hacía sufrir a su esposa por sus infidelidades, entre otras cosas. Pero a pesar de todo fue un artista comprometido con su música, su talento, y que creía fervientemente en la música como motor para construir, transformar y unir a la sociedad y a las personas.

Además, durante todo el metraje contamos con que mejor banda sonora, que la mismas canciones de Marley. Finalizando con una canción que lo inmortalizó e inmortalizó su causa, “One Love”, cantada por Marley y por distintas personas de todo el mundo que nunca olvidarán a este gran artista, un personaje fascinante, y uno de esos artistas comprometidos que ya no quedan. Muy recomendada para amantes y no amantes de Marley.

8/10


Trailer de Marley







El Gato del Rabino (Le chat du rabbin) – de Antoine Delesvaux, Joann Sfar


Película animada muy interesante, narrada desde el punto de vista de un gato. Un gato particular que un día se come al periquito de su dueño e inmediatamente todos sus pensamientos empiezan a tomar cuerpo y sonido, y empieza a ser escuchado por los humanos.

Además de hablar, está dotado de gran retórica y por iniciativa de su amo, que es un rabino, empieza a estudiar las escrituras del amo, y las críticas sin ningún tipo de tapujos. Toda una experiencia que los llevará a vivir varias aventuras juntos.

Hay una crítica marcada constantemente en el filme a todo tipo de fundamentalismo y a la rigidez y el absurdo de varias religiones y regímenes. Porque tenemos además de la parte religiosa a fundamentalistas militares y patrióticos. ¿Qué acaso no es lo mismo?

Un filme muy interesante, que a pesar de que cumple con sus objetivos y es muy crítica, no alcanza a ser redonda. En ocasiones se pierde, pierde un poco al final. Sin embargo, vale la pena verla.

6/10


Trailer de El Gato del Rabino





Crónica del último tango en Ábaco (A.S.B)



El día de ayer, cuando nos disponíamos a escuchar el homenaje a Anaïs Nin, a cargo de Sícalo y Glenda, posteriormente ver la película “Henry y June” y rematar celebrando el cumpleaños de María Elena. Afortunadamente, hubo una milagrosa interrupción, en donde nos invitaban a tomar unas clases de tango básicas, a través del conocimiento de una pareja colombo-argentina formado por Facundo Rinaudo y Laura Cabrera.

Luego de que la librería tan flexible se adecuara y tomara forma de una modesta sala de baile de tango, entre libros y música, ¿una especie de paraíso? Facundo irrumpió y cordialmente animó a que todo el público se levantara a calentar un poco antes de la lección magistral. El primer llamado fue fallido, ante un público indeciso y tímido que aún no digería el cambio en la “rutina” de los miércoles. Por lo tanto, se inclinaron inicialmente a hacer una breve introducción entre ellos para animar al público.

Cuando la melodía tan sensual y característica del tango empezó a sonar, y los profesores empezaron a deslizarse a través de la pista improvisada de libros, los escritores y poetas en el público empezaron un viaje a otro mundo. Así como cuando iniciamos un libro, una nueva aventura o cuando nos encontramos emocionados y llenos de inspiración frente a una hoja en blanco.

En ese nuevo mundo, donde por medio de la música pasional y los ritmos cadenciales, rígidos, lentos, técnicos y elegantes, como si en cada paso estuviesen escribiendo un poema erótico en el piso, que se iba dibujando y tomando forma en cada uno de los espectadores.

Todo el Club de Lectura recordó a Lena, ese personaje que ya ha traspasado la ficción, sobre todo en la explicación de Facundo, cuando mencionaba un poco de la historia y la técnica del baile; la explicación de ese ritual en donde se miden fuerzas, en ese intercambio pasional de voluntades que se complementan para caer en el éxtasis del momento. Facundo sentenció que en el tango es el hombre el que domina, propone el ritmo y decide lo que se va a hacer, a la vez que Laura se apresuraba a decir: “sólo en el baile”.

Luego, ya animados, empezamos a adentrarnos en el espíritu de la clase, nos fuimos levantando poco a poco y sonreíamos en cada mínimo acierto de alguno de los pasos básicos que aprendíamos. Ábaco se volvió una fiesta. Un acontecimiento en donde no faltó la literatura, la música, ni el baile, a pesar de que algunas damas no se atrevieron a dar algunos pasos, por su confesa incapacidad de alcanzar la rigidez en todas las partes de su cuerpo, sobre todo en sus autónomas caderas y hombros, que ya están acostumbradas a estremecerse ante el más mínimo sonido, buscando la liberación de las extremidades.

Aprendimos los pasos básicos, como 2 o 3, y luego no queríamos que se acabara la clase. Tal vez por el magnetismo natural del tango o por la facilidad y gran técnica de la pareja de profesores, que por sobre todo nos trasmitieron su gran amor a este arte de la danza del tango, en donde incluso llegaron a contagiarnos en nuestra “anatomía y autonomía”.

A pesar de la ausencia del filme “Henry y June”, hasta el cine se hizo presente. Al recordar la famosa melodía que suena en el filme “Perfume de Mujer”, cuando el ciego (Al Pacino) saca a bailar a una bella joven, mientras decía: “No hay errores en el tango, no es como en la vida. Es sencillo por eso es tan hermoso. Si cometes un error, sigues bailando”.

Escena del filme


Más que una clase, fue una experiencia sensorial, una conjunción artística que invadió todos los rincones de Ábaco, de los espectadores y hasta de los libros que parecían también animados a salir danzando en sincronía con la melodía. Ya nos imaginábamos danzando a Nora Roberts, Paul Auster, Haruki Murakami, Philip Roth, Plátano en Tentación y a los protagonistas de la trilogía de 50 sombras, o los pocos que aún quedaban.

También hubo tiempo para el homenaje a la cumplimentada María Elena, que aunque no se animó a levantarse y deslizarse por la pista, disfrutó de la música, del ritual de la danza de los profesores y los primeros pasos de los aprendices. Finalizando con una torta de chocolate que endulzó el ambiente y la anatomía apasionada de los presentes.

Luego del baile y el postre, y con la música aún sonando, siguieron las fotos y finalmente llegaron las charlas que terminaron en un pequeño círculo de tertulia, donde además de los “sospechosos habituales”, contábamos con la compañía de Facundo, Laura y un amigo holandés.

El inevitable final llegó, fue nostálgico pero satisfactorio por todo lo que nos llevamos esa corta noche: pasos de tango, nuevos amigos, una deliciosa torta e innumerables sensaciones compartidas como siempre en esos miércoles de magia en Ábaco. En esta ocasión con el último tango en Ábaco. ¡Que esperemos no sea el último!

Nuevamente muchas gracias a Facundo y Laura y esperamos verlos pronto nuevamente.





domingo, 26 de agosto de 2012

Grandes Clásicos de la Literatura en el Cine del 2012


Para este 2012 han coincidido el estreno de varias adaptaciones de grandes clásicos de la literatura, que tienen en común que son grandes producciones y se estrenarán casi a fin de año para poder estar en la pelea de los grandes premios. Entre ellos tenemos:


Ana Karenina (León Tolstoi)

El gran clásico de Tolstoi volverá a ser adaptado, esta vez por un experto en adaptar libros de época: Joe Wright. Protagonizado por Keira Knightley y Aaron Johnson.





Los Miserables (Victor Hugo)

Otro gran clásico de la literatura, también vuelve con otra nueva adaptación. Esta vez de la mano de otro director experimentado: Tom Hooper. Ganador del Oscar por “El Discurso del Rey”. Protagonizado por Hugh Jackman, Anne Hathaway, Rusell Crowe y Helena Bonhan Carter.

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Grandes Esperanzas (Chares Dickens)

Gran clásico de Charles Dickens, vuelve a ser llevado al cine, esta vez de la mano de Mike Newell, quien ya ha tenido experiencia en adaptaciones, con una de las de Harry Potter y la adaptación de El amor en los tiempos del cólera. Protagonizado por Jeremy Irvine, Ralph Fiennes y Helena Bonhan Carter.

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El Gran Gatsby (Francis Scott Fitzgerald)

Nueva adaptación de la obra de Fitzgerald, esta vez de la mano de Baz Luhrmann, otro director con experiencia en grandes producciones y ha llevado al cine obras como Romeo y Julieta de Williams Shakespeare. Protagonizado por Leonardo Dicaprio y Carey Mulligan.

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Y dentro de estas grandes producciones se suma otra adaptación de otra gran obra, que fue presentada en Cannes:


Crimen y Castigo (Fedor Dostoyevsky)

El filme de Kazajstán se titula “Student”. Dirigido por Darezhan Omirbayev. Dentro de todas las adaptaciones de los grandes clásicos esta parece ser la más independiente. Participó en Cannes en la sección “Un Certain regard”. Así que será interesante ver el experimento.

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Y además de los grandes clásicos de la literatura mencionados anteriormente. También tenemos algunos libros no tan viejos, más bien recientes, pero importantes que serán adaptados. La lista es amplía y algunos no vale la pena mencionarlos, sólo mencionaré algunos interesantes:


Cosmópolis (Don DeLillo)

Dirigida por David Cronenberg. Fue estrenada en Cannes en la competencia oficial. Protagonizada por Robert Pattison, Paul Giamatti, Samantha Morton y Juliette Binoche.

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La Vida de Pi (Yann Martel)

Bestseller reconocido, dirigido por el experimentado director Ang Lee. Una película que pasó por muchas manos y finalmente cayó en las manos del director taiwanés, que puede hacer algo muy interesante.

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El Atlas de las Nubes (David Mitchell)

Otro libro interesante, que será llevado al cine a través de los Hermanos Wachowski. Será una gran superproducción y tiene un gran reparto, encabezado por Tom Hanks, Halle Berry, Jim Broadbent, Hugo Weaving y Jim Sturgess.

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Sin duda tendremos adaptaciones interesantes, entre los clásicos y los libros contemporáneos.



Friedrich Nietzsche (112° aniversario de su muerte)


Un 25 de Agosto en 1900, murió Friedrich Nietzsche. Antes de ahondar en el gran filósofo, recordemos otros datos importantes que coinciden en esta fecha:

Un 25 de agosto, nacieron:

Alvaro Mutis (1923): Escritor y poeta colombiano. Uno de los más grandes escritores hispanoamericanos contemporáneos.

Cuentos de Alvaro Mutis





Sean Connery (1930): Gran actor escocés, que se hizo famoso por su personificación del Agente 007 James Bond, desde 1962 hasta 1983. Ganó el premio Oscar en 1987 por su papel en The Untouchables. Y entre otras de sus muchas interpretaciones, se recuerda la de la película El nombre de la rosa, entre otras.






Tim Burton (1958): Gran director, quien siempre se ha caracterizado por un estilo muy marcado, el manejo del ambiente y elementos góticos, y personajes muy característicos de cualidades similares. Muchos de sus filmes son memorables, como: Vicent, Ed Wood, Edward manos de tijeras, Batman, Big Fish, Beetlejuice, The Nightmare before christmans, entre otras. Uno de los grandes autores que quedan.


Vídeo (Filmografía de Tim Burton)






Alexander Skarsgard (1976): Alexander es un actor sueco hijo de un gran actor Stellan Skarsgard. Últimamente ha sido reconocido por su papel de Eric Northman en la serie True Blood, y por su papel en Melancholia, de Lars Von Trier. Un actor joven que va siguiendo los pasos de su padre.








Y un 25 de agosto, se celebra el aniversario de la muerte de dos filósofos y un gran escritor:

Truman Capote (1984): Gran escritor estadounidense. Mayormente conocido por sus dos grandes obras: Desayuno en Tiffanys y su excelente novela documentada A Sangre Fría.





David Hume (1776): Filósofo, historiador, sociólogo y economista escocés, enormemente influenciado por la escuela de los empiristas, que lo ayudo a formarse su propia filosofía con nuevos aportes a la corriente. Y realizó diversas críticas a teorías filosóficas de sus contemporáneos, además de sus aportes a la economía y otras ciencias.







Friedrich Nietzsche (1900):

Nietzsche, que decir de él. Todos los que me conocen, sabes que es mi filósofo favorito. Es uno de los grandes filósofos y pensadores de la historia, en especial con gran influencia en el siglo XIX, al criticar de forma contundente a la sociedad y todas las bases conceptuales que las integraban, tanto a la cultura, la religión, la filosofía occidental, etc. Fue tan general y versátil, que muchas de las corrientes filosóficas se lo pelearon posteriormente, para presentarlo como uno de sus máximos exponentes, siendo el existencialismo uno de los más notorios.





Comparto unos comentarios de personajes muy importantes sobre Nietzsche:


Karl Löwith:

“En cuanto crítico de lo establecido, Nietzsche es al siglo XIX lo que Rousseau al siglo XVIII. Es un Rousseau invertido: Rousseau por su crítica penetrante de la civilización europea, e invertido porque sus normas críticas son exactamente opuestas a la idea del hombre que tiene Rousseau.

En Zaratustra, Nietzsche escarneció a este mundo de humanidad carcomida, y acuñó la imagen del “último hombre”. Su contrafigura es el superhombre. Esta idea, en cuanto a concepción filosófica para superar el nihilismo, no tiene un valor intrínseco social ni un sentido político, pero de alguna forma se concreta indirectamente en las reflexiones históricas de Nietzsche para “hombres excepcionales”, y en su idea del futuro “hombre dominador”, que tendrán la misión de encauzar la existencia del hombre gregario de la democracia hacia una meta”

Martin Heidegger:

“No se ha alcanzado aún una opinión unánime sobre Nietzsche, ni tampoco existen todavía los requisitos previos para ello. Hasta ahora Nietzsche ha sido alabado e imitado, o bien denostado y utilizado. Su pensamiento y sus palabras gravitan aún sobre el presente. Aún no estamos lo bastante lejos, históricamente, como para hacer madurar un juicio crítico sobre qué es lo que hace tan poderoso al filósofo.

Desde hace mucho tiempo se dice que en las cátedras de filosofía de Alemania que Nietzsche no es un pensador riguroso, sino un “filósofo poeta”. Nietzsche no es de esos filósofos dedicados a cuestiones abstractas, vagas y alejadas de la vida. Aun cuando se le defina como filósofo, debería concretarse más y entenderlo como un “filósofo práctico”. Este calificativo acreditado fomenta a la vez sospecha de que la filosofía sería para los muertos, y por ello, en el fondo, inútil y superflua. Este modo de ver las cosas concuerda por completo con la opinión de aquellos que celebran a Nietzsche como el “filósofo práctico” que habría liquidado por fin el pensamiento abstracto. Juicios como éstos sobre Nietzsche son tan corrientes como erróneos. Y este error sólo será reconocido cuando el acuerdo con Nietzsche inicie a su vez un acuerdo dentro del ámbito de la cuestión fundamental de la filosofía”.


Thomas Mann:

“La filosofía no es, para la humanidad, fría abstracción, sino vida, sufrimiento y sacrificio: así podrían resumirse las ideas y el ejemplo de Nietzsche. Ha sido empujado hacia las orillas del malentendido grotesco; en realidad el país al que tendía con todas sus fuerzas era el futuro; y a los ojos de gentes que ya habitan su futuro –como nosotros, que hemos contraído tantas deudas con él en la juventud-, Nietzsche aparece como una figura de tragedia, llena de ternura y respeto, iluminada por el relámpago de esta época de transición”.

Ahora a continuación, algunas frases de sus libros:


“Mi designio no es para todos, pero es, sin embargo, comunicable. Tanto a causa de aquellos que me son semejantes como porque los adversarios sacarán de él la fuerza y la alegría de formularse ellos también su ser y de sacar de él espíritu y vida” (La Voluntad del Poder)

“¡Oh cielo puro y alto, que sobre mí te ciernes! Ésta es para mí tu pureza: que no hay arañas ni telarañas eternas de la razón; que eres para mí una pista de baile para azares divinos y una divina mesa para los dados y los jugadores divinos” (Así habló Zaratustra)

Y ahora, un diccionario que el escritor Fernando Saváter estructuró en uno de sus libros donde hace un homenaje a la filosofía de Nietzsche:


Compasión: “Lo que hay que temer, lo que produce efectos más fatales que ninguna otra fatalidad, no sería el gran miedo, sino la gran náusea frente al hombre; y también la gran compasión por el hombre” (La genealogía de la moral)

Conciencia: “Todo lo que nosotros llamamos conciencia no es, en suma, más que el comentario más o menos fantástico de un texto desconocido, quizá incognoscible, pero presentido” (Aurora)

Creencia: “Se hallan muy lejos de ser espíritus libres: pues creen todavía en la verdad…” (La genealogía de la moral)

Cristianismo: “El cristianismo es aún posible en todo momento… (…). Quien hoy dijera: “Yo no quiero ser soldado”, “yo no me ocupo de los tribunales”, “yo no reclamo el auxilio de la policía”, “yo no quiero hacer nada que turbe mi paz interior”; y, si debo sufrir por esto, nada conservará mejor mi paz que el sufrimiento…”, ése sería el cristiano” (La voluntad del poder)

Crítica: “Cuando nosotros ejercitamos nuestra crítica, ésta no es nada de arbitrario y personal; por lo menos, es muchas veces una prueba de que dentro de nosotros hay fuerzas vivas y actuantes que nos quitan una piel. Nosotros negamos, y es preciso que neguemos, porque hay algo dentro de nosotros que quiere vivir y afirmarse, algo que no conocemos, que no vemos quizá todavía. Esto es a favor de la crítica”. (La gaya ciencia)

Finalidad: “Cuando sepáis que no hay fines, sabréis también que no hay azar, pues sólo en un mundo de fines tiene sentido la palabra azar” (La gaya ciencia)

Problema: “¿Qué es en el fondo lo que yo hago? ¿Y a qué quiero llegar yo? Éste es el problema de la verdad, que no se enseña en el estado actual de nuestra cultura y que, por consiguiente, no se plantea, porque no tenemos tiempo para plantearlo” (Aurora)



Y para finalizar, algunos enlaces con información importante:

Así habló Zaratustra (Comentarios A.S.B)

Vida de Nietzsche (Documental)

Días de Nietzsche en Turín (Documental)


Con la grúa de tus brazos soñé (A.S.B)



Con la grúa de tus brazos soné,

qué tan fuertes y eficaces

me atrapaban hasta destruir mi voluntad.

Y tan suaves y profundos,

como el efecto de la radiación

que atravesaban los muros de mi anatomía

hasta doblegar mi autonomía.


(A.S.B)







jueves, 16 de agosto de 2012

Una Mujer sin Importancia (Oscar Wilde)


Esta obra de teatro no muy conocida de Oscar Wilde, fue estrenada en 1893 por primera vez. Esta obra es ambientada en Inglaterra, en una casa de campo, en donde hay una gran reunión de personajes de la alta sociedad inglesa.

Durante toda la obra, que es muy corta, la historia se desenvuelve exactamente en dos lugares, la primera en la casa de Lady Hunstanton, en donde se realiza la realiza la reunión y trascurre la mayor parte de la historia. Y finalmente en la casa de Rachel, en donde se da por terminada la historia.

Como una obra de teatro, toda la historia se encuentra plagada de diálogos, muchos de ellos muy ingeniosos, en donde como era muy común en Oscar Wilde, realiza críticas duras y a la vez sutiles a la sociedad inglesa, además de plantear en estos mismos problemas sociales, culturales, de género, económicos y políticos, que incluso resultan premonitorios, al encontrarlos aún hoy en día en la sociedad actual.

La primera parte de la historia que es ambientada en la casa de campo de Lady Hunstanton, podemos observar el ambiente de una fiesta de la época, en donde habían muchos cuchicheos, chismes por cualquier lado, prejuicios, críticas, y todo estos Wilde lo expone con sutileza y con la gran ironía por la que siempre se caracterizó, incluso en su propio comportamientos en las fiestas.

Como también es muy común en los escritores, Wilde crea un personaje en la obra a su imagen y semejanza. Cuando escuchamos a Lord Illingworth, podemos estar seguros de que escuchamos las palabras del mismo Wilde, su sarcasmo, su ironía y su constante crítica y burla a la sociedad.

Como ya he mencionado, la mayoría de los diálogos son excelentes, sobre todo en los que aparece Lord Illingworth, que se lleva algunos de los mejores fragmentos. Pero la historia en sí, en realidad es bastante simple, un melodrama que se exagera tal vez un poco al final, cayendo en los extremos del género, pero que sale finalmente airoso. Sin embargo, la historia se mantiene y se realza gracias a la presencia de esos diálogos, que contienen todo ese trasfondo que manejaba Wilde de gran forma con su genialidad y su sutileza.

Una obra desconocida del gran escritor que merece ser leída.


Una Mujer sin Importancia (Leer la Obra)

Una Mujer sin Importancia (Adaptación a la TV)

A continuación, algunos de los fragmentos de la obra:


1

LADY CAROLINE: En mi juventud, miss Worsley, nunca había nadie en sociedad que tuviese que trabajar para vivir. No estaba bien visto.

HESTER.––En América, ésa es la gente que respetamos más.

LADY CAROLINE.––No me cabe duda.

FESTER.––¡Míster Arbuthnot tiene un bello carácter! Es tan simple y tan sincero. Tiene uno de los me-jores caracteres que he conocido. Es un privilegio conocerlo.

LADY CAROLINE.––No es costumbre en Inglaterra, miss Worsley, que una mujer joven hable con tan-to entusiasmo de una persona del sexo contrario. Las mujeres inglesas ocultan sus sentimientos hasta después de casadas. Entonces los muestran.

FESTER.––¿No conciben en Inglaterra la amistad entre un hombre y una mujer jóvenes? (Entra lady Hunstanton, seguida de un criado que trae chales y un almohadón.)

LADY CAROLINE.––Pensamos que es poco aconsejable. Jane, precisamente estábamos hablando de la bella reunión a la que nos ha invitado. Tienes un maravilloso don para elegir.

2

GERALD.––(A Hester) No me ha felicitado usted todavía, miss Worsley.

HESTER.––¿Está usted contento?

GERALD.––Naturalmente que sí. Esto significa todo para mí... Cosas en las que antes ni podía soñar, ahora tengo la esperanza de alcanzarlas.

HESTER.––Todo debería estar al alcance de la esperanza. La vida es una esperanza.

LADY HUNSTANTON.––Creo, Caroline, que a Lord llbngworth le gusta la diplomacia. He oído que le ofrecieron Viena. Pero puede no ser cierto.

LADY CAROLINE.––No creo que Inglaterra deba estar representada en el extranjero por hombres solteros, Jane. Puede acarrear complicaciones.

LADY HUNSTANTON.––Eres demasiado nerviosa, Caroline. Además, Lord Ilhngworth puede casarse cualquier día. Yo tenía la esperanza de que se casaría con lady Kelso. Pero creo que él dijo que tenía una familia demasiado grande. ¿O eran los pies? Lo he olvidado. Lo sentí mucho. Ella estaba hecha para ser la esposa de un embajador.

LADY CAROLINE.––Ciertamente tenía una maravillosa facultad para recordar los nombres de la gente y olvidar sus rostros.

3

LADY CAROLINE.––Parece que las mujeres jóvenes de hoy día tienen como único objeto en sus vidas jugar con fuego.

MISTRESS ALLONBY.––La ventaja de jugar con fuego, lady Caroline, es que no nos quemamos. Sólo se quema la gente que no sabe jugar con él.

LADY STUTFIELD.––Sí; ya lo sé. Es muy útil.

LADY HÜNSTANTON.––No sé lo que haría el mundo si tuviera una teoría como ésa, querida mistress Allomby.

LADY STUTRELD. ¡Ah! El mundo está hecho para los hombres, no para las mujeres.

MISTRESS ALLONBY. ¡Oh, no diga eso, lady Stutfield! Nosotras estamos mucho mejor que ellos. Hay más cosas prohibidas para nosotras que para ellos.

LADY STUTFIELD.––Sí; eso es cierto, completamente cierto. No lo había pensado. (Entra sír John y mister Kelvil.)

4

LADY STUTFIELD.––¿Y qué ha estado usted escribiendo esta mañana, míster Kelvil?

KELVIL.––He escrito sobre el tema de costumbre, lady Stutfield: sobre la pureza.

LADY STUTFIELD.––Ése debe de ser un tema muy interesante para escribir sobre él.

KELVIL.––Hoy día es un tema de importancia mundial, lady Stutfield. Me propongo enviar a mis electo-res un escrito sobre el asunto antes que se reúna el Parlamento. Creo que las clases más pobres de este país demuestran un gran deseo de poseer una ética muy elevada.

LADY STUTFIELD.––Eso es una buena cosa.

LADY CAROLINE.––¿Le parece a usted bien que las mujeres tomen parte en la política, míster Kettle?

SIR JOHN.––Kelvil, amor mío, Kelvil.

KELVIL.––La creciente influencia de las mujeres es algo alentador en nuestra vida política, lady Caroline. Las mujeres siempre están del lado de la moral, tanto pública como privada.

LADY STUTFIELD.––Es muy agradable oírle decir eso.

LADY HUNSTANTON.––¡Ah, sí! Las cualidades morales de la mujer... Ésa es una cosa importante. Temo, Caroline, que el querido Lord Illingworth no valora adecuadamente las cualidades morales de las mujeres. (Entra Lord Blíngworth.)

LADY STUTFIELD.––La gente dice que Lord Illingworth es muy malo, muy malo.

LORD ILLINGWORTH.––Pero ¿qué gente dice eso, lady Stutfield? Debe de ser la del futuro. Este mundo y yo estamos en excelentes relaciones. (Se sienta junto a mistress Allonby.)

LADY STUTFIELD.––Yo sé que todos dicen que es usted malo.

LORD ILLINGWORTH.––Es enormemente monstruosa la costumbre que tiene la gente hoy día de decir cosas contra los demás, a espaldas suyas, que son absoluta y enteramente ciertas.

LADY HUNSTANTON.––El querido Lord Illingworth es un caso perdido, lady Stutfield. He intentado reformarla, pero al fin he renunciado. Habría que formar una compañía pública con un consejo de directo-res y un secretario. Pero usted ya tiene secretario, ¿verdad, Lord Illingworth? Gerald Arbuthnot nos ha hablado de su buena suerte; realmente es usted muy bueno.

LORD ILLINGWORTH.––¡Oh! No diga eso, lady Hunstanton. Bondad es una palabra horrible. Me agradó mucho el joven Arbuthnot cuando lo conocí, y me será considerablemente útil para algo que soy lo bastante loco para pensar en hacer.

LADY HUNSTANTON.––Es un joven admirable. Y su madre es una de mis más queridas amigas. Pre-cisamente él acaba de ir a dar un paseo con nuestra bella americana. Es muy bonita, ¿verdad?

LADY CAROLINE.––Demasiado bonita. Estas muchachas americanas se llevan los mejores partidos. ¿Por qué no pueden quedarse en su país? Siempre se nos dice que aquello es el paraíso de las mujeres.

LORD ILLINGWORTH.––Lo es, lady Caroline.Y por eso, como Eva, todas están ansiosas por salir de él.

LADY CAROLINE.––¿Quiénes son los padres de miss Worsley?

LORD ILLINGWORTH.––Las mujeres americanas son lo bastante inteligentes para ocultar a sus padres.

LADY HUNSTANTON.––Mi querido Lord IIlingworth, ¿qué quiere usted decir? Lady Worsley es huérfana, Caroline. Su padre fue un gran millonario o un filántropo, o ambas cosas, según creo, que recibió a mi hijo muy hospitalariamente cuando visitó Boston. No sé cómo hizo su dinero.

KELVIL.––Supongo que a base de las mercancías americanas.

LADY HUNSTANTON.––¿Cuáles son las mercancías americanas?

LORD ILLINGWORTH.––Las novelas americanas.

LADY HUNSTANTON.––¡Qué singular!... Bueno, provenga de donde provenga su gran fortuna, yo tengo en gran estima a miss Worsley. Viste extremadamente bien. Compra sus vestidos en París.

MISTRESS ALLONBY.––Se dice, lady Hunstanton, que cuando los americanos buenos mueren, van a París. LADY HUNSTANTON.––¿De veras? Y los americanos malos, cuando mueren, ¿adónde van?

LORD ILLINGWORTH.––¡Oh! Van a América.

KELVIL.––Temo que usted no aprecia a América, Lord Ilhngworth. Es un gran país, especialmente considerando su juventud.

LORD ILLINGWORTH.––La juventud de América es su más vieja tradición. Ahora tiene unos trescientos años. Al oírlos hablar, podría pensarse que están en su primera infancia. En cuanto a civilización, ellos están en la segunda.

KELVIL.––Indudablemente hay mucha corrupción en la política americana. ¿Supongo que alude usted a eso?

LORD ILLINGWORTH.––Me lo pregunto.

LADY HUNSTANTON.––Me han dicho que la política es algo muy triste en todas partes. Ciertamente en Inglaterra lo es. El querido míster Cardew está arruinando al país. Me pregunto por qué mistress Cardew se lo permite. Estoy segura, Lord Illingworth, de que usted no está de acuerdo con que a la gente inculta se le permita votar.

LORD ILLINGWORTH.––Creo que es la única gente que debería hacerlo.

KELVIL.––¿No es usted de ningún partido político, Lord Illingworth?

LORD ILLINGWORTH.––No debemos ser de ningún partido en nada, míster Kelvil. Decidirse a tomar partido es empezar a ser sincero, e inmediatamente después a ser formal, y entonces la existencia humana se haría inaguantable. Sin embargo, la Cámara de los Comunes realmente es poco dañina. La gente no pue-de hacerse buena por una orden del Parlamento..., eso ya es algo.

5

KELVIL.––No puede usted negar que la Cámara de los Comunes ha demostrado siempre gran simpatía por los sentimientos de la clase pobre.

LORD ILLINGWORTH.––Ése es un vicio muy especial. El vicio más particular de nuestra época. Deberíamos simpatizar con la alegría, la belleza, el color de la vida. Cuanto menos se hable de las penalidades del mundo, mejor, míster Kelvil.

KELVIL.––Pero nuestro East End es un problema muy importante.

LORD ILLINGWORTH.––Cierto. Es el problema de la esclavitud. E intentamos resolverlo divirtiendo a los esclavos.

LADY HUNSTATON.––

6

LADY CAROLINE.––Crees bueno a todo el mundo, Jane. Ése es un gran error.

LADY STUTFIELD.––¿Cree usted realmente, lady Caroline, que deberíamos creer malo a todo el mun-do?

LADY CAROLINE.––Creo que es mucho más seguro, lady Stutfield. Eso, naturalmente, hasta llegar a saber que la gente es buena. Pero tal cosa, hoy día, requiere mucha investigación.

LADY STUTFIELD.––¡Hay escándalos tan horribles en la vida moderna!

LADY CAROLINE.––Lord Illingworth me dijo anoche durante la cena que la base de todo escándalo es una certeza completamente inmoral.

KELVIL.––Lord Illingworth es, desde luego, un hombre muy brillante, pero me parece que no tiene esa hermosa fe en la nobleza y la pureza de la vida que tan importante es en nuestro país.

LADY STUTFIELD.––Sí, es muy importante, ¿verdad?

KELVIL.––Me da la impresión de ser un hombre que no aprecia la belleza de nuestra vida doméstica in-glesa. Se diría que está influido por las erróneas ideas extranjeras sobre esa cuestión.

LADY STUTFIELD.––No hay nada, nada como la belleza de la vida doméstica, ¿verdad?

KELVIL.––Es el fundamento del sistema moral inglés, lady Stutfield. Sin ella nosotros seríamos como nuestros vecinos.

LADY STUTFIELD.––Eso sería tan triste, ¿verdad?

KELVIL.––Temo que Lord Illingworth considere a la mujer como un simple juguete.Yo nunca la he considerado así. La mujer es el apoyo intelectual del hombre, tanto en la vida pública como en la privada. Sin ella olvidaríamos nuestros verdaderos ideales. (Se sienta junto a lady Stutfield.)

LADY STUTFIELD.––Estoy muy contenta de oírlo decir eso.

7

MISTRESs ALLONBY.––Cosa curiosa: las mujeres feas siempre están celosas de sus maridos; las boni-tas, nunca.

LORD ILLINGWORTH.––Las bonitas no tienen tiempo. Siempre se encuentran ocupadas en estar celo-sas de los maridos de las demás.

MISTRESS ALLONBY.––Creí que lady Caroline se había cansado ya de esas preocupaciones conyuga-les. ¡Sir John es su cuarto marido!

LORD ILLINGWORTH.––No está bien casarse tantas veces. Veinte años de romance hacen que una mujer parezca una ruina; pero veinte años de matrimonio la convierten en algo así como un edificio públi-co.

MISTRESS ALLONBY.––¡Veinte años de romance! ¿Existe tal cosa?

LORD ILLINGWORTH.––En nuestros días, no. Las mujeres han llegado a ser muy inteligentes y ocu-rrentes. Nada estropea tanto un romance como el sentido del humor de la mujer.

MISTRESS ALLONBY.––O la carencia de él en el hombre.

LORD ILLINGWORTH.––Tiene razón. En un templo todos deben estar serios, excepto el objeto que es adorado.

MISTRESS ALLoNBY.––¿Y ése debería ser el hombre?

LORD ILLINGWORTH.––Las mujeres se arrodillan graciosamente; los hombres, no.

8

MISTRESS ALLONBY.––¡Qué hombre tan malo debe de ser usted!

LORD ILLINGWORTH.––¿A qué le llama usted ser hombre malo?

MISTRESS ALLONBY.––Al que admira la inocencia.

LORD ILLINGWORTH.––¿Y una mujer mala?

MISTRESS ALLONBY.––¡Oh! La clase de mujer de la que nunca se cansa un hombre.

LORD ILLINGWoRTH.––Es usted severa... consigo misma.

MISTRESS ALLONBY.––Definanos como sexo.

LORD ILLINGWORTH.––Esfinges sin secretos.

MISTRESS ALLONBY.––¿Eso también incluye a las puritanas?

LORD ILLINGWORTH.––¿Sabe usted que yo no creo en la existencia de las mujeres puritanas? No creo que haya una mujer en el mundo que no se sienta un poco halagada si uno le hace el amor. Eso es lo que hace a las mujeres tan irresistiblemente adorables.

MISTRESS ALLONBY.––¿Cree usted que no hay una mujer en el mundo que se resista a ser besada?

LORD ILLINGWORTH.––Muy pocas.

MISTRESS ALLONBY.––Miss Worsley no le dejaría que la besase.

LORD ILLINGWORTH.––¿Está usted segura?

MISTRESS ALLONBY.––Completamente.

LORD ILLINGWORTH.––¿Qué cree usted que haría ella si yo la besase?

MISTRESS ALLONBY.––Se casaría con usted o le cruzaría la cara con su guante. ¿Qué haría usted si le cruzase la cara con su_ guante?

LORD ILLINGWORTH.––Probablemente me enamoraría de ella.

MISTRESS ALLONBY.––¡Entonces es mejor que no la bese!

LORD ILLINGWORTH.––¿Eso es un reto?

MISTRESS ALLONBY.––Es una flecha lanzada al aire.

LORD ILLINGWORTH.––¿No sabe usted que yo siempre consigo lo que quiero?

MISTRESS ALLONBY.––Siento oír eso. Las mujeres adoramos los fracasos.Así los hombres se apoyan en nosotras.

LORD ILLINGWORTH.––Ustedes adoran el éxito. Se agarran a él.

MISTRESS ALLONBY.––Somos los laureles que ocultan su calvicie.

LORD ILLINGWORTH.––Y nosotros siempre las necesitamos, excepto en el momento del triunfo.

MISTRESS ALLONBY.––Entonces pierden ustedes todo interés.

LORD ILLINGWORTH.––Es usted un suplicio. (Una pausa.)

MISTRESS ALLONBY.––Lord Illingworth, hay una cosa por la que siempre me ha gustado usted.

LORD ILLINGWORTH.––¿Sólo una cosa? ¡Y yo que tengo tantos defectos!

MISTRESS ALLONBY.––¡Oh! No se vanaglorie de ellos. Puede perderlos cuando se haga viejo.

LORD ILLINGWORTH.––Nunca pienso ser viejo. El alma nace vieja y se va haciendo joven. Ésa es la comedia de la vida.

MISTRESS ALLONBY.––Y el cuerpo nace joven y se va haciendo viejo. Ésa es la tragedia.

LORD ILLINGWORTH.––Y la comedia también, a veces. Pero ¿cuál es la misteriosa razón por la que yo siempre le he gustado?

MISTRESS ALLONBY.––Porque nunca me ha hecho el amor.

LORD ILLINGWORTH.––Nunca he hecho otra cosa.

MISTRESS ALLONBY.––¿Sí? No lo había notado.

LORD ILLINGWORTH.––¡Qué mala suerte! Podía haber sido una tragedia para los dos.

MISTRESS ALLONBY.––Hubiéramos sobrevivido.

LORD ILLINGWORTH.––Se puede sobrevivir a todo hoy día excepto a la muerte, y soportarlo todo ex-cepto la buena reputación.

MISTRESs ALLONBY.––¿Ha intentado usted crearse una buena reputación?

LORD ILLINGWORTH.––Es una de las muchas molestias a las que nunca he estado sujeto.

MISTRESS ALLONBY.––Podría sucederle.

LORD ILLINGWORTH.––¿Por qué me amenaza?

MISTRESS ALLONBY.––Se lo diré cuando haya besado a la puritana.