martes, 7 de febrero de 2012

7 de Febrero: Bicentenario de Charles Dickens, Graham Bell, Beatles y Dragon Ball



Un día como hoy 7 de Febrero del año 2012, se celebra el Bicentenario del Nacimiento del gran escritor Charles Dickens (1812). Para recordar sus obras “Oliver Twist”, “David Copperfield”, “Historia de dos ciudades” y “Grandes esperanzas”, para mencionar algunas. Para recordarlo escogí “Cuento de Navidad”, con una versión realizada por Disney en 1983:

Cuento de Navidad (Disney) - Parte 1



Además en 7 de Febrero se celebra:

En U.S.A en 1876, Alexander Graham Bell patenta la invención del teléfono, cuya idea había tomado del italiano Antonio Meucci.



En 1964, Los Beatles visitan por primera vez los Estados Unidos, donde no son todavía muy conocidos; la gira es un éxito y suponen su consagración mundial.



En 1996, en (Japón) se estrena la serie Dragon Ball GT, la continuación de Dragon Ball Z.

Dragon Ball GT (Intro)


lunes, 6 de febrero de 2012

Lecturas 2012


Comparto algunas de las lecturas en este 2012, entre otras y esperamos muchas más:

1) "22/11/63" (Stephen King)
2) "Solar" (Ian McEwan)
3) "Némesis" (Philip Roth)
4) "El Temor de un hombre sabio" (Patrick Rothfuss)
5) "Purga" (Sofi Oksanen)
6) "Cartas Cruzadas" (Markus Zusak)


viernes, 3 de febrero de 2012

1Q84 – Libro 3 (Haruki Murakami)


Acabo de terminar el tercer libro de la trilogía de “1Q84” de Haruki Murakami. Después del primer libro en donde se encontraban el libro 1 y 2, Murakami lanzó este tercer libro, mucho menos extenso que su predecesor. Si se hace la cuenta, cada uno de los libros tiene aproximadamente la misma extensión, en total casi 1.200 páginas formas la trilogía completa de 1Q84.

En el tercer libro, continuamos con este particular y extraño universo creado por Murakami, en donde se encuentran dos lunas en el cielo, hay unos misteriosos seres llamados “Little People”, y dos almas gemelas que durante 20 años se han encontrado separadas, Tengo y Aomame, se vuelven a reencontrar en este mundo que parece ser una réplica exacta del mundo “original” con unas cuantas variantes. Desde que la curiosa y fantástica protagonista de Murakami: Aomame, atraviesa a este otro mundo, donde la realidad con la fantasía parecen estar más cerca que nunca. Precisamente dos espacios que Murakami maneja de maravilla.

Como siempre, para los desubicados, inicio con la sinopsis de la contraportada del libro:

“A las voces de Aomame –la enigmática instructora de gimnasia y asesina- y de Tengo –el profesor de matemáticas y escritor-, se suma, en este tercer libro de la novela 1Q84, la de un nuevo personaje, un detective llamado Ushikawa. Su última misión, encargada por Vanguardia, el misterioso culto religioso, consistió en comprobar si Aomame era digna de confianza para trabajar con el líder. Ushikawa dio el visto bueno a la joven, pero ésta los traicionó a todos, cometió un nuevo asesinato y luego desapareció. Si el detective no logra encontrarla, la venganza de la secta se abatirá sobre él. Entretanto, Aomame y Tengo, cada uno a su modo, siguen deseándose en la ausencia, buscándose –en el más puro estilo de Murakami- casi sin moverse de su sitio, aislados, quizás a punto de experimentar un giro radical en sus vidas y esperando un reencuentro que los redima… en el mundo de 1984, o en el de 1Q84, ese fantasmagórico universo con dos lunas”.

En este libro, como es habitual en el escritor, se narra la historia intercalando los capítulos entre los personajes. Al contrario de los dos primeros tomos, ya no se intercalan entre Tengo y Aomame, sino con nuestro nuevo personaje, el detective Ushikawa, que se encargarán de ambientar la trama. Aparte de eso, la narración continua con la prosa sencilla e hipnótica de Murakami, aunque en esta oportunidad transcurre un poco más lenta. En este gran intervalo de pasividad, Murakami aprovecha para que conozcamos más sobre los personajes y sobre la trama en general. Los espacios también no varían mucho, Aomame se encuentra recluida y escondida en un apartamento, Tengo también no tiene mucho movimiento, trasladándose máximo a dos lugares, en cambio el detective Ushikawa tiene mayor acción.

El ritmo es totalmente creciente en la obra, alcanzando grandes punto al final de la obra. Se mantiene la incertidumbre constante sobre lo que pasará en ese mundo, y sobre todo, el reencuentro de Tengo y Aomame.

Una de las grandes virtudes de los dos primero libros, los personajes de Murakami, continúan trasmitiendo los sentimientos, anhelos y temores de gran parte de la población contemporánea, además sin ser juzgado éticamente. A pesar de sus actos, que “normalmente” pueden considerarse malo. Murakami no se detiene a satanizar, y al contrario muestra sus personajes tal como son, dignos representantes de la raza humana con sus imperfecciones. Siguen los simbolismos planteados en los dos libros anteriores, el aura de misterio y los enredos que Murakami finalmente trata de resolver sin descuidar ninguno.

A pesar de que Murakami trata de no dejar cabos sueltos, la resolución de la historia me pareció interesante, pero me dejó con ganas de más o de algo mejor. Había tejido algo tan grande en las páginas anteriores, que el final me resultó efectista. En cierta forma lo entiendo, porque cada vez que me acercaba al final y veía que quedaban algunas cosas en el aire, no me imaginaba de qué forma iba Murakami a cerrar ese embrollo. Aunque la forma que utiliza es aceptable, no deja de resultarme el “camino fácil”. Sin embargo, en las últimas páginas estaba realmente muy emocionado de ver cómo terminaba la historia, se mantiene el ambiente de intriga, pero creo que sorprendió del todo el final.

En síntesis, la historia completa de 1Q84, es una historia fascinante, y el tercer libro es un buen complemento, pero no estoy tan seguro que se encuentre completamente a la altura de los dos primeros. También he aprendido, que Murakami es un escritor que sobre todo se disfruta en el proceso de la lectura misma, por lo que no guarda necesariamente todo o lo mejor para el final, además sus elementos y sus particulares figuras narrativas siguen consolidándolo como uno de los mejores escritores contemporáneos.

Mi calificación, los dos primeros libros están más cercanos a la obra maestra, el tercer libro es un buen complemento, pero por la resolución que da Murakami y los más desaciertos que aciertos, diría que no sé si justifiquen la existencia de este complemento:

6/10

Las dos primeras partes tuvieron un puntaje de:

8.5/10

Book Trailer de 1Q84


Esquema del mundo de 1Q84, con las dos Lunas:


Esquema de la "Little People":


El Psicoanalista (John Katzenbach)


Este interesante libro lo leí hace mucho tiempo. Estoy tratando de hacer un recordatorio de reseñas y comentarios sobre los libros que he leído, claramente antes de abrir el Blog.

El Psicoanalista, fue precisamente el primer libro que leí de Katzenbach, que es un escritor amante de los Thrillers. Y los de este autor, personalmente los disfruto mucho.

Inicialmente la sinopsis en la contraportada:

“Feliz cumpleaños doctor. Bienvenido al primer día de su muerte”.

Así comienza en anónimo que recibe Frederick Starks, psicoanalista con una larga experiencia y una vida tranquila. Starks tendrá que emplear toda su astucia y rapidez para, en quince días, averiguar quién es el autor de esa amenazadora misiva que promete hacerle la existencia imposible. De no conseguir su objetivo, deberá elegir entre suicidarse o ser testigo de cómo, uno tras otros, sus familiares y conocidos mueren por obra de su asesino, un psicópata decidido a llevar hasta el fin su sed de venganza.

Dando un inesperado giro a la relación entre médico y paciente, John Katzenbach nos ofrece una novela en la tradición del mejor suspense psicológico.

Esta es la base de la historia que se dividen estructuralmente en tres partes. Es un libro con una prosa muy sencilla, narrado en tercera persona y con varios diálogos, algunos muy lucidos. Y descripciones que te transportan desde el inicio dentro de la trama.

El ritmo es ascendente, y a algunos puede resultarle pesado, porque no inicia como esperamos. Al ser un psicoanalista el personaje principal, esperamos que cuando se siente amenazado haga un despliegue de todos sus conocimientos, pero esto no ocurre desde el inicio. El doctor Starks con un gran realismo psicológico plasmado por Katzenbach, inicialmente se siente asfixiado con las distintas acciones que su torturador realiza para hacerle la vida imposible, lo bloquean totalmente, haciendo que el personaje vaya cayendo poco a poco emocionalmente en caída libre. Así que prácticamente en la primera parte observaremos como nuestro psicoanalista cae en el juego de su psicópata y lo lleva casi a ejecutar su objetivo: que se suicide.

Esta parte inicial, puede a muchos parecerle aburrida, pero la descripción y el manejo que hace el autor sobre la caída en todos los sentidos del doctor Starks es muy notable. Por lo tanto, creo que hay una anti-trama en el inicio. Y eso me resultó muy interesante en su momento. Sobre todo porque en esa primera parte alcanzamos a sentir la desesperación y el tedio del personaje central.

Ya cuando el psicoanalista no puede caer más bajo, y después de varias cosas, inicia la otra parte interesante del libro, que es la reivindicación del personaje, su renacimiento de las cenizas, y entonces sí, haciendo el despliegue de las virtudes de su profesión. No queriendo dar más detalles del libro y su estructura, debo decir que es un libro notable, a mi me gustó mucho cuando lo leí por primera vez, sufrí con el personaje y fue su cómplice en su levantamiento.

En síntesis, es un libro entretenido, que escapa de algunos elementos convencionales de los thrillers, fácil de leer y que te puede dejar enganchado hasta el final.

7.5/10

La Profecía Romanov (Steve Berry)


La Profecía Romanov, es otro libro que leí hace tiempo, de un escritor norteamericano muy interesante llamado Steve Berry. Berry es abogado de profesión, pero su gran interés por la historia lo llevó a escribir, mezclando el thriller histórico con la novela de ficción. Steve tiene algo que me gusta, es su rigor histórico, las historias que cuenta, las investiga a profundidad, trata de recolectar los verdaderos hechos, y luego en su novela en lo que requiera pertinente o para llenar algunos “huecos”, utiliza la ficción para completar la historia. También al final de los libros, siempre adjunta una “Nota del Autor”, en donde explica los hechos verdaderos y lo que inventó, además de afirmar que es una conspiración, etc. Ilustra los libros con mapas (al inicio de la novela), mostrando en los lugares que transcurrieron los hechos, entre otras cosas.

La Profecía Romanov, es su segunda novela, y en esta aborda una historia muy interesante, y que a mí personalmente me interesa mucho, y es la historia de la familia real rusa “Los Romanov”. Tal vez, recordemos mejor un atisbo de la historia, gracias a la película animada, llamada “Anastasia”. La película animada, precisamente mostraba su versión de la historia, de una de las hijas desaparecidas y sobrevivientes de la familia real rusa, que fue exterminada por los bolcheviques.

Inicialmente la sinopsis de la contraportada:

“El 16 de julio de 1918 el Zar Nicolás II y toda su familia imperial son ejecutados a sangre fría, pero cuando en 1991 se inhuman sus restos se descubre que faltan los cadáveres de dos de los hijos del Zar. Hoy, tras la caída del comunismo, el pueblo ruso ha decidido democráticamente el regreso de la monarquía. Una comisión especial queda a cargo de que el nuevo Zar sea escogido entre varios familiares distantes de Nicolás II.

Cuando el abogado norteamericano Miles Lord es contratado para investigar a uno de los candidatos, se ve envuelto en una trama para descubrir uno de los grandes enigmas de la Historia: qué le sucedió realmente a la familia imperial. Su única pista es un críptico mensaje en los escritos de Rasputín que anuncia que aquel cruento capítulo no será el último en la leyenda de los Romanov. Las consecuencias de esta profecía serán devastadoras para el futuro del Zar y para la Madre Rusia, pero también para el propio Miles.”

La novela funciona, la historia es más que interesante, la prosa es sencilla. El experimento de Berry en mezclar algunos datos históricos con la historia es fascinante. Es un thriller que mantiene un gran ritmo, suspenso, intriga, engancha bastante y si te gusta y conoces algo de esta historia también te gustará más.

En síntesis, es un libro entretenido, no es pretencioso, es un ejercicio y experimento interesante que seguro hará pasar un muy buen rato. Y una de las virtudes de este tipo de libros, de ficción histórica, es que incentiva la búsqueda sobre la historia. Si ya están enganchados con la historia de los Romanov, como en mi caso cuando lo leí, seguirán buscando información, y si no lo están, seguro empezarán a buscar después de leerlo o mientras lo leen.

7/10


jueves, 2 de febrero de 2012

Empanadas Vs Big Macs (A.S.B)


Comparto este artículo que había escrito hace un tiempo, cuando salió la noticia:

¿Quién no conoce a McDonald’s? Todos conocemos a esta enorme empresa que ha logrado posicionarse en cada uno de los continentes del planeta, a través de la estrategia de franquicias con muchísimo éxito. Pero el 8 de Noviembre de este año, mientras el diario The Wall Street Journal publicaba que las ventas globales de McDonald’s habían aumentando un 5,5%, en Bolivia, el 14 de Noviembre, se publicaba que el país sur americano se había convertido en el único país del mundo donde la empresa del payaso Ronald quebraba por falta de clientes.

McDonald’s que con su gran éxito en el mundo, más que una empresa, se ha convertido en una marca mundial, en un símbolo de la supremacía de los Estados Unidos en el mundo, por primera vez ha tenido que retirar el negocio de todo un país por quiebra. Muchos se preguntarán ¿Por qué quebró? ¿A quién no le gusta los productos de McDonald’s?

Claramente, no fue un proceso inmediato. Ya que la empresa ingresó al mercado Boliviano en el año de 1997, luego de haber tenido éxito en otros países del continente como: Costa Rica (1970), El Salvador y Panamá (1971), México, Venezuela y Argentina (1985), Chile (90), Uruguay (91) y Colombia (1995), entre otros. Desde su ingreso en Bolivia en 1997, McDonald’s trató de adaptarse a los gustos del consumidor boliviano, incluso cambiando algunos ingredientes tradicionales de la compañía, por otros típicos de la cultura gastronómica boliviana, como ya lo había hecho anteriormente en otros países como la India, Japón, Hong Kong, Filipinas y Malasia etc.

Pero ninguna de las estrategias utilizadas por la compañía parecía incentivar el consumo de los habitantes bolivianos. Por lo que McDonald’s decidió cerrar 8 restaurantes que había abierto en las tres ciudades principales de Bolivia (La Paz, Cochabamba y Santa Cruz).

Esta noticia que se ha ido difundiendo poco a poco en todo el mundo ha llevado a muchas personas a sacar sus conclusiones sobre las causas de tal evento. En estos momentos se encuentran realizando en Bolivia un documental titulado: ¿Por qué quebró McDonald’s en Bolivia?, donde entrevistan a cocineros, historiadores, nutricionistas, sociólogos y al mismo responsable de la franquicia en ese país. Al parecer algunos apuntan al factor precio, pero la teoría más fuerte destaca la mentalidad de los consumidores bolivianos, que valoran mucho sus productos y sus platos típicos.

En efecto, si observamos los platos típicos de los países de centro y sur América, encontraremos muchas similitudes en los productos y los ingredientes. Lo que ha llevado a varias personas de los otros países centro y sur americanos, luego de esta noticia, a pensar y reflexionar sobre el valor que tiene su gastronomía para cada uno de ellos. Y en cuanto a los bolivianos, muchos se han mostrado felices y satisfechos, tal vez porque para ellos represente un pequeño triunfo en una ardua batalla contra el capitalismo y el consumismo, así como la protección de su cultura.

(A.S.B)

De anexo, recomiendo ver el cortometraje animado francés, Ganador del Premio Oscar al Mejor Cortometraje Animado 2009: “Logorama”. Buscarlo en Youtube.

Cortometraje "Logorama"


miércoles, 1 de febrero de 2012

La Simetría del Ser (A.S.B)


Cuando en la infancia se empiezan a esbozar las primeras señales de mezquindad o algún otro comportamiento considerado “malo”, que surgen naturalmente junto con los distintos brotes de ternura e inocencia; manifestando así nuestra eterna e inquebrantable simetría. Al mismo tiempo, esos comportamientos son corregidos instantáneamente, con la mayor hipocresía de los adultos, quienes siguiendo unas reglas ficticias, cuando no son vistos, predican las acciones que ellos mismos han condenado (o les han inculcado condenar) al infierno con total tranquilidad y naturalidad.

Nuestra naturaleza es mala y mezquina, a la vez que buena y pura, somos seres duales con capacidad de elección. Claramente, cuando te das cuenta que los valores que te inculcaron son una gran mentira, destapada y cubierta por esos mismos maestros de la vida, la capacidad o la voluntad de elegir se limita, y llevados por la pasión, la ira y la decepción, somos arrastrados por los efectos de la deshonestidad…

(A.S.B)







Comparto una frase muy interesante para analizar y posteriormente un pequeño fragmento de la película “El Árbol de la Vida”:

El BIEN y el MAL no son opuestos en conflicto, sino opuestos que se desafían constantemente en una danza concertada de misterio divino. Porque no hay impureza que no tenga un grano de pureza, ni mal alguno que no encierre el potencial para el bien.

(Sefer Yetzirah 6,4; Sefer Ha´Zohar, vol. 2, folio 69a-b)





A continuación comparto un muy pequeño fragmento de la película “El Árbol de la Vida” de Terrence Malick. Para mi esta película es una enorme obra maestra, porque Malick como ningún otro ha logrado retratar la infancia, bajo los sistemas tradicionales de educación de la sociedad, entre otras cosas. Toca fibras muy sensibles y a mí me fascinó. En esta escena, uno de los niños protagonistas de la historia dice mentalmente las siguientes frases mientras se encuentra en la mesa comiendo con su familia. La persona que describe es a su padre:

- Dice: “No pongas los codos en la mesa”

- Y él los pone…

Insulta a la gente.

No le importa.

(The Tree of Life, Terrence Malick)