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lunes, 22 de junio de 2020

Reseña del libro: Tu cruz en el cielo desierto (Carolina Sanín)

Carolina Sanín



Hace poco he terminado de leer el más reciente libro publicado de la escritora colombiana Carolina Sanín: Tu cruz en el cielo desierto. Me ha parecido un excelente texto y reflexión sobre el amor, la idea del amor, la imaginación y el pensamiento. Con una mezcla de géneros literarios que van desde la narración confesional, el monólogo, el ensayo y la poesía, entre otros. También podría hablar de las referencias pero creo que ya otros han hablado de ese tema y ella misma en los conversatorios online que ha realizado (de los cuales he estado en casi todos mientras leía el libro). Lo fui leyendo de forma pausada porque el texto es también una constante evocación al pasado, no solamente de la autora sino a un espacio compartido con sus lectores a través de sus distintas redes sociales. A una intimidad expuesta, que a la vez hace que el lector se remita a su propia intimidad y a sus propias experiencias. Sigo a Carolina desde hace unos años, siempre encantado por su lucidez y sus publicaciones en las redes sociales (Facebook y Twitter especialmente). Como le doy like a muchas de sus publicaciones casi siempre me aparecen sus actualizaciones en las novedades de mi timelime y noticias. Por eso, me llamó mucho la atención cuando publicó que pronto publicaría un libro en plena pandemia sobre la historia de su traga en Twitter. Historia que seguí muy de cerca, por lo que muchos pasajes del libro me resultan familiares; recordatorios de viejos tweets, interacciones con distintos contactos, la lectura colectiva de Homero, su performance en la Cinemateca, la feria del libro, la república erótica, hasta el viaje a Panamá y terminando en el inicio de las marchas estudiantiles. Todas esas referencias pasadas me permitieron ubicar o entrar nuevamente en ese pequeño universo compartido, para reconstruir no solo los hechos sino lo que yo hacía en ese momento en mi propia intimidad. Por eso comprendo completamente cuando dice que este libro también es resultado y dedicado a aquella masa en la que trasmutó su traga: a sus lectores. Lo siento así, y al pensarlo más a profundidad, me parece un ejercicio tremendamente fascinante el que logró la autora, que a la vez me hace pensar en otro género: la docuficción o el docudrama.

Pero en el centro de todo siempre hay una historia, un detonante, una causa, una raíz. En este libro es la historia de un amor digital, un amor ficticio de esos que abundan en los últimos años por el auge de la tecnología y de las redes. Y un amor de esos que seguramente muchos, sino todos, hemos tenido. Podemos entender e identificarnos completamente con todas las fases vividas en esta odisea romántica digital. Iniciando con la creación y posterior alimentación de la ilusión del amor. Pero lo que hace que el libro de la autora se diferencie de otros que han tratado el tema de las relaciones digitales, como “Contra el viento del norte” (de Daniel Glattauer) son sus distintas y ricas reflexiones sobre el tema del amor, el deseo, el sufrimiento y la necesidad de entender, de comprender. Encontramos así mismo relaciones culturales, literarias, psicológicas, simbólicas y mitológicas que soportan esos sentimientos e impulsos del ser humano. El juego de espejos, porque encuentro que dentro de la narración también se invita a un juego, que es la misma dinámica que se llevaba dentro de la relación ausente: el juego de roles, de deseos, de identidades. Narciso frente a una pantalla, Freud y su teoría de los cuatros seres presentes en el momento del sexo, y la variedad que puede superar cuando la imaginación tiene más libertad y espacio. Los símbolos y la Cruz:

"Me digo que debo pasar a través de este dolor de no entender —a través del deseo—, encaminada a no entender infinitamente otras cosas incontables; encaminada por el sufrimiento mismo, no a través de un camino, como si contara un cuento, sino en las cuatro direcciones que marca una cruz, y clavada en el centro de la cruz: en la pasión".

(Tu cruz en el cielo desierto, de Carolina Sanín)


Me encanta también, como siempre, el manejo del lenguaje de la autora. Cómo explora y explota las posibilidades de cada palabra y el poder del nombrar y del verbo. La cruz, que se convierte en cierta forma en un hilo conductor, en la representación del sufrimiento, del dolor, de la distancia, los extremos, los cruces, y que empieza a ver en cada uno de los objetos y elementos que observa, gracias a su agudo sentido de la observación y la descripción de lo que se ve. Así como con la palabra “China” (lugar donde vive el amor ausente), que explora como representación de la distancia, a la vez de como el lugar desde donde todas las cosas son hechas. Y además de la palabra y su uso del lenguaje, también me llamó la atención la narración, que también varía. Desde el tono confesional del inicio y el uso de la primera persona, y por momentos tomar distancia del personaje (de sí misma) y usar la tercera persona (ella), y hasta creo que por momentos también se utiliza la poca usada segunda persona, lo que son datos interesantes que siguen mostrando el proceso de transfiguración de la misma autora mientras escribía el texto. 

Es un texto dinámico, ingenioso y apasionado (sí, tiene algunas escenas eróticas muy bien logradas en ese juego de espejos, deseos, palabras y pensamientos), pero también creo que es un texto con especial dedicatoria a los lectores, los viejos y los nuevos, porque la misma configuración de la historia llena de pistas, puede llevar a los nuevos y curiosos lectoras a atar cabos, buscar los vídeos y fotos de lo que la autora menciona en el texto y contruir su propia fantasía. De crear. Y me parece algo valioso y generoso que la autora siempre está abierta a dar sus lectores en cualquier ámbito. Y lo recomiendo mucho.


Comparto la reseña que hice de otro de los libros de la autora:

Reseña del libro "Somos luces abismales"






Carolina Sanín

viernes, 13 de diciembre de 2019

Reseña del libro: Variaciones Enigma (André Aciman)

André Aciman



“Variaciones Enigma” es la novela más reciente del escritor André Aciman, el autor conocido por la novela “Llámame por tu nombre”, que tuvo una exitosa adaptación cinematográfica (Call me by your name). Aciman que en sus novelas explora las relaciones de pareja, los problemas de identidad, el primer amor, el descubrimiento de la sexualidad, vuelve con esta novela a explorar estos temas recurrentes. 

"Variaciones Enigma" se refiere a una serie de catorce variaciones musicales compuestas por el compositor inglés Edward Elgar en el año de 1899. La obra es conocida tanto por su música como por el enigma que se oculta tras ella. Elgar dedicó la obra a "mis amigos retratados en ella"; y cada variación muestra un emotivo retrato de algunas de sus relaciones sociales más cercanas. Y esa misma dinámica, precisamente, quiso Aciman trasladar a su obra. 

Así como Elgar, el personaje de Aciman, Paul, compone diversas variaciones, que a la vez son recuerdos de las relaciones amorosas, sociales y platónicas que han marcado su vida, desde la adolescencia en Italia hasta su madurez en los Estados Unidos. Como lo hiciese en “Llámame por tu nombre”, acá también usa la primera persona para narrar, desde la voz de Paul, por lo que somos testigos de todas sus emociones, pensamientos, deseos y contradicciones más profundas. Y si “Llámame por tu nombre”, como lo mencioné en la reseña que hice del libro ("Llámame por tu nombre - Link), me pareció un libro de descubrimiento y de amor, pero en uno de sus temas de fondo, también que trataba el tema de la bisexualidad abiertamente; acá en esta obra vuelve a tratar el tema de forma más directa. Pero tampoco estaría de acuerdo con etiquetarla de esa forma, porque en esencia se enfoca más en el eterno descubrimiento y la inacabada búsqueda de lo que queremos. 

La primera parte, que se titula “Primer amor”, es un muy buen inicio porque trata un tema que me pareció muy interesante. Transcurre en Italia, en un verano, donde Paul es un adolescente y vive con sus padres en San Giustiniano. Pero en realidad es un recuerdo, porque en ese momento tiene 22 años y vuelve a ese pueblo donde sus padres tenían la casa de verano. Vuelve para recordar, 10 años atrás cuando tenía 12 años. Recuerda especialmente a Nanni, un joven y atractivo carpintero que hacía trabajos en su casa, y que fue su primer amor. Está muy bien descrita y escrita esta parte, porque vemos desde el deseo del adolescente y su despertar sexual, cómo busca acercarse, cómo fracasa y cómo sufre por ese primer amor imposible. Pero lo más interesante de esta parte, es un descubrimiento que hace el Paul de 22 años, sobre su padre y su relación con el joven carpintero. Un descubrimiento que le lleva a entender por primera vez muchas cosas de su familia, de su padre y de sí mismo. No ahondaré mucho en detalles, pero esta fue de las historias que más me gustaron, o de las variaciones, porque está muy bien tratada, con mucha sutileza. 

Una de las conversaciones entre el joven Paul y Nanni:

“—Entonces ¿por qué no tienes amigos?
¿Otra vez estábamos hablando en serio? Empezaba a parecerse a mi madre, aunque viniendo de él no me molestaba.
—No lo sé. Quiero tener amigos. A lo mejor es que no le caigo bien a todo el mundo.
—Quizá crees que no les caes bien. Todo el mundo hace amigos.
—No todo el mundo.
—Pero aquí has hecho amigos.
—Eso es porque me gusta venir.
—¿No te gusta la gente de tu edad?
—No lo sé —me encogí de hombros.

Como para remarcar lo que le estaba diciendo, me descubrí exhalando una especie de minisuspiro que era la versión joven del suspiro cansado que él había soltado al hablar de sus años de formación como ebanista. Lo que me gustó no fue solo haber puesto mis cartas sobre la mesa y haber revelado un hecho privadísimo, sino que, por primera vez, había hablado con alguien de cosas que pensé que me afectaban a mí y a nadie más que a mí. Me gustó hablar así”.

Cuando uno termina esta parte, se imagina que continuará o uno quiere que continúe, pero inmediatamente inicia otro capítulo titulado “Fiebre primaveral”, con una nueva historia de Paul, y te das cuenta que ese recuerdo de la adolescencia pasó, y que seguirán nuevas variaciones, nuevas relaciones, aunque siempre haya una que otra referencia en las relaciones a futuro. En este nuevo capítulo nos muestra al Paul más maduro, aún joven, que practica tenis y tiene una relación con una chica de su edad, Maud. Nos muestra su relación, su nueva vida, las dinámicas sociales, los celos y las amistades. Dentro de sus idas a jugar tenis con su amigo Harlan, conoce en las pistas a otro chico unos años mayor, veitimuchos, Manfred, quien le llama la atención por su misterio y su buena forma de jugar. Manfred que a futuro se convertiría en una nueva variación en la vida de Paul. 

En una cena con amigos, Maud habla toda la noche con un joven corresponsal extranjero, Gabi. Paul siente muchos celos y la pasa muy mal toda la noche, que hasta se imagina que ella lo masturba debajo de la mesa. Al final de la noche se confrontan y hablan de la relación en quiebre de dos amigos en común. Paul se da cuenta que estuvo celoso sin motivo, y que Gabi estaba más interesado en él que en Maud. Y siguen las variaciones cruzándose. En medio de la conversación sale a relucir que Paul está interesado en alguien más en ese momento. Y sigue el capítulo titulado, “Manfred”, dedicado a la relación de Paul con otro chico, el otro joven que conoció en canchas de tenis. El capítulo anterior me pareció un poco flojo con respecto al primero, porque se tiene menos auténtico y real, pero la variación dedicada a Manfred vuelva a recuperar la calidad, en ese otro proceso de cómo ambos jugaron a evitarse durante un tiempo hasta que alguno toma la decisión de acercarse al otro. No sé si se debe a que Aciman tiene particular sensibilidad en contar las relaciones normalmente complejas entre dos personas del mismo sexo, pero eso cambia con una de las últimas variaciones, donde Paul vuelve a intentar y se enamora de otra chica de su pasado, en una relación muy apasionada y compleja, en el capítulo titulado “Amor estelar”, donde se reencuentra con Chloe, una chica de su pasado con la que ha tenido intermitentes encuentros a través de los años, que a la vez está casa, y también se entrecruza este capítulo con su relación con Manfred. Estas últimas dos relaciones también ocupan el siguiente capítulo: “Abingdon Square”. Acá aunque mantiene una relación con Manfred, éste lo anima en su acercamiento a Chloe, y lo anima a experimentar y enfrentar lo que siente por ella también. 

Como habrán visto es toda una sucesión de relaciones y variaciones en la vida de un joven en busca del amor y de su propia identidad. No todas las viariaciones me gustaron de igual forma, hay unas mejores que otras, donde se nota más el trabajo y la profunidad de las emociones. Hay otras en donde se siente que todo pasa muy rápido, muy superficial, y se nota que al autor no le interesa ahondar lo suficiente o no le dedica el mismo espacio de reflexión que a otras. Lo que unido a ese primer capítulo de la adolescencia, me hace pensar que es por momentos una novela muy irregular, sin la profunidad y frescura que logró por ejemplo en “Llámame por tu nombre”, donde se centró en una historia especialmente. Aunque no sé si quizás es lo que quiso trasmitir el autor; ese estado caótico de las relaciones de pareja a través de nuestras vidas, y en que no todas las historias son significativas. Pero en “Variaciones enigma”, aunque tiene muy buenos momentos, llenos de sensibilidad y detalle, no todos son igual de buenos. Lo que me resta un poco. Pero igual disfruté leerla y por los pasajes positivos creo que vale la pena.   


Acá algunos fragmentos del libro que me gustaron:
  

"De camino al hotel, Chloe me dio la mano.
- Soy feliz.
Lo dijo como si para ella fuese una sorpresa total. De todas formas, yo necesitaba que me lo dijera.
Me había equivocado con nosotros. No éramos hunos. Éramos solo dos personas a las que les había faltado confianza para pasarse de la raya o para saber siquiera dónde estaba la raya".

(Variaciones Enigma, de André Aciman)

-
"Evito acercarme a ti porque quiero acercarme. Podrías estar a punto de rozarme el pie como pasó una vez y ni te darías cuenta.
A veces, después de haber jugado los dos una hora por la mañana, te quitas el polo antes de ducharte y me encanta ver cómo el sudor se desliza por tu columna. Quiero recorrerte todo el cuerpo con la boca. Quiero saborearte. Quiero conocerte con la boca".

(Variaciones Enigma, de André Aciman)

-
"Ninguno de los dos preguntó cuál era nuestra vida. No queríamos saberlo.
La teoría cuántica es más flexible, pensé. Por cada vida que vivimos, hay por lo menos otras ocho a las que no nos podemos acercar y mucho menos saber de ellas. Quizás no haya vidas verdaderas o falsas, solo ensayos para papeles que tal vez no tengamos nunca la suerte de interpretar".

(Variaciones Enigma, de André Aciman)

domingo, 11 de febrero de 2018

Los Amores de Nishino (Hiromi Kawakami)

Hiromi Kawakami



Los amores de Nishino es una bella, corta, tierna y evocadora novela de la escritora japonesa Hiromi Kawakami. Nos cuenta la historia de Nishino, a partir de las voces y perspectivas de sus amantes, de sus mujeres y amores a través de su vida. Desde que es un joven de 18 años en la Universidad, estudiando Economía, hasta que es un hombre adulto y mayor.

Los relatos son muy interesantes. Cada breve capítulo es una voz diferente, una mujer distinta. La perspectiva femenina a través de la cual se explora la intimidad de un hombre, conforman un retrato muy interesante, curioso y verídico. Y descubrimos como a pesar de que mantiene rasgos comunes, cada una da unos detalles distintos del personaje, que al final del libro nos parece un viejo conocido. 

“¿Qué será el amor? Las personas tienen derecho a enamorarse de otros, no a que los demás las amen”

Nishino es un espíritu libre, enamoradizo, que aunque es mujeriego, aparentemente se enamora de cada uno de sus amores, pero no se entrega completamente. Es libre de amar. Algunas mujeres le guardan rencor, otras mucho cariño, comprensión y pasión. 

También me pareció muy interesante, que mientras las mujeres hablan, describen y analizan la figura de Nishino, también se desnudan a sí mismas. Por lo que al final, también es un bello retrato femenino, de cómo ven las mujeres a los hombres, lo que esperan de ellos, lo que les molesta, lo que les gusta, lo que les atrae, lo que les aburre, etc. 

Kawakami es una escritora muy hábil, que posee las características, detalles y la esencia del arte japonés. Una prosa muy pulcra, sutil y transparente, que demuestra el talento de la autora en diseccionar y retratar los sentimientos y las emociones. Los anhelos y las decepciones. 

De forma sutil, nos mantiene extasiados por su música, por su prosa hipnótica y cristalina, mientras de vez en cuando nos sorprenda y nos llegue un balde de agua helada o un golpe directo y eficaz. Por sus revelaciones, por la exposición de la intimidad, por los juegos y la seducción, en la que sus personajes envuelven y develan al lector. 

En cuanto a su estructura narrativa, no sigue un orden lineal, ya que nos enfrentamos a los recuerdos de las mujeres, que mezcla sin orden cronológico y específico el Nishino adulto, con el adolescente y con el maduro. Y a veces, las mujeres coinciden en sus respectivas historias. Lo que es un ejercicio muy interesante, que sirve al lector para hilar cabos, retroceder a algunas historias, y tratando de armas un mapa sobre el personaje y sus amores.

Es bello y luminoso porque son mujeres que recuerdan a un personaje especial que pasó por sus vidas, y les dio momentos de felicidad, ya fuesen años o unos cuantos días. Por lo que algunas confesiones están llenas de simpatía, dulzura y comprensión. Al final no conocemos con certeza lo que pasa con Nishino, sólo tenemos los fragmentos de recuerdos y remembranzas de estas mujeres, que en su análisis de este personaje se desnudan y autoanalizan a sí mismas… y nos presentan la idealización del otro ser. Recomendado.




Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)


lunes, 11 de septiembre de 2017

Llámame por tu nombre (André Aciman)

André Aciman




He llegado a esta novela y a su autor André Aciman, por medio de la adaptación cinematográfica de la novela “Call me by your name”, dirigida por el director italiano Luca Guadagnino, y estrenada a inicios de este 2017, y que ha sorprendido y levantado las mejores críticas del año desde su estreno en el Festival de Sundance. Por cierto, aún no he visto la película, al parecer llegará a finales del año o a principios del 2018, por su fuerte promoción y posibilidad en la temporada de premios. Por lo tanto, decidí leerme primero la novela, para sortear un poco la espera de la película. Que sin dudas es la que más espero ver en todo el año. Y tras leer la novela, no sé si fue mejor, porque tengo muchas ganas más de ver la adaptación.

André Aciman, es un escritor un poco multicultural, nacido en Egipto, que vivió su adolescencia en Italia, pero que desarrolló su carrera literaria en los Estados Unidos, con muchos estudios literarios en importantes universidades. Precisamente “Llámame por tu nombre” fue su primera novela, publicada en el año 2007, y en 2008 en español. Leyendo un poco su biografía, podemos atisbar que la novela tiene muchos tintes biográficos.

“Llámame por tu nombre” es una bella, intensa, erótica, tierna y muy íntima novela sobre el amor, el romanticismo, el despertar y descubrimiento sexual, de la identidad; sobre la madurez, sobre los prejuicios, sobre el arte, sobre los paradigmas sociales, entre muchos otros temas… Pero esencialmente una bella oda al amor.  

Ambientada en los años 80, cuenta la historia de Elio, un joven de 17 años, quien se encuentra disfrutando de vacaciones de verano con sus padres en las costas de Italia, una familia acomodada de intelectuales y catedráticos, que tienen como tradición, invitar cada verano a un estudiante o académico, para que a cambio de estadía, ayude al padre de Elio en sus trabajos y proyectos. Es así, como llega Oliver, un joven profesor universitario de 24 años, quien inmediatamente se amolda a la rutina de la familia, y que poco a poco se va acercado emocionalmente al joven Elio. 

La novela se divide en cuatro partes: 1) Si no es luego, ¿cuándo?, 2) El muro de Monet, 3) El síndrome de San Clemente, 4) Lugares fantasmas. Y aunque es una novela romántica, con drama incluido, es una novela narrada totalmente de la perspectiva de Elio, quien asume un narrador en primera persona, hablando al lector desde un futuro, sobre sus recuerdos del pasado, especialmente sobre ese verano en que conoce a Oliver. La narración no es completamente lineal, ya que es a la vez es un análisis de cómo sucedieron los acontecimientos a los que se refiere en el relato, por lo que puede cortar de repente la narración lineal de un momento e interrumpirla de repente por lo que estaba pensando, por lo él piensa que estaba pensando Oliver o cualquiera de los otros personajes, y sacando conclusiones, uniendo cabos, o compartiendo fantasías y deseos que tuvo en ese entonces,  etc. Tiene estructura, de una especie de larga misiva, de un diario, de una confesión.   

Elio es un chico muy precoz, y la influencia del entorno de su padre y su vida como catedrático, precisamente le ha hecho instruirse mucho más, por lo que le encanta leer libros, habla y traduce varios idiomas, toca instrumentos musicales, y como le dice en un momento Oliver, ¿cómo puedes saber tantas cosas?, a lo que Elio le responde (y conversan):

- No sé nada, Oliver. Nada de nada. (...) Si supieses lo poco que sé sobre lo que en realidad importa.
- ¿Cuáles son las cosas que importan?
- Ya sabes qué cosas. A estas al turas, tú, de entre todos, ya deberías saberlo.

Por lo que es una novela confesional, con un agudo análisis psicológico y personal de un adolescente confundido, que está descubriendo el amor, el placer y el deseo. Es muy humana, muy íntima, auténtica, real y veraz. Elio introduce al lector en su juego mental, con el que sin duda muchos nos sentiremos identificados en la forma como nos relacionamos con las personas, y también trabajamos mentalmente distintos escenarios, y a veces nos adelantamos a los hechos, o simplemente hacemos un mal diagnóstico. Ya que la experiencia y la agudeza de Oliver también entra en juego, y Elio es lo bastante listo para seguirlo y descubrirlo tarde o temprano. 

Por lo tanto, además del romance tan bellamente narrado, con unas descripciones detallistas y precisas, sin edulcorantes, y sin censuras habituales, también está la parte erótica, muy bien narrada también, con escenas muy bien dibujadas. Sumado a esto, también hay momentos de muy fino humor, momentos ingeniosos, y por supuesto el drama interno y externo, es también muy dolorosa y triste por momentos, creo que será difícil que sin importar los prejuicios del lector, se sienta altamente conmovido ante esta bella historia. 

La lectura se va volando aunque tiene casi 300 páginas, pero su prosa es tan hipnótica y poética, que te hace fundirte fácilmente  a la historia y acompañar a Elio a esta travesía interna y emocional. Yo la he disfrutado mucho, me ha conmovido y me ha fascinado su prosa, la construcción de sus personajes, y todo ese análisis que va haciendo Elio sobre ciertos acontecimientos. Porque aunque la historia transcurre varios años y décadas, teniendo mayor protagonismo el verano en que conoce a Oliver, Elio se detiene en lo que le interesa contar, no necesariamente ahonda en todos los momentos de su vida, y en los momentos que no considera importante. Es una construcción emocional de la memoria, las emociones y el sentimiento. Con agudeza, pero con el desentrañamiento de los más hondos sentimiento y emociones. Sin dudas, una de las historias de amor más bellas que he leído. Y no me gusta utilizar las etiquetas, al especificar que sea la historia de amor entre dos hombres, es simplemente para mí una historia de amor entre dos personas y seres. Pero si es interesante también leer dentro de todo ese análisis, el descubrimiento de Elio, en la construcción de su identidad, donde compara sus relaciones con mujeres y su posterior descubrimiento de su relación con Oliver, que le da muchas reflexiones interesantes y bellas. De hecho se explora el tema de la bisexualidad de forma muy sugerente y sutil. Así como Elio se siente confundido, hace que el lector sufra o se irrite en momentos con él. Por lo que, la novela también tiene para mí un valor sociológico y sociocultural. Una de las escenas, cuando el padre de Elio habla con él sobre lo que le está pasando, es una de las más bellas del libro.  

En fin, una novela que recomiendo que no dejen de leer. Y esperemos con ansías esa adaptación cinematográfica, que si recoge la virtudes de la novela, no tengo dudas de que será una excelente película (Abajo ya encontrarán un enlace para leer un post sobre la película)


Psdta: Hay muchas frases que me gustaría compartir, y diálogos, muy bellos y agudos, pero no me pude decidir, ya que son muchos, y no podría transcribir la novela. 


9/10


Una fragmento: 

"(...) En mi situación, la mayoría de los padres tendrían la esperanza de que todo se disipase o rezarían para que su hijo pusiese los pies en la tierra cuanto antes. Pero yo no soy uno de esos padres . En tu situación, si hay sufrimiento, domínalo, y si queda alguna llama, no la apagues, no seas cruel . La ausencia puede ser algo terrible si nos mantiene despiertos toda la noche y ver cómo alguien nos olvida antes de lo que hubiésemos deseado no ayuda. Nos desprendemos de tantas cosas propias para poder curarnos lo más rápido posible que a la edad de treinta ya estamos en bancarrota y cada vez tenemos menos que ofrecer cuando empezamos una nueva relación con alguien. Sin embargo, no sentir nada por miedo a sentir algo es un desperdicio" (...).

(Llámame por tu nombre, de André Aciman)


Frases y Diálogos de la película "Call Me By Your Name" (Luca Guadagnino)



Luca Guadagnino