viernes, 19 de abril de 2013

2001: Una Odisea Espacial (Arthur C. Clarke)





“¿Por qué no han acontecido ya tales encuentros, puesto que nosotros mismos estamos a puntos de aventurarnos al espacio? ¿Por qué no, en efecto? Sólo hay una posible respuesta a esta muy razonable pregunta. Más recordad, por favor, que ésta es sólo una obra de ficción.
La verdad, como siempre, será mucho más extraordinaria”.
(Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick)


Este es un fragmento del prólogo inicial de la novela de Clarke, escrito por Clarke y Kubrick.  

“2001: Una Odisea Espacial” fue un proyecto conjunto entre Arthur C. Clarke y Stanley Kubrick, quienes colaboraron juntos para crear la historia y concebir una novela de ciencia ficción, a nombre del escritor Arthur C. Clarke y una película a nombre de Stanley Kubrick. La película fue estrenada en el año de 1968 y el libro fue publicado posterior al estreno del filme en el mismo año.

Por estas razones es casi que inevitable hacer una comparación entre el libro y la película. Empecemos haciendo una afirmación esclarecedora: La novela de Clarke es una buena novela de ciencia ficción, tiene muchas virtudes pero no es obra maestra. En cambio la película de Kubrick superó con creces el libro y es una obra maestra absoluta, y una de las mejores películas de la historia, sino la mejor. 

Partiendo de este argumento, seguiremos con el análisis de la obra y algunas comparaciones con el libro:

Si bien en la novela tiene algunos detalles más que en el filme no se muestran o que tal vez no son muy evidentes, Kubrick logra en el filme realzar escenas y momentos que en la novela pasan casi desapercibidos.  

La novela de Clarke también se divide en varios capítulos, y debo confesar que me gustó mucho la introducción el primer episodio, que aborda los orígenes de la historia del hombre. Como Clarke narra las escenas del “Amanecer del hombre” y los comentarios que realiza sobre nuestros cimientos, en el análisis sobre diversas incidencias en nuestro comportamiento y la importancia del lenguaje en la transformación de nuestro mundo, desde que aprendimos a comunicarnos y desde que empezamos a documentar nuestro pasado. 

Esa primera parte me gustó muchísimo. La narración es realmente interesante. Ya que preciso en el filme de Kubrick no hay muchos detalles sobre este primer episodio, sólo el escenario de los hombres monos que conocen el poder. Que de igual forma Kubrick lo retrató de forma magistral. 

En el segundo episodio del TMA-1, la segunda aparición del famoso monolito, observamos que la descripción de este es totalmente diferente tanto en la novela como en la película. En el libro es casi que transparente y cristalino, en cambio en la película Kubrick lo muestra totalmente negro. Que es la imagen icónica que se tiene del objeto, Kubrick quizás lo hizo para mayor facilidad en la puesta en escena y sobre todo para que se destacara en el montaje cada vez que apareciera.

En el tercer episodio, de la Misión a Júpiter, que en el libro es Misión a Saturno, es uno de mis episodios favoritos por la aparición del entrañable y tenebroso Hal 9000. Me gustó mucho el retrato de Hal tanto en la película como en la novela, pero claramente Kubrick con los recursos del cine (que tan bien sabía aprovechar) logra convertirlo en un personaje inolvidable, mientras que estoy seguro que Clarke pudo sacarle mayor provecho con los recursos literarios adecuados. También en este episodio, las razones de la tensión entre Hal y los despiertos tripulantes son distintas. Así como la disputa entre Hal y David Bowman para ingresar a la nave, cosa que no ocurre en la novela. Y finalmente la desconexión de Hal es diferente tanto en la novela como en el libro.

Y finalmente, el episodio final, esa obra maestra que concluye el castillo de Kubrick, en el libro está bien descrito pero no es nada comparable con la experiencia visual y todos los elementos que Kubrick utiliza para cerrar con broche de oro esta maravilla. 

En síntesis, ambas son obras importantes, la novela es uno de los libros más importantes de ciencia ficción, por la misma época en que fue escrito, y pues la película trascendió todas las fronteras, y es un gran ejemplo de lo que a veces el cine puede hacer superando la novela. De igual forma, este fue un proyecto conjunto entre ambos artistas que merece todo el reconocimiento, una odisea adelantada en su tiempo y visionario, que se atrevió, junto con otras en su época, que se atrevió a sugerir la existencia de otros seres en el universo, cuando apenas estábamos empezando a investigar en nuestro satélite más cercano, que además es el único que tenemos… pero el universo es muy grande, por eso finalizo con esa frase final y contundente del prólogo de Kubrick y Clarke que dice:

 Más recordad, por favor, que ésta es sólo una obra de ficción.
La verdad, como siempre, será mucho más extraordinaria.



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Marina Abramovic: The Artist is Present (Matthew Akers, Jeff Dupre)





Siempre he tenido una relación amor/odio con el arte contemporáneo y todas sus  expresiones. Ya que algunas me gustan y otras simplemente no me gustan nada. El arte del “Performance”, que hace parte de este gran concepto, específicamente del arte conceptual, es una de esas muestras que me han gustado y otros performances que no me han gustado, por parecerme demenciales o sin sentido. 

Preciso uno de los performances que había visto hace un tiempo, era uno de esta mujer Marina Abramovic, en uno de los tantos donde se infligía algún daño. El año pasado se presentó este documental “Maria Abramovic: La Artista está presente”, que muestra la gran exposición que realizó el Museo de Arte Moderno de Nueva York (MoMA), sobre el trabajo de la artista.

El documental es simplemente excelente. Es un recorrido por el proceso de la artista en hacer sus presentaciones, su preparación, su intención y sobre todo parte de su historia, que es fundamental para entender su mismo crecimiento personal dentro del mismo arte del performance a través del tiempo. 

Observamos escenas del pasado con sus inicios en el performance, pasando por su relación con Ulay, otro artista del performance, quien fue su eterno compañero, hasta su respectiva ruptura, que se hizo de forma realmente artística, cuando cada uno por un lado distinto inició un recorrido por la Gran Muralla China, hasta encontrarse en la mitad y cerrar ese capítulo de sus vidas juntos. 

Además de la retrospectiva al pasado, junto con sus primeras performances, se muestra de forma paralela la preparación y algunas escenas de su presentación en el MoMA. 

La vida de esta mujer es un poema, lleno de versos hermosos y duros, pero es simplemente un ejemplo de lo que debe ser un artista. Es expuesta con sus virtudes y sus defectos, sobresaliendo por sus mismas convicciones y la pasión por su trabajo y su obra. Son realmente conmovedoras las escenas de la gente que iba al MoMA a verla y sentarse frente a ella separados únicamente por una mesa y mirarla a los ojos. Es increíble y hermosa la reflexión de por qué la gente va a verla y mirarla y lo que ella ve en los ojos de sus visitantes. Ojos en donde ve dolor, curiosidad, necesidad de aceptación y atención, junto con todas esas emociones que caracterizan a las personas en el mundo contemporáneo. 

Creo que ahora la veo con ojos diferentes, y aunque sigo creyendo que no todo lo que promulgan como “arte contemporáneo” es arte, al menos para mí. Este documental  funciona para tener una visión más allá del artista y del sujeto, que al fin y al cabo, en las performances, es el elemento más importante de la obra de arte, y ya no el objeto. Y de paso conocer a una artista que con mucho trabajo se ha ido haciendo un puesto en las exposiciones de arte en los museos más importantes del mundo. Y de cómo se ha creado un nuevo mercado para su arte, ya que como dice su mismo agente en el documental, las performances son por naturaleza una experiencia efímera, efímera pero que puede perdurar y crear un gran impacto. Así que también lo podemos ver como un ejemplo de innovación en el negocio del arte.
Muy recomendada. 

9/10


Frases del documental














lunes, 15 de abril de 2013

To The Wonder (Terrence Malick)




“To The Wonder” es la última película del gran director estadounidense Terrence Malick, creador de grandes obras maestras como El Árbol de la Vida, La Delgada Línea Roja, Días de Cielo, entre otras. A pesar de ser uno de los directores más respetos en el panorama actual y uno de los grandes directores de la época dorada de los 70, Malick no ha sido muy prolífico. En más de 40 años, sólo ha dirigido 5 películas, todas ellas grandes muestras de cine, que han sido además filmes que han creado un estilo y un lenguaje propio del director. Por algo es conocido como el gran poeta visual del cine americano. Ya que si hay algo que distingue a su cine, es la poesía. Un cine con una prevalencia en imágenes y paisajes que hablan por sí mismos, acompañados de música, enfoques, encuadres y una concurrente voz en off que construyen un gran poema visual en movimiento.  

Con “To The Wonder” llega a su sexto largometraje en más de 40 años. El filme fue estrenado en el Festival de Venecia del 2012, con una gran expectativa. Sobre todo luego de haber firmado una Obra Maestra Absoluta como The Tree of Life, el año anterior. Dato, que precisamente es uno de los detalles que ha sorprendido a sus fieles seguidores, la repentina y seguida actividad de Malick tras las cámaras, luego de esa pausa de 20 años entre “Días de Cielo” (1978) y “La Delgada Línea Roja” (1998). Ahora, estrena To The Wonder un año después de The Tree of Life y tiene otros filmes en pre producción para el 2013 y 2014. Sólo esperemos que no se vuelva a perder por tanto tiempo. 

Pero ya entrando a To The Wonder. El filme ha causado una enorme división y contraste de opiniones desde su estreno en Venecia. Llegando a alcanzar comentarios de Obra Maestra y Absoluto Bodrio al mismo tiempo.

Yo, aunque confieso ser un gran admirador del cine de Malick, estuve esperando con muchas ansias este nuevo filme, con expectativas equilibradas. 

Finalmente he podido ver la película, y me encuentro un poco contrariado. Inicialmente contaremos que la sinopsis cuenta la historia de Neil y Marina. Ambos se conocen en París, donde él se encuentra al parecer de vacaciones y ella vive con su pequeña hija. Neil les propone irse a vivir con él a Estado Unidos, en donde empezarán a aflorar algunos problemas de convivencia que ponen a prueba su amor. A Marina se le vence la visa y tiene que devolverse a su país, se separan momentáneamente y cada uno empieza a experimentar, recordar y replantear su relación en la distancia, en donde aparecen una vieja amiga de Neil que ha sufrido en el amor, creyendo encontrar una nueva oportunidad con él y un sacerdote que cuestiona sus creencias. 

Habiendo visto sobre qué trata el filme, continúo con mi justificación de la contrariedad que me generó el filme:

Empezaremos con lo bueno: 

El estilo de Malick sigue presente e intacto, me ha gustado en términos generales esta película sobre el amor. Que no es solamente sobre el amor entre pareja, sino que va más allá de ese amor. Porque preciso ese es uno de los grandes errores de las personas, y me gusta el tratamiento que el director hace sobre el tema. Muchos estarían esperando una película sobre el amor de pareja, con sus flores y espinas, pero Malick hace énfasis y enfoca parte de su discurso hacia ese amor, como ese motor que mueve el mundo, y que tiene tantas variantes como colores. Si bien, el de pareja es el más apasionado, ya algunos autores nos han introducido en el amor fraternal, a la familia e incluso y muchas veces muy importante a nosotros mismos.  

Vemos además, que nuevamente se sumerge en la divinidad y en lo religioso, como ya hiciese en El Árbol de la Vida. Pero tal como lo hizo en su anterior filme, en esta ocasión tampoco da sermones sobre el tema, al contrario se cuestiona y se crítica de cierta forma. 
Porque en sus últimos dos filmes, Malick ha ido directamente a la cultura religiosa, tradicional y ancestral de los americanos. Si en su filme anterior pone en evidencia a la familia y el sistema tradicional de educación a cargo del padre fuerte y la madre sumisa (Naturaleza y Gracia), ahora apunta hacía la institución del matrimonio, las creencias sobre el amor y el papel de ambos en nuestras vidas y nuestro desarrollo o papel como individuos. 

E incluso también la religión es un tema central nuevamente, por eso es que el papel del cura es importante como eje central de la narración. En donde además de los conflictos de la pareja, se presente las mismas dudas del sacerdote. 

Todo esto es sólo una parte importante del argumento para mí. Y que me gustaron mucho realmente. Además de esto, ya está de más hablar de la maestría de Malick en crear escenarios, en poner la cámara en el momento indicado y capturar el momento. También está de más hablar del prodigioso trabajo del director de fotografía Emmanuel Lubezki, que como siempre es magistral. Así como la hermosa música que siempre acompañan a las bellas imágenes de los filmes del director. 

Y cierro lo positivo, que como ya han visto, son muchas cosas, con la interpretación de Olga Kurylenko, que interpreta a Marina. Quien se deja llevar por su papel, a pesar de que dance mucho en ocasiones, sus momentos intimistas y dramáticos son muy naturales.  


En la parte negativa, o mejo lo llamaré lo que menos me ha gustado es:

En la primera parte, a pesar de estar hipnotizado por la belleza de las imágenes, hay un momento en que me aburro y miro el reloj. La falta de un elemento fuerte de interés se hace notable en un momento, lo que hace que me pase algo que no me pasa mucho con Malick, y es que me aburra y sienta que estoy viendo un desfile de escenas sin sentido. Eso es sobre todo en unos fragmentos de la primera parte. Algo que me preocupó enormemente, ya que fueron momentos en que pensé que no me iba a gustar mucho el filme. 

En las interpretaciones, me han parecido simplemente correctos tanto Ben Affleck como Javier Bardem, con algunos momentos bastante flojos que pienso que pudieron tener mayor intensidad o en el caso contrario sensibilidad.

En síntesis, es una nueva obra de Terrence Malick, que me ha gustado, pero creo que hasta el momento es una de las que menos me ha gustado del director. Y lo digo, porque casi todos sus anteriores filmes me han encantado. Así que al decir que la que menos me ha gustado, es porque tendrá una nota ligeramente inferior a la de sus predecesoras.

Sólo me resta decir que me gusta la radiografía que el director hace sobre la vida tradicional americana y todos sus ideales. Realmente es un maestro en narrar poéticamente, desde los horrores de la guerra, pasando por eventos históricos y con los dramas intimistas del hogar y la sociedad.  

La película me ha gustado, pero no al nivel de los anteriores trabajos del director. Creo que pudo ser mejor:

7.5/10




















martes, 9 de abril de 2013

Entre Dioses y Maestros (A.S.B)




En los últimos años, cuando las religiones más populares en el mundo han empezado a mostrar una gran disertación en el número de fieles o creyentes, hemos sido testigos del nacimiento de nuevas religiones y movimientos ideológicos.

El año pasado se estrenó un filme que trata de cierta forma el tema. La película The Master de Paul Thomas Anderson (Magnolia, There Will Be Blood), que aborda los inicios de la cienciología. Una iglesia y una religión prácticamente nuevas, en la que los seguidores pudieron observar e interactuar directamente con su maestro y su líder. Un honor no muy común en las religiones tradicionales, en donde nunca se tuvo la oportunidad de hablar a su maestro, de escucharlo y mucho menos de confrontarlo y cuestionarlo directamente sobre nuestras dudas e incertidumbres.

Toda esta introducción para comentar uno de los casos recientes que me ha llamado la atención. Con la muerte del presidente de Venezuela Hugo Chavez. 

No voy a hablar sobre política, ni a satanizarlo ni glorificarlo. Sólo haré énfasis en algo que me llamó mucho la atención, y es el proceso de santificación o beatificación que se le ha querido dar al ex presidente, por sus fieles y sucesores.

Son muchas las noticias que escuchamos al respecto, sobre exhumar su cuerpo, las personas rezándole o las comparaciones con la figura central del cristianismo Jesús de Nazaret. Incluso, uno de los más recientes pronunciamientos fue su manifestación física como un pajarito. En lo que se podría ver como una alusión al espíritu santo.

Aunque todos estos casos nos den risa y hagamos bromas al respecto, sobre todo con las terribles redes sociales, que han puesto a los famosos a pensar antes de publicar algo, hay muchas personas que creen fervientemente en toda esta información. Por distintos motivos, por convicciones personales o por el mismo entorno en que se encuentran. 

Por lo tanto, estos casos recientes de glorificación, deben servirnos de ejemplo para hacer un sencillo ejercicio de visualización, recordando y remitiéndonos a los mismos cimientos de otras organizaciones o movimientos ideológicos. Como por ejemplo, puede ser nuestras mismas creencias, nuestra misma religión. Porque todas ellas, desde las antiguas hasta las más recientes, fueron procesos y movimientos que nacieron en sus respectivas épocas y han sobrevivido a nuestros días.     

Pensemos que quizás hace muchos años, cuando hablaban de un tal Jesús, de los milagros, de las enseñanzas, del espíritu santo en forma de paloma, un gran grupo de profanos se burlaban, se bufaban, pensaban que lo que hacían y en lo que creían era ridículo, y también es posible que pensaran que nunca caerían en algo parecido. 

Pero las técnicas de control mental, de las masas y los lavados de cerebros son los que han contribuido a formar nuestra actual civilización. Y junto con los avances de la ciencia, también han avanzado los estudios sobre la mente. Lo que es una gran arma contra la población. Puede ser algo positivo, pero también negativo, todo depende de cómo se utilice la información. Y la información en estos tiempos es poder, y ya sabemos de los terribles estragos del poder en el ser humano. 

Entonces, actualmente podemos ser testigos de muchos cambios o nuevas versiones de viejos procesos o movimientos (el inevitable eterno retorno). Así que antes de burlarnos y decir que nunca caeríamos en algo parecido, deberíamos hacer un repaso del pasado y el presente, y además recordar una frase lapidaria del mismo filme de Thomas Anderson:

“… Pues, si descubres  una forma de vivir sin servir a ningún maestro, sea cual fuere, cuéntanos a los demás cómo lo lograste. Pues serías el primero en la historia de la humanidad”.


(A.S.B)