Mostrando entradas con la etiqueta Ficción Histórica. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ficción Histórica. Mostrar todas las entradas

lunes, 5 de diciembre de 2016

Oona y Salinger (Frédéric Beigbeder)

Frédéric Beigbeder



Novela más reciente del escritor francés Frédéric Beigbeder, publicada en el 2016. No conocía al autor, llegué al libro gracias a la recomendación de una querida amiga alemana, quien no dudo en recomendármelo por mi afición a J.D. Salinger, a Chaplin, y a todos los grandes artistas que salen retratados en esta novela. 

La novela, que me pareció muy original, ya que mezcla de forma magistral la historia con la ficción, e incluso tiene cabida la interpretación histórica y la autobiografía por parte del mismo autor, es llevada y estructurada con mucha agudeza, humor y profundidad reflexiva. La he disfrutado mucho, y he podido entender perfectamente al autor, quien también visiblemente mantiene un gran aprecio por sus personajes protagonistas.  

Dividida en 12 capítulos, más una introducción y un epílogo, tiene dos pequeños capítulos introductorios, uno de ellos, donde el autor explica por qué esta novela no es una ficción. En su mayor parte, es ambientada en la época de los años 40, con un marcado personaje principal, el escritor J.D. Salinger, quien en esa época era apenas un joven de veintiún años, que escribe relatos para revistas reconocidas. También desde el inicio se nos presenta el segundo personaje que comparte protagonismo con Salinger, Oona O’Neill, quien en esa época tiene apenas quince años, y es conocida como la hija del gran dramaturgo y Premio Nobel de Literatura, Eugene O’Neill.

En sus primeros capítulos, observamos cómo se va construyendo la relación entre Salinger y Oona, en medio del universo de la joven, que pasa en fiestas de jóvenes ricas de la época, acompañada también por el joven escritor Truman Capote. Esta parte es muy linda, tierna y romántica, y refleja la inocencia, la pasión de los amores juveniles. 

En los siguientes capítulos, estaremos inmersos en dos o tres líneas temporales adicionales, acompañando a la historia de amor de nuestros jóvenes protagonistas. Todo cambia, específicamente tras el bombardeo de Pearl Harbor, cuando el joven Salinger se alista en el ejército y se separa de Oona. Sus vidas se separan, con Jerry participando en el desembarco de Normandía, y con Oona casándose, en una decisión muy polémica en la época, con el gran Charles Chaplin en 1943, siendo él ya un hombre mayor.     

Frédéric Beigbeder se explaya en su fascinante y lúcida prosa, para contarnos varios de los acontecimientos ocurridos en esas historias cruzadas. Y todo resulta fascinante, desde la mención a hechos y detalles históricos, hasta su fascinación por Salinger y Oona, que son retratados con mucho cariño, pero sin enaltecerlos en figuras intocables, sino desde la perspectiva de un admirador a la distancia, que ha encontrado en sus vidas, inspiración y similitudes para dedicarse a su labor. 

Las menciones a personajes secundarios de lujo, como: Ernest Hemingway, Charles Chaplin, Eugene O’Neill, Truman Capote, quienes estuvieron ligados de forma muy cercana con los protagonistas, son simplemente un deleite. Beigbeder además, interpreta los sucesos, llena espacios vacíos con su imaginación y su destreza, recrea momentos, que quizás son sabidos como simples momentos sin detalles, y los convierte en literatura, en buena literatura, con descripciones y bellos y sesudos diálogos, que además son apoyados con documentación real… Pero sin dudas, su gran trabajo, es recrear las cartas entre Salinger y Oona que se enviaron desde que se separaron sus caminos. Las cartas reales si existen, pero la familia de Chaplin nunca ha permitido que salgan a la luz. Frédéric Beigbeder pidió tener acceso a la documentación, y recibió como era de esperarse el rechazo de la familia, aunque al final confiesa, que quizás fue lo mejor, porque de haberlas conocida, quizás no pudiese haberlas imaginado. Por lo que me parece un ejercicio muy audaz y meritorio.      

Además, confirmando el carácter personal e íntimo de esta obra, el autor se incluye a sí mismo en la narración, tomando voz propia, reflexionando al tiempo sobre sus personajes, contando detalles del proceso de creación, interactuando con el lector, incluso con detalles muy actuales (mención de películas contemporáneas), y proponiendo que busquen un vídeo en YouTube para analizar conjuntamente. Y también habla de su propia vida, y reflexiona junto con su amigo, alter ego y personaje, Jerry Salinger, sobre el amor, sobre la guerra, sobre la figura de Chaplin, sobre Oona, sobre Salinger, y sobre la vida en general. Con todos estos recursos, no hay más que sólo reconocer el gran talento del escritor, porque todas estas mezclas resultan muy amenas, interesantes, divertidas y satisfactorias, lo hace con destreza, cuidados, y al mismo tiempo con rebeldía y audacia.   
Con todos estos elementos que ya he descrito, está simplemente de más decir que la recomiendo mucho. Tanto para los admiradores de las figuras de la novela, como a los que no los conocen, porque seguramente querrán saber más sobre esos personajes. Varios de ellos, que marcaron un papel importante en la historia del siglo XX. Una de las mejores lecturas que he tenido este año, y un autor al que hay que seguir. 

8.5/10  


Fragmentos del libro “Oona y Salinger”:

1.
“Jerry tiene esta visión del amor a los veintiún años, cuando sueña con Oona por la noche: el amor es más bello cuando es imposible, el amor más absoluto nunca es recíproco. Pero el flechazo existe, ocurre todos los días, en cada parada de autobús, entre personas que no se atreven a dirigirse la palabra. Los seres que más se quieren son aquellos que no se querrán jamás”
“(…) la brecha entre Charles Chaplin y Hollywood no haría sino agrandarse. El entorno del cine le había perdonado sus arrestos por borrachera manifiesta y pública en plenos Hollywood Boulevard, sus carreras a caballo con Douglas Fairbanks delante del Musso & Frank, sus extravagancias sentimentales y sexuales, pero no le perdonó jamás su apoyo a la Unión Soviética durante la guerra, ni su reticencia a celebrar Hiroshima y Nagasaki…  Chaplin miraba a Hollywood por encima del hombro, y Hollywood se lo haría pagar: en pocos años, el hombre más popular de los Estados Unidos se convirtió en su enemigo público número uno. (…) Incluso el discurso final de El gran dictador, esos seis minutos en los que Chaplin hablaba por primera vez en el cine, pronunciando un elogio idealista de un humanismo internacionalista, ¡fue considerado ultraizquierdista! A día de hoy, el fundador de United Artists, el creador del cine moderno, el inventor del mito hollywoodiense, todavía no tiene la huella de su mano gravada frente al Chinese Theatre, mientras que Hugo Boss, que fabricó los uniformes de las SS, de las Juventudes Hitlerianas y de la Wehrmacht, posee un flagship store en Rodeo Drive. Y mientras los BMW y los Mercedes, cuyos motores construidos por los judíos deportados/esclavos de los campos de concentración fueron los principales artífices de la Blitzkrieg, desfilan por las calles de Beverly Hills. Le pregunté al portero del cine más famoso del mundo por qué Chaplin no estaba presente en su acera. Me respondió: “Because he was commie!” Entonces, ¿era mejor ser nazi?”
(Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder)

2.
“Chaplin no volverá a Los Ángeles más que para recibir un Oscar honorífico en 1972, con un visado excepcional de quince días, en la que, a día de hoy, sigue siendo la standing ovation más larga de la historia de estos premios. Reto a cualquier ser humano a contemplar la secuencia sin hacer uso de numerosos pañuelos”
(Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder)

3.
“En la batalla nunca ocurre nada según lo previsto. Dicen que uno de cada cuatro soldados padece problemas neuropsiquiátricos: para mí que son el cien por cien, lo que pasa es que los más zumbados son esas tres cuartas partes que fingen estar bien. Nunca comprendemos bien lo que ocurre en el teatro de operaciones. Por mucho que hayas visto los mapas de estado mayor, hayas escuchado las instrucciones del general y hayas seguido los cursos de táctica militar, una vez sobre el terreno reina el desbarajuste absoluto y cada cual va por su lado. Patton dice que el secreto es “moverse  y disparar al mismo tiempo”. Se le olvida decir  que también gritar sienta bien. En las películas, los soldados son silenciosos y felinos. En realidad, berreamos como vikingos”.
(Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder)

4.
“Lo que provoca el trauma de un veterano no es la indiferencia ni la falta de reconocimiento, es el hecho de que la vida haya seguido su curso. En 1946, de vuelta en Nueva York, Jerry se hundió al ver al portero de su edificio paseando al perro todos los días, tal como hacía antes de la guerra…”
(Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder)

5.
“Salinger abandonó Nueva York porque ya no le dejaban entrar a ningún sitio. Adolf Hitler experimentó la misma amargura de veterano traumatizado en 1919. Desmovilizado y derrotado, frustrado y ocioso, vencido y fracasado, Jerry huyó para no convertirse en dictador”.   
(Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder)

6.
“(…) De modo que imagina a Holden Caulfield en tratamiento por problemas mentales en una clínica psiquiátrica tras una fuga a Nueva York. Y empieza a anotar la famosa frase: “Si de verdad les interesa lo que voy a contarles, lo primero que querrán saber es dónde nací, cómo fue todo ese rollo de mi infancia, qué hacían mis padres antes de tenerme a mí, y demás puñetas estilo David Copperfield, pero no tengo ganas de contarles nada de eso”. 
En 1951, J.D. Salinger pública El guardián entre el centeno. Es la desesperación de un veterano de la Segunda Guerra Mundial trasplantada al corazón de un adolescente neoyorquino. La novela fue rechazada por The New Yorker y por el editor Giroux (que también rechazó En el camino, de Kerouac). Aceptada al fin por Little, Brown and Company, sale publicada el 16 de julio de 1951 a un precio de tres dólares. Salinger es un autor respetado en el medio literario por sus relatos aparecidos en The New Yorker: “Un día perfecto para el pez plátano”, en 1948, y “Para Esmé, con amor y sordidez”, en 1950. El guardián entre el centeno recibe elogios inmediatos de Faulkner y Beckett. Jerry no hará ninguna “promo”. 
“Soy incapaz de explicar lo que he querido escribir”, dirá para rechazar todas las entrevistas.
¿El mensaje del libro? O te confirmas con el modo de vida del empleado medio, o terminas en el manicomio. A partir de 1951, el hospital psiquiátrico es el horizonte de los espíritus libres del sistema capitalista. 
Al cabo de tres meses, el libro alcanzó el cuarto puesto en la lista de los más vendidos de The New York Times, que sin embargo lo criticó duramente. Desde hace sesenta años, se venden un millón de ejemplares al año. Un éxito y unas consecuencias en la sociedad que sólo tienen un equivalente en Francia: el de Buenos días, tristeza, de Françoise Sagan, publicado tres años más tarde”.  
(Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder)

7.
“La guerra está tan cerca, a un simple pestañeo; me hicieron creer que era un acontecimiento histórico, cuando en realidad forma parte de mi actualidad. Decenas de miles de muertos, lisiados por todas partes, personas enloquecidas en el mundo entero. Mi país acababa de perder la vida cuando comenzó la mía. Nuestros abuelos no pudieron o no quisieron contarnos su guerra. Como Jerry, trataron de ahorrárnosla cambiando de tema. Nuestros abuelos nos convirtieron en niños perpetuos para protegernos. Pero no es culpa suya. Es a causa de la guerra por lo que nunca seremos adultos, única y exclusivamente a causa de ella. Somos sus nietos que nunca se harán mayores. Tenemos que intentar hablar de la guerra en lugar de nuestros abuelos. ¿Quién podrá saldar tamaña deuda?”
(Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder)

8.
"Llega un momento en algunos países, en determinadas épocas, en el que la gente parece esperar un acontecimiento importante y trágico que permita resolver todos los problemas. Generalmente, esos periodos se llaman 《de preguerra》.
El mundo está listo para la próxima. Un nuevo conflicto mundial enjugaría las deudas públicas, relanzaría el crecimiento económico, reduciría la superpoblación... Los niños mimados y amnésicos de los países ricos esperan inconscientemente que un nuevo cataclismo libere espacio para los supervivientes. Quieren dejar huella. Sueñan, sin confesárselo, que la Historia no ha llegado a su fin. Buscan una nueva utopía, nuevas divisiones. Anhelan un nuevo enemigo al que masacrar. Querrían estar traumatizados por algo más que una escena de Saw en YouTube. La juventud de 2014 está falta de elecciones trágicas. Está necesitada de destrucciones. Las generaciones precedentes le han legado un endeudamiento colosal, un paro masivo y un planeta contaminado. El aburrimiento existencial, la sensación de vacío, la frustración globalizada alimentan el deseo aterrador llamado nihilismo. Una necesidad de servir a algo, de pelearse por un ideal, de escoger un bando, de arriesgar la vida para convertirse en héroe. No es de extrañar que algunos se conviertan en terroristas: ¿qué es el terrorismo, sino la única oportunidad de los antihéroes para procurarse una guerra en tiempos de paz? El periodo de calma que atraviesa Occidente es el más largo de toda su historia, y quizás esté apunto de terminar. 
Me asustan los héroes; sin embargo, escribo un libro sobre uno de ellos".
(Oona y Salinger, de Frédéric Beigbeder)

9.
(Conversación entre Ernest Hemingway y J.D. Salinger sobre F.S Fitzgerald, luego del desembarco en Normandía)

E.H: Era adorable. ¿Sabías que leía a los franceses? ¿Tú lees a los franceses? Balzac, Flaubert, Musset. Son la cúspide del refinamiento. ¿Sabes qué me llena de tristeza? Después de esta guerra se habrá terminado, ya lo verás. Ya nadie leerá a los franceses. Eso es lo que habrán ganado los Estados Unidos. A nosotros nos leerán en el mundo entero, y nosotros sólo nos leeremos a nosotros mismos. La cosa empezó con la Primera Guerra Mundial. Antes de 1915, en Broadway sólo se representaban autores extranjeros. Luego nos limitamos a nuestras propias obras, no se programa más que a Dreiser y a O'Neill. Eso es lo que asesinarán las guerras: nuestra curiosidad".

El 3 de septiembre de 1945, Hemingway menciona en una carta al crítico Malcom Cowley a un "joven de la IV División llamado Jerry Salinger que menosprecia la guerra y no piensa más que en escribir". Dice estar impresionado de que la familia de Salinger siga enviándole The New Yorker.
(Oona y Salinger, de Fréderic Beigbeder)


viernes, 12 de agosto de 2016

La Casa de las Miniaturas (Jessie Burton)

Jessie Burton


Novela debut de la joven escritora y actriz inglesa, Jessie Burton. Ganador del National Book Award, y declarado Libro del Año por la cadena de librerías Waterstones, tuvo un enorme éxito inesperado, tanto en ventas como en crítica. Publicado originalmente en el 2014, los derechos se vendieron en 28 idiomas, y la editorial Salamandra la llevó al castellano en el 2015. Y además, Burton fue una de las autoras invitadas en la pasada edición del Hay Festival de Literatura 2016.  

La historia, ambientada a finales del siglo XVII en Ámsterdam, cuenta la historia de Nella o Petronella Oortman, una joven humilde de dieciocho años, que llega un día a una casa lujosa de un comerciante acaudalado, Johannes Brandt, para convivir con él, luego de haberse casado. En esa casa, Johannes vive con su hermana, Marin, y dos empleados, la criada, Cornelia, y un joven negro, llamado Otto. 

Desde su llegada a esa lujosa casa, Nella se siente incómoda y el lugar equivocado. Empezando porque la recibe la hermana de su marido, que desde el inicio muestra una actitud apática. Cuando finalmente aparece Johannes a la casa, Nella lo siente distante, y no es para nada lo que esperaba del matrimonio… pero su marido le da un increíble regalo: una réplica exacta de su propia casa, del tamaño de un armario… una casa miniatura. Un regalo que según era famoso de la época, entre los más ricos, ya que el precio era casi parecido al de una casa normal.

Ante el extravagante regalo, Nella se aferra a adornar su casa, por lo que se pone en contacto con una miniaturista, quien poco a poco le va enviando exactamente a todos los personajes reales que viven en la casa, hasta los animales y objetos que la habitan… Inicialmente Nella se asusta, especialmente cuando la miniaturista le sigue enviando objetos y personajes, que parecen coincidir mucho con lo que ocurre en la realidad. 

Aparte del misterio de la casa miniatura, la novela transita y retrata ese entorno social lleno de mentiras, falsedades, contradicciones, de una arraigada religiosidad, extremo conservadurismo, y con una gran exclusión y discriminación a los diferentes. Una sociedad enferma en todas sus clases y extremos. Por lo que, Nella poco a poco va descubriendo ese nuevo mundo, y prejuicios de sí misma, gracias a las dinámicas sociales que experimenta en su misterioso matrimonio, y que ella misma ve que se reflejan en su propia casa de miniaturas.    

La novela me ha gustado, tiene una excelente introducción, y una historia de fondo muy interesante, que te intriga y te mantiene en expectativa. Mantiene un buen ritmo, te da sorpresas y es absorbente, aunque en sus últimas páginas y capítulos decaiga un poco el ritmo, sin dejar de ser trágica y dramática. 

Pero especialmente, valoro el retrato de la época, que es fielmente plasmado históricamente. El narrador, aunque es omnisciente, mantiene el intimismo con la protagonista. La historia trascurre desde el punto de vista de ella, y el narrador se acopla muy bien detrás de ella, de sus descubrimientos y de sus propios prejuicios e inseguridades, que debe ir enfrentando.

Antes del inicio de la novela, encontramos una fotografía antigua de una hermosa casa de muñecas en Rijksmuseum (Ámsterdam), que perteneció a una mujer de nombre, Petronella Oortman. Según, Jessie Burton se inspiró en realizar esta novela, cuando se encontró con esta pequeña casa. 

En síntesis, una novela que nos puede servir de espejo en nuestra época, quizás para reflexionar sobre cuánto hemos avanzado como sociedad, o cuánto no… y sólo demostrar nuestro increíble arraigo a las tradiciones implantadas. Trata temas muy actuales, que aún no se han superado, como el racismo, la discriminación sexual e incluso los tabúes sobre la maternidad, y la frágil posición de la mujer en la sociedad. Aunque en este último tema, se nota que la autora es una mujer comprometida con las luchas de su género, porque dota a sus féminas protagonistas de una fuerza y gran profundidad, ante las adversidades de la época y del tiempo. Recomendada.


7.5/10



A.S.B con la escritora Jessie Burton en el Hay Festival 2016 en Cartagena de Indias


Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)



martes, 28 de mayo de 2013

Inferno (Dan Brown)







Acabando de leer el último libro de Dan Brown, “Inferno”, debo decir que ha sido una travesía en su mayoría placentera, con un inicio interesante que va aumentando el interés del lector y el ritmo de la trama durante más de la mitad de la novela, aunque luego hay un momento en que se estanca un poco la trama, en donde incluso piensas que es muy predecible, pero inmediatamente Brown te sale con otra sorpresa que despierta tu atención hasta un poco menos del final, donde parece que se le ha acabado la gasolina al escritor. Pero en general ha sido una lectura agradable y muy entretenida, que en momentos se presenta como la obra más ambiciosa del autor, y creo que tuvo mucho potencial para serlo, pero la sensación de satisfacción no me dura hasta al final. 

Como ya casi todos deben saber, en esta oportunidad, el famoso escritor de Best Sellers como “El Código Da Vinci”, “Ángeles y Demonios” y “El Símbolo Perdido”, tomó de inspiración a la obra maestra universal de la literatura, como es “La Divina Comedia” de Dante Alighieri, en especial la primera parte del Infierno. Nuevamente con su famoso protagonista, el profesor de simbología Robert Langdon, se sumergen en Florencia, la misma tierra natal de Dante, en donde Langdon se despierta en un hospital en medio de la noche, con una bala en la cabeza y con una terrible amnesia, que no le permite recordar lo que ha hecho en las últimas horas; sólo tiene como evidencia un pequeño objeto que parece ser la razón de sus problemas. A partir de ese momento iniciará una gran persecución, que como en la formula de Brown se encuentra llena de misterios, grupos secretos y mucha simbología. 

El principal temor que tenía  con esta novela, era el tratamiento de Brown a la obra maestra de Dante, pero el escritor se ha documentado muy bien y la estructura de la historia en cuanto a la relación con el Infierno de Dante, me ha parecido fascinante. Muchos datos de interés y curiosos, en donde el escritor nos orienta sobre la simbología de los lugares comunes en la Florencia de Dante con la obra, en detalles de su vida y los misterios de la misma obra en sí. En realidad he disfrutado esa parte. 

El misterio de la historia, también me ha gustado, la forma en que es planteado, los argumentos verídicos tras de los datos, los cuestionamientos y las preguntas abiertas que quedan al lector, al plantearse esos cuestionamientos sobre nuestra propia realidad. Y sobre todo, me ha gustado como se mezcla el misterio con la misma obra de Dante. 

Tal como ya comenté en un post especial dedicado a la obra de Dan Brown, en donde describo su formula  exitosa (dejaré el enlace al final de este texto), en esta obra vuelven los ingredientes de esa fórmula, lo que es agradable, ya que el autor siempre busca sorprenderte en cada página y mantener el ritmo, lo que no es nada fácil, y le doy el crédito de que lo logra durante la mayor parte de la obra. 

Su prosa, como siempre también, es sencilla e hipnótica, con una narración paralela de historias que en algún momento coinciden, muchos datos históricos e informativos muy interesantes, de obras de arte, lugares, arquitectura, etc.  Y lo que más me ha gustado, es que Brown puede despertar el interés de las personas que no se han acercado a la obra de Dante a revisarla y leerla, porque sin dudas su documentación sobre el autor y los misterios de su Infierno, están muy bien planteados. 

Al final juega un poco con el lector, al hacerle creer que ya lo sabemos todo y que no va a haber sorpresa, pero si la hay y el cambio es totalmente brusco. Lo que es emocionante, pero en un momento la trama tiene un bajón en su tramo final, algo casi que inaceptable, que aunque se recupera, llega sin fuerza al final. Un final que me dejó un sabor amargo. Pero repito, a pesar de esto, no puedo negar las partes que me gustaron, que fueron muchas. Creo que es una novela entretenida y cumple, aunque pudo ser mejor, y pudo ser la mejor novela del escritor. Por todo esto:

6.5/10











 Sinopsis en la contraportada:

El profesor de simbología Robert Langdon se despierta en un hospital en mitad de la noche, desorientado y con una herida en la cabeza. No recuerda nada de las últimas treinta y seis horas. Ni cómo ha llegado hasta allí, ni el origen del macabro objeto que los médicos descubren entre sus pertenencias. El mundo de Langdon pronto se convierte en un caos y se ve obligado a huir por las calles de Florencia junto a una inteligente joven, Sienna Brooks, cuyas hábiles maniobras le salvan la vida.  Langdon no tarda en darse cuenta de que se encuentra en posesión de una serie de inquietantes códigos creados por un brillante científico; un genio cuya obsesión con el fin del mundo sólo es equiparable a la pasión que siente por una de las obras maestras más influyentes jamás escritas: Inferno, el oscuro poema épico de Dante Alighieri.


En su huida a través de escenarios tan conocidos como el Palazzo Vecchio, los jardines Boboli o el Duomo, Langdon y Brooks descubren una red de pasadizos ocultos y secretos antiguos, así como un nuevo y terrorífico paradigma científico que podría ser utilizado para mejorar la vida en la tierra… o para destruirla. 


Con su novela más apasionante y controvertida hasta la fecha, Dan Brown vuelve a elevar el listón. Inferno es una lectura endiabladamente entretenida; una novela que cautivará al lector con la belleza del arte, la historia y la literatura italiana…, mientras le plantea cuestiones provocativas sobre el papel de la ciencia en nuestro futuro.

lunes, 13 de mayo de 2013

El Símbolo Perdido y Retrospectiva a Dan Brown





Nuestro mundo está lleno de misterios, durante mucho tiempo muchas historias se han conocido sobre nuestros orígenes y el desarrollo de nuestra propia evolución. El ser humano es por naturaleza curioso y siempre está tentado a pisar terrenos inexplorados, sobre todo en los últimos años, cuando ya un gran porcentaje de la población ha ido paulatinamente dejando atrás viejas creencias. Si bien muchas teorías de la conspiración, son precisamente eso, historias de ficción, en algunos casos con muchas similitudes con la realidad. Al fin y al cabo, ¿Qué es real? ¿Qué no es ficción? No creo que alguien de forma racional afirme tener un conocimiento 100% seguro de la historia, porque aunque muchos rastros son huellas exploradas y reconstruidas en el tiempo, también desde que la información y la misma historia vinieron a representar una gran fuente de poder, se volvió “manejable” y “manipulable”. 

Todo este párrafo introductorio me va servir para ir sustentándolo poco a poco a continuación. Si hay un escritor contemporáneo que ha aprovechado de la mejor forma las conspiraciones y misterios históricos, y que además ha creado una fórmula increíble de éxito editorial, es el novelista estadounidense Dan Brown.  

Desde su increíble éxito desde el 2003 con la publicación de El Código Da Vinci, que en menos de una década se convirtió en uno de los libros más vendidos de la historia, Dan Brown ha sido criticado por algunos de sus colegas, críticos literarios, historiadores, grupos, la iglesia, entre muchas otras organizaciones. Al mismo tiempo que creaba una enorme legión de lectores y seguidores, que lo tienen hoy en día como uno de los salvavidas de la industria editorial. Ya que cada una de sus obras despierta una enorme expectación, siendo el único escritor que en una primera tirada puede apostar en imprimir más de 5 millones de ejemplares, con la seguridad de agotarlos a los pocos días. 

Cada uno de los detractores de Dan Brown tiene un argumento distinto, algunos similares. En este post abordaremos esencialmente los literarios. Muchos críticos literarios y lectores comunes han propiciado la idea de que leer a Brown, es leer mala literatura o literatura basura. Y que desde el punto de vista literario sus libros no tienen ningún valor. La literatura, así como todas las cosas en el mundo, especialmente con las artísticas, es para todos los gustos. Desde que creé mi blog en el 2011 no había escritor ninguna reseña sobre un libro de Dan Brown, a pesar de haber leído todos sus libros. Aún no entiendo por qué no lo había hecho, pero aprovecho el próximo lanzamiento de su novela “Inferno” para hacer esta retrospectiva, que a la vez es un pequeño homenaje al escritor. Porque como un eterno lector de todo tipo de literatura, desde libros infantiles, hasta los eternos clásicos y las novelas más contemporáneas, de premios nobel y de eternos olvidados, tengo que decir que me gusta Dan Brown. Y a todos los que tengan prejuicios con el escritor, les invito a que no dejen de acercarse a su obra por comentarios ajenos. Porque a pesar de todo, una de las cualidades más importantes de un escritor, es su capacidad de atrapar y tener pegado al lector desde el inicio hasta el final, y Brown lo logra con su fórmula ya patentada. Atrévanse a acercarse si no se han acercado, y decidan por ustedes mismos si les gusta o no. 

La fórmula de Dan Brown comprende varios ingredientes, hay inicialmente una pequeña “trampa”, pero que es una herramienta válida de ficción histórica. Brown se dedica a explorar lugares, ciudades, misterios, grupos, entre otros, con el fin de ambientar la historia en un lugar conocido y real. Luego de que el lugar es seleccionad y la información relativamente comprobada, averigua sobre los acontecimientos, grupos, lugares, historias, monumentos y símbolos presentes en el lugar. A partir de ese momento, puede empezar a construir una historia. Ya tiene a su héroe eterno y con una profesión bastante pertinente, Robert Langdon, experto en simbología. Su héroe, casi siempre con una acompañante de turno, si es una mujer hermosa e inteligente con alguna otra especialidad, mucho mejor. Siempre iniciando las novelas con “Los Hechos” y “El Prólogo”, donde incluso muchas veces anexa mapas de los lugares reales. Todo esto hace parte de la fórmula, la ficción histórica, y siempre recordar en el inicio, que los lugares mencionados, los grupos y otros elementos son reales. 

Brown también ha aprovechado un nuevo mercado, el de muchas personas que se encuentran investigando sobre otros conocimientos, entre ellos los grupos de New Age y todo ese cuento. Gracias a sus libros se ha despertado la atención nuevamente por grupos que han estado vigentes históricamente como los masones o los illuminati. No fue el primer en hacerlo, ya que hay investigadores que han dedicado a estos misterios, pero Brown con una prosa sencilla pero hipnótica y con su fórmula ha logrado sacarle el mejor provecho. 

La fórmula de Dan Brown ha sido seguida por otra legión de escritores muy interesantes, y debo decir que también son algunos de mis favoritos, como Steve Berry o Katherine Neville, por mencionar algunos. Algunos de los cuales han sido categorizados como mejores que Brown o más “serios”. Pero la verdad es que el enorme éxito del escritor a muchos ofende. 

Yo he leído todas sus novelas, algunas me gustan más que otras. El primer libro que leí de él, obviamente fue el Código Da Vinci, en esos años cuando fue publicado y estaba más pequeño, y había mucho furor por su publicación. Según la iglesia quemó compraba libros para quemarlos, a la vez que daba una publicidad, quien sabe si realmente indirecta. A mí no me lo querían comprar porque según me iba a volver ateo, aunque en realidad ya hace tiempo tenía bastante claro mis tendencias ideológicas, y por si la duda, no, no soy ateo, jeje. En fin, al final terminé ahorrando y comprándome clandestinamente el libro. Fue el primer libro que compré con mi propio dinero, el primer libro al que decidí destinar parte del dinero que podría haber utilizado para otra cosa. Eso sí, no fue el primer libro que leí, ya en ese momento había leído un montón de libros, de la biblioteca de mi casa, que pedía a mis padres que me compraran, de bibliotecas públicas, etc. Ya había leído a Dante, Nietzsche, Hemingway, Shakespeare, Homero, Cortázar, Gabo, entre otros. Y hasta a Pablo Coelho, jeje, pero no mencionaré nada sobre el escritor brasileño en este post. 

La primera vez que lo leí, me gustó. Al tiempo que pedí a mi papá que me comprara otro libro que se llamaba “Los secretos del Codigo Da Vinci” de Dan Burstein. Uno de los tantos libros que salió posteriormente para aprovechar el éxito editorial de Brown, y que se dedicaba a mostrar investigaciones sobre varios de los detalles del libro.
Ya posteriormente leí Ángeles y Demonios (que es mi favorito de Brown hasta el momento), La Conspiración, La Fortaleza Digital y el penúltimo publicado en el 2009 El Símbolo Perdido. 

En el Símbolo Perdido, Brown sigue con su fórmula, en esta ocasión con el escenario de la misteriosa y simbólica ciudad de Washington D.C. abordando el tema de los masones y develando la hasta el momento desconocida para la opinión pública Ciencia Noética. La narración es ligera, la prosa sencilla pero sigue construyendo la trama con pulso, ritmo y manteniendo el interés del lector durante toda la lectura. 

Aún no sabemos cómo será visto Dan Brown en el futuro, como pasará a la historia, al menos por sus ventas, ya lo tiene garantizado. Pero quien quita que sea una especie de Agatha Christie, otra escritora subvalorada con gran talento para atrapar al lector con sus historias de misterio. 

En pocos días, saldrá a la luz su próxima novela “Inferno”, la cual como siempre ha generado mucha expectación. En esta ocasión la espero con recelo, ya que Brown se meterá con una de mis obras favoritas como es “La Divina Comedia” de Dante. Y tuve la oportunidad de leer el primer capítulo, y me dejó un sinsabor. Esperemos a leerlo completo. Mientras tanto, la idea del post era resaltar mi admiración por Dan Brown, a quien en muchas ocasiones he tenido que escuchar como destrozan. Esperemos a ver cómo nos va con Inferno.   

(A.S.B)