martes, 29 de agosto de 2017

Amazona (Clare Weiskopf, Nicolas van Hemelryck)

Crítica documental Amazona



Poco a poco me faltan por sacar varias reseñas sobre las películas que vi en la pasada edición del FICCI. Turno para un documental, que preciso fue premiado, y que se ha estrenado hace pocos días en el país. Me refiero a “Amazona”. 



Crítica documental Amazona


Amazona, es un documental muy bello y a la vez muy fuerte, que nos muestra la relación de una madre y su hija. La hija es Clare, la directora del filme. Quien de forma muy valiente deja al espectador entrar en su intimidad, y en su viaje en busca de respuestas, al analizar la vida de su madre, una mujer que decidió vivir su vida y ser feliz ella misma por encima de todo lo demás, incluso sus hijos. Y aunque constantemente cuestiona a su madre, la directora también le hace un bello homenaje, a su estilo de vida, su forma de pensar y su forma de vivir. Es un documental muy bello, intimista, duro e incómodo, que llevará al espectador a analizar su propia vida.



Crítica documental Amazona


Val, es la madre. Una mujer que tras la muerte de su hija mayor decide viajar al Amazonas para realizar su duelo personal y encontrarse a sí misma, dejando atrás a sus hijos y su familia. Clare, la hija y directora del documental, junto con su esposo, se encuentra embarazada y decide realizar este documental para conocer y entender la figura y las decisiones de su madre. Y escarbar en las heridas del pasado, de ella, su hermano y su familia en general. 



Crítica documental Amazona


Recuerdo que en la proyección de la película en el FICCI en el teatro, estaba Val y su hija presentes, y al finalizar la película, muchas personas se sentían contrariadas, y cuando Val salió al escenario, no sabían si aplaudirla o insultarla por mala madre. Y es esa rica ambigüedad la que logra el documental, porque como en pocas ocasiones se trata el tema de la maternidad con tan poco edulcoramiento. El documental te permiten ponerte en el lugar de Clare, la hija que busca respuesta, que hace reproches, que busca motivos, que busca entender y comprender el papel de una madre, pero a la vez de la admiración que a pesar de todo tiene por su madre y su estilo de vida. De igual forma no deja de ser un documental que se admira con cierta incomodidad, pero que como en la vida, nos lleva por un viaje escabroso pero luminoso al tiempo. Muy recomendable. 

7.5/10


Trailer de Amazona






domingo, 27 de agosto de 2017

Death Note (Adam Wingard) - Netflix

Adam Wingard



Hace pocos días se ha estrenado en Netflix la adaptación del excelente manga Death Note, que fue llevada con éxito al anime por Tetsurō Araki, y recientemente una adaptación al cine dirigida por Adam Wingard, para Netflix.



Willem Dafoe


No hay mucho que decir de este engendro maldito que jamás debió haberse realizado. Trata de resumirse toda la serie (37 episodios) en una película de poco más de una hora y media, y el resultado es espantoso.



Crítica de la película Death Note (Netflix)


Los personajes tan ricos, memorables y tan bien construidos como L y Light, son totalmente desdibujados y mancillados sin clemencia. El guión igual, se pierde absolutamente todo en un experimento que pierde la agudeza, la profundidad de la serie y el manga original. Y especialmente la relación y enfrentamiento psicológico y mental entre L y Light, que es lo que alimenta la historia original, acá queda reducido a un enfrentamiento de un desestabilizado emocional con otro impulsivo… nada más alejado de estos dos personajes tan ambiguos y excelentes.



Nat Wolff



Visualmente tiene escenas interesantes, pero en general es un total fallo. No sé si quizás las personas que nunca se han acercado al material original podrán disfrutarla, pero recomendaría no ver esto, sino la serie original en animación. La sufrí de principio a fin. 

1/10


Trailer de Death Note

Reseña del anime Death Note (Escrita en mi blog en el 2011)






Keith Stanfield

martes, 22 de agosto de 2017

Americanah (Adichie Chimamanda Ngozi)

Adichie Chimamanda Ngozi



La literatura africana es muy amplia y ancestral, por algo es la cuna de la civilización. Pero no tuvo el desarrollo que otros países. Desde los símbolos y los jeroglíficos, parte de la tradición de los indígenas ancestrales, que también durante mucho tiempo tuvieron una tradición oral, basada en cuentos, mitos, canciones e historias que no quedaban plasmadas en papel. Ese fue un detalle que me recordó a una parte de la tradición que heredamos de los africanos. La literatura africana posterior a esos años, se divide en literatura pre-colonial, colonial y post colonial. Como ya sabemos, África sufrió mucho el periodo colonial, donde se llevó a cabo el comercio de esclavos, y toda una larga época de dolor, que diezmó el desarrollo y crecimiento cultural del país. 

Luego de la segunda guerra mundial, donde se empezaron a crear los primeros movimientos independentistas, empezaron a nacer autores, que precisamente narraban temas sociales, de protesta y con un gran realismo. Uno de ellos, el poeta Léopold Sédor, que además tenía la particularidad de ser un poeta africano, que escribía en francés. Y precisamente, ese ha sido uno de los grandes problemas culturales de África, que casi todos o la mayoría de sus grandes autores escriben en una lengua no materna, sino extrajera, normalmente por haber sido educados fuera de su continente, en el país colonizador, como en este caso, Reino Unido. 

Es el mismo caso del primer premio Nobel de Literatura africano y nigeriano, Wole Soyinka, quien lo ganó en el año de 1986, el cual hizo una obra completamente en el idioma inglés, en donde trataba temas de la colonización africana, temas de la tradición africana escritos con estilo europeo, y adaptando los mitos y leyendas de su país en un estilo y forma occidental. Escribió novelas, poesía, ensayo, teatro y hasta cine. Haciendo parte de esta época de Literatura Post Colononial, donde se trataban igualmente temas que contrastaban el pasado y presente de África, la tradición con la modernidad, el individuo con la comunidad, desarrollo con la independencia, y se empezó hablar de los derechos de la mujer. 

Entre los grandes escritores africanos reconocidos, notaremos que la gran mayoría, o casi todos son modernos, representantes de la Literatura africana post colonial. En el Club de Letura, en la primera sesión, mencioné a Albert Camus, a pesar de haber nacido en Argelia, era mucho más francés. También está el escritor más reconocido de África actualmente: Chinua Achebe, también de Nigeria (este componente de que la mayoría son Nigerianos, hablaré más adelante), de la población Igbo (que también se menciona en la novela de Adichie), y su novela más famosa es "Todo se desmorona", un clásico de la literatura africana, que preciso se menciona en “Americanah”. Además de ellos, otros escritores africanos famosos son: J.M Coetzee, con la particularidad que es de Sudáfrica (la “parte blanca” del continente), y quien además es descendiente de una familia de colonizadores daneses. El gran Naguib Mahfuz, Premio Nobel de Literatura también, que describió de forma perfecta El Cairo y su gente, quien además es muy importante para la literatura árabe; además de Nadine Gordimer, mujer sudafricana. Sin olvidar a Ngugi Wa Thiango, uno de los escritores que suenan para un próximo premio nobel, y que en los últimos años se ha mantenido en la lista de favoritos junto al japonés Haurki Murakami. 

Con respecto a Nigeria, me parecieron muy interesantes varios datos que encontré y compartí en la primera sesión del Club de Lectura. Motivado por la pregunta de por qué casi todos los escritores y artistas sobresalientes nacieron en Nigeria. 

En Nigeria se hablan 500 lenguas, en donde la lengua oficial es el inglés. Las otras lenguas maternas, como el yoruba, hausa e ibo, son consideradas lenguas regionales, y la mayoría de personas la hablan junto con el inglés. Este dato es importante para conocer el impacto de la África Post Colonial, y la misma novela "Americanah" de Adichie, que en cierta forma es muy autobiográfica.

Nigeria es el 7mo país más poblado del mundo, y el más poblado de África, con 181.562.052 millones de habitantes. Tiene una gran historia geográfica que se remonta a más de 9.000 años a.c, donde pasó por imperios, hasta que entre el Siglo (XVII) 17 y (XIX) 19, los europeos utilizaron puertos costeros para el tráfico de esclavos. En 1886 empezó a ser parte del protectorado británico, y oficialmente colonia británica en 1914. Tras la segunda guerra mundial, como sucedió en otros países africanos, se generaron un gran número de rebeliones y golpes de estado, que llevaron a la independencia en el año de 1960. El grupo que llevó la bandera de estos golpes, fueron los Igbos, el grupo étnico dominante en Nigeria. Nigeria en los últimos años es de los países con mayor crecimiento económico. Encontró en el petroleo una gran mina, pero como suele suceder, el oro negro es manejado por compañías extranjeras como la ExxonMobile, Texaco, etc. Por lo que a pesar de su crecimiento, sigue habiendo mucha miseria. 

Dentro de esas épocas de guerra, rebelión y dictaduras, muchos jóvenes africanos y nigerianos y nigerianas emigraron al exterior para estudiar por fuera, y vivir, buscando una mejor vida y fortuna. Gran parte de esos jóvenes, fueron los escritores que mencioné anteriormente, y también el ejemplo de la autora que hablaremos en este post: Adichie Chimamanda Ngozi.

Adichie, es una escritora nigeriana de la aldea de Abba. Quinta hija de un matrimonio de etnia Igbo. Sus padres fueron profesores universitarios en la Universidad de Nigeria, y con 19 años emigró a los Estados Unidos becada por dos años para realizar sus estudios en Comunicación y ciencias políticas. Ella siguió estudiando en USA luego de terminar su carrera, y en el 2003 publica su primera novela: "La flor púrpura". 

"Americanah" fue publicada en el año 2013, con gran éxito y reconocimiento, y en ella, Adichie nos cuenta la historia de Ifemelu, una joven nigeriana que emigró a los Estados Unidos a estudiar. Tras llevar más de 10 años viviendo por fuera, se muestran la dificultades de ella para adaptarse a una nueva cultura, las relaciones con las demás personas, y temas como el racismo y la identidad son explorados con un lenguaje muy sencillo, ágil y fácil de leer. El lenguaje y la prosa es muy sencilla, pero lo digo no como algo negativo o que disminuya sus méritos literarios, sino que logra dotar la narración de sencillez, a la vez de acompañarla con ritmo, poesía, y unas descripciones tan fascinantes, que van desde las emociones de los personajes, especialmente del personaje femenino, hasta de los olores, sabores y sensaciones del entorno. 

Lo que más sorprendió, y a mí personalmente, es su perspectiva, su visión, que ya en sí la hace única e inédita. Cuando nunca antes has leído una historia que refleje el universo interior y los problemas de una mujer negra, con los propios problemas que trae, o cuidados particulares que trae por sus características físicas, por ejemplo, el cuidado de su pelo afro, entre otros temas, es muy interesantes verlos plasmados y leerlos. Y hablo desde un punto personal en esta parte, porque yo soy una mezcla muy interesante de negro, blanco, indígena e incluso con rasgos asiáticos, y quien sabe de qué más. Y de la raza negra tengo uno de sus rasgos más característicos, como es el pelo afro. Que durante mucho tiempo, y aún sigue manteniendo el estigma de “Pelo Malo”. Como muchos hombres que nacen con este tipo de pelo, se acostumbra a mantenerlo muy corto y no dejarlo crecer. Yo lo dejaba crecer en algunos períodos, pero durante mi vida estuve en diversos grupos e instituciones, que me obligaban a mantenerlo corto, y eso sumado claramente, a los comentarios despectivos que las personas hacían sobre este tipo de pelo. Así que en efecto, sí. Durante mucho tiempo en mi infancia estuve acomplejado, y además fue muy curioso, porque nací, y lo he comprobado en las fotos, con un cabello mucho más suave y liso, que me duró hasta determinada edad. Especialmente, y era un poco desconcertante para las personas y niños de mi edad, que alguien claro o blanco como algunos me llamaban, aunque yo nunca me he considerado blanco, tuviese un tipo de pelo como el mío, y aún hoy en día la gente se sigue sorprendiendo. Entre las actividades e instituciones que ayudaron a reforzar el corte de mi pelo, fue cuando practicaba deporte, debía mantener el pelo corto, además desde muy niño usando cascos y gorras. Luego, en el colegio militar, donde allá mismo nos cortaban el cabello, y hacía parte del uniforme, la gorra. Fue así que cuando ya había salido del deporte profesional y del colegio militar, tenía la costumbre de tener el cabello corto y con gorra. Y para los que me conocen, saben que durante muchos años, y casi toda mi vida universitaria fue con ese estilo. Tenía y tengo aún un montón de gorras de todos los colores, y me agradaba mucho ese estilo, lo exploté bastante. Pero siempre tenía presente, ya que no tenía ninguna obligación de seguirlo manteniéndolo corto, de dejarlo crecer por primera vez desde hace mucho tiempo. Siempre me gustaba y me gusta admirar a las personas que tenían el pelo rizado y afro, y soñaba con algún día tenerlo así, jeje. Y sobre todo tenía mucha curiosidad sobre cómo sería el mío, ya que son de distintas características. Y aún la tengo, porque le falta aún por crecer más a mi afro. Al principio fue difícil reconocerme sin gorra, y el proceso de dejarlo crecer, especialmente porque no tenía una guía de cómo cuidarlo. Uno de los grandes problemas de las personas que tenemos este tipo de pelo, es la poca información, incluso de los profesionales de la estética sobre el cuidado de este tipo de pelo. Así que investigué por mis propios medios, consulté con mi hermana y a distintas mujeres, que me dieron muy buenos consejos y apoyo. En fin, todo esto era para compartir un poco, desde mi experiencia, lo mucho que entiendo y comprendo el tratamiento de Adichie sobre este tema, que además me parece fenomenal cómo lo narra. Cuando Ifemelu va a la peluquería en Estados Unidos y siente el complejo por su pelo, por lo que decide alisarlo, tiene unas descripciones tan bien hechas y tan ricas, que simplemente deslumbran. Y en este punto también quería decir, para unir con mi propia historia, si para los hombres es difícil, imaginen para las mujeres, que si deben mantener su cabello desde pequeñas, sin la opción de cortarlo, con una mayor discriminación desde que son niñas. Es un tema muy complejo, y me encanta que Adichie lo haya tratado con tanta maestría y seriedad.       

También me parece todo un descubrimiento valioso, esta literatura tan reciente como es la africana, y especialmente de mujeres africanas, porque he leído detalles que nunca antes había leído, y que pertenecen a la perspectiva de una mujer africana de nacimiento, que vivió en Estados Unidos. Lo nuevo que encuentro en la literatura, es la perspectiva, y una gran exposición del universo interior de una mujer liberada y segura de sí misma, que ha forjado su identidad a través de trabajo, contra un sin fin de obstáculos sociales y prejuicios. Claramente, como buen lector he leído a grandes mujeres escritoras, todas con una particularidad, pero en Adichie he visto algo nuevo, y sobre todo reconocible en mi entorno local, en donde se unen esas raíces que los países latinoamericanos tenemos con África, con Nigeria, con Lagos.

Siguiendo con “Americanah”, además de la historia personal de Ifemelu, donde también recorre distintas temas sociales y políticos, desde sus recuerdos en África, hasta la convivencia de un extranjero en otro país, lo que la motiva a crear un blog, sobre la experiencia de ser negro no americano en Estados Unidos. Hay varios temas que me parecen centrales, como son la identidad y la raza, y a través de estos dos grandes pilares vemos otros como el pelo, el amor, el racismo, la liberación sexual femenina, el machismo, la violencia, el acoso, entre muchos otros. 

Me gusta mucho también que se esté analizando con mayor profundidad este tema, incluso desde Estados Unidos. Adichie en la novela menciona los casos de Oprah u Obama, negros en USA, que por su fama y poder pierden ese aura de represión, y pasan a hacer tratados como otro blanco. Esto me recuerda al caso de O.J. Simpson, que sólo el año pasado en USA salieron 3 producciones cinematográficas, entre series y documentales sobre el tema. Y una serie que he visto hace poco, “This is Us”, donde uno de los protagonistas es un negro adoptado por una familia blanca, pero ese personaje es tan bien tratado, tan bien escrita y concebida su historia, que la recomiendo enormemente. Trata también el tema del cabello, y distintos temas particulares de la crianza de un niño afroamericano hasta su adolescencia y edad adulta.   

Como “Americanah” es un libro muy autobiográfico, pensé en varias ocasiones en por  qué la autora no decidió usar la primera persona como la voz narradora principal. Aunque si la utiliza en muy pocas ocasiones, el narrador mayoritario es una tercera persona, pero que a la vez le da la facilidad de describir más a la perfección todo lo que ocurre en la historia, desde el interior de los personajes, sus gestos, miradas, temblores, hasta el espacio donde interactúan. Por lo que la elección es totalmente acertada. 

En síntesis, la novela es muy ágil, y mantiene al lector prendado de esta bella y original historia. Sus descripciones del espacio, de los objetos, de los colores, de los olores, de los sabores, de los deseos, de los personajes en general y sus gestos, sus miradas, sus pensamientos sin palabra, son simplemente geniales. Y Adichie tiene una sensibilidad particular para poder expresar tantas cosas, y sobre todo hacerlas tan bien. Su personaje, Ifemelu, me encantó porque es el de una mujer muy abierta, segura de sí misma, y que lucha diariamente contra los modelos y prejuicios machistas de la sociedad. Me gusta su misma estructura, porque en efecto abarca tres décadas, iniciando en los 90, donde son unos adolescentes apenas los protagonistas hasta años muy recientes, donde también pasan por tres continentes (África, Europa y Ámerica). Una excelente novela que explora la identidad, las dificultades de la adaptación a la cultura, el racismo, entre otros temas, pero por sobre todo, es una historia de amor. Preciso en uno de los fragmentos de la novela, que creo que corresponde a una de las entradas en el blog de Ifemelu, se pregunta por la solución al racismo, y propone que el amor, pero seguido de un análisis, donde concluye más o menos, que debido a que las relaciones de amor entre personas de distintas raza en USA eran tan problemáticas y difíciles de aceptar, nunca se iba a acabar el racismo. Y el amor, la pasión y el sexo, son otros de los temas fundamentales, especialmente de Ifemelu, que nunca teme a expresar lo que siente y lo que desea, con ninguno de los hombres con que comparte, especialmente con su amor de infancia, Obinze. “Americanah”, como dice al inicio del libro, se refiere al término burlón con que los nigerianos se refieren a sus compatriotas que vuelven de USA dándose nuevos aires… Pero Americanah, también es una historia, un análisis y un estudio sociocultural sobre la identidad y la raza, sobre África, y los miles de nigerianos que emigraron al extranjero, sobre la historia de los países que han sufrido, y siguen sufriendo de alguna manera la represión. Por esto mismo, es que leer el punto de vista de las mujeres de cada región nos dará sin dudas muchos y nuevos elementos muy interesantes para analizar y reflexionar.


9/10



Comparto algunos fragmentos y diálogos, aunque en la novela abundan los excelentes diálogos y descripciones:

"Para Ifemelu, sus palabras fueron como una melodía, y notó que se le agitaba la respiración, que engullía el aire. No lloraría, era absurdo llorar después de tanto tiempo; pero se le empañaron los ojos y sintió un enorme peso en el pecho y un picor en la garganta. El escozor de las lágrimas. No emitió sonido alguno. Él le cogió la mano con la suya, enlazadas ambas sobre la mesa, y entre ellos creció el silencio, un silencio antiguo que los dos conocían. Ella estaba dentro de ese silencio y estaba a salvo".

(Americanah, Adichie Chimamanda Ngozi)


—¿No vamos a besarnos? —preguntó ella. 
Él pareció sorprenderse. 
—¿Y eso a qué viene? 
—Es solo por preguntar. Llevamos aquí sentados mucho rato. 
—No me gustaría que pensaras que eso es lo único que quiero. 
—¿Y qué pasa con lo que quiero yo? 
—¿Tú qué quieres? 
—¿Tú qué crees que quiero? 
—¿Mi chaqueta? 
Ella se rió. 
—Sí, tu famosa chaqueta. 
—Contigo me siento tímido —admitió él. 
—¿En serio? Porque yo también me siento tímida contigo. 
—Me cuesta creer que tú te sientas tímida en ninguna circunstancia.

(Americanah, Adichie Chimamanda Ngozi)



En la siguiente foto sale la bella Adichie Chimamanda Ngozi. Comparto el siguiente enlace, a una charla TED que hizo, donde habla de "El peligro de una sola historia":

https://www.youtube.com/watch?v=F3cIVHUnbXI&t=105s






Adichie Chimamanda Ngozi

domingo, 6 de agosto de 2017

This is Us – Serie TV (NBC) Season 1

NBC



Finalmente he terminado la primera temporada de una de las series revelación de finales del 2016, y que ha cosechado un gran número de nominaciones en los próximos Premios Emmy. Desde que vi su episodio piloto me ha resultado todo un descubrimiento. Me gustó mucho su planteamiento. Al inicio ves historias separadas, con personas con la particularidad de que nacieron el mismo día. Pero luego te vas dando cuenta que además es atemporal, no todo ocurre en la misma época, pero los tiempos y los personajes cambian, se mezclan y están estrechamente unidos. Y esta conexión está hecha y labrada con sencillez, con frescura, con humanidad, y con personajes muy bien dibujados e interpretados.



Milo Ventimiglia


En síntesis, cuenta la historia de una familia, Jack y Rebecca Pearson, los padres, un matrimonio joven que en su primer intento de formar una familia tienen la sorpresa de tener trillizos. Los niños deciden nacer el mismo día que Jack cumple años, y en el parto uno de los niños muere, y de casualidad en ese mismo momento se encuentra en la sala otro pequeño niño recién nacido afroamericano que acaban de abandonar, por lo que Jack lo acoge para reemplazar al pequeño que se ha perdido. De esa forma, tenemos a los 4 personajes que cumplen el mismo día, Jack, y sus tres hijos, Kate, Kevin, y el pequeño adoptado Randall, quien al inicio iba a recibir el nombre del niño que falleció, Kyle, pero decidieron mantenerlo con el nombre que le hubiese dado su padre. 



Mandy Moore


La serie muestra las vivencias de esta familia desde distintas épocas, con Jack y Rebecca antes de conocerse, la de los padres de ellos, y la de sus hijos como bebés, adolescentes y finalmente adultos, teniendo a todos los personajes en esas distintas etapas y épocas. La narración no tiene un orden líneas cronólogico, sino que recorremos las distintas épocas durante los 18 episodios de la primera temporada.



Chrissy Metz


Una de las cosas que más me encantó, ha sido su guión, porque precisamente, a pesar de estar estructurada de forma atemporal, está tan bien diseñado, poco a poco vas descubriendo comportamientos actuales de los personajes debido a eventos del pasado, y la edición está hecha con tanto detalles y cuidado, que simplemente te sorprende y te emociona cuando descubres algo especial de la familia. El guión tiene además pequeñas joyas, y mezcla el drama con el humor constantemente, una tragicomedia al fin y al cabo, pero muy bella y luminosa.



Sterling K. Brown


Hay algo especial que me ha pasado, y es que de esos 18 estupendos episodios, he llorado creo que en 18.5 jejejejeje. Algo muy extraño que me pase con las series, es que encuentre que todos los episodios son joyas o simplemente buenos. En This is Us, todos sus episodios son joyas, todos importan, todos te tienen guardado algo especial y significativo, si de pronto notas que hay 2 o 3 quizás no tan buenos como los otros, pero la mayoría son excelentes. Y en sus episodios finales de la primera temporada, simplemente no podía parar de llorar. Pero es curioso porque también era un llanto variado, a veces triste, otras veces acompañado de risas, toda una terapia, toda una maravilla. Su segunda temporada se estrena en Septiembre de este año, y la esperaré con muchas ansias. 



Justin Hartley


Sus personajes son geniales, pero sus actores les hacen mucha justicia, con menciones especiales para Milo Ventimiglia (Jack Pearson), su papel como el padre mítico, casi perfecto, pero que carga con un pasado familiar doloroso que trata de no repetir con su familia. La actuación de Milo es tremenda. Sterling K. Brown (Randall Pearson), es otro que se merece todos los elogios, Randall es el hijo adoptado afroamericano, siempre buscando ser perfecto desde pequeño para encajar en su familia blanca, y siempre buscando pistas de su identidad. Creo que es una de las historias más bellas y muy bien planteadas, y la actuación de Brown es estupenda. Y la última mención especial es para Chrissy Metz (Kate Pearson), la única chica entre los hijos, y que tiene problemas de sobrepeso, tiene también una historia bella y dura, y Metz interpreta muy bien a su personaje. El resto del elenco es excelente, pero destaco especialmente a estos tres. 



Sterling K. Brown


Me gustó mucho los caminos que sigue y explora de la sociedad y de la familia, de una manera que me gusta, me enternece y me hace conectar con facilidad, en el análisis y estudio que hace de los comportamientos humanos. Como es una familia tan variada y con problemas particulares, aborda tantos temas, y tan bien tratados, por ejemplo, las decisiones de tener familia, el matrimonio, la adopción, los momentos en que el pequeño Randall busca su identidad como afroamericano dentro de una familia blanca es simplemente genial y muy real, el sobrepeso, la autoestima, los miedos, en fin, como es la vida todo un manojo de dramas, de tristezas, de dolor, pero de momentos bellos y luminosos. Una serie muy humana, que realmente recomiendo que vean, y ojalá puedan descubrir su belleza. Yo quedé enamorado de ella. 

Promedio primera temporada:
8.5/10


Trailer de This is Us




Justin Hartley

viernes, 28 de julio de 2017

La Defensa del Dragón (Natalia Santa)

Natalia Santa



Uno de los buenos estrenos de esta semana en carteleras de Colombia. Película colombiana y ópera prima de la joven directora Natalia Santa, estuvo en competencia en la sección Quinzena de Realizadores del Festival de Cannes 2017. La película me ha gustado, cuenta la historia de 3 hombres y amigos, quienes se encuentran en una etapa de sus vidas donde sienten que ya todo lo bueno pasó, y siguen una rutina que les permite alejarse de sus fracasos y recuerdos del pasado, en una mejor época. Somos testigos de su cotidianeidad, y vemos como poco a poco cada uno de ellos van experimentando una serie de eventos de forma particular y personal, que les hace replantear su vida.



Gonzalo de Sagarminaga


Lo primero que llama la atención de la película es su estética, la directora usa en su totalidad planos y enfoques fijos en cada escena, como si estuviésemos viendo una serie de fotografías en movimiento, pero en un mismo espacio, la cámara se mueve muy poco o prácticamente nada. Quizás tenga que ver por la influencia de la idea de la película, que según la directora fueron una serie de viejas fotografías que mostraban los viejos hábitos, lugares, espacios y personajes de la ciudad, que luchaban por no desaparecer en el mundo moderno. Quizás quiso emular y dar vida a una serie de imágenes estáticas.



Gonzalo de Sagarminaga


El efecto es positivo, especialmente porque cada plano está construido con mucho cuidado y detalle. Muy buenos personajes y actores, un maestro de ajedrez, el dueño de una compraventa y un español con adicción a la marihuana y juegos de azar. Cada uno de ellos luchan por sobrevivir al tiempo, y el espacio que no desean que cambie. De ahí el nombre de la película, “la defensa del dragón”, un movimiento de ajedrez en defensa del rey... de las tradiciones. 



Manuel Navarro


Requiere paciencia y entrar en el juego y la propuesta de la película, sino se puede aburrir o pensar que no pasa nada. A mi me ha agradado, me encantó su puesta en escena y lenguaje, lo único que me dejó esperando un poco más fue el final y el desarrollo de algunas historias, me faltó un equilibrio en las fuerzas narrativas, porque quedas esperando algo que no llega... pero aún así, la sensación de que hubo un pequeño quiebre interior de los personajes, puede aclarar más el panorama, pero para mi no fue suficiente. Un impacto o una muestra de delicadeza. Aún así tiene el aire y la esencia de las mejores películas del cine indie universal, pequeñas joyas valiosas que importan, y que son muy poderosas en su propuesta sencilla y sutil. No se la pierdan. 

7/10


Trailer de La Defensa del Dragón






Hernan Méndez


Gonzalo de Sagarminaga


Gonzalo de Sagarminaga

viernes, 14 de julio de 2017

Ciclo Japón (Literatura/Cine) – Club de Lectura Sícalo



Rashomon



La pasada sesión del Club de Lectura Sícalo tuvimos una de las dos últimas sesiones de cierre del Ciclo de Japón (Literatura/Cine). Un ciclo muy rico, extenso y productivo. Como les mencionaba el pasado miércoles, “Silencio”, fue el título con que se inició la idea del ciclo, luego de que nuestra amiga Iliana me comentara que había visto la película (versión de Martin Scorsese del 2016), y que le había gustado, y de un artículo que salió sobre el libro original. A partir de ahí empecé a diseñar este ciclo, que de cierta forma nos permite hacer un viaje por la historia de Japón. 

En la primera sesión que tuvimos del ciclo, hice una introducción histórica de Japón, porque me pareció muy pertinente en esta oportunidad hacer este contraste, entre la historia y las obras que leímos. A continuación, explico un poco en resumen, para los que no asistieron a la sesión:

Inicialmente, leímos a Ryunosuke Akutagawa (1892-1927), el más grande cuentista japonés, y uno de los grandes de la literatura universal. Tanto, que el premio más importante de Japón tiene su nombre. De él leímos sus dos cuentos “Rashomon” y “En el bosque”, ambas historias que fueron adaptadas al cine en una novela única, como fue “Rashomon” de Akira Kurosawa, el gran director nipón, y al tiempo la película que abrió las puertas del cine japonés al mundo. Según el contexto histórico, Akutagawa es importante porque en Rashomon, nos muestra una constante en su literatura, como es la recreación de la dureza y crudeza de la época, con un símbolo particular, que incluso recibe el título de la historia. “Rashomon” fue la más grande puerta de la ciudad de Kioto durante la era Heian. La era Heian (794-1184) fue la época dorada y clásica de la cultura y artes japonesas. En la historia de Rashomon, se muestra la puerta precisamente la gran puerta descuidada y deteriorada, como símbolos de decadencia, que tuvo como gran culpable el transcurso del Siglo XII, que fue una de las épocas más duras e inestables de Japón. La Japón Feudal, los Samurais, los Ninjas y distintos grupos que relegaron la figura del emperador durante casi un milenio, en un periodo que también se conoce como “Shagunato Tokugawa” (1192-1868), a través de ese tiempo en tres periodos. Ya posteriormente vendría la Restauración Meiji, a partir de 1867, que restauraría la figura del emperador, y del Japón que empezó a crecer y prosperar en todos sus apartados, sirviendo para el renacer de varios de los más grandes artistas japoneses. Por eso destaco de Rashomon, la referencia al Japón clásico.





El Rumor del Oleaje



Luego, con Yukio Mishima (1925-1970), nos saltamos el siglo oscuro del Japón, y llegamos directamente a la modernidad del Japón. Pero Mishima, en “El Rumor del Oleaje”, ambientada en los años 50, como lo hablamos en la sesión, manifiesta una nostalgia por el Japón clásico y las tradiciones antiguas. Pero no solamente del periodo clásico de Heian, sino el mismo periodo del Japón Feudal. Y es algo lógico, teniendo en cuenta que su padre y su abuela venían de una tradición y descendencia de samuráis. Pero las energías de Mishima están más enfocadas al periodo después de la segunda guerra mundial, que trajo entre muchas cosas, la larga ocupación de los Estados Unidos en Japón, y poco a poco la inminente occidentalización del Japón. Algo por lo que Mishima luchó hasta el final de su vida. Pero además, también leímos de Mishima, su extraordinaria “Confesiones de una máscara”, donde además que tratar los temas que trató y le preocuparon en su vida y obra, se centra más en su propia vida, en su pequeña autobiografía, que a la vez es uno de los más grandes relatos confesionales de la literatura. Con Mishima, vimos la excelente película de Paul Schrader: “Mishima, Una Vida en 4 capítulos”, que precisamente nos hace una síntesis artística sobre su vida y obra.

Pueden leer mi reseña completa del libro en el siguiente enlace:





Confesiones de una máscara



Pueden leer mi reseña completa del libro en el siguiente enlace:





Silencio



Y finalmente llegamos a “Silencio” de Shūsaku Endō (1923-1996), con el que históricamente volvemos al pasado, pero esta vez sí nos metemos en el corazón del Japón Feudal, en el periodo oscuro del Japón. Precisamente en el Siglo XVII, con las misiones de evangelización de los Portugueses al Japón. El primer misionero católico que llegó al Japón fue San Francisco Javier, en el año 1549. En menos de 60 años logró una gran labor, 300.000 católicos. Incluso varios señores feudales se llegaron a bautizar bajo la religión católica. Pero a partir de 1614 inician las persecuciones del estado a los cristianos. Y se inventaron mecanismos de tortura, como la famosa Fosa, que leímos en el libro y también vimos (y veremos) en la película de Scorsese. En esta persecución a católicas, la idea era volver apóstatas al mayor número de cristianos confesos, y si eran sacerdotes mucho más. “Silencio” es una novela con tintes históricos, basada en hechos reales, que relata la expedición de dos sacerdotes, especialmente del narrador principal, Sebastian Rodrigues, en búsqueda de su maestro, Cristovao Ferreira, tras pasar un largo periodo sin saber de él. Por lo que habían dos opciones, se había convertido en mártir, o en un apóstata, como se rumoraba. La novela, es ese viaje de descubrimiento, de aventuras, de sufrimiento, de dolor y de silencio. Precisamente, en el año de 1873, coincidiendo con la Restauración Meiji, la libertad religiosa volvería al Japón. Para ese año, según sólo quedarían 30.000 cristianos.

Como comenté en la sesión, es una novela histórica. Su autor, tiene la particularidad de ser un japonés con educación católica, siendo bautizado a los 13 años. Por lo que en su literatura siempre hubo una tendencia a explorar el fenómeno de catolicismo en Japón, exponer las persecuciones, sentirse diferente, y sobre todo hacer un análisis de las creencias. Porque Endo nunca es propagandista, al contrario, es incisivo y curioso, lo que nos lleva a explorar de forma más objetiva y profunda el tema. La novela varía en la narración, en su mayor parte es un relato en primera persona, desde la voz del padre Sebastián, sus pensamientos, sus dudas, sus monólogos; pero también, en ocasiones se utiliza un narrador omnisciente, cuando sentimos que se refieren a Sebastian, como el padre. Y hay al final otro estilo, y es simplemente como forma de un documento lineal, lo que personalmente hizo que me chocara un poco la parte final, creo que pierde ritmo, y se me hace innecesario ese elemento. Creo que Scorsese sorteó de mejor forma ese final. 
Pero lo interesante de todo esto, y lo que quería resaltar al hacer el análisis completo de este ciclo, y su comparación con la cronología histórica del Japón, es porque en realidad realizamos un estudio desde la literatura de todo un país, sólo a través de la lectura de tres de sus grandes autores.




Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)



El Callejón de los Milagros (Naguib Mahfuz)

Naguib Mahfuz




“El Callejón de los Milagros”, es catalogado con muchos méritos “La Gran Novela del Cairo”. Su autor, Naguib Mahfouz, no muy conocido en el panorama internacional, es un escritor egipcio, nacido en Jamaliyyah, una zona de un barrio antiguo de El Cairo, en el año de 1911. Entre sus muchos reconocimientos, como el Premio Nacional de las Letras Egipcias, figura el Premio Nobel de Literatura, concedido en el año de 1988. Mahfouz es considerado el padre de la prosa árabe contemporánea. 

Resulta interesante conocer que Mahfouz nació en un barrio en El Cairo, porque precisamente eso fue lo que retrató en El Callejón de los Milagros, una fauna humana de personajes pintorescos, particulares y muy humanos, todos habitantes de una pequeña calle en El Cairo. 

Habla de las tradiciones, del amor, del interés, de la guerra, del amor a nuestras raíces, del odio a nuestros orígenes, de los impulsos de abandonar las raíces, de la ambición, de la pasión… en fin, con tantos personajes, lo único que tenemos garantía, es que transitaremos por distintas pasiones y emociones humanas. También, puede tener una lectura desde el punto de vista sociológico, psicosocial, de una población, que a la vez se convierte en una representación general y universal. De un callejón, que pasando algunas diferencias, se podría encontrar en cualquier país del mundo. Ubicándose como una novela costumbrista única e inédita en la literatura árabe.  

Las descripciones de los personajes es simplemente magistral, cada uno tiene su espacio, su escrutinio, como se diría en el cine, un reparto coral, donde todos forman parte importante de una sólida y estupenda edificación. 

Me he acordado de la novela El Mundo, de Juan José Millás, donde también describe que el mundo de cada persona se encuentra en la calle donde nacimos, que nos acompaña de por vida. 

Y el amor, la nostalgia y añoranza de Mahfouz por sus orígenes, por su callejón y sus personajes se siente tan papable. Sin olvidar y anotar lo que ocurría en el entorno político en ese momento, teniendo en cuenta que la acción de la novela ocurre en los años 40, por lo que encontramos referencia a la segunda guerra mundial y a Hitler; y cómo los habitantes del Cairo y del país se veían beneficiados por la guerra, por el aumento del trabajo, no sólo en la parte militar, sino en el comercio. Al tiempo que de forma sutil, plantea la situación de Egipto, que durante años estuvo ocupada por Inglaterra, y que sirvió de importante base británica. Los habitantes del callejón, que claramente es una calle humilde, algunos de los jóvenes sueñan ir a vivir a Inglaterra, la que ven como la gran tierra de oportunidades y riqueza. Lo que viene a terminar de edificar a esta novela, como un gran testamento histórico de su tiempo, y el haber atrapado el espíritu de una época y de una población.   

Quizás el título de la novela sea una gran ironía… pero a pesar de la dureza de la situación y la realidad del entorno de la novela, hay personajes que te trasmiten una especie de luz en el caos y la oscuridad, la comedia humana se hace presente… quizás por eso sea milagroso…

En cuanto a su estilo narrativo, tiene una prosa sencilla pero rica en descripciones tanto del ambiente como de sus personajes. Y sus personajes, cada historia es tratada con cuidado, dividiendo precisamente cada capítulo, donde le dedica un espacio para explorar la vida, la intimidad y la psicología de cada individuo. Cada uno de ellos, seres de todas las características, tan reales, humanos, y en casos extraños y grotescos, que nos muestra esa sentencia que desde hace años la literatura y la misma historia ha dado evidencia… que la realidad supera la ficción, y siempre es la materia de su uso.

La recomiendo mucho, para conocer a este talentoso autor, y como la literatura siempre nos permite, conocer otros destinos y fronteras a través de la mente, el intelecto y la imaginación. Y con ello ir convirtiéndonos, creciendo, cambiando y ampliando nuestras fronteras. 


(8.5/10)



Un fragmento de la novela:


"La situación económica de Abbas, que ella no podía ignorar, no era precisamente para entusiasmarla. Sin duda, su temperamento apacible, la docilidad de su mirada, su aire sumiso, satisfacían el instinto de dominio de la muchacha. Pero sin comprender el motivo, el joven le inspiraba aversión. ¿Qué quería ella? ¿Qué hombre la colmaría, si aquel tan bueno y pacífico no lo lograba? Por supuesto, la chica no daba con la respuesta. Atribuyó su aversión a su pobreza. Por lo visto su pasión por dominar era inferior a la que sentía por las disputas. Los caracteres tranquilos no la inspiraban y las victorias demasiado fáciles no le causaban alegría. Pero no conseguía ver suficientemente claro en su interior y eso la desazonó."

(El Callejón de los Milagros, de Naguib Mahfuz)






Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)