sábado, 22 de agosto de 2026
Reseña de la película: En el camino (David Pablos) - 2025 / México
miércoles, 18 de febrero de 2026
Reseña y Análisis de la película: "Wuthering Heights" (Cumbres borrascosas) de Emerald Fennell - 2026 / UK / En Cines
sábado, 9 de marzo de 2024
Reseña de la película: Robot Dreams (Mi amigo robot) de Pablo Berger - 2023 / España / En Cines
lunes, 20 de noviembre de 2023
Reseña y Análisis de la película: Past Lives (Vidas pasadas) de Celine Song - 2023 / U.S.A.
martes, 17 de mayo de 2022
Especial: Dos películas españolas notables del 2021: El Buen Patrón y El Amor en su Lugar
“El Buen Patrón” me pareció una película muy entretenida, ácida, ingeniosa, divertida, muy satírica y quizás un poco efectista en algunos momentos, pero la mayoría de sus virtudes son superiores y hacen que el visionado sea muy agradable.
Cuenta la historia de Julio Blanco (Javier Bardem), un empresario exitoso propietario de una fábrica de balanzas industriales en una provincia española. La empresa de Julio ha ganado varias veces el premio a la excelencia empresarial y se prepara para la visita de una comisión, quienes evaluarán sus procesos para decidir y otorgar un nuevo premio. Julio trata que todo siga de la misma forma de siempre, pero justo en esos días varias cosas sucederán que pondrán en riesgo la imagen de la empresa. Problemas con empleados, despidos, corrupción, amenazas, infidelidades, acoso laboral, y toda una serie de problemas, cada uno más grave que el otro, que parece que siempre se habían presentado tras ese manto de perfección y excelencia, salen a flote y ponen a prueba al habilidoso Julio para arreglar todo a tiempo ante de la visita.
Muy buena película que se estrena esta semana en salas de cine del país y Cartagena.
El Amor en su Lugar (Love Gets a Room) de Rodrigo Cortés - 2021 / España / Apple TV-Filmin
Muy recomendada. La película se puede ver en Apple TV o en la plataforma Filmin.
sábado, 24 de julio de 2021
Reseña de la película: Ammonite (Francis Lee) - 2020 / Reino Unido
¡Qué maravilla de película! Reconozco que cuando se anunció el año pasado sentí un poco de resistencia, debido al estreno ese año de "Retrato de una mujer en llamas", que me pareció tremenda, y las comparaciones parecían inevitables: historia de amor de dos mujeres, drama de época, pueblos costeros, etc. Pero mantuve la esperanza por su director Francis Lee, quien nos había regalado años atrás esa bella película "God's Own Country" (2017), y ese reparto encabezado por Kate Winslet y Saoirse Ronan. Tampoco había leído la sinopsis de la historia. Ignoraba que se basaba en la historia de una mujer real, la primera paleontóloga reconocida de la historia, Mary Anning. Anning fue una mujer de cuna humilde, y su padre era un ebanista que trabajaba y recolectaba fósiles en los yacimientos costeros cerca de la ciudad inglesa de Lyme Regis, para vender los hallazgos a los turistas (especialmente modificados e intervenidos en piezas para decorar). Gracias a la influencia del progenitor y a tener que ayudarlo en el negocio familiar, Mary se convirtió en experta en fósiles, haciendo importantes hallazgos del período jurásico, que fueron vitales para entender la vida prehistórica en la tierra. Por supuesto, por su condición de mujer y clase social, no gozaba del reconocimiento de los hombres científicos de la época, pero ella sabía más que todos, y vendió varios de sus hallazgos por motivos económicos. Pero esto es algo de información general, para contextualizar la vida fascinante de la protagonista, porque la película no se detiene en estos detalles, aunque sí los muestra.
La película se centra en la madurez de Mary Anning, años después de haber alcanzado cierto reconocimiento dentro de la comunidad científica al haber vendido uno de sus más grandes hallazgos al Museo Británico. Y es ambientada en la ciudad costera de Lyme Regis en el año de 1840, pocos años antes de su muerte, en donde ella se dedicaba junto con su madre a atender la tienda donde vendía fósiles a los turistas. Un día llega un científico rico con su enferma esposa, interesado en el trabajo de Mary, en observarla y aprender de ella. El hombre queda agradecido y como a su esposa le recomendaron pasar un tiempo en el mar decide dejarla en la ciudad por unos meses y le pide a Mary que la cuide en su estancia. Y en ese lapso de tiempo que se desarrolla la bella historia de amor entre Mary Anning y Charlotte Murchinson.
Si en "God's Own Country", Lee nos mostraba el descubrimiento del amor y de la sensibilidad entre dos hombres y granjeros en un espacio temporal contemporáneo; en "Ammonite", nos lleva a un descubrimiento similar, a una aceptación del deseo, y al descubrimiento del amor, la sensibilidad y la pasión entre dos mujeres, dentro de una época donde aún ni tenían derecho al voto.
La forma en que Lee va hilando el desarrollo de la relación es muy bella, utilizando los elementos del ambiente. Atentos a escuchar el sonido del mar en un principio, y como a medida que van tomando confianza cambia la intensidad del oleaje. Ese mar tempestuoso y agresivo es un ejemplo de lo que ocurre en el interior de esas mujeres, la represión, las dudas y la tristeza. Al mismo tiempo, cómo el trabajo manual de las excavaciones y los hallazgos, como ese enorme fósil que encuentran y luego van puliendo, sirve para representar su propio autodescubrimiento. Limar la piedra para descubrir la imagen oculta, el fósil, la identidad. Son elementos muy bien utilizados para describir lo que está ocurriendo dentro de ellas. Además, la dirección, el guión y la fotografía de la película en general son muy bellas y sutiles. Sin dejar de mencionar el excelente trabajo de Winslet y Ronan, quienes en realidad tienen muy buena química y son creíbles en sus papeles.
La película es hermosa, y aunque se basa en una historia real no es un biopic, sino una bella historia de amor llena de matices, de muchas cosas que no se dicen y se sugieren, de silencios, de miradas, de sonidos y de tacto. La comparación con la película de Céline Sciamma es inevitable, pero son distintas y se complementan. Cercanas en espacio temporal, en espacio geográfico, pero con bellas y luminosas historias para ser descubiertas y admiradas. Muy recomendada.
martes, 23 de febrero de 2021
Reseña de la película: Martin Eden (Pietro Marcello) - 2019 / Italia
Adaptación de la novela con tintes autobiográficos del escritor Jack London (Martin Eden), por parte del director italiano Pietro Marcello, que también adapta el guión. No he leído aún la novela de London, pero es un escritor del que me gustan algunas obras. La película es muy atemporal, con distintas referencias que confunden al espectador sobre la época específica en que se desarrolla. Cuenta la historia de Martin Eden, un joven marinero napolitano que en un día logra salvar la vida de otro joven de familia muy bien acomodada, quien en agradecimiento lo invita a su casa y a su mundo. Martin queda deslumbrado por los lujos de la familia, los libros, el arte y la hermana del joven, Ruth, de la que queda enamorado y desde ese momento le impulsa a salir adelante y hacerse mejor persona, más culto y perseguir su sueño de ser escritor de éxito.
La película además de ser atemporal en el tiempo de la historia, también lo es en la narración, puesto que por momentos vemos escenas del pasado y del presente, las imágenes de archivo que muestran la intimidad de una familia, unos jóvenes, unos hermanos; así como también momentos históricos importantes sin orden cronológico. Todos estos elementos nos indican una historia grandilocuente, que abarca algo más grande que ella misma. Algunos de esos detalles también le dan un toque realista y casi documental por momentos.
Es un extraño híbrido. Pero en general es una historia de amor y superación, que me gustó mucho en su inicio y su planteamiento, porque me recordó a ese cine italiano tan humano, real, simpático y emotivo, pero luego la película con sus distintos cambios toma otro rumbo, y algunos elementos como el éxito del protagonista finalmente como escritor, y sus ideas políticas sobre la realidad y el socialismo, no terminan de cuajar muy bien, junto con otros personajes pasajeros. Creo que son detalles que distraen y pudieron ser mejor usados, desconozco si viene desde la novela.
En general es una poderosa historia sobre la superación de la pobreza a través del amor, pero también sobre la decepción, el peso de los fantasmas del pasado y la pérdida de la identidad. Si hay algo destacable es la actuación de Luca Marinelli, que con méritos se llevó el premio a Mejor Actor (Copa Volpi) en el Festival de Venecia. Logra capturar todos los cambios internos del personaje, que inicialmente es un idealista romántico hasta un desagradable, prepotente, excéntrico y atormentado escritor de éxito.
lunes, 1 de febrero de 2021
Reseña del libro: Encuéntrame (André Aciman) y Apuntes de una entrevista al autor
Al final de ese precioso y excelente libro “Llámame por tu nombre” (Call Me By Your Name/2007) hay un salto temporal que nos da un vistazo sobre el futuro de la vida de nuestros amantes protagonistas, Elio y Oliver. Para los que sólo conozcan la exitosa y bella adaptación cinematográfica de Luca Guadagnino, ese momento no lo recordarán porque simplemente no apareció en la película. El autor, André Aciman, publicó a finales del 2019 una secuela de la novela, “Encuéntrame” (Find Me), que se ubica precisamente temporalmente entre las acciones de la primera parte de “Llámame por tu nombre” y su capítulo final “Lugares fantasmas”, que hace ese salto temporal en la historia.
(Al final estarán disponibles los links a otras dos reseñas de libros de André Aciman)
Encuéntrame
El libro se divide en tres partes (Tempo, Cadencia y Capricho), que a la vez tienen tres narradores y perspectivas distintas. En Tempo, el inicio nos puede tomar por sorpresa a todos los lectores del primer libro, pues inicia con la narración desde la perspectiva del padre de Elio, y abarca casi las primeras 80 páginas. Samuel Perlman va camino hacia Roma a visitar a Elio, y en el trayecto del tren se enamora de una joven con quien inicia un romance. En esta parte se muestra más del universo interior y el pensamiento de este personaje, quien a tantos lectores maravilló con el discurso que da a su hijo al final de la novela anterior. Sabemos lo que ha pasado con su vida y muestra las dinámicas del amor maduro entre un hombre mayor y una joven adulta, las dudas, temores por la diferencia de edad y las lecturas de los pensamientos emociones del otro, con esas acertadas descripciones introspectivas del autor. Pero algo importante en esta primera parte, acerca de la razón y la decisión de empezar con la visión del padre, y que confirmé con mi conversación con André Aciman en una entrevista que le hice en medio del Hay Festival Digital de Literatura en Colombia, es que la figura del padre, no sólo de Samuel Perlman, sino de otro nuevo personaje y el símbolo del padre en general, marca una de las líneas narrativas de la novela. Porque las relaciones entre padre-hijo o madre-hijo siempre han estado presentes en las novelas de Aciman, así como el legado y la trasmisión generacional, y nos lanza la pregunta:
¿Cuántos de nosotros dedicamos tiempo a saber quienes son nuestros padres en realidad?
Preciso en el 2017, Aciman publicaría “Variaciones enigma”, otra novela de relaciones amorosas y de relaciones parentales, donde justo en su primera parte nos muestra la historia de un hijo que descubre el secreto de un padre. Un secreto que le ayuda a buscar su propia identidad a él mismo, y a conectar cabos y conocer a su padre como nunca imaginó. Aciman menciona que es consciente de la ambigüedad que expuso en el discurso de Samuel a Elio al final de “Llámame por tu nombre”, donde éste le menciona que quizás estuvo varias veces a punto de tener una relación especial como la de él con Oliver, pero siempre algo ocurría que no lo dejaba. El autor menciona que estos secretos hacen parte de la vida íntima de todas las personas y de sus personajes, y que también son parte del revestimiento que se hacen los padres al momento de tener hijos. La armadura, la máscara y la pérdida de identidad, con tal de asumir el nuevo estatus de deidad o figura a imitar. Todo esto con las distintas variantes que tiene en cada persona. Por esto, iniciar con la figura del padre era vital, porque además vemos cómo Samuel comete conscientemente los mismos errores de Elio, cuando está intentando establecer una relación con la joven del tren. Y se nos viene a la cabeza aquella frase de que a veces olvidamos los consejos que damos a otros para nosotros mismos.
Confieso que al inicio me sorprendí que Samuel fuese el narrador, y más cuando veía que avanzaba la novela y seguía centrada en él, pero a medida que fui avanzando, al terminarla, y al conversar con André pude entender lo importante de su papel en el desarrollo de la historia.
(Foto: Entrevista con André Aciman en el Hay Festival 2021)
Así como en “Tempo”, siempre con las referencias musicales, se nos marca el inicio del ritmo de la narración, ya en la segunda parte, “Cadencia”, entramos en ritmo y en un paraje conocido. Pues aparece la voz narrativa de Elio nuevamente, el narrador absoluto del anterior libro, y un personaje muy bien trabajado y construido, quien acá comparte el protagonismo.
Vemos a Elio más maduro, como un pianista que da clases en un conservatorio y conciertos en grandes salas. La narración mantiene la línea temporal del inicio, pues vemos a Elio recibiendo a su padre con su nueva amiga. Sólo un cambio de lente. Entonces conocemos sobre su trabajo, sobre sus relaciones esporádicas, sobre el recuerdo aún vivo de Oliver, y además nos adentramos en su relación con un hombre mayor, Michel. Es otra historia donde observamos la madurez de Elio en encarar las relaciones, los acercamientos y la iniciativa, pero también vemos la presencia de los recuerdos, de los amores no olvidados y los temores por el futuro en ese tipo de relación con distancia de edades. Y con Michel hacemos la conexión con la primera parte, porque dentro de su historia también tenemos otra relación especial de padre-hijo y un secreto vivo por descubrir. Y siguen las preguntas:
¿A cuántas capas de profundidad están quienes creíamos conocer solo porque los queríamos?
Este tipo de narración con varias perspectivas y narradores no es nueva en Aciman, pues aunque en “Llámame por tu nombre” sí uso un solo narrador, en otras de sus novelas ya ha usado esta estructura, como en “Ocho noches blancas” o en la misma “Variaciones enigma”, y pensó introducirla en el universo de Elio para conocer un poco más de esos personajes tan importantes para Elio: Samuel y Oliver.
La parte de Elio es la más extensa, claramente, y tiene momentos muy bellos, tiene algunos flashbacks, y el lector siente que se encuentra en un lugar conocido y antes habitado. Aciman reconoce que Elio es el personaje con el que se siente más cómodo para narrar, porque él fue Elio, no porque le haya pasado exactamente lo mismo, sino porque era la voz de su juventud, las dudas, las certezas, los temores y deseos que también tuvo. Como un hombre mayor, se le hizo también más sencillo encontrar la voz de Samuel Perlman, pero confiesa que la voz que más se le dificultó encontrar fue la voz de Oliver. Y se nota en muchos aspectos.
Y en la última y más breve parte del libro, Capricho, leemos por primera vez la voz de Oliver, quien ya es un padre con hijos y se encuentra en una fiesta con varios amigos, entre falsedades y ruido, aún pensando en Elio. Aciman me contó que la voz de Oliver se le dificultó porque no podía pensar como él, ni resolver del todo el motivo de sus decisiones. Porque en el primer libro lo vimos a través de los ojos de Elio, pero en esta última parte, aunque es muy corta, se nota que Aciman está un poco perdido, porque acude en un momento a una ilusión y momento onírico donde Oliver conversa con un famoso compositor de música clásica, mientras deambula entre la embriaguez y la insatisfacción. Se siente que la cadencia se ha perdido, y que todo empieza a tener una dirección muy controlada y efectista en su tramo final. Incluso el título del capítulo me parece que es muy disonante con los otros dos. Y según la conversación que tuvimos, me parece que el autor es consciente de eso.
A la pregunta de si fue difícil volver a conectar con los personajes después de más de diez años de distancia entre la primera novela y la secuela, Aciman responde que no, porque en cierta forma los personajes siempre han estado muy presentes, y que la idea de continuar la historia lo persiguió por mucho tiempo. De hecho, hizo varios borradores en años anteriores y descartó distintas versiones.
Pero esta última y breve parte con la voz narradora de Oliver, aunque no fue del todo de mi agrado, me permitió reflexionar sobre otro tema que conversé con Aciman. Porque en algún momento los protagonistas hacen un viaje pasando por Alejandría, con distintas referencias al mundo clásico. Las referencias son claras porque en el primer libro Elio y Oliver tienen una relación con la historia, pues de hecho la arqueología hace parte del trabajo de Oliver y el padre de Elio. Por eso le pregunté a André sobre la presencia de “lo antiguo”, de la tradición griega, de la Odisea de Homero, que tan presente se siente en su novela, y que a la vez le da un aire épico, como un romance épico a su historia y sus personajes, con un toque muy moderno. Él estuvo totalmente de acuerdo con esa percepción, y dijo que no era casual, que las referencias históricas estaban, no solamente por la profesión de los personajes, sino como reflexión de la novela al paso del tiempo. Aciman es reconocido por ser traductor y experto en la obra de Marcel Proust, y me mencionó que en sus novelas él intenta hacer algo muy proustiano, no a la escala del autor francés, sino de forma más pequeña.
Y con respecto a la orientación sexual de sus personajes, en alusión a la idea de que muchas veces sus personajes son bisexuales, él confirma que le interesa narrar las relaciones de seres que se buscan, se dejan y se encuentran. Que se mueven por sus pasiones y deseos, sin importar el género. Pero que en definitiva, están en constante búsqueda de otros y de sí mismos, de la identidad de ellos y de los suyos, como los padres, que también son parte de ellos mismos. Y sobre todo, escribir desde su experiencia y trasladarla a sus personajes, por eso quizás se les haga tan cercanos y personales a muchos lectores que le escriben o le dicen cuando lo ven, que sus libros les han tocado mucho e incluso les ha cambiado sus vidas. Y una de las cosas que más les satisface, es la de generar una conversación entre padres e hijos.
Por todo esto, aunque la novela en general no me gustó tanto como “Llámame por tu nombre”, que tiene una buena cadencia de principio a fin, creo que “Encuéntrame” tiene algo especial, porque al final ese grito de “búsqueda” puede ser enunciado por Elio y Oliver, o por el recuerdo de los padres, que pueden gritar más por el que sus hijos no tengan muchos obstáculos en sus propias búsquedas.
Reseña de otros libros de André Aciman en el blog:
Reseña de "Llámame por tu nombre" (Link)
Reseña de "Variaciones enigma" (Link)





































