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sábado, 22 de agosto de 2026

Reseña de la película: En el camino (David Pablos) - 2025 / México

Reseña de la película: En el camino


Hace unas semanas llegó a carteleras limitadas del país el estreno de esta película, dirigida por el joven cineasta mexicano, David Pablos, quien dirigió en el 2020 otra película queer, “El baile de los 41” de Netflix. En “On the road”, Pablos nos cuenta la historia de un joven desamparado, llamado Veneno, quien suele, como otros jóvenes de su edad, acostarse con camioneros o mafiosos para poder sobrevivir en las dificultades de su entorno, con paisajes desérticos y abandonados del norte de México. Un día Veneno se mete en un problema y huye hasta encontrarse con un camionero, al que llaman Muñeco, quien lo acoge y deja que lo acompañe por un tiempo. 




Reseña de la película: En el camino


La película cuenta una historia que ya se ha contado varias veces dentro del mismo género LGBTQ o Queer, del hombre mayor que acoge a un joven homosexual desamparado, pero es interesante cómo Pablos intenta narrar la historia con algunos aspectos distintivos, como adentrarnos al mismo mundo de los camioneros, como hizo recientemente la película “Pillion” con los moteros, y retratar ese interesante universo, de los hombres que viven en la carretera, la hiper masculinidad que manejan, y a la vez, el homoerotismo que rodea al mismo gremio, entre otros detalles muy interesantes, que reflejan una vida itinerante y solitaria.   




Reseña de la película: En el camino


Pero aparte del mundo de los camioneros, me gustó el cuidado en el aspecto visual que maneja el director, pues pude sentir influencias o me hizo recordar estéticamente al cine del director brasileño, Gabriel Mascaro, quien en varias de sus obras mezcla de forma excelente y efectiva el realismo con elementos oníricos y un simbolismo visual que sirve de elemento narrativo para completar o ayudar a entender mejor a los personajes, y lo que callan (en el caso de la masculinidad, como en su película “Boi Neon”). Creo que Pablos lo hace muy bien, y esos momentos oníricos funcionan muy bien, así como los mismos flashbacks que van desvelando el misterio del pasado de Veneno. 




Reseña de la película: En el camino


Creo que es una película muy bien estructurada, que dentro de las cosas terrible que muestra, retrata y denuncia, también permite que crezca un bello romance, en donde ambos deben superar sus miedos y sus fantasmas, las ideas de masculinidad y el abuso, para dar paso al descubrimiento de la sensibilidad, la intimidad y sus propios deseos ocultos o reprimidos. Me gusta que no se regodea en la violencia y la tragedia, como suele ocurrir, sino que se permite el espacio para mostrar los aspectos más vulnerables, sin temor a explorar el deseo y con algo de esperanza en su definición.      




Reseña de la película: En el camino


En síntesis, es una película muy interesante, que mezcla el drama romántico queer con el thriller, la road movie o el género de viaje en carretera, mientras explora el universo de los camioneros en el norte de México, en donde conviven la violencia y presencia del tráfico de drogas, con la prostitución masculina y el abandono en un entorno machista e hipócrita. Mientras los personajes al conocerse entran en conflicto con ese estilo de vida, y juntos van encontrando un espacio de paz, calidez y seguridad que nunca habían conocido, lo que les hace replantearse todo hasta ese momento y tomar nuevos caminos en la búsqueda de sus respectivas identidades. Muy bien el trabajo de los protagonistas, el joven Veneno (Victor Prieto) y Muñeco (Osvaldo Sanchez), que logran una buena química en conjunto. La película ganó el premio a Mejor película en la sección Orizzonti del Festival de Venecia 2025, en donde también ganó el Queer Lion Award.




Reseña de la película: En el camino

 


Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)

jueves, 16 de octubre de 2025

Reseña de la película: Sirat (Oliver Laxe) - 2025 / España

Reseña de la película: Sirat


El sábado 7 de Octubre del 2023 el mundo recibió la noticia del atentado del grupo Hamas que mató a más de 200 personas durante una fiesta rave en Israel, lo que volvió a retomar ese eterno conflicto entre Israel y Palestina. En las imágenes veíamos escenas de la fiesta rave, que es una especie de baile clandestino que se puede realizar en sitios abandonados, a la intemperie, en desiertos, pero también en clubes y espacios privados, en donde normalmente la música que se escucha es electrónica, techno, house y distintas vertientes, según el ánimo y preferencia de los asistentes, quienes bailan, muchas veces bajo efectos alucinógenos, constantes ritmos repetitivos durante una noche o más de dos noches seguidas . Aunque el origen de éstas fiestas se remonta la década de los 80 en Inglaterra, se ha popularizado tanto, que actualmente festivales comerciales y masivos han copiado el mismo esquema. Porque las fiestas rave tradicionales tienen tras de sí la misma cultura rave, que se asocia a la libertad, la autoexpresión creativa, la solidaridad y la unidad, ya que normalmente no se cobra por asistir a estos espacios, y es toda una comunidad en armonía.




Reseña de la película: Sirat


Pero bueno, hice toda esta introducción porque es importante entenderla para la película que voy a comentar ahora. El más reciente trabajo del joven director español, Oliver Laxe, quien ya nos había sorprendido con títulos como, Mimosas (2016) y Lo que arde (2019), ésta última especialmente me gustó mucho y le hice una reseña en el blog (la comparto al final del texto). Curiosamente, el significado de la palabra “Sirat” tiene varios significados según el contexto, y al inicio de la película nos sale el siguiente que es referente al Islam: se refiere al puente del Juicio Final que deben cruzar los fieles para llegar al paraíso; mientras que en árabe, la palabra significa "camino" o "sendero". En “Sirat”, Laxe nos sumerge en una especie de thriller combinado con road movie, que nos presenta la historia de un padre (Luis) y su pequeño hijo (Esteban), quienes se dirigen en una furgoneta a una fiesta rave en una zona apartada en el desierto de Marruecos. Ambos van en búsqueda de Mar, la hija y hermana de ambos, quien lleva desaparecida hace varios meses en algunas de esas fiestas sin fin. Al no encontrarla, se dirigen a un grupo de raveros, quienes les informan que más adelante hay otra fiesta, por lo que deciden seguirlos, al tener que escapar por una redada policial, que a la vez muestra ciertas tensiones políticas de trasfondo. Y la mayoría del metraje es lo que sigue, ese viaje en compañía de los raveros en búsqueda de Mar. La película ganó el Premio del Jurado en el Festival de Cannes 2025 y fue seleccionada por España como candidata al Oscar a Mejor película internacional.




Reseña de la película: Sirat


La película es excelente, y creo que es el mejor trabajo de Laxe hasta la fecha, siendo “O que arde” también una muy buena película. Me gusta mucho la ambientación de estas fiestas y el retrato del mismo desierto, solitario, silencioso y engañoso a la vez. En su estética es inevitable no recordar o comparar con la de “Mad Max. Fury Road” (2015), con esa estética crust punk, que se ha convertido en un referente en el cine contemporáneo. La dirección de Laxe y la fotografía de Mauro Herce es muy sobresaliente, y de verdad logran que el espectador experimente un poco de esa cultura, más el uso de la música y los actores raveros, que creo son raveros de verdad. Me gusta también cómo se establece el vínculo entre los raveros, Luis y Esteban, y el perro que los acompaña. Junto a ellos descubrimos parte de esa cultura, y por un momento se sienten y se reconocen, como seres que han sufrido pérdidas y se encuentran en búsqueda de algo más, dentro de esa ruta mística, que podría equipararse a un inframundo o un purgatorio, en donde deben atravesar el dolor y ciertas pruebas para acceder a un paraíso o un lugar deseado. La película transmite muy bien esa sensación y esa atmósfera etérea, y quizás surreal y onírica. 




Reseña de la película: Sirat


No me gustaría hacer spoiler de los sucesos que pasan que quiebran brutalmente la armonía de los viajeros, pero digamos que suceden diversas situaciones dramáticas y trágicas que rompen totalmente el curso del viaje, y por un momento se convierte todo en una situación de supervivencia. Es muy duro y sorprendente lo que empieza a ocurrir, que incluso por momentos me hizo dudar de mi propia reacción ante ciertos eventos, ya que en algunos de esos casos, no sé si es porque todo empezaba a ser un poco absurdo, me invadió una risa repentina, que no estaba seguro si era de nerviosismo (porque es terriblemente tensionante y angustiante, como una película de terror) o por alguna otra cosa. Esa brutalidad da un giro brusco a la trama, y me recordó a las propuestas que iniciaron ese cine disruptivo y brutal, como es el del autriaco, Michael Haneke, que ha inspirado a una gran camada de directores en todo el mundo, con una especial mención a varios cineastas mexicanos en sus inicios. Entonces, no sé aún si ese final me gustó del todo o me bajó un poco la emoción por la película, pero sé que tampoco me disgustó y está muy bien rodado, y el final está bien, pero esa sensación de duda es quizás la que no me haga verla como la gran película del director. Pero igual, no dejen de verla, es un excelente ejercicio cinematográfico de un muy buen director, que sigue cimentando una filmografía muy interesante e inquietante. Se estrenó en estos días en el BIFF (Bogotá International Film Festival), y seguro pronto se estrenará en cines y plataformas. 




Reseña de la película: Sirat




Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)

 

viernes, 14 de octubre de 2022

Reseña de la película: Los Reyes del Mundo (Laura Mora Ortega) - 2022 / Colombia

 
 
Finalmente ha llegado a salas de cine del país la segunda película de Laura Mora Ortega, tras su muy buena ópera prima, "Matar a Jesús", y reciente ganadora del premio a Mejor Película (Concha de Oro) en uno de los festivales más importantes de la industria: San Sebastián. La película cuenta el viaje de un grupo de jóvenes amigos huérfanos y habitantes de las calles de Medellín hacia la búsqueda de una tierra, un hogar, un espacio de libertad. Uno de los chicos recibe la carta donde se le avisa que se le hará restitución de la tierra que pertenecía a su abuela, víctima del conflicto armado, como parte de los resultados del proceso de paz. El joven avisa a sus amigos, hermanos de la calle y todos se ilusionan con ese lugar, para cambiar su reino en las calles por uno más legítimo y aparentemente seguro. 
 
 

 
 
Se van de auto stop, enganchados a tractomulas que les permiten encaramarse, deambular y saltar sobre ellas,a la vez que dos de ellas van amarrados en sus bicicletas en la parte trasera, en una escena bastante nerviosa y muy bien rodada, pero que mantiene al espectador con mucha intriga por lo peligroso que son esas maniobras en plenas carreteras. Pero ellos van felices y libres, como en esas escenas de “Matar a Jesús”, en donde los protagonistas también se reflejan libres y humanos cuando van sobre una motocicleta. Acá además de libres, lucen felices y reflejando lo que son aún: niños y jóvenes, que se han visto también despojados de su infancia.
 
 

 
 
El viaje como road movie (o viaje en carretera) está muy bien rodado y nos muestra la bella relación entre los chicos, quienes se han convertido en familia ante la ausencia de adultos, sin autoridad visible  y algunos conflictos que deber sortear en su camino. En otra de las escenas del viaje llegan a un burdel donde se divierten y cada uno termina bailando con una de las mujeres trabajadoras sexuales, quienes son mayores y evidentemente madres que han perdido a sus hijos en el conflicto, lo que la hace una de las escenas más bellas de la película, en esa danza entre ausentes, entre anhelos y tímidas lágrimas. 
 
 

 
 
En el camino también reciben advertencias sobre el sitio a donde dirigen, porque sigue siendo peligroso o zona caliente aún en disputa. Pero ellos siguen esperanzados en su ruta, y en medio del camino tienen algunas pérdidas, conflictos y problemas con otras personas y entre ellos mismos, que los enfrenta a una difícil realidad fuera de las calles de la ciudad, en los pueblos y tierras que fueron y siguen permeadas por el conflicto. 
 
 

 
 
Antes de llegar a su destino, encuentran a otra pareja que también ha sido restituida, y al parecer conocía a su familia, a su abuela y a su madre, que el chico parece desconocer, y en un breve repaso por la casa de la familia, vemos que a pesar del regreso a sus casas, todo ha cambiado y no es el mismo lugar, y quizás son más espejismos del pasado. Los chicos que quedan siguen y llegan finalmente a su tierra, y a pesar del estado en que la encuentran para ellos representa un enorme logro y una gran felicidad, que no está excenta de nuevos problemas. La película me ha parecido preciosa, dura, muy lírica y simbólica, en mostrar en estos jóvenes lo que representa el gobierno y el desgobierno de uno mismo y lo que se posee o lo que alguna vez se poseyó o se heredó. Una visión crítica y poética al conflicto armado, al proceso de restitución, a la violencia, a la paz y nuevamente a nuestra propia humanidad. También habla de la amistad, del amor, del dolor, de la ausencia y la impotencia. Tiene una muy buena dirección, un buen guión, dirección de actores, fotografía, música y trabajo de producción en general, en donde además son visibles  los puntos de referencia en cineastas colombianos y foráneos que exploraron el surrealismo y el neorrealismo, pero que la autora sigue construyendo y consolidando en una voz propia y mirada única para contar las realidades de nuestro país. Otra película notable, con muchas virtudes y me parece un premio muy merecido. Y no dejen de verla en cines de su ciudad. En Cartagena en Bocagrande Plaza y Procinal en La Plazuela.

 
 
 
 
Laura Mora y parte del reparto y productoras de la película recibiendo la Concha de Oro

Reseña de la película: Los Reyes del Mundo

 

 

martes, 16 de septiembre de 2014

Ida (Pawel Pawlikowski)

Comentario sobre la película Ida



Última película del reconocido director polaco. Fue una de las gemas de la pasada edición del FICCI y el director estuvo como presidiendo el jurado de la Competencia Oficial Ficción, al que también se le realizó una retrospectiva.

“Ida”, dirigida y escrita por Pawlikowski, cuenta la historia de Anna, una joven novicia tierna, timida e inocente, que en la Polonia de los años 60 se encuentra apunto de ordenarse como monja. Pero de repente le avisan de la existencia de un familiar, con quien tendrá que convivir por un tiempo antes de decidirse a semejante vocación. Es así como Anna conoce a su tía Wanda, una juez, ex procuradora del estado, una mujer fascinante, liberada e independiente, que remueve la vida de su sobrina de distintas formas, desde la revelación de un oscuro secreto de familia, hasta de la forma de vivir y afrontar la vida.

La película es una obra de arte, minimalismo y maestría en la ejecución en estado puro, cada escena y cada plano se encuentran cargados de simbolismo, poesía, emoción, sentimiento y arte, donde se pueden entrever algunas influencias del cine clásico, pero que Pawlikowski se apropia y nos recuerda lo grande que puede ser el cine y lo grande que pueden mostrarse historias sencillas.

“Ida” es una película… me atrevería a decir que casi perfecta o prácticamente perfecta desde el punto de vista académico; obviamente lejos del academicismo americano, y mucho más cercana al europeo. Es un filme  para contemplar, descifrar y reflexionar sobre el perdón, el sacrificio, las creencias, nuestras  raíces y la vida en general.

Para resaltar, las excelentes interpretaciones de las dos mujeres protagonistas: Agata Kulesza (Wanda) y Agata Trzebuchowska (Anna/Ida), además de la prodigiosa dirección del director polaco, que se encuentra acompañado de una excelente fotografía y puesta en escena. Una de las mejores películas del año pasado, y de las que personalmente he visto este año. Muy recomendada. 


9/10

Trailer de Ida

Frases y Diálogos de la película



Agata Trzebuchowska



Agata Trzebuchowska



Agata Kulesza



Dawid Ogrodnik

lunes, 5 de marzo de 2012

Las Acacias (Pablo Giorgelli)


Las Acacias, otra de las películas en la Competencia Oficial del FICCI. Era otra de las películas que me generaban expectativas, sobre todo luego de su triunfo en Cannes 2011 a la Mejor Ópera Prima (Cámara de Oro).

Giorgelli que dirige y escribe el guión, cuenta la sencilla historia de un camionero llamado Rubén, que lleva una carga de madera desde Asunción (Paraguay) hasta Buenos Aires (Argentina). Rubén es un hombre solitario y callado, que se encuentra muy alejado de su familia. En uno de sus viajes, el patrón le encarga que lleve a una mujer que además va con una niña en brazos, hasta Buenos Aires. Luego de ese largo viaje, se producirán cambios dentro de cada uno de los personajes.

Esta película me ha parecido preciosa. Escasean los diálogos y abundan los planos largos, pero están tan bien hilados y trabajados que cumplen muy bien el objetivo de trasmitir. Pero en esta tarea de “trasmitir”, hay que darle los créditos a ambos actores que están realmente muy bien, y la pequeña bebé, que como el mismo director dijo al final de la proyección: “fue un milagro haberla encontrado”. Una niña que trasmitiera tanto, que mirara fijamente y tuviera de forma natural los distintos gestos que realiza. Del trabajo del actor, mencionó que él ya es un actor reconocido de teatro, por lo que sus expresiones faciales están más que trabajadas, y lo hizo realmente bien. Y la mujer en cambio, mencionó que era inicialmente la asistente de casting, y al final de quedó con el papel, sin tener ninguna experiencia. Y afortunadamente lucía muy natural. Gracias a esas excelentes actuaciones, la película es realzada.

Además, acompañado con una muy buena dirección. Giorgelli sabe dónde poner la cámara, elaborar cuidadosamente y con precisión cada encuadre y cada plano. Y esos largos silencios que los actores se encargan de llenar con su presencia son ambientados solamente por el ruido del camión.

El final, también destacable y complaciente, pero Giorgelli añade el detalle de dejarlo abierto, abierto a todas las posibilidades. Si volverá o no volverá, sólo el espectador se encargará de plantearlo. Pero el mismo director mencionó que él tampoco lo sabía, que le gustaría que volviera, pero no lo sabía con certeza.

En síntesis, una película admirable, sencilla y minimalista pero por su tratamiento y sus interpretaciones es elevada de gran forma. Una joya.

7/10

Trailer de Las Acacias