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sábado, 18 de julio de 2020

Reseña del libro: Desierto sonoro (Valeria Luiselli) + Entrevista, Notas y Fragmentos

Valeria Luiselli



“Desierto sonoro” es la más reciente publicación de la excelente escritora mexicana Valeria Luiselli. Me ha parecido una novela fascinante y creo que la más extensa de la autora, por ahora. 

Me parece que, como siempre me ocurre con la autora, el libro es una mezcla de muchas cosas. Es una especie de “road book”, en donde la mayoría de la trama transcurre en un viaje en carretera, pero al mismo tiempo es una elegía hacia la pérdida, hacia el fin: de los niños, de los hijos, de la familia y del amor o la unión marital. 

He leído todos los libros de Luiselli y me gusta mucho su sensibilidad en describir situaciones y emociones. Pero sobre todo su aguda mirada y capacidad de observación. Tras leer sus novelas, libros de ensayos y cuentos podemos decir que toda su obra tiene un carácter y esencia metaficcional. Su voz narrativa siempre alude a la primera persona desde cualquier perspectiva, en donde su voz propia y personal de narradora es muchas veces la dominante.

La novela se divide en cuatro partes, en varias cajas, en las cuales de distribuyen objetos, sonidos, libros, mapas, fotos, temas e intereses. Una pareja de jóvenes documentólogos y documentalistas sonoros emprende un viaje en carretera hacia el sur, a la frontera entre México y Estados Unidos para seguir con sus respectivas investigaciones sobre dos temas. El de ella: los niños perdidos, indocumentados y deportados que llegan a U.S.A de manera ilegal en un largo y terrible proceso desde México y otros países de sur y centro América; y por otro lado, Él: con su investigación sobre la apachería y todos aquellos personajes olvidados y enterrados en la memoria e historia de U.S.A. Ambos emprenden este viaje en compañía de sus dos pequeños hijos, quienes van cobrando cierto protagonismo dentro de la trama.  

Siempre me ha parecido interesante la forma en que la autora se expone a sí misma dentro de su obra. Y acá lo hace completamente, porque ella es la investigadora de los niños perdidos, como se llama precisamente un anterior libro de ensayos que le sirvió de inspiración para esta novela. A través de este viaje, se irán explorando distintos sonidos y escenas del pasado de ella, de él y los objetos de su investigación y su trabajo. Desplazamientos, raíces y desapariciones. También en el camino nos describe el inventario de cajas que cada uno lleva, los archivos de papeles y de ecos, que se encuentran minuciosamente clasificados y el material de investigación respectivo. Son 7 cajas en total, y cada una al inicio de cada capítulo nos describe lo que contiene y a quien pertenece. Libros, notas, fotos, objetos y recuerdos. De hecho, algunos de los libros tratan sobre el tema de archivo y documentación, exponiendo en algunos apartes detalles sobre ese tema. 

Con el tema de la documentación, en la novela nos queda claro el estricto trabajo de la autora y su disciplina en la investigación, el trabajo de archivo y el trabajo periodístico. Es una de las tantas exposiciones que me parece que hace de su trabajo y de la estructura de la misma novela. Y todo este proceso le permite al final del libro darnos una detallada y minuciosa bibliografía o “notas sobre las fuentes utilizadas”, que es una bibliografía narrada, que a la vez nos da un regalo generoso de parte del génesis de su trabajo y creación, que creo no tenía necesidad de hacer o exponer pero aún así lo hace. Son notas, también bellamente narradas, como forma de epílogo de la novela, aunque antes de esa parte final ya nos hace otro regalo: una serie de fotos instantáneas de la "Caja VII", fotos que le dan rostro y cuerpo a muchas de las escenas ya leídas y que sigue reforzando su impecable trabajo. Este elemento de usar fotografías al final de la novela, creo que ya lo había usado en otra novela de ella: La historia de mis dientes, que es otra novela bellísima. 

Sus influencias para escribir la novela, además de su propia vida y obras anteriores, no hay que buscarlas porque ella misma las expone dentro de la novela y dentro de su inventario de cajas. Recuerdo que ese fue precisamente un comentario que le hice cuando tuve el privilegio de entrevistarla hace algunos años atrás, cuando le dije desde el inicio que casi no tenía preguntas de fondo porque ella exponía todo en tus libros, a lo que ella sonrió. Algunos apartes de esa conversación con la autora la pondré más adelante. Además de mi reseña de otros de sus libros. 



Valeria Luiselli


Al final me parece que “Desierto sonoro” es un libro de madurez que reúne todo y cada una de sus anteriores obras. Una especie de híbrido, un experimento original y brillante, que también siento como el cierre de un círculo, de una primera parte de su carrera y obra, pero como siempre, seguiré muy atento a lo próximo que nos regale. 

Pero antes de terminar me gustaría comentar otros detalles muy interesantes de la novela. La narración es totalmente en primera persona, pero no solamente desde la perspectiva de la autora, sino que en los capítulos finales la perspectiva cambia a la voz del niño, del hijo, quien se dirige en forma de misiva el relato a su pequeña hermana. Por supuesto, es una misiva sonora, que el niño graba en la grabadora de la madre, sabiendo que ella lo va a encontrar y escuchar, para que se la muestre a su hermana cuando crezca, y escuché las aventuras que tuvieron en ese último viaje de familia. En la narración hay diversas descripciones preciosas y evocadoras de momentos y emociones felices, duras, que además muestran la palpable incertidumbre de los niños que observan de primera mano cómo las grietas del matrimonio de sus padres de abren sin piedad. Y ese es otro tema de fondo, pero la autora se encarga de explicarlo en su narración, e incluso, con respecto a la narración, en las notas finales la autora nos da una detallada explicación de su fórmula e influencias en la perspectiva y la forma en que realiza las transiciones de la voz narrativa acompañadas de la imagen descrita. También dentro de esos capítulos finales que narra el niño, hay una parte donde utiliza ese estilo en donde se escribe sólo usando comas y todo el texto de corrido, sin puntuación, como lo hicieron Saramago o el mismo Bolaño. En esta ocasión no se usa de forma gratuita, porque va muy acorde con el estado emocional del niño en ese momento, a quien me imagino grabando su voz sin pausas y con algo de desesperación (no les contaré por qué).

Hay otro tema que me gustaría resaltar en la narración y es la constante estimulación de las sensaciones y sentidos. Claramente con el auditivo en un escalón más alto. Las descripciones de los sonidos son muy buenas y precisas, desde los más mínimos a los más estridentes. También la música, pues hay muchas canciones que escuchan en su viaje en carretera, incluso audiolibros de algunas obras famosas. Por lo que el libro tiene una propia banda sonora. Y ya después la descripciones de las imágenes, por supuesto, de los olores y las atmósferas tan bien logradas. 

El libro también es un recorrido por la geografía de la frontera de U.S.A con México, que va siendo guiada por el mismo mapa que utilizan los protagonistas. Mapa que también encontramos documentado con foto dentro de los inventarios de la novela. También se trata de fondo el tema de la discriminación de los emigrantes en algunas zonas por las que transitan, y la excelente escena de la avioneta que observan donde ven que van subiendo a distintos niños para deportarlos. Esa escena quedó plasmada en una de fotos instantáneas. Y es realmente increíble ver la foto al final, luego de haber leído la descripción aterradora y dramática de lo que representa ese momento para los personajes. Y cómo desde ese momento también se presenta un cambio en la narración precisamente. Creo que es un momento de quiebre que utiliza de forma magistral para distintas acciones narrativas. Y en general me pareció una novela brillante, y Luiselli me sigue pareciendo una narradora muy hábil y brillante también, una editora de su propia obra y una documentalista que logra a través de su prosa una gran intimidad con sus lectores, dejándoles evidencia de lo que narra para que sintamos que lo que leemos es real, que es cercano, que está vivo, que sucedió y sucede. Lo que es inevitable también entrever sus contantes denuncias. Porque el título del libro en inglés “Los archivos de los niños perdidos”, y aunque hay una gran construcción literaria, hay un tema de fondo que le preocupa, le duele, y ella trata de acercar a sus lectores a ese dolor. Y en el proceso también adentrarnos al drama personal, a la intimidad, logrando que el lector también se pueda identificar con esos personajes y sus dramas cotidianos, de la familia, los hijos, y lo que hacen para alargar ese viaje final. Porque en esta vida muchos nos encontramos perdidos. Y es magistral como ese sentimiento de pérdida logra trasmitirlo a distintos escenarios, perspectivas y momentos. Sin perder de vista el fondo de la cuestión, de la denuncia.

Lo recomiendo muchísimo y a la autora en general nunca he parado de recomendarla. Me parece de las escritoras contemporáneas más brillantes.




Nota sobre el libro leído:

Siguiendo el estilo documental de la novela, también quiero contribuir con la historia del libro que leí. Pues yo quería el libro apenas salió pero aún no había llegado a Colombia. En España salió primero, y una amiga alemana lo compró y me lo mandó desde Alemania con este mensaje:

Valeria Luiselli





Reseña otros libros de Valeria Luiselli:


Los Niños Perdidos

Papeles Falsos

La historia de mis dientes

(También leí su primera novela "Los ingrávidos" pero aún no le hice reseña. Es muy buena también)






Conversación con Valeria Luiselli

Esta conversación la tuve con ella hace años atrás, en la que creo que fue su primera visita al Hay Festival en Cartagena de Indias. Aún no había publicado “Desierto sonoro” pero ya yo había leído sus anteriores libros, y ella llegó de invitada dentro de los escritores de “Bogotá39”, que si recuerdo bien era una lista con los mejores autores latinoamericanos menores de 40 años. En la entrevista preciso me cuenta del próximo lanzamiento de la novela que estoy reseñando en este post. Acá comparto apartes de lo que escribí en ese primer encuentro:


Valeria Luiselli


También entrevisté a otra de las escritoras del “Bogotá39”, que esperaba mucho, Valeria Luiselli. Aún no la reconoce mucha gente, ni muchos medios la pidieron tampoco, pero estoy seguro que es una de las escritoras que seguirá dando mucho que hablar, y su obra es bella e impecable. Hablamos sobre cuánto se expone a sí misma en sus relatos, porque para los que no la conocen, Valeria escribe ensayos y novelas, y en sus novelas son muy comunes las referencias personales, un estilo de crónica y casi documental sobre la realidad, y la forma en que la mezcla con mucha destreza con la ficción. Antes de preguntarle algo, le dije: “No sé qué te voy a preguntar porque todo está en tus libros”. Ella sonrió y me dijo: “Que bueno que lo dices, porque muchos periodistas me preguntan cosas muy obvias y que yo misma revelo en mis libros”. Así que como siempre trato de hacer, más que preguntas que han respondido ya muchas veces en otras entrevistas, intento crear una conversación entorno a sus obras, desde mi perspectiva como lector y escritor. Sobre “La historia de mis dientes”, me contó que Gustavo Sánchez Sánchez, alias “Carretera”, su bello personaje y protagonista de su novela, está inspirado en su tío, que era también un vendedor nato, pero sobre todo un contador de historias. Y además tenía una dentadura postiza. 

Sobre sus libros de ensayos, crónica, “Papeles Falsos”, “Los niños perdidos”, dijo que claramente es difícil no estar presente en la historia por la característica y esencia del texto, pero que también siempre hay una distancia en cuanto a la exposición personal dentro de la obra literaria. Le dije que luego de leer su obra la había descrito en unas cuantas palabras (que incluí en mi reseña de “La historia de mis dientes”), que creía que describían su obra y su estilo: “Documental literario. Crónica novelada. Ensayo de lo cotidiano. Perfil de una pequeña gran vida”. A lo que ella contestó: “Completamente. Exactamente es eso”. Y con respecto a “Los niños perdidos” que fue su libro más reciente, me contó una primicia, que posteriormente en un siguiente evento al que fui, “Libros favoritos”, también revelaría Juan Gabriel Vásquez. Y es el proyecto de su próxima novela, que se llamará: “Los archivos de los niños perdidos”, donde construyó una novela a través de los muchísimos casos y entrevistas que hizo como traductora de miles de niños que cruzan la frontera de Estados Unidos, y que trató en su libro, “Los Niños Perdidos”. Al final, fue un placer conocerla y hablar con ella, honestamente era la escritora que más quería conocer, aunque ella no supiera, esperaba verla incluso más que a Coetzee y a Rushide (a los que he leído y admiro mucho también), lo mismo que a la argentina Samanta Schweblin. Valeria me dijo que también conocía a Samanta y eran amigas. Lo que me sigue demostrando lo interesante de esta generación de joven escritoras latinoamericanas, que están llamadas a hacer historia propia. Si no la han leído, ¿qué esperan?


Las siguientes fotos son de este año 2020, cuando Valeria Luiselli volvió al Hay Festival al lanzamiento de "Desierto sonoro":


Valeria Luiselli

Valeria Luiselli




Fragmentos de la novela:

"Supongo que así son todos los niños. Los adultos, en cambio, le profesan al instante documental de una fotografía una reverencia casi religiosa. Adoptan gestos solemnes, sonríen con esmero; miran al horizonte con vanidad patricia, o directo al lente con la intensidad solitaria de una estrella porno. Ni hablar de un adulto en todas sus facultades tomándose una selfie: no hay nada más descorazonador para el futuro de nuestra especie. Los adultos posan para la eternidad; los niños, para el instante".

(Desierto sonoro, de Valeria Luiselli)


"Pero esa noche, de vuelta a la intimidad del departamento nuevo, mientras los niños dormían emitiendo nuevamente esos ruidos hermosos - la verdadera belleza, siempre involuntaria-, pude escucharlos con atención, ya sin el peso del bochorno público. La caja de cartón amplificaba los sonidos intestinales de la niña, que viajaban diáfanos por el espacio casi vacío de la sala. Después de un rato el niño los oyó también - o eso nos pareció - y le respondió desde la profundidad de sus sueños con una serie de gruñidos y murmullos. Mi marido advirtió que estábamos presenciando un idioma más del paisaje sonoro de la ciudad, puesto al servicio del acto siempre circular de la conversación:
Una boca que le responde al culo.
(...)
Respiré profundamente y me limpié una lágrima del cachete. Me di cuenta entonces de que era la primera vez que oíamos la risa del otro. Quiero decir, nuestras risas más profundas: risa desatada, inmoderada, risa plena y ridícula. Quizás nadie nos conoce realmente hasta que no conoce nuestra risa".

(Desierto sonoro, de Valeria Luiselli)


"Lentamente, aunque no tan lentamente, la conversación nos va llevando hacia espacios más oscuros y genuinos. Resulta que su circunstancia es opuesta a la mía. El no está nada enredado, yo soy un nudo. Yo tengo hija, o hijos, y él no tiene responsabilidades. Él plantea tenerlos en algún momento, yo no quiero tener más. Es difícil explicar por qué dos completos desconocidos deciden, de repente, compartir un retrato sin retoques de sus respectivas vidas. Pero, al mismo tiempo, tal vez es fácil de explicar, porque dos personas solas en un bar a las dos de la mañana necesitan, muy probablemente, contarse una versión sincera de sí mismos antes de volver adonde sea que pasarán la noche. Hay una compatibilidad de nuestras soledades, y una absoluta incompatibilidad de nuestras situaciones, y un cigarrillo compartido afuera del bar, y luego la súbita compatibilidad de nuestros labios, y su aliento en mi escote, y la punta de mis dedos tocando su cinturón, entrando apenas en sus pantalones. Mi ritmo cardíaco se acelera de un modo que conozco bien pero que no he sentido en mucho tiempo. Me dejo gobernar por la absoluta carnalidad del deseo. (...)

(Desierto sonoro, de Valeria Luiselli)




domingo, 28 de junio de 2020

Reseña del libro: La Invención de la Naturaleza (Andrea Wulf) + Entrevista y Fragmentos

Andrea Wulf



Finalmente he terminado hace unas semanas esta estupenda biografía novelada, que cuenta la vida, las aventuras, la obra, el legado, el impacto y la gran trascendencia de uno de los personajes más brillantes y multidisciplinarios de la historia. Preferí leerlo de forma pausada, mientras intercalaba con otras lecturas, porque me gustaba detenerme en cada episodio e investigar más sobre la información que me daba la autora. Resultó siendo una buena dinámica y una lectura fascinante. Definitivamente terminé siendo un humboltdiano. 

Conocía el nombre de Humboldt y parte de su trabajo como explorador, además de varios colegios o instituciones que tienen su nombre, pero ha sido fascinante descubrir mucho más sobre su vida, y su influencia en tantas áreas del conocimiento. Andrea Wulf te sumerge con una prosa envolvente en este recorrido, que nos lleva por su infancia, su familia, detalles de su formación y los problemas en seguir o estudiar los temas que le interesaban desde el inicio, sus pasiones profesionales y amorosas por sus jóvenes acompañantes de expedición y su increíble conexión con la naturaleza, que siempre fue su materia de estudio, y la libertad que le daba estar en contacto con ella y aprender más de su estructura e historia. 

Creo que el personaje de Humboldt es fascinante por sí mismo, pero quiero resaltar el trabajo de la autora en lograr acercarnos un poco más a él a través de la misma pasión y obsesión de ella por el personaje. Más adelante compartiré apartes de una conversación que tuve oportunidad de tener con ella en marco del Hay Festival, donde habla de detalles de su proceso de escritura de este libro. Pero siguiendo la idea, Wulf logra condimentar el relato de aventura, de ciencia y de mucha intimidad. Y trazando de forma muy hábil las líneas desde la infancia y juventud que serían determinantes en la personalidad y en la forma de actuar de Humboldt.  

Son tantos temas, fragmentos, fotos que contiene el libro y que me llamaron tanto la atención que no podría mencionar todos en esta reseña, pero trataré de mencionar algunos de ellos. Es particularmente fascinante la relación de Humboldt con toda una serie de personajes famosos de distintas áreas de la cultura, política, arte y la ciencia que interactuaron con él y se vieron totalmente influenciados por su trabajo y por su espíritu. Personajes con interesantes pasajes en el libro como: Simón Bolívar, Napoleón, Thomas Jefferson, Charles Darwin, Goethe, John Muir, Henry David Thoreau, Walt Whitman, entre muchos otros.  

También los episodios de sus expediciones, que a través del libro sabemos que no fueron sencillas de lograr y que tuvo que pasar, esperar y aguantar mucho para lograr el permiso de los monarcas de la época en que financiaran sus viajes. Incluso cuando él vendió todo lo que tenía para poder auto-financiar su primera aventura. Los problemas al llegar a Sudamérica pero el jubilo al escalar sus montañas y llegar al majestuoso Chimborazo, la odisea por las Andes, su asentamiento en París pero la tensión tras los conflictos con Alemania, su travesía en su último gran viaje atravesando Rusia patrocinado por el Zar y la triste obligación y responsabilidad de entretener al rey en Berlín con lecturas y su presencia.



Andrea Wulf



El libro se detiene y le dedica tiempo a además de describir lo que ocurría, a atisbar en la psicología y los posibles pensamientos de Humbolt en cada época de su vida, que sientes que mientras avanza en forma cronológica, ves al personaje envejecer y madurar con tu lectura. Sientes su espíritu salvaje de juventud y a la vez lograr percibir al hombre con limitaciones en su vejez pero con una lucidez que le permitió apoyar a los nuevos científicos y biólogos que lo veneraban. Como el caso de Charles Darwin, que desde pequeño se ve impactado por la figura de Humboldt y logra finalmente conocerlo en su vejez; además de verse inspirado por la última gran obra de Humboldt: Cosmos, que fue de vital revelación para la teoría del origen de las especies, además de otros estudios del alemán. Vemos cómo varias áreas especialidades de las ciencias se pelearon posteriormente la influencia y potestad de Humboldt, pero él no perteneció a una particularmente, él perteneció a todas y cada una de ellas, incluso cuando aún no habían sido divididas por especialidad: como las ciencias naturales, o la ecología, entre muchas otras. Así como ser una de las primeras voces en alertar hace muchos años por la deforestación, la irrigación producida por los grandes centros industriales.

Sin dudas, un visionario, un genio, que además hizo posible que la ciencia fuese accesible a la gente del común. Por eso no todos sus libros eran muy técnicos, porque era también un poeta, un eterno deslumbrado de la belleza del mundo, ansioso que compartirla. De casi todos sus libros sacó ediciones más pequeñas (de bolsillo se diría hoy) y más económicas para que más gente pudiese acceder a ellos. Así que hasta el mundo editorial tuvo alguna influencia de Humboldt. Y me gusta también que el libro te va dejando preguntas, como esa que queda al final, del momento en que se dividió el conocimiento en especialidades y no se enseñan todas las ciencias a los niños de pequeños, o que cada profesional se ve obligado a especializarse, perdiendo de perspectiva el todo. En fin, la multidisciplinariedad, de la que él fue de los más grandes exponentes en la historia universal. 

Un libro fascinante que no dejo de recomendarlo porque creo que todos debemos conocer más sobre Alexander von Humboldt, porque es inevitable sentirse inspirador, para permitir que la curiosidad y la pasión por la vida nos invada y nos haga persistir en nuestros propósitos. Y además, narrado de muy bella forma, por una autora que también siguió sus pasos, viajó tras sus huellas y rescata su legado para las próximas generaciones. Y además reflexiona por el olvido que se le ha tenido en las últimas décadas, aludiendo a la mancha de Alemania en las guerras mundiales, que al final hizo que se marginaran a muchos artistas y científicos alemanes del relato universal. 





Conversación con Andrea Wulf


Ahora como prometí, comparto el texto que escribí después de una conversación con la autora:



Andrea Wulf



Entrevista a Andrea Wulf

Luego tuve otra entrevista con la escritora e historiadora Andrea Wulf, autora del excelente libro "La Invención de la Naturaleza" sobre la vida de Alexander Van Humboldt. A esa entrevista llegué corriendo porque se adelantó y estaba en pleno almuerzo (afortunadamente ya terminando), y logré llegar rápido al encuentro de Andrea. Ya ella había venido hace unos años a la presentación oficial del libro de Humboldt, pero regresó nuevamente este año para la presentación del libro con unas bellas ilustraciones de Lillian Melcher titulado “El increíble viaje de Alexander von Humboldt al corazón de la naturaleza”. Andrea es una persona muy lúcida, bella y apasionada por su obra y la historia. Me mostró el libro ilustrado, preciso cargaba con una versión y me dijo que fue un trabajo conjunto en el que ambas decidían o ella aprobaba la ilustración final. El libro con las ilustraciones tiene la forma como de una historieta que hace aún más ágil y vistosa la narrativa de Wulf. Y eso que con su excelente prosa ya logra hacer muy ágil la lectura de su libro, y las imágenes y escenas que describe se hacen muy vividas para el lector. Precisamente ese fue uno de los temas que hablamos, en el que ella contestó que para ella era importante que el libro fuese muy literario, poético y bello, pero que también la vida de Humboldt era tan maravillosa que tenía muchos elementos para hacerla entretenida. El libro de “La Invención de la Naturaleza” desde su lanzamiento ha recibido enormes elogios en el mundo y muchos premios, como el Science Book Price que la Royal Society le otorgó como obra ganadora en el 2016. También me contó de su fijación por Humboldt, que en Alemania es mucho más conocido y recordando que en los otros países donde tuvo influencia y presencia, por lo que no fue un descubrimiento muy rebuscado sino que siempre había estado presente. Y la cautivó ese personaje, que ella considera único en la historia universal, con influencia en tantas áreas de las ciencias y del saber. 
Le pregunté sobre la parta que más disfrutó escribir del libro, y se quedó pensando un rato mientras dijo, “buena pregunta”. Finalmente decidió que era la parte de los Andes, porque la llevó a visitar los mismos Andes. El proceso de escritura e investigación del libro fue también reconectarse con su espíritu de aventura y de exploradora. Subió el Chimborazo (no hasta su cima), pero en todos esos recorrido podía sentirse poseída por el espíritu de Humboldt y tratar de imaginar lo que pudo haber sentido él. También hablamos de los episodios de Bolívar, de los distintos acompañantes de Humboldt en sus viajes y de su infancia. Al preguntarle sobre qué otro personaje le atraía para escribir una biografía como la del explorador alemán fue muy clara al decir que nunca iba a encontrar otro personaje tan fascinante como él. Y a la pregunta de si tenía aún otro proyecto con Humboldt, también fue clara al decir que no, que ya había terminado con él. Pero al final, en sus próximos proyectos sí mencionó un interés por contar algo sobre la filosofía en Alemania o un filósofo alemán. Ya llegada la hora se tuvo que ir y nos despedimos.






Algunos fragmentos:



El distanciamiento preventivo según Humboldt:

"Sin embargo, el 29 de julio de 1829, cinco días después de salir de Tobolsk, todo se detuvo de repente. Los lugareños les dijeron que había una epidemia de ántrax que estaba extendiéndose por la estepa de Baraba, la <Sibirische Pest>, la llamaban los alemanes. El ántrax suelen contraerlo los animales herbívoros, por ejemplo, vacas y cabras, cuando ingieren esporas increíblemente resistentes de la bacteria que causa la enfermedad. Después puede contagiarse a los humanos, y es una enfermedad mortal sin cura. Para llegar al macizo de Altai no había otro camino que atravesara la región afectada. Humboldt tomó su decisión rápidamente. Ántrax o no ántrax, iba a continuar. <A mi edad no debe aplazarse nada>. Hizo que todos los criados se sentaran dentro de los coches, en vez de fuera, y se aprovisionaron de comida y agua reducir su contacto con las personas y los alimentos infectados. De todas formas, tendrían que seguir cambiando de caballos, y ahí conocerían el riesgo de que les dieran un coche contaminado". #quedateencasa

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)




Islas Galápagos



Sobre Humboldt, Darwin y las Islas Galápagos:

A propósito del homenaje hoy de Google a las Islas Galápagos con su doodle hermoso. Recuerdo la parte de ese maravilloso libro de Andrea Wulf, "La invención de la naturaleza", dedicado a Humboldt, donde narra en un pasaje los viajes de Darwin, inspirados por su gran ídolo: Alexander Van Humboldt, que valoró mucho su trabajo y le dio su aprobación. El episodio de las islas Galápagos:

"En Septiembre de 1835, casi cuatro años después de salir de Inglaterra, el Beagle zarpó por fin de Sudamérica para seguir circunnavegando el globo. Salieron de Lima hacia las islas Galápagos, a 970 kilómetros al oeste de la costa ecuatoriana. Eran unas islas extrañas y desérticas, en las que vivían aves y reptiles tan dóciles y poco acostumbrados a los humanos que era fácil capturarlos. Allí Darwin estudió las rocas y las formaciones geológicas, cogió pinzones y sinsontes y midió el tamaño de las tortugas gigantes que recorrían las islas. Pero no fue hasta que volvió a Inglaterra y examinó sus colecciones cuando comprendió claramente lo importante que iban a ser las islas Galápagos para su teoría de la evolución. Para Darwin, las islas marcaron un antes y un después, aunque no se dio cuenta en el momento".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)



Cosmos



Sobre Cosmos:

"El universo, escribía Poe, era <el más sublime de los poemas>. También se sintió conmovido Walt Whitman, que llegó a componer un poema llamado <Cosmos> y proclamó que él era <un kosmo> en su famoso poema <Canto a mí mismo>.
El Cosmos de Humboldt inspiró a dos generaciones de científicos, artistas, escritores y poetas estadounidenses, y, sobre todo, fue responsable de la maduración de uno de los escritores sobre naturaleza más influyentes de Estados Unidos: Henry David Thoreau".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)




Andrea Wulf



Sobre su relación con sus acompañantes masculinos:

"Humboldt nunca explicó la naturaleza de esas amistades masculinas, pero es probable que fueran platónicas, porque reconocía: <No tengo necesidades sensuales>. Lo que hacía en su lugar era era escapar a la naturaleza o sumergirse en una actividad agotadora. El cansancio físico le alegraba y la naturaleza calmaba <Los instintos salvajes de las pasiones>, declaraba".
"... se obsesionaba a menudo con sus amigos masculinos, a los que escribía cartas en las que confesaba su amor <eterno> y <ferviente>. <Estaba atado a ti como una cadena de hierro>".
"Las montañas hechizaban a Humboldt. No sólo las exigencias físicas y la perspectiva de nuevos conocimientos. Había también algo más trascendental. Cada vez que estaba en una cumbre o un cerro, se sentía tan conmovido por el paisaje que dejaba volar aún más su imaginación. Una imaginación, decía, que aliviaba las <profundas heridas> que a veces causaba la pura <razón>".

(En la semana o mes del orgullo, estos Fragmentos del excelente libro de Andrea Wulf:" La Invención de la Naturaleza", sobre la figura del gran Alexander Von Humboldt. En donde se explora su latente homosexualidad, censurada históricamente y en todas sus biografías)



Sobre su formación y seguir sus pasiones:

Fascinado leyendo este estupendo libro sobre mi tocayo Alexander von Humboldt. La forma en que narra Wulf la vida de Humboldt es muy literaria y bella. A continuación, un fragmento de cuando Alexander, luego de estudiar y formarse para complacer a su madre en otras áreas para ser funcionario del estado, y mientras miraba con nostalgia el puerto de Londres atestado de embarcaciones que venían de distintas partes del mundo, encuentra una luz de esperanza en sus sueños, cuando entra a una academia de minería, para poder ser funcionario en el Ministerio de Minas de Prusia... Pero fue la oportunidad para seguir sus propios intereses, fuera de las oficinas:

"Al cabo de ocho meses, Humboldt había completado un programa de estudios que a otros les costaba tres años. Todas las mañanas se levantaba antes del amanecer y se dirigía a una de las minas alrededor de Freiberg. Allí pasaba cinco horas en la profundidad de los pozos, investigando la construcción de las minas, los métodos de trabajo y las rocas. Ser menudo y ágil le era útil, porque le permitía moverse con facilidad por túneles estrechos y cuevas de techo bajo mientras perforaba y tallaba la roca para llevarse muestras a casa. Trabajaba con tanta ferocidad que a menudo no se daba cuenta del frío ni la humedad. A mediodía salía a rastras de la oscuridad, se sacudía el polvo y corría a la academia para asistir a los seminarios y clases sobre minerales y geología. Por la tarde, y muchas veces hasta altas horas de la noche, Humboldt permanecía sentado en su mesa, encorvado sobre sus libros, leyendo y estudiando a la luz de las velas. Durante su tiempo libre investigaba la influencia de la luz (o falta de luz) en las plantas y recogía miles de espécimenes botánicos. Medía, anotaba y clasificaba. Era un hijo de la Ilustración".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)


Sobre el ciclo de la naturaleza:

"Era la ausencia del hombre, anotó Humboldt, lo que permitía a los animales prosperar sin problemas, solo <limitados por ellos mismos>, por las presiones de unos sobre otros.
Este era un entramado de vida en una batalla sangrienta e implacable, una idea muy diferente a la visión habitual de la naturaleza como una máquina bien engrasada en la que cada animal y cada planta tenía un lugar asignado por Dios".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)



Sobre la Libertad y la Naturaleza:

"La naturaleza era la maestra de Humboldt. Y la mayor lección que le había enseñado era la de la libertad. <La naturaleza es el terreno de la libertad>, decía, porque su equilibrio estaba basado en la diversidad, que también podía servir de modelo para la verdad política y moral. Todo, desde el musgo o el insecto más humilde hasta los elefantes o los robles gigantescos, tenían su función, y juntos formaban la totalidad. La humanidad no era más que una pequeña parte. La propia naturaleza era una república de la libertad".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)






Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)


sábado, 21 de febrero de 2015

Especial: Entrevista al escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez en Hay Festival 2015 (A.S.B)



Comparto mi entrevista con el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez en el Hay Festival 2015. "La novela, una ficción histórica". ‪Gracias al apoyo de Canal Cultura. 

En los pasillos del salón Santa Clara, una mañana en los últimos días del Hay Festival 2015, Juan Gabriel Vásquez se encontraba sentado conversando en una entrevista con la periodista británica Rosie Goldsmith. Cuando llegó nuestro turno, Vásquez siguió impasible y con mucha atención respondió a mis preguntas, que iniciaron con un acercamiento más profundo a su obra maestra: Historia Secreta de Costaguana y la relación de la novela, historia y ficción. Posteriormente, sobre la importancia y la validez de la historia dentro de la literatura, y de sus novelas específicamente, el proceso de creación de sus novelas, la escogencia de temas y épocas a abordar, la obsesión por Bogotá como centro de interés de su excavación de la historia del país, su despedida como columnista del Espectador, su compromiso y responsabilidad social como escritor y artista, y adelantos de sus próximos trabajos. 

La conversación se desarrolló de forma muy fluida, y las altas temperaturas que azotaban a la ciudad no impidieron que las palabras se perdieran y se reprimieran. 

Un día antes de la entrevista, Juan Gabriel  estuvo en el tradicional Work in Progress, donde un autor lee fragmentos de su próxima novela, aún en proceso de producción y sin publicar. Vásquez como lo confirma en la entrevista leyó apartes de su próxima novela que tratará sobre el asesinato de Rafael Uribe Uribe.

Aquí queda de envidencia para disfrute de los lectores: