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domingo, 28 de junio de 2020

Reseña del libro: La Invención de la Naturaleza (Andrea Wulf) + Entrevista y Fragmentos

Andrea Wulf



Finalmente he terminado hace unas semanas esta estupenda biografía novelada, que cuenta la vida, las aventuras, la obra, el legado, el impacto y la gran trascendencia de uno de los personajes más brillantes y multidisciplinarios de la historia. Preferí leerlo de forma pausada, mientras intercalaba con otras lecturas, porque me gustaba detenerme en cada episodio e investigar más sobre la información que me daba la autora. Resultó siendo una buena dinámica y una lectura fascinante. Definitivamente terminé siendo un humboltdiano. 

Conocía el nombre de Humboldt y parte de su trabajo como explorador, además de varios colegios o instituciones que tienen su nombre, pero ha sido fascinante descubrir mucho más sobre su vida, y su influencia en tantas áreas del conocimiento. Andrea Wulf te sumerge con una prosa envolvente en este recorrido, que nos lleva por su infancia, su familia, detalles de su formación y los problemas en seguir o estudiar los temas que le interesaban desde el inicio, sus pasiones profesionales y amorosas por sus jóvenes acompañantes de expedición y su increíble conexión con la naturaleza, que siempre fue su materia de estudio, y la libertad que le daba estar en contacto con ella y aprender más de su estructura e historia. 

Creo que el personaje de Humboldt es fascinante por sí mismo, pero quiero resaltar el trabajo de la autora en lograr acercarnos un poco más a él a través de la misma pasión y obsesión de ella por el personaje. Más adelante compartiré apartes de una conversación que tuve oportunidad de tener con ella en marco del Hay Festival, donde habla de detalles de su proceso de escritura de este libro. Pero siguiendo la idea, Wulf logra condimentar el relato de aventura, de ciencia y de mucha intimidad. Y trazando de forma muy hábil las líneas desde la infancia y juventud que serían determinantes en la personalidad y en la forma de actuar de Humboldt.  

Son tantos temas, fragmentos, fotos que contiene el libro y que me llamaron tanto la atención que no podría mencionar todos en esta reseña, pero trataré de mencionar algunos de ellos. Es particularmente fascinante la relación de Humboldt con toda una serie de personajes famosos de distintas áreas de la cultura, política, arte y la ciencia que interactuaron con él y se vieron totalmente influenciados por su trabajo y por su espíritu. Personajes con interesantes pasajes en el libro como: Simón Bolívar, Napoleón, Thomas Jefferson, Charles Darwin, Goethe, John Muir, Henry David Thoreau, Walt Whitman, entre muchos otros.  

También los episodios de sus expediciones, que a través del libro sabemos que no fueron sencillas de lograr y que tuvo que pasar, esperar y aguantar mucho para lograr el permiso de los monarcas de la época en que financiaran sus viajes. Incluso cuando él vendió todo lo que tenía para poder auto-financiar su primera aventura. Los problemas al llegar a Sudamérica pero el jubilo al escalar sus montañas y llegar al majestuoso Chimborazo, la odisea por las Andes, su asentamiento en París pero la tensión tras los conflictos con Alemania, su travesía en su último gran viaje atravesando Rusia patrocinado por el Zar y la triste obligación y responsabilidad de entretener al rey en Berlín con lecturas y su presencia.



Andrea Wulf



El libro se detiene y le dedica tiempo a además de describir lo que ocurría, a atisbar en la psicología y los posibles pensamientos de Humbolt en cada época de su vida, que sientes que mientras avanza en forma cronológica, ves al personaje envejecer y madurar con tu lectura. Sientes su espíritu salvaje de juventud y a la vez lograr percibir al hombre con limitaciones en su vejez pero con una lucidez que le permitió apoyar a los nuevos científicos y biólogos que lo veneraban. Como el caso de Charles Darwin, que desde pequeño se ve impactado por la figura de Humboldt y logra finalmente conocerlo en su vejez; además de verse inspirado por la última gran obra de Humboldt: Cosmos, que fue de vital revelación para la teoría del origen de las especies, además de otros estudios del alemán. Vemos cómo varias áreas especialidades de las ciencias se pelearon posteriormente la influencia y potestad de Humboldt, pero él no perteneció a una particularmente, él perteneció a todas y cada una de ellas, incluso cuando aún no habían sido divididas por especialidad: como las ciencias naturales, o la ecología, entre muchas otras. Así como ser una de las primeras voces en alertar hace muchos años por la deforestación, la irrigación producida por los grandes centros industriales.

Sin dudas, un visionario, un genio, que además hizo posible que la ciencia fuese accesible a la gente del común. Por eso no todos sus libros eran muy técnicos, porque era también un poeta, un eterno deslumbrado de la belleza del mundo, ansioso que compartirla. De casi todos sus libros sacó ediciones más pequeñas (de bolsillo se diría hoy) y más económicas para que más gente pudiese acceder a ellos. Así que hasta el mundo editorial tuvo alguna influencia de Humboldt. Y me gusta también que el libro te va dejando preguntas, como esa que queda al final, del momento en que se dividió el conocimiento en especialidades y no se enseñan todas las ciencias a los niños de pequeños, o que cada profesional se ve obligado a especializarse, perdiendo de perspectiva el todo. En fin, la multidisciplinariedad, de la que él fue de los más grandes exponentes en la historia universal. 

Un libro fascinante que no dejo de recomendarlo porque creo que todos debemos conocer más sobre Alexander von Humboldt, porque es inevitable sentirse inspirador, para permitir que la curiosidad y la pasión por la vida nos invada y nos haga persistir en nuestros propósitos. Y además, narrado de muy bella forma, por una autora que también siguió sus pasos, viajó tras sus huellas y rescata su legado para las próximas generaciones. Y además reflexiona por el olvido que se le ha tenido en las últimas décadas, aludiendo a la mancha de Alemania en las guerras mundiales, que al final hizo que se marginaran a muchos artistas y científicos alemanes del relato universal. 





Conversación con Andrea Wulf


Ahora como prometí, comparto el texto que escribí después de una conversación con la autora:



Andrea Wulf



Entrevista a Andrea Wulf

Luego tuve otra entrevista con la escritora e historiadora Andrea Wulf, autora del excelente libro "La Invención de la Naturaleza" sobre la vida de Alexander Van Humboldt. A esa entrevista llegué corriendo porque se adelantó y estaba en pleno almuerzo (afortunadamente ya terminando), y logré llegar rápido al encuentro de Andrea. Ya ella había venido hace unos años a la presentación oficial del libro de Humboldt, pero regresó nuevamente este año para la presentación del libro con unas bellas ilustraciones de Lillian Melcher titulado “El increíble viaje de Alexander von Humboldt al corazón de la naturaleza”. Andrea es una persona muy lúcida, bella y apasionada por su obra y la historia. Me mostró el libro ilustrado, preciso cargaba con una versión y me dijo que fue un trabajo conjunto en el que ambas decidían o ella aprobaba la ilustración final. El libro con las ilustraciones tiene la forma como de una historieta que hace aún más ágil y vistosa la narrativa de Wulf. Y eso que con su excelente prosa ya logra hacer muy ágil la lectura de su libro, y las imágenes y escenas que describe se hacen muy vividas para el lector. Precisamente ese fue uno de los temas que hablamos, en el que ella contestó que para ella era importante que el libro fuese muy literario, poético y bello, pero que también la vida de Humboldt era tan maravillosa que tenía muchos elementos para hacerla entretenida. El libro de “La Invención de la Naturaleza” desde su lanzamiento ha recibido enormes elogios en el mundo y muchos premios, como el Science Book Price que la Royal Society le otorgó como obra ganadora en el 2016. También me contó de su fijación por Humboldt, que en Alemania es mucho más conocido y recordando que en los otros países donde tuvo influencia y presencia, por lo que no fue un descubrimiento muy rebuscado sino que siempre había estado presente. Y la cautivó ese personaje, que ella considera único en la historia universal, con influencia en tantas áreas de las ciencias y del saber. 
Le pregunté sobre la parta que más disfrutó escribir del libro, y se quedó pensando un rato mientras dijo, “buena pregunta”. Finalmente decidió que era la parte de los Andes, porque la llevó a visitar los mismos Andes. El proceso de escritura e investigación del libro fue también reconectarse con su espíritu de aventura y de exploradora. Subió el Chimborazo (no hasta su cima), pero en todos esos recorrido podía sentirse poseída por el espíritu de Humboldt y tratar de imaginar lo que pudo haber sentido él. También hablamos de los episodios de Bolívar, de los distintos acompañantes de Humboldt en sus viajes y de su infancia. Al preguntarle sobre qué otro personaje le atraía para escribir una biografía como la del explorador alemán fue muy clara al decir que nunca iba a encontrar otro personaje tan fascinante como él. Y a la pregunta de si tenía aún otro proyecto con Humboldt, también fue clara al decir que no, que ya había terminado con él. Pero al final, en sus próximos proyectos sí mencionó un interés por contar algo sobre la filosofía en Alemania o un filósofo alemán. Ya llegada la hora se tuvo que ir y nos despedimos.






Algunos fragmentos:



El distanciamiento preventivo según Humboldt:

"Sin embargo, el 29 de julio de 1829, cinco días después de salir de Tobolsk, todo se detuvo de repente. Los lugareños les dijeron que había una epidemia de ántrax que estaba extendiéndose por la estepa de Baraba, la <Sibirische Pest>, la llamaban los alemanes. El ántrax suelen contraerlo los animales herbívoros, por ejemplo, vacas y cabras, cuando ingieren esporas increíblemente resistentes de la bacteria que causa la enfermedad. Después puede contagiarse a los humanos, y es una enfermedad mortal sin cura. Para llegar al macizo de Altai no había otro camino que atravesara la región afectada. Humboldt tomó su decisión rápidamente. Ántrax o no ántrax, iba a continuar. <A mi edad no debe aplazarse nada>. Hizo que todos los criados se sentaran dentro de los coches, en vez de fuera, y se aprovisionaron de comida y agua reducir su contacto con las personas y los alimentos infectados. De todas formas, tendrían que seguir cambiando de caballos, y ahí conocerían el riesgo de que les dieran un coche contaminado". #quedateencasa

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)




Islas Galápagos



Sobre Humboldt, Darwin y las Islas Galápagos:

A propósito del homenaje hoy de Google a las Islas Galápagos con su doodle hermoso. Recuerdo la parte de ese maravilloso libro de Andrea Wulf, "La invención de la naturaleza", dedicado a Humboldt, donde narra en un pasaje los viajes de Darwin, inspirados por su gran ídolo: Alexander Van Humboldt, que valoró mucho su trabajo y le dio su aprobación. El episodio de las islas Galápagos:

"En Septiembre de 1835, casi cuatro años después de salir de Inglaterra, el Beagle zarpó por fin de Sudamérica para seguir circunnavegando el globo. Salieron de Lima hacia las islas Galápagos, a 970 kilómetros al oeste de la costa ecuatoriana. Eran unas islas extrañas y desérticas, en las que vivían aves y reptiles tan dóciles y poco acostumbrados a los humanos que era fácil capturarlos. Allí Darwin estudió las rocas y las formaciones geológicas, cogió pinzones y sinsontes y midió el tamaño de las tortugas gigantes que recorrían las islas. Pero no fue hasta que volvió a Inglaterra y examinó sus colecciones cuando comprendió claramente lo importante que iban a ser las islas Galápagos para su teoría de la evolución. Para Darwin, las islas marcaron un antes y un después, aunque no se dio cuenta en el momento".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)



Cosmos



Sobre Cosmos:

"El universo, escribía Poe, era <el más sublime de los poemas>. También se sintió conmovido Walt Whitman, que llegó a componer un poema llamado <Cosmos> y proclamó que él era <un kosmo> en su famoso poema <Canto a mí mismo>.
El Cosmos de Humboldt inspiró a dos generaciones de científicos, artistas, escritores y poetas estadounidenses, y, sobre todo, fue responsable de la maduración de uno de los escritores sobre naturaleza más influyentes de Estados Unidos: Henry David Thoreau".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)




Andrea Wulf



Sobre su relación con sus acompañantes masculinos:

"Humboldt nunca explicó la naturaleza de esas amistades masculinas, pero es probable que fueran platónicas, porque reconocía: <No tengo necesidades sensuales>. Lo que hacía en su lugar era era escapar a la naturaleza o sumergirse en una actividad agotadora. El cansancio físico le alegraba y la naturaleza calmaba <Los instintos salvajes de las pasiones>, declaraba".
"... se obsesionaba a menudo con sus amigos masculinos, a los que escribía cartas en las que confesaba su amor <eterno> y <ferviente>. <Estaba atado a ti como una cadena de hierro>".
"Las montañas hechizaban a Humboldt. No sólo las exigencias físicas y la perspectiva de nuevos conocimientos. Había también algo más trascendental. Cada vez que estaba en una cumbre o un cerro, se sentía tan conmovido por el paisaje que dejaba volar aún más su imaginación. Una imaginación, decía, que aliviaba las <profundas heridas> que a veces causaba la pura <razón>".

(En la semana o mes del orgullo, estos Fragmentos del excelente libro de Andrea Wulf:" La Invención de la Naturaleza", sobre la figura del gran Alexander Von Humboldt. En donde se explora su latente homosexualidad, censurada históricamente y en todas sus biografías)



Sobre su formación y seguir sus pasiones:

Fascinado leyendo este estupendo libro sobre mi tocayo Alexander von Humboldt. La forma en que narra Wulf la vida de Humboldt es muy literaria y bella. A continuación, un fragmento de cuando Alexander, luego de estudiar y formarse para complacer a su madre en otras áreas para ser funcionario del estado, y mientras miraba con nostalgia el puerto de Londres atestado de embarcaciones que venían de distintas partes del mundo, encuentra una luz de esperanza en sus sueños, cuando entra a una academia de minería, para poder ser funcionario en el Ministerio de Minas de Prusia... Pero fue la oportunidad para seguir sus propios intereses, fuera de las oficinas:

"Al cabo de ocho meses, Humboldt había completado un programa de estudios que a otros les costaba tres años. Todas las mañanas se levantaba antes del amanecer y se dirigía a una de las minas alrededor de Freiberg. Allí pasaba cinco horas en la profundidad de los pozos, investigando la construcción de las minas, los métodos de trabajo y las rocas. Ser menudo y ágil le era útil, porque le permitía moverse con facilidad por túneles estrechos y cuevas de techo bajo mientras perforaba y tallaba la roca para llevarse muestras a casa. Trabajaba con tanta ferocidad que a menudo no se daba cuenta del frío ni la humedad. A mediodía salía a rastras de la oscuridad, se sacudía el polvo y corría a la academia para asistir a los seminarios y clases sobre minerales y geología. Por la tarde, y muchas veces hasta altas horas de la noche, Humboldt permanecía sentado en su mesa, encorvado sobre sus libros, leyendo y estudiando a la luz de las velas. Durante su tiempo libre investigaba la influencia de la luz (o falta de luz) en las plantas y recogía miles de espécimenes botánicos. Medía, anotaba y clasificaba. Era un hijo de la Ilustración".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)


Sobre el ciclo de la naturaleza:

"Era la ausencia del hombre, anotó Humboldt, lo que permitía a los animales prosperar sin problemas, solo <limitados por ellos mismos>, por las presiones de unos sobre otros.
Este era un entramado de vida en una batalla sangrienta e implacable, una idea muy diferente a la visión habitual de la naturaleza como una máquina bien engrasada en la que cada animal y cada planta tenía un lugar asignado por Dios".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)



Sobre la Libertad y la Naturaleza:

"La naturaleza era la maestra de Humboldt. Y la mayor lección que le había enseñado era la de la libertad. <La naturaleza es el terreno de la libertad>, decía, porque su equilibrio estaba basado en la diversidad, que también podía servir de modelo para la verdad política y moral. Todo, desde el musgo o el insecto más humilde hasta los elefantes o los robles gigantescos, tenían su función, y juntos formaban la totalidad. La humanidad no era más que una pequeña parte. La propia naturaleza era una república de la libertad".

(La Invención de la Naturaleza, de Andrea Wulf)






Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)


domingo, 6 de noviembre de 2016

Memorias (Leni Riefenstahl)

Leni Riefenstahl



Hace varios meses que empecé a leer las “Memorias” de la gran directora, actriz, bailarina, guionista, editora, fotógrafa y productora alemana, Leni Riefenstahl. Si bien, aunque sus casi 1.000 páginas parecen muchas, lo que me llevó a leerlo lentamente fue para disfrutar, asimilar y sufrir poco a poco de su historia y vida, que creo que es una de las historias más fascinantes, a la vez que tristes y trágicas de la historia del cine y del arte en general. 

Son tantas cosas por decir, que ni sé por dónde empezar. Especialmente, después de haber leído los últimos capítulos dedicados a la posguerra, y la estigmatización que sufrió increíblemente durante toda su vida. E incluso, creo que hoy en día, aunque ya haya muerto en el año 2003 con 101 años, todavía se mantienen recelos hacia su persona y su obra. Precisamente, ella dudó durante mucho tiempo escribir sus memorias, para no revivir viejos y desagradables recuerdos, pero ante la evidencia de que aún siendo una mujer mayor se seguían escribiendo mentiras sobre su vida, y habían manifestaciones en los homenajes que le hacían, decidió enfrentarse a sus recuerdos y abrirse hacia el público para que conocieran su versión desde su misma pluma. 

Leni Riefenstahl nació en el año de 1902, desde muy joven se inclinó por las artes e inició su carrera como una bailarina, que en poco tiempo se logró consagran y alcanzar gran fama y reconocimiento. Lo que le abriría las puertas al mundo del cine, inicialmente como actriz. 

Precisamente el libro de memorias se divide en 4 grandes capítulos: Danza y cine, En guerra, La posguerra y África

En “Danza y cine”, Leni inicia desde el principio, desde su infancia. Y como se transforma en artista, bailarina y posteriormente actriz. Desde el punto de vista cinematográfico es increíble leer y conocer cómo fue su desarrollo como realizadora de cine. Cómo poco a poco se fue dando cuenta de su verdadera vocación tras las cámaras y en la sala de montaje. Tengo muchos fragmentos que me gustaría compartir, pero sólo he seleccionado algunos que me parecieron muy importantes para ir contextualizando lo que voy diciendo, y hay otros que dejaré hacia el final. 

(Fragmentos donde menciona el Proyecto de su ópera prima La Luz Azul, donde mostró su gran talento y utilizó su gran innovación, sin precedente en el cine de la época. Acá una conversación con el Doctor Fanck, un veterano realizador alemán, con quien Leni colaboró en sus inicios):

“De nuevo finalizaba un gran proyecto, y otra vez me preguntaba si estaba satisfecha. No podía decir que sí, pues ser actriz no era lo único que me interesaba. Empezaba a gustarme trabajar con la cámara; me atraían los objetivos, el material fílmico y la técnica de los filtros.

También había observado a Fanck mientras montaba las películas. Estaba fascinada por los efectos que se podían conseguir cortando las imágenes para editar la película. El estudio de montaje se convirtió en un taller mágico, y mi interés se orientó cada vez más hacia la creación de películas. Al principio, me resistía, ya que era actriz. Pero no podía cambiar el hecho de que lo observaba todo con una perspectiva cinematográfica. Espacios, rostros… los transformaba en imágenes y movimiento. Me dominaba un intenso deseo de crear algo”. 

(Sobre La Luz Azul. Su ópera prima)

"(…) Finalmente se la di a mi realizador. Esperaba su dictamen ansiosa. Dijo que el argumento no era malo, pero que requería grandes sumas de dinero.
- ¿Por qué tanto dinero?- le pregunté sorprendida-. Casi todo puede filmarse en la naturaleza y además se necesitan pocos intérpretes.
- Pero es que tú imaginas la película en la forma de una leyenda o de un cuento. Para realizarla, deberían estilizarse todas las tomas de la naturaleza, como hizo Frtiz Lang en “Los nibelungos”. Él construyó el bosque en un estudio, y sólo así pudo crear una naturaleza de efecto irreal. 
- Precisamente eso es lo que yo quisiera evitar, nada debe recordar al estudio. También veo estilizados los movimientos de la naturaleza, pero no mediante decorados artificiales, sino con el empleo de la iluminación; la luz convierte la cámara en un instrumento mágico, y si se usan filtros de color es posible estilizar la naturaleza”. 


La Luz Azul tuvo un enorme éxito y fue aclamada por público y colegas. Se consideró un hito cinematográfico. Y recibió felicitaciones de Charles Chaplin que había visto una copia en Hollywood. Durante sus inicios y posteriormente siempre estuvo rodeada de los más grandes del cine, incluso aprendió del realizador Josef von Strenberg, con quien mantuvo también una amistad.  




Leni Riefenstahl



Luego de su éxito como realizadora en su primera película, Leni viajó por las ciudades de Alemania en su promoción, y fue cuando escuchó por primera vez el nombre de Adolf Hitler. Cuando el nombre de Hitler generaba divisiones pero empezaba a coger fuerzas por su compromiso por el desempleo y por la promesa de una nueva Alemania. Leni lo escuchó por primera vez es una de sus intervenciones públicas, y quedó fascinada por su discurso, por lo que decidió conocerlo y le escribió sin esperar una respuesta. Respuesta que le llegó casi de inmediato, y así fue como tendrían su primer encuentro, del que también he extraído unos fragmentos: 

(Primer encuentro con Hitler. Aún no había llegado al poder)

Se expresó con entusiasmo acerca de mi danza a la orilla del mar y dijo que había visto todas las películas en las que yo actuaba.

- La Luz Azul me causó una gran impresión, sobre todo porque no es frecuente que una mujer joven haya podido superar los prejuicios de la industria cinematográfica –dijo.

El hielo ya se había roto. Hitler me hizo muchas preguntas, de modo que me di cuenta de que estaba bien informado acerca de las películas que se proyectaban en aquellos momentos. Empecé a contarle cosas y él me escuchaba con gran atención.

De pronto dijo directamente: 
- Si alguna vez llegamos al poder, deberá usted hacer mis películas. 
- No puedo hacerlo –le respondí de manera impulsiva; Hitler me miró sin manifestar reacción alguna-. Realmente no puedo hacerlo. Hace solo dos días que he decidido declinar un ofrecimiento de la Iglesia católica. Nunca podré hacer películas por encargo, no poseo talento para ello; necesito tener una relación muy personal con el tema, de otro modo no puedo ser creativa. 

Hitler guardaba silencio. Tras una pausa, me animé y añadí:
- Por favor, no malinterprete mi visita, no estoy en absoluto interesada en política. Nunca podría ser miembro de su partido. 

Hitler me miró sorprendido.
- Yo no obligaría a nadie a ingresar en mi partido. Quizás dentro de unos años, cuando sea más madura, entenderá mis ideas –dijo. 
- Pero es que usted tiene prejuicios racistas –dije titubeando-. Si yo hubiera nacido india o judía, ni siquiera habría hablado conmigo. ¿Cómo podría trabajar para alguien que hace tales diferencias entre los seres humanos?
- Como me gustaría que los que me rodean me hablaran con la misma franqueza que usted –respondió. 

Mientras tanto, Brückner y Shaub ya se habían acercado algunas veces y advirtieron a Hitler que debía acudir a su asamblea electoral. También era mi intención despedirme, porque quería partir para Hamburgo aquella misma noche. Pero Hitler dijo:

- Por favor, quédese usted un poco más. ¡Es tan poco frecuente que pueda hablar con una verdadera artista!


Y es así como posteriormente sigue el capítulo de la guerra, cuando Hitler llega al poder. Durante todo ese tiempo, luego de su primer encuentro Hitler insistía en encontrarse con Leni y seguir alimentando su amistad, que no gozaba de la aprobación de su mano derecha y Ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, con quien Leni tuvo muchos problemas, que describe en varios capítulos. 

También entre el primero y este segundo capítulo salen a la luz los polémicos proyectos cinematográficos de propaganda que Leni hizo para Hitler. El criticado pero a la vez alabado documental “El Triunfo de la Voluntad”, que muestra un congreso del partido Nazi en Nuremberg en 1934. Este documental, a pesar del contenido propagandístico, está magistralmente filmado. Y muestra el gran talento de Riefenstahl, que pudo hacer de un congreso monótono y aburrido, una experiencia visual y cinematográfica, que ha influido enormemente en la historia del cine. En el libro se describe cómo Leni concibió la grabación de ese documental, la ubicación de las cámaras y absolutamente todos los detalles que permitieron crear esos efectos. Es simplemente alucinante observar la gran visión que tenía del cine. El documental fue premiado, y posteriormente se convirtió en un archivo valioso histórico tanto para el cine, como para países que se pelearon los derechos y la propiedad de las cintas, a costas del desprestigio de su realizadora. 

Igual suerte tuvo su otro trabajo, que ha marcado referente y se considera que aún no se ha podido superar: la filmación de los Juegos Olímpicos de Berlín en 1936, el documental “Olimpiada”, que constó de dos partes. Y Leni transformó los escenarios olímpicos en un enorme set de filmación, logrando grandes tomas y capturando momentos históricos. Uno de ellos tan conocido, como las grandes victorias del gran atleta norteamericano y afroamericano, Jesse Owens. “Olimpiadas” ganó el León de Oro en el Festival de Venecia, y también se convirtió en un documento de gran valor histórico, que se pelearon entre distintos países. En el libro también se describe en detalle las estrategias que utilizó Leni para realizar la filmación. 

En un momento, Leni Riefenstahl estaba en la cima profesional y social, y luego de estos proyectos quería dedicarse a otros proyectos personales en el cine. Durante ese tiempo Leni ignoraba lo que pasaba en Alemania, por sus constantes viajes y compromisos, sólo empezó a identificar los síntomas cuando algunos de sus amigos judíos estaban empezando a abandonar Alemania y migrar a otros países como Estados Unidos. De hecho, Leni rememora como ayudó a escapar a uno de sus amigos. Ya no veía mucho a Hitler, y cuando lo podía ver, él evitaba temas políticos. Pero vino la Posguerra, y el siguiente capítulo del libro…

Los últimos capítulos son los más duros. Ya que es la caída y desprestigio mundial de Leni Riefenstahl. Se inventaron historias sobre su relación con Hitler, y miles de historias nuevas que salían año tras año, y que incluso la acompañaron hasta el día de su muerte. Ella y sus amigos pudieron hacer que varias publicaciones se rectificaran, mostrando pruebas que mostraban su inocencia, pero el daño que hicieron esas publicaciones fue mortal para su vida y su carrera. Luego de leer todo lo que le pasó y padeció, no sé sinceramente cómo pudo vivir tanto. ¡Cómo pudo aguantar tanto!. Traiciones de sus amigos, para poder ganar dinero a costa de ella, la cancelación constantes de sus próximos proyectos, y su aparición en la lista negra de todos los lugares a donde iba. 

De hecho, no pudo realizar ningún otro proyecto cinematográfico. Me sentí impotente cuando leía sobre sus proyectos, los diversos guiones que escribió, y hasta incluso las escenas que llegó a grabar, pero cómo cada proyecto era trancado y no podían ver la luz, por su pasado y su nombre. Creo que nos perdimos varias películas de una gran cineasta.  

Leni se mantenía con la esperanza de que algún día tenía que parar ese sabotaje a su trabajo y su persona, pero se equivocó. Pero la mantuvo esa esperanza, la pre producción de sus proyectos, aunque no vieran la luz, y su madre. Y África, como se titula el capítulo final. 

Riefenstahl encontró un nuevo impulso para seguir con vida, con distintos proyectos en África. Muchos fallaron y no vieron la luz. Pero ella seguía intentándolo, especialmente porque se encariñó con los habitantes locales de una tribu. Con lo que llegó a la fotografía, la oportunidad que encontró para seguir trabajando. Su trabajo como fotógrafa también tuvo sus percances, pero por su calidad salieron a la luz y tuvo diversas publicaciones exitosas. 

Con el tiempo, y con la demostración a través de los años de que no tuvo nada que ver con los crímenes de los Nazis, fue apoyada por varios de los grandes artistas de la época, y alabada por su persistencia y capacidad de aguante. Pero aún así, seguían las publicaciones difamatorias, las trabas a sus proyectos, etc. Ya cuando Leni encontró cierta libertad nuevamente para realizar el proyecto cinematográfico que quisiera, ya era una mujer mayor de más de 80 años. Pero aún así siguió sumergida en sus proyectos fotográficos, y 48 años después de su última película, estrenaría el documental “Impressions of the Deep” (2003), sobre su experiencia en la nueva actividad con la que encontró pasión: el buceo. Y celebró sus 100 años de vida con la publicación de ese documental, y a esa misma edad se zambullía para grabar esas escenas. Una demostración de su inmutable y admirable espíritu de lucha.  

Cuando fue invitada para recibir un homenaje, con una proyección especial de uno de sus filmes, ante la inminente señal de una posible protesta, Leni decidió no asistir al homenaje y dedicarse a empezar a escribir sus memorias. Un proyecto que le tomó 5 años, una travesía larga, exhaustiva y dolorosa para ella, pero que consideraba necesaria para aclarar ciertos aspectos sobre su vida. Años atrás, uno de los colaboradores de Hitler, que conoció a Leni, escribió unas memorias también y le pasó el manuscrito para que ella le diera sus apreciaciones, y si le tenía alguna corrección o aporte adiconal. Leni cuenta en el libro que le respondió que los hechos eran muy fieles, pero que hacia esquiva a un asunto muy importante, y era el retrato personal de Hitler. Ella pensó que lo retrataba como un villano y una mala persona, y ella pensaba que una persona así no podía haber logrado lo que consiguió hacer. Leni Riefenstahl planteó una de las grandes preguntas que ella misma intentaba responder, y que pensaba que todos los que vivieron esa época debieron responder: ¿Qué había en Hitler para que no solo el pueblo alemán, sino también otros extranjeros quedaran tan impresionados, incluso embrujados por él?

Y en uno de los fragmentos del libro, ella menciona: 

“Hitler marcó profundamente mi destino, que todavía guardo en la memoria cada palabra de las conversaciones que mantuve con él o con las personas más importantes de su entorno. ¡Cuán a menudo tuve que hablar con colaboradores y amigos acerca de esos encuentros, cuántas veces tuve que repetir aquellas conversaciones después de la guerra, ante autoridades estadounidenses y francesas, tanto militares como civiles, en los continuos interrogatorios durante mis largos años de prisión!”


“Memorias”, es una confesión muy valiosa, triste y sentida, de una de las grandes directoras y artistas de la historia del cine. Un retrato informativo y satisfactorio, por dar a conocer de primera mano el conocimiento y visión que tenía sobre el cine, además de conocer sus técnicas de filmación, edición y montaje; también es un retrato triste y desgarrador, por la maldición que la persiguió de por vida y le impidió hacer lo que más amaba; pero especialmente, es una historia de fortaleza y de voluntad inquebrantable ante las adversidades… y un gran recordatorio, que el arte puede ser el bálsamo que nos da esperanzas para seguir viviendo y mantener la esperanza en la humanidad. 

(A.S.B)

10/10




Leni Riefenstahl



Otros fragmentos del libro:


1

"(...) Querida señora Riefenstahl, olvídese de su película. La situación es desesperada: para concedernos la refinanciación el gobierno tendría que dimitir. Hay tanta oposición contra usted que, perdone mi sinceridad, nunca más podrá ejercer su profesión mientras viva.
- Leni, ahórrate nuevas decepciones. No encontrarás a nadie que financie ese guión ni ningún otro. ¿No sabes que es Estados Unidos estás en la lista negra?
- Lo sé por mis amigos norteamericanos, pero ese boicot terminará algún día. 
- Eres ingenua.
Encontré algún sosiego en las sesiones de cine a las que iba por la noche. Estaba hambrienta de cine y devoraba películas. Recuerdo el gran efecto que me causó Días sin huellas, de Billy Wilder, así como la película francesa Juegos prohibidos, de Clément; Los olvidados, de Luis Buñuel; El salario del miedo, de Clouzot; La strada y Las noches de Cabiria, de Fellini; las obras neorrealistas de De Sica; Todos somos asesinos, de Cayette; el filme japonés La puerta del infierno, y Solo ante el peligro, de Fred Zinnemann.

(Memorias, de Leni Riefenstahl)


2

"Un día después de la visita al notario, me invitó el director Vittorio de Sica. Yo admiraba sus películas. Él habló de las mías con tal entusiasmo que casi me sentí avergonzada. En los estudios de Cinecittà, en una pequeña sala de proyección, me mostró la película aún incompleta Umberto D. También mis proyectos cinematográficos le interesaron. Cuando se enteró de que no ejercía mi profesión desde el final de la guerra, se quedó tan conmovido que reunió a todo el personal del estudio, me presentó a ellos y pronunció un encendido discurso ante los operarios.
También Rossellini, a quien conocí al día siguiente, era de una cordialidad que me emocionó profundamente, sobre todo si pensaba en mis colegas alemanes. Conocía mis películas, y asimismo le impresionó de un modo especial La Luz Azul. 
-Nosotros los italianos - dijo entusiasmado- , la hemos imitado a usted en algo, porque fue la primera que filmó en exteriores escenas que solían rodarse en estudio. 
Mi corazón latía más fuerte al oír estas palabras. Animada e impulsada por nuevas energías, abandoné Roma para buscar un nuevo socio alemán para nuestra producción de la Iris Film".

(Memorias, de Leni Riefenstahl)


3

"Por 《cinematográfico》entiendo sobre todo las imágenes en movimiento, algo que ningún otro arte puede ofrecer; sólo el cine es imagen en movimiento. Tiene sus propias leyes, y en una película artística todo se debe crear según esas leyes: el argumento, la dirección, la fotografía, el sonido, el montaje. [...] El director de una película debe tener sentido de la dinámica, la construcción y el ritmo. [...] Las secuencias de las imágenes se pueden alterar de muchas maneras en el proceso de montaje. Si el realizador, que en realidad debería ser también el montador de la cinta, es una persona con dotes musicales, entonces compone con las imágenes y los sonidos como un músico según las leyes del contrapunto.
El montador puede hacer danzar las imágenes a un ritmo desenfrenado o que desfilen a cámara lenta como en un sueño; puede convertir las imágenes en una orgía de absurdos caprichos o construir una trama clara y lógica. 
El realizador -configurador del conjunto- debería en el caso ideal dominarlo todo. Un cuadro no puede ser pintado por muchas manos, una sinfonía no puede ser compuesta por varios músicos. El dominio de todos los medios es el primer requisito para crear una obra artística. 
El realizador de una buena película muda debe poseer dos dones: primero, saber transformar visualmente todo lo que percibe con los ojos; y, en segundo lugar, tener un sentido innato para el ritmo y el movimiento. Además, debería ser musical, no especializado en un campo cualquiera, sino musical cinematográficamente, lo cual tiene poco que ver con la musicalidad normal. 
Resulta muy difícil alcanzar la perfección en el cine en color, puesto que aquí se requiere todavía un cuarto talento. Un sentido para los colores o talento para pintar únicamente no basta, como muchos creen. El realizador que se siente capacitado para hacer una película en color artística, debería poseer, además de la cualidades mencionadas antes, el don de manejar el color de un modo 《cinematográfico 》. Con ello puede aumentar el efecto dramático, puesto que los colores suscitan diversos sentimientos. Por ejemplo, el azul es un color femenino, romántico; en oposición a ello, el rojo expresa alegría de vivir, vitalidad y pasión. Pero asimismo hay que tener en cuenta que demasiados colores o colores abigarrados pueden destruir el efecto de las imágenes".

(Leni Riefenstahl, Memorias) 
En una conferencia en París sobre el tema 《Cómo hago mis películas》


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"El cine mudo tenía a menudo más ambiente que una película sonora, porque en esta generalmente el diálogo se convertía en el medio decisivo de la acción. Así, películas sonoras que solo empleaban el diálogo de un modo mesurado y daban valor a la configuración artística, acabaron siendo obras maestras; las dirigieron figuras como Josef con Sternberg, Luis Buñuel, Elia Kazan, René Clément, Vittorio de Sica, Federico Fellini, Akira Kurosawa, por mencionar solo a algunos de ellos"... 

(Leni Riefenstahl, Memorias)



Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)
@alejo_salgadoB
@alejandros17.89




Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)



martes, 11 de junio de 2013

Tatsumi (Eric Khoo)






“Tatsumi” (Una Vida Errante) es una película de animación del director de cine de Singapur Eric Khoo. La historia es basada en el cómic autobiográfico del mismo nombre de Yoshihiro Tatsumi, el fundador y padre del Gekiga. 

La película es una completa y absoluta maravilla, al igual que el cómic, sigue la estructura narrativa dividida entre la narración en primera persona de Tatsumi, a través de alter ego Hiroshi Katsumi, donde nos sumerge en su historia desde la infancia, con los problemas en la familia y de joven, cuando se erige como un prometedor dibujante, que debe enfrentarse a las limitaciones del mismo mercado ante las nuevas propuestas. Además de su vida, Tatsumi acompaña la historia con algunas de sus famosas historietas, esas historias plagadas de un realismo punzante y perturbador. Al mismo tiempo que se encarga de revisar los acontecimientos históricos que sacudieron el Japón paralelamente al hilo principal de la historia. 

Sin dudas uno de los mejores filmes de animación que he visto en los últimos años. Y no me canso de recomendarla. 

9/10



Para ver la reseña completa del filme que escribí para la Revista de Cine El Antepenúltimo Mohicano, ingresar en el siguiente enlace:





Y he destacado algunas frases del filme: