lunes, 20 de mayo de 2013

El Gran Gatsby (Baz Luhrmann)





“El Gran Gatsby” es el último trabajo del director australiano Baz Luhrmann, que en esta oportunidad se ha encargado de adaptar otro clásico de la literatura, luego de haber hecho lo mismo en 1996 con la obra de Shakespeare “Romeo y Julieta”, protagonizada por los jóvenes (en ese momento) Leonardo Dicaprio y Claire Danes. Ya con esa libre adaptación del clásico, Luhrmann iría mostrando su particular estilo en transformar historias y “modernizarlas” a su antojo. En el 2001 presentaría en Cannes, la que es considerada su mejor película hasta el momento, “Moulin Rouge”, el filme que pondría de moda nuevamente a los musicales, y que seguiría dejando huella del estilo del director, con gran inclinación por el aspecto visual de sus películas, mezclando la época con canciones modernas y con algunos excesos en algunos elementos. En el 2008, presentaría su gran superproducción “Australia”, nuevamente con Nicole Kidman, que aunque fue un filme muy criticado, a mi no me desagradó del todo, me gustaron algunas cosas, pero era innegable su pretenciosidad y su exceso de duración. Vemos nuevamente la palabra “exceso”, muy característica del cine del director. Para este 2013 ha presentado su último filme, que ha inaugurado el prestigioso Festival de Cannes, y en donde ha adaptado una de las grandes novelas americanas. La novela de Francias Scott Fitzgerald, “El Gran Gatsby”. 

La novela de Fitzgerald, aunque no es de mis favoritas, si reconozco que es una muy buena novela. Publicada por primera vez en 1925, casi en el mismo tiempo en que transcurre la novela, por lo que podríamos decir que Fitzgerald la escribió casi que en “tiempo real”. La novela es tan importante y valiosa porque retrata de gran forma la América de los años 20, los escombros y sombras de la Primera Guerra Mundial, el gran periodo de riquezas, fiestas y despilfarro, la prohibición del alcohol, lo que generó la creación de grupos criminales y  algunos de los “nuevos ricos”. Todo esto está plasmado en la novela de Fitzgerald como telón de fondo, detrás de una triste historia de amor, que sirve de augurio de la misma depresión vivida a finales de la década. 

El filme, a pesar de tomarse algunas libertades, creo que es muy fiel a la historia original de Fitzgerald. Narrada de igual forma desde el punto de vista de Nick Carraway, un joven en busca de fortuna que deja de escribir para trabajar en la bolsa. Se muda a un barrio de “Nuevos Ricos” en una pequeña casa que contrasta con las enormes casas del lugar. Nick, quien en el filme se encuentra en una especie de psiquiátrico (algo que no ocurre en el libro), empieza a contar a su médico y escribir la historia de un hombre que conoció años atrás, la historia de Jay Gatsby (esta última parte, claramente haciendo alusión a la misma vida del Fitzgerald), un misterioso, millonario y solitario hombre que organiza las mejores fiestas de la ciudad y que se encuentra esperanzado por recuperar su viejo amor, que conoció cinco años atrás, Daisy, precisamente la prima de Nick. Entre ellos y otros personajes a su alrededor se desarrolla una historia llena de soledad, nostalgia, añoranza, amor, materialismo, corrupción, excesos y tragedias. 

En cuanto a la adaptación y al filme en sí, primero voy a mencionar lo que me agradó: la relativa fidelidad del director, Luhrmann se esmeró en el guión, incluso se dice que hasta consultó a Coppola, quien escribió un guión de la novela años atrás. Creo que la adaptación es aceptable y decente, en cuanto a la historia. Me gusta la narración en tercera persona a cargo de Nick, quien atisba sobre la vida de su amigo, su prima y la sociedad en general. También la transcripción exacta de varios fragmentos del libro, que nutren y embellecen la historia. Las actuaciones son destacables y correctas, destacando a la bella Carey Mulligan, que se acerca mucho al personaje de Daisy, con esas miradas que hablan por sí mismas. Leonardo Dicaprio está correcto pero no sé porque siempre hay momentos en que no me parece natural. A Tobey Maguire lo encuentro también correcto con su personaje, así como el resto del reparto. Y ya para finalizar esta parte de “aspectos positivos”, creo que la ambientación de la época es interesante a pesar de los excesos.  

En cuanto a lo que no me gustó de la adaptación: hay momentos en que la historia se pierde, y esto ocurre por el contraste que hay entre los momentos intimistas (más cercanos a la obra de Fitzgerald) y los repentinos cambios en la atmósfera, en donde el director deja fluir todo su estilismo y excesos, él misma se acerca y se aleja, lo que creo que hace tambalear por momentos al filme, por mucho que quisiera imprimir su estilo. Por otra parte, aunque sé que es muy común sus introducciones de canciones modernas, creo que la música de Jay Z y su esposa Beyonce, que al parecer por ser productor del filme ha impuesto que salga su música, no se relaciona para nada con la historia ni con los momentos festivos de la época. Sobre todo cuando suena “Crazy in Love”, te preguntas ¿Qué hace sonando eso en este momento? Y suena de forma tan leve, que parece que el mismo director haya querido comprimirla, pero en fin. Y no es nada contra Jay Z, creo que incluso me gustan algunas canciones suyas, pero nada que ver aquí. Y por último, creo que la gran posibilidad que tuvo el director de hacer una excelente versión, desaprovechada. 

En síntesis, es una adaptación aceptable de la obra de Fitzgerald, aunque pudo ser mucho mejor. Por todo esto:


6.5/10
















lunes, 13 de mayo de 2013

El Símbolo Perdido y Retrospectiva a Dan Brown





Nuestro mundo está lleno de misterios, durante mucho tiempo muchas historias se han conocido sobre nuestros orígenes y el desarrollo de nuestra propia evolución. El ser humano es por naturaleza curioso y siempre está tentado a pisar terrenos inexplorados, sobre todo en los últimos años, cuando ya un gran porcentaje de la población ha ido paulatinamente dejando atrás viejas creencias. Si bien muchas teorías de la conspiración, son precisamente eso, historias de ficción, en algunos casos con muchas similitudes con la realidad. Al fin y al cabo, ¿Qué es real? ¿Qué no es ficción? No creo que alguien de forma racional afirme tener un conocimiento 100% seguro de la historia, porque aunque muchos rastros son huellas exploradas y reconstruidas en el tiempo, también desde que la información y la misma historia vinieron a representar una gran fuente de poder, se volvió “manejable” y “manipulable”. 

Todo este párrafo introductorio me va servir para ir sustentándolo poco a poco a continuación. Si hay un escritor contemporáneo que ha aprovechado de la mejor forma las conspiraciones y misterios históricos, y que además ha creado una fórmula increíble de éxito editorial, es el novelista estadounidense Dan Brown.  

Desde su increíble éxito desde el 2003 con la publicación de El Código Da Vinci, que en menos de una década se convirtió en uno de los libros más vendidos de la historia, Dan Brown ha sido criticado por algunos de sus colegas, críticos literarios, historiadores, grupos, la iglesia, entre muchas otras organizaciones. Al mismo tiempo que creaba una enorme legión de lectores y seguidores, que lo tienen hoy en día como uno de los salvavidas de la industria editorial. Ya que cada una de sus obras despierta una enorme expectación, siendo el único escritor que en una primera tirada puede apostar en imprimir más de 5 millones de ejemplares, con la seguridad de agotarlos a los pocos días. 

Cada uno de los detractores de Dan Brown tiene un argumento distinto, algunos similares. En este post abordaremos esencialmente los literarios. Muchos críticos literarios y lectores comunes han propiciado la idea de que leer a Brown, es leer mala literatura o literatura basura. Y que desde el punto de vista literario sus libros no tienen ningún valor. La literatura, así como todas las cosas en el mundo, especialmente con las artísticas, es para todos los gustos. Desde que creé mi blog en el 2011 no había escritor ninguna reseña sobre un libro de Dan Brown, a pesar de haber leído todos sus libros. Aún no entiendo por qué no lo había hecho, pero aprovecho el próximo lanzamiento de su novela “Inferno” para hacer esta retrospectiva, que a la vez es un pequeño homenaje al escritor. Porque como un eterno lector de todo tipo de literatura, desde libros infantiles, hasta los eternos clásicos y las novelas más contemporáneas, de premios nobel y de eternos olvidados, tengo que decir que me gusta Dan Brown. Y a todos los que tengan prejuicios con el escritor, les invito a que no dejen de acercarse a su obra por comentarios ajenos. Porque a pesar de todo, una de las cualidades más importantes de un escritor, es su capacidad de atrapar y tener pegado al lector desde el inicio hasta el final, y Brown lo logra con su fórmula ya patentada. Atrévanse a acercarse si no se han acercado, y decidan por ustedes mismos si les gusta o no. 

La fórmula de Dan Brown comprende varios ingredientes, hay inicialmente una pequeña “trampa”, pero que es una herramienta válida de ficción histórica. Brown se dedica a explorar lugares, ciudades, misterios, grupos, entre otros, con el fin de ambientar la historia en un lugar conocido y real. Luego de que el lugar es seleccionad y la información relativamente comprobada, averigua sobre los acontecimientos, grupos, lugares, historias, monumentos y símbolos presentes en el lugar. A partir de ese momento, puede empezar a construir una historia. Ya tiene a su héroe eterno y con una profesión bastante pertinente, Robert Langdon, experto en simbología. Su héroe, casi siempre con una acompañante de turno, si es una mujer hermosa e inteligente con alguna otra especialidad, mucho mejor. Siempre iniciando las novelas con “Los Hechos” y “El Prólogo”, donde incluso muchas veces anexa mapas de los lugares reales. Todo esto hace parte de la fórmula, la ficción histórica, y siempre recordar en el inicio, que los lugares mencionados, los grupos y otros elementos son reales. 

Brown también ha aprovechado un nuevo mercado, el de muchas personas que se encuentran investigando sobre otros conocimientos, entre ellos los grupos de New Age y todo ese cuento. Gracias a sus libros se ha despertado la atención nuevamente por grupos que han estado vigentes históricamente como los masones o los illuminati. No fue el primer en hacerlo, ya que hay investigadores que han dedicado a estos misterios, pero Brown con una prosa sencilla pero hipnótica y con su fórmula ha logrado sacarle el mejor provecho. 

La fórmula de Dan Brown ha sido seguida por otra legión de escritores muy interesantes, y debo decir que también son algunos de mis favoritos, como Steve Berry o Katherine Neville, por mencionar algunos. Algunos de los cuales han sido categorizados como mejores que Brown o más “serios”. Pero la verdad es que el enorme éxito del escritor a muchos ofende. 

Yo he leído todas sus novelas, algunas me gustan más que otras. El primer libro que leí de él, obviamente fue el Código Da Vinci, en esos años cuando fue publicado y estaba más pequeño, y había mucho furor por su publicación. Según la iglesia quemó compraba libros para quemarlos, a la vez que daba una publicidad, quien sabe si realmente indirecta. A mí no me lo querían comprar porque según me iba a volver ateo, aunque en realidad ya hace tiempo tenía bastante claro mis tendencias ideológicas, y por si la duda, no, no soy ateo, jeje. En fin, al final terminé ahorrando y comprándome clandestinamente el libro. Fue el primer libro que compré con mi propio dinero, el primer libro al que decidí destinar parte del dinero que podría haber utilizado para otra cosa. Eso sí, no fue el primer libro que leí, ya en ese momento había leído un montón de libros, de la biblioteca de mi casa, que pedía a mis padres que me compraran, de bibliotecas públicas, etc. Ya había leído a Dante, Nietzsche, Hemingway, Shakespeare, Homero, Cortázar, Gabo, entre otros. Y hasta a Pablo Coelho, jeje, pero no mencionaré nada sobre el escritor brasileño en este post. 

La primera vez que lo leí, me gustó. Al tiempo que pedí a mi papá que me comprara otro libro que se llamaba “Los secretos del Codigo Da Vinci” de Dan Burstein. Uno de los tantos libros que salió posteriormente para aprovechar el éxito editorial de Brown, y que se dedicaba a mostrar investigaciones sobre varios de los detalles del libro.
Ya posteriormente leí Ángeles y Demonios (que es mi favorito de Brown hasta el momento), La Conspiración, La Fortaleza Digital y el penúltimo publicado en el 2009 El Símbolo Perdido. 

En el Símbolo Perdido, Brown sigue con su fórmula, en esta ocasión con el escenario de la misteriosa y simbólica ciudad de Washington D.C. abordando el tema de los masones y develando la hasta el momento desconocida para la opinión pública Ciencia Noética. La narración es ligera, la prosa sencilla pero sigue construyendo la trama con pulso, ritmo y manteniendo el interés del lector durante toda la lectura. 

Aún no sabemos cómo será visto Dan Brown en el futuro, como pasará a la historia, al menos por sus ventas, ya lo tiene garantizado. Pero quien quita que sea una especie de Agatha Christie, otra escritora subvalorada con gran talento para atrapar al lector con sus historias de misterio. 

En pocos días, saldrá a la luz su próxima novela “Inferno”, la cual como siempre ha generado mucha expectación. En esta ocasión la espero con recelo, ya que Brown se meterá con una de mis obras favoritas como es “La Divina Comedia” de Dante. Y tuve la oportunidad de leer el primer capítulo, y me dejó un sinsabor. Esperemos a leerlo completo. Mientras tanto, la idea del post era resaltar mi admiración por Dan Brown, a quien en muchas ocasiones he tenido que escuchar como destrozan. Esperemos a ver cómo nos va con Inferno.   

(A.S.B)






The Place Beyond the Pines (Derek Cianfrance)





Dereck Cianfrance debutó en el 2010 con su ópera prima “Blue Valentine”, protagonizada por Ryan Gosling y Michelle Williams, dos de los rostros jóvenes frecuentes en el cine independiente reciente de USA. Ya en su ópera prima, Cianfrance mostraba su sensibilidad tras la cámara y su forma particular de narrar historias y luchas cotidianas. 

En el 2013 ha regresado con su segundo largometraje titulado: “The Place Beyond the Pines” o “Cruce de Caminos”. Nuevamente protagonizada por Ryan Gosling y acompañado por Bradley Cooper y Eva Mendes, entre otros. En esta oportunidad, nuevamente ha vuelto a dirigir y escribir el guión, con una misma historia dividida en tres momentos cronológicamente separados por el tiempo. La historia de un motorista que descubre que se ha convertido en padre, por lo que decida cambiar y salir adelante. Ante la imposibilidad de conseguir dinero rápido y así competir con la actual pareja de la madre de su hijo, decide con un amigo dedicarse a asaltar bancos. A partir de ese momento, la historia se romperá y se desencadenará en otros dos capítulos, donde se hará presente la culpa, el peso de los fantasmas del pasado, el orgullo, la tristeza, la corrupción, entre otros. 

Aunque los tres momentos hacen parte de una misma historia, en cada uno de ellos hay cambios tan bruscos y hay una falta de continuidad en el guión y la finalidad de la historia, que simplemente hace que en forma general, el resultado final del filme se desmorone y no sea efectivo. 

Este es uno de esos casos, en que realmente me entristece tener que escribir que el filme no me ha gustado completo. Ya que me gustó la ópera prima del director, y en esta hay escenas tan hermosas y entrañables, muchas que te recuerdan a ese director que vistes en Blue Valentine, que en realidad es molesta la forma en que desaprovechó esta historia. Creo que hay escenas prescindibles, que lo hacen es rellenar y estropear el filme, por ejemplo, de los tres momentos de la historia, me interesaron mucho el primero y el tercero, creo que el segundo sobra y no debió habérsele dado tanta trascendencia, y al contrario dejar el primero tal cual y trabajar un poco más en esa tercera parte, que creo que es en cierta forma donde al fin y al cabo Cianfrance quería dejarnos un mensaje. Pero no un mensaje repetitivo y cansino, sino una más sentido y emocional. Lamentablemente no lo vi. 

Tal como es el filme, resulta incluso confuso el engranaje. Y vuelvo nuevamente a repetir, que es una enorme lástima. Ya que estoy seguro que pudo salir un excelente filme de esa historia. 

De lo bueno, que les digo, la primera parte es simplemente emocionante y hermosa, de la cual rescato un montón de escenas, sobre todo en esas donde Gosling y Mendes hacen gala de gran naturalidad, en especial Gosling que simplemente traspasa la pantalla. De la segunda parte, a pesar de que este desvío en la historia me parece excesivo e incluso prescindible, destacan Ray Liotta y Bradley Cooper. Y finalmente, con la historia de los chicos que se entrecruza, que aunque estuvo muy desaprovechada, los chicos lo hacen bien. 

En síntesis, un filme fallido, que a pesar de todo lo malo, creo que merece la pena por sus virtudes y las escenas notables que tiene, aunque tengan que enfrentarte al final a un sentimiento de decepción. Aunque tal vez a otros les guste en forma general. Por todo esto: 

6/10



















sábado, 11 de mayo de 2013

Trance (Danny Boyle)






La última película del director ganador del Oscar Danny Boyle, lo remite un poco a sus inicios y algunos de sus trabajos anteriores, alejándose un poco de sus recientes filmes como “127 Horas” o la ganadora del Oscar “Slumdog Millionarie”. Boyle vuelve con un thriller muy emocionante, excitante e interesante en su argumento, donde nuevamente se aborda el tema la mente y los recuerdos, aunque con ciertos problemas que no logran salvar al conjunto en general. 

 Cuenta la historia de Simon, un hombre que trabaja en una casa de subastas en donde venden obras de arte de elevado valor. Simon colabora con una banda criminal para robar una de las obras más valiosas en la subasta, aunque las cosas no salen bien y termina golpeado por uno de los criminales al poner resistencia. Luego que se despierta, la obra ha desaparecido y Simon se despierta sin ningún recuerdo. La obra ha desaparecido y Simon no recuerda lo que hizo con ella, por lo que acuden a una hipnoterapeuta para hacerle recordar a Simon el paradero de la obra de Goya. 

Esta es la base de la historia, que desde el inicio propone un ritmo bastante elevado, el cual se mantiene durante casi todo el metraje. La adrenalina del filme es acompañada con un muy buen trabajo de dirección, con muy buenas tomas, primeros planos y acercamientos poco usuales, junto con una notable banda sonora, que mantiene la atmósfera adecuada durante todo el filme. 

Desde el aspecto técnico, el filme desde el inicio es casi que impecable. Incluso el argumento también propone una trama aparentemente compleja, que te avisa que necesitarás poner mucha atención para no perderte. Estos juegos mentales me resultaron interesantes, pero a medida que el filme avanza, te encuentras con algunos agujeros, con un exceso de justificaciones por parte de los mismos personajes, que se encargan de revelar los aspectos claves de la trama. Pero a pesar de eso no se solucionan todos los detalles, y la película poco a poco no se pone sólo confusa sino incoherente y altamente efectista. Que es una de las características que he criticado de este tipo de filmes, el pretender complejidad o al menos proponerla de buena forma para desbaratarla al final, buscando formas para que todo encaje. 

Si hay algo que no puedo negar del filme, es que es muy entretenido. Si quieres dedicarte sólo a ver las secuencias de acción, de intriga y la siempre reconfortante presencia Rosario Dawson, que aquí tiene varias escenas muy buenas, puedes disfrutar mucho del filme. Pero personalmente, como el inicio del filme propone una historia interesante, pensé que iba a ser una experiencia diferente y enriquecedora, pero se queda en el mismo lugar de esos thrillers futuristas, psicológicos o de viajes del tiempo, que son efectistas, manipuladores y prescindibles. 

En cuanto a las interpretaciones, como ya mencioné, lo mejor es la presencia de la bella y sexy Rosario Dawson, que seguramente aquí deleitara nuevamente a sus fans, tanto de su talento como de su físico. James McAvoy, quien interpreta a Simon, también me pareció que manejó muy bien a su personaje, siendo creible. Finalizando con Vicent Cassel, el jefe del grupo criminal, quien también hace un trabajo sobresaliente como casi siempre. Con esto vemos, que el reparto es una de las virtudes del filme. 

En síntesis, una película con algunas virtudes, sobre todo con un inicio muy prometedor, pero que poco a poco se desinfla, y reconoces que vas pisando terrenos ya conocidos. No te preocupes en no entenderla, porque el mismo filme se encarga en restregarte en la cara sus propios engranajes, para terminar en un patético final. Por todo lo bueno y malo que he mencionado:

5/10