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sábado, 15 de noviembre de 2014

Two Days, One Night (Deux jours, une nuit) de Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne

Jean-Pierre Dardenne, Luc Dardenne



"Deus jours, une nuit" (Two Days, One Night) o Dos días, una noche, es el título de la última película de los Hermanos Dardenne, los grandes cineastas belgas vuelven luego de tres años que presentaran la bella “El niño de la bicicleta”, con una película donde nuevamente los problemas sociales son el trasfondo de la historia. Y durante todo el filme, donde los cineastas al mismo tiempo que exponen su historia, nos estarán poniendo a prueba o interrogándonos sobre un interrogante… ¿Cuál es el precio de la dignidad? ¿El valor de la solidaridad y la amistad? ¿1.000 euros es una buena cifra? 

El filme, dirigido y escrito por ellos mismos, sigue fiel a su estilo, el neorralismo trasladado a Bélgica, en esta ocasión con un nuevo drama social que aborda en forma general el tema de la crisis y el desempleo, centrándose en la historia de una mujer que acaba de recuperarse de una depresión, y cuando piensa regresar al trabajo, se encuentra con la noticia de que su futuro en la empresa depende de sus compañeros de trabajo, quienes se ven tentados a aceptar un bono de 1.000 euros o permitir que Sandra siga en la empresa… Ya ahí tenemos uno de los grandes dilemas del filme, y que los Dardenne desentrañan con gran maestría, mostrando las facetas del ser humano y enfrentando al espectador constantemente a ponerse en la piel situación planteada, a través de la presentación de cada uno de los personajes que desfilan por la pantalla.

Todos estos personajes quedan exentos del maniqueísmo, al ser retratados de forma muy fiel y terrenal, lo que puede que al espectador resulte incómodo. Al mismo tiempo, la víctima y al mismo tiempo protagonista del filme, no es retratada como una santa o una mártir, al contrario, podemos observar sus debilidades, sus miedos, sus temores, su rabia y su determinación, acompañada de la indispensable ayuda de su esposo, que le permitirán seguir con tan difícil labor y tomar una decisión al respecto.   

Es así como Sandra tiene sólo un fin de semana para convencer a sus compañeros de trabajo a que renuncien la prima para que ella pueda seguir trabajando. Los Dardenne vuelven a sorprender, demostrándonos como de forma austera y minimalista, pero con un gran guión y mucho talento se puede rodar una gran película y una obra maestra… El ser humano y todo lo que le rodea, en su entorno y en su propio interior, como el móvil que lo lleva a tomar decisiones, es tan interesante, que no necesita de muchos adornos… y estos genios belgas nos lo demuestran en cada uno de sus filmes. 

Sin dudas, es la primera Obra Maestra que veo en lo que va del año. Demoledora y compasiva, minimalista y profunda. Los maestros belgas del realismo puro y del drama social lo han vuelto a hacer y tienen otra joya a poner en su corona de éxitos. Y el reparto, excelente, destacando a la gran Marion Cotillard, quien está maravillosa y Fabrizio Rongione, gran colaborador de los Dardenne, que tiene un papel muy importante en el filme y en la vida de Sandra. ¡Muy recomendada! 


9/10


Trailer de Deux jours, une nuit (Two Days, One Night)
Frases y Diálogos de la película




Marion Cotillard



Fabrizio Rongione



Marion Cotillard



Marion Cotillard



Marion Cotillard

martes, 27 de noviembre de 2012

Rust and Bone (Jacques Audiard)



Película dirigida por el notable director francés Jacques Audiard, que hace unos años nos sorprendió con su anterior filme “Un Profeta”. En esta ocasión, Audiard se aparta del drama carcelario y se interna en una historia dura, intimista y a la vez conmovedora de dos almas golpeadas por la vida. Es una película dura, triste y tierna en algunos momentos. No deja muchos espacios para sentimentalismos y la lágrima fácil, pero no es una película redonda, ni una obra maestra.

En esta ocasión, con un guión del mismo Audiard y Thomas Bidegain, nos cuenta la historia de Alí y Stéphanie. Él, un padre inexperto y un hombre desorientado que un día debe hacerse cargo de su pequeño hijo, por lo que decide irse a vivir con su hermana. Y ella, una domadora de orcas, que un día sufre un lamentable accidente en su trabajo, haciendo que le amputen las dos piernas.

El filme naufraga entre las historias de los dos protagonistas que se cruzan desde muy temprano. Y ambos protagonizan una historia de amor muy real, cruda y no muy convencional. A pesar de todo lo que pasan, ninguno de los personajes es retratado bajo una figura muy sesgada hacía el bien o el mal, sino que recorren ambos bandos, nos identificamos con ellos y los entendemos.

Lo anterior, es en gran parte labor de sus dos protagonistas que están excepcionales, Marion Cotillard y Matthias Shoenaerts. Ambos viven y sufren sus personajes, trasmiten en su totalidad y con veracidad y eficacia cada uno de los sentimientos que experimentan la pareja. El trabajo de ambos, es lo mejor del filme.

La película tiene grandes momentos, varias escenas en que se lucen el trabajo de sus actores, pero en general tiene algunos problemas. Inicia muy bien, pero el ritmo no se mantiene, se pierde en el camino y se va perdiendo poco a poco hasta el final, a pesar de algunos aciertos en el camino. Creo que pueden ser problemas con el guión, que en ocasiones parece un poco flojo, al no direccionar muy bien la historia, ni profundizar en algunos detalles. Aunque quizás sea intencional plasmar el estado de confusión de sus personajes, pero creo que no fue acertada la forma.

En síntesis, es un filme interesante que creo que pudo ser mejor, tiene como grandes fortalezas sus intérpretes, su dureza y franqueza en plasmar situaciones reales, en trasmitir el dolor. Pero no es un filme redondo, tiene sus fallas, y estoy de acuerdo en la opinión de un crítico que hizo en su comentario una comparación con una película de Iñárritu. Si, sobre todo en la parte final con ese “discurso” en referencia al título del filme, que me recordó a “21 Gramos”. Pero tal vez es insustancial porque ya Audiard nos ha mostrado esa dureza antes. De igual forma un filme recomendado, que sólo por sus actuaciones principales merece la pena. Y por todas sus virtudes mencionadas:

6.5/10    

Nota: Aunque entiendo que la canción de Katy Perry, puede sonar en ese tipo de shows, no me gustó su inclusión en la película, en las dos partes que sale. Y no es por la canción, es que no sé, me pareció fuera de lugar. Pero es opinión personal.











domingo, 16 de octubre de 2011

Midnight in Paris (Woody Allen)


Desde el primer segundo de esta película, ya empieza el deleite, con unos primeros minutos de presentación de uno de los grandes protagonistas de la película: París. Imágenes bellas que te encantan con una música exquisita que acompaña de forma placentera el prólogo visual de esta última obra de Woody Allen. Cuando terminé de verla, mi primera reacción fue: “Me ha encantado”. El gran cineasta en su típico y único estilo vuelve a su mejor forma con sus ingeniosas, grandiosas y a la vez divertidas comedias, que siempre llevan a la comedia a otro nivel. Es su gran regreso después de la otra genial “Match Point” en el 2005, aunque esta era un drama. Por eso, me encanta tener a Allen de vuelta para enaltecer a la comedia, luego de tantas comedias basura que predominan las carteleras de cine del mundo.

Esta obra de arte que hace un homenaje al arte en distintos tiempos y épocas, tiene un argumento y un guión muy original con mucha fuerza, diálogos ingeniosos, de los cuales varias líneas pertenecen a Gil Pender (Owen Wilson), un escritor y guionista cinematográfico, que no es más que la voz del mismo Allen.

Hay muchos símbolos y reflexiones dentro de todo el argumento, como la gran y eterna pregunta ¿Todo tiempo pasado fue mejor? Pienso que en respuesta a esta pregunta, Allen da una interesante reflexión sobre el posicionamiento de las distintas edades de oro en el arte. En donde, cada época siempre ha pensado que sus predecesoras son las edades de oro, y esa fue la mejor época. Ignorando tal vez, que el presente que vivimos ahora será la época de oro de algún futuro. Y eso siempre ha ocurrido, en los años 20 tal vez no pensaban que estaban construyendo algo especial, nosotros tampoco. Por esto, aquí encuentro una de las más bellas reflexiones del filme.

París, como es normal en Allen, la ciudad se convierte en una de las protagonistas principales de la película con imágenes bellas y majestuosas, que trasmiten la magia de esa ciudad, sobre todo en la medianoche, donde Gil vive la magia de París visitando distintas épocas de la historia de la ciudad, conociendo a los distintos artistas representativos de cada época, en donde encontramos a Gertrude Stein (Kathy Bates lo hace muy bien), Salvador Dalí (Adrien Brody lo interpreta de una forma muy singular, jeje), Cole Porter, Zelda Fitzgerald, Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway, Pablo Picasso, Man Ray, Luis Buñuel, T.S Elliot, Henri Matisse y Adriana de Burdeos (Interpretada por la exquisita Marion Cotillard, que hace una genial y encantadora interpretación de la amante de Modigliani, Picasso, Hemingway etc.) y que también se enamora de Gil, con quien comparte su amor por el pasado.

Gil, es un escritor que llega a París en busca de inspiración para enriquecer su novela, luego de su éxito como guionista de Hollywood, del que no se siente muy satisfecho. Luego, haciendo un poco de analogía al surrealismo, al momento que llega la medianoche en París, pasa un carro en donde siempre van algunos de los grandes artistas que conoce en esas aventuras de medianoche. En el proceso de creación de su novela Gil recibe consejo de todos estos artistas, siendo la señora Stein la que le realiza las correcciones personales. Es interesante, porque existe el mito de que todos los buenos escritores deben ir a París, o creo que incluso que aplica a todos los artistas.

Allen, relaciona algunos de los datos de la película con las obras de algunos de los artistas en su proceso de creación. Entre todos esos guiños, mi favorito y a la vez una de las mejores escenas, es cuando parece darle la idea de “El Ángel Exterminador” a Luis Buñuel, una de las grandes películas del gran cineasta.

En todo ese proceso de encantamiento y esa gran experiencia que tiene Gil, se enfrenta y reflexiona sobre distintos temas que lo ayudan a madurar como escritor y como persona. Mientras que Adriana se queda en los años 20, él decide regresar y a la vez renovar su vida, en donde actualmente se encuentra comprometido con Inez (Rachel McAdams, que aunque le tocó el papel de novia intensa, siempre esta genial), que no comparte muchas cosas que Gil piensa. Además que tiene unos amigos que nada le simpatiza a Gil, entre ellos una amiga de Inez y su novio pedante en mayúsculas, que Woody Allen lo representa con mucha gracia, dando un mensaje interesante.

El final me gustó mucho, termina con otra imagen que el mismo Allen en la apertura del Festival de Cannes (recordemos que esta película abrió el prestigioso Festival de Cannes, fuera de competición) mencionó que le encantaba: La imagen de París bajo la lluvia. Imagen que también encantaba a su protagonista Gil. Y además con un Gil, siguiendo sus convicciones y su espíritu.

He escuchado algunas críticas, donde mencionan que Allen es un poco pedante en la película. Comentarios con los que no estoy nada de acuerdo. Una persona que no conozca a los artistas que presentan y sus obras presentadas en la película, puede que no capte en el primer visionado estos detalles que Allen utiliza. Pero igual creo que pueden llegar a disfrutarla, aunque el deleite completo sea con la interpretación de estos pequeños detalles. Sin embargo, para el segundo visionado se pueden buscar información sobre los anteriores artistas que aparecen en la película.

Para mi es una obra de arte, muy recomendada para disfrutar a uno de los grandes cineastas vivos, todavía en su mejor forma.

8/10

Trailer de Midnight in Paris