Mostrando entradas con la etiqueta Leos Carax. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leos Carax. Mostrar todas las entradas

miércoles, 6 de febrero de 2013

Especial: Trilogía sobre las Identidades: Holy Motors, Alps, The Imposter.



Me animé a hacer este especial porque dos de las últimas películas que vi, trataban de alguna forma el tema de la identidad. Y recordé que ya había visto otro filme que trataba el tema, así que decidí hacer una fusión de los tres filmes y como manejan el tema. 






Holy Motors (Leos Carax)

Holy Motors en la reseña que le hice, la describí entre otras cosas, como un particular retrato de la falta de identidad en la sociedad contemporánea.

El protagonista del filme, Oscar, asume distintas identidades, que varían a diario, se puede observar desde distinta óptica los diferentes problemas de la sociedad, pero sobre todo, somos testigos de la inconformidad del ser humanos con su propia existencia e identidad, y ese anhelo en ser alguien más, en hacer cosas diferentes que normalmente, con una vida normal, no tendríamos la oportunidad de hacer por las distintas limitaciones del sistema o de nuestros prejuicios. 






Alps (Giorgos Lanthimos)

“Alps”, la película del interesante director griego Giorgos Lanthimos, director de la excelente “Canino”. En esta oportunidad, vuelve a sumergirnos en una trama fuera de lo común, con el grupo “Alps”, que es un grupo o una empresa, cuyos miembros se encargan de reemplazar a los muertos en la vida diaria de sus familiares, a cambio de dinero.

El grupo Alps es muy interesante, ya que tienen sus normas e incluso su himno. Pero entrando en materia, lo que trata el filme con el tema de la identidad, es la pregunta de que si en realidad  podemos ser reemplazados. Una vez muertos, ¿alguien más nos puede reemplazar frente a nuestros familiares?

Al parecer, el grupo Alps parece dar un ejemplo afirmativo de tal cuestión. Las personas están tan embargadas en la monotonía, que incluso pueden aceptar la presencia de otra persona que “rellene” esa parte de sus vidas.

Pero aquí, únicamente no son importantes los que solicitan el servicio sino los que lo prestan. Estas personas que son capaces de adquirir distintas identidades y roles en un día. Su vida les parece tan vacía y sin sentido, que sienten la necesidad que ocupar la de otros. 






The Imposter (Bart Layton)

“The Imposter” es aparentemente un documental, aunque en realidad parezca un thriller. El documental muestra una historia real Nicholas Barclay, un niño de 13 años desaparecido en Texas. Tres años después la familia de Nicholas recibe la noticia de que lo han encontrado en España. Y empieza la historia, con entrevistas al supuesto Barclay y a algunos familiares de Nicholas. El supuesto Nicholas, que en realidad es Frédéric Bourdin, un experto suplantador de identidades. Físicamente se parecía muy poco a Nicholas, pero la familia no dudo en aceptarlo, ya sea para llenar ese vacío que dejó en sus interiores o por alguna otra sospechosa razón…

El filme usa elementos no tradicionales en los documentales, digamos que es una especie de anti-documental, rompe muchas de las normas de este, pero lo hace con una intención. Te sumerge en una enorme intriga, te hace dudar de lo que ves, de los personajes y te deja con una gran duda y una gran pregunta al final. Lo recomendaría por su atrevimiento y es muy entretenido. A mí personalmente, me gustó mucho este experimento fuera de lo convencional.



En los tres filmes observamos que hay un enorme problema en la sociedad contemporánea, sobre las identidades y el mismo ser humano. Son tantas las imágenes falsas que venden a diario, los hábitos y mentiras, que producen una gran presión a las personas y las llevan a perderse a sí mismas, en un estado de confusión y desolación. Ya que como el tercer filme, el documental “The Imposter”, toda nuestra realidad puede ser mentira o falsa. 





jueves, 15 de noviembre de 2012

Holy Motors (Leos Carax)



Uno de los filmes que más tenía ganas de ver desde su estreno a principios de año en Cannes. Pensaba que me iba a encontrar la primera obra maestra del año, pero lamentablemente no la encontré.

“Holy Motors” es un filme raro y extraño, o al menos lo aparenta, pero en realidad es un filme con un argumento nada fuera de lo común, aunque esté adornado estéticamente. Cargado de gran simbología, con diversas críticas generales a la sociedad y al ser humano y sobre todo un retrato particular sobre la falta de identidad en la sociedad contemporánea.

Dirigida y escrita por Leos Carax, autor de filmes como Los amantes del Pont-Neuf y Pola X, en esta ocasión Carax cuenta la historia de Oscar, un hombre con muchas identidades, desde banquero y padre, hasta mendigo y asesino. Durante todo el filme lo vemos viajar en una limusina, en donde va cumpliendo cada uno de sus trabajos, en donde interpreta a un personaje diferente en cada uno. 

En cada una de las identidades asumidas por Oscar, que varían a diario, podemos observar desde distinta óptica distintos problemas de la sociedad, pero sobre todo, somos testigo de la inconformidad del ser humano con su propia existencia e identidad, y ese anhelo en ser alguien más, en hacer cosas diferentes que normalmente, con una vida normal no tendríamos la oportunidad de hacer por las distintas limitaciones del sistema.

Durante el filme podemos ver a otras personas que también se dedican al mismo trabajo de Oscar, y viajan en su limusina asumiendo distintos roles e identidades, vivir distintas vidas para así no pensar en sí mismo. Al final no sabemos cuál es la verdadera identidad de Oscar.

Aunque no he visto el filme “Alps” de Lanthimos, creo que se asemeja un poco en el argumento. La historia me gustó y su sentido simbólico y metafórico, pero el filme por alguna razón no me sorprendió, ni me emocionó, con esa emoción que siento cada vez que veo una obra maestra. En esta ocasión quedé esperando la sensación.

El filme cuenta como mayor virtud, su estética, ese universo y ese lenguaje que utiliza Carax para trasmitirnos con su historia, reforzando y acompañando la simbología del argumento, además de su excelente dirección y fotografía. Sin olvidar las excelentes actuaciones, resaltando sobre todas la del gran Denis Lavant, que se mete en los distintos personajes y los interpreta con fuerza y de forma convincente. Hace una gran labor. Además de Edith Scob y los pequeños personajes de Eva Mendes, Michel Piccoli y la cantante Kylie Minogue.

En síntesis, un filme muy interesante con una gran simbología y despliegue artístico, pero que sin embargo (para mí) no alcanza el estatus de obra maestra. A pesar de sus innegables virtudes.

7.5/10