sábado, 3 de agosto de 2013

Muchas historias/ pocas palabras (Juan Carlos Céspedes Acosta)






Hace poco he tenido la oportunidad de leer el libro del escritor cartagenero Juan Carlos Céspedes Acosta, titulado “Muchas historias/ pocas palabras”. Luego de leerlo, no he podido imaginar un mejor título para esta recopilación de mini historias y microrrelatos, en donde el autor aborda diversos temas siempre presentes en su prosa y sobre todo su verso, como es la crítica social, el escudriñamiento del los rincones más oscuros del ser humano, el hombre en el mundo y temas espirituales y del budismo. 

Juan Carlos ha plasmado en esencia y con verdadera efectividad la virtud de los relatos cortos, aquellos en donde Latinoamérica ha sido gran propulsor, los siempre contienen pocas palabras, pero tras esas palabras se esconde toda una minuciosa construcción que simplifica el espacio en el papel pero que abre una enorme puerta al pensamiento humano, a la deducción y al discernimiento. 

Siempre me he considerado admirador de grandes autores de textos cortos como Augusto Monterroso, Juan José Arreola y los mismísimos Borges y Cortázar, porque es muy cierto que en la brevedad muchas veces se puede lograr un mayor efecto en la mente de los lectores. Si cada novela o cuento llevan a cada lector a construir mentalmente sus propias conclusiones y su propia visión de la historia, imagínense la magnitud y el alcance de un microrrelato. 

Comparto algunos de mis favoritos:

Gaya ciencia
Un poeta caminaba Atenas todas las mañanas buscando su cabeza. Cierto día un cuervo se posó sobre su hombro. Al ver el mundo con ojos de ave, descubrió que no era su cabeza lo que faltaba.
(Juan Carlos Céspedes)

Sin testigos
Por el agujero que me dejó la bala vi el rostro de mi asesino.
(Juan Carlos Céspedes)

Iniciación
Helena nunca supo que antes e desnudarse por primera vez frente a un hombre, ya el espejo le había hecho el amor tres veces.
(Juan Carlos Céspedes)


Estos son apenas algunos de los relatos cortos que conforman este excelente libro. Así como la mejor literatura y poesía, todo se sugiere, se atisba y te da los elementos para seguir la historia en tu cabeza y sacar tus propias conclusiones. 

La edición del libro es muy buena, tan especial como el texto en la contraportada, donde de una forma muy particular se narran los aspectos biográficos de la vida del escritor cartagenero.  

Y para finalizar, y no alargarnos tanto, tomando ejemplo del libro, sólo me queda felicitar a Juan Carlos por su labor cultural en la ciudad, en el país y en el mundo, a través de su revista virtual La UrraKa Internacional, y con respecto a este libro, agradecerle por contribuir a la dignificación de los microrrelatos, una construcción literaria, muchas veces desestimada e ignorada. Porque todos los grandes escritores deben ser capaces de escribir al menos un microrrelato. 


Sitios del autor en la Web:

Titanes del Pacífico (Guillermo del Toro)






“Pacific Rim” o “Titanes del Pacífico” es el nombre de la última película del reconocido cineasta mexicano Guillermo del Toro, creador de filmes como “El Espinazo del Diablo” (2001) y “El Laberinto del Fauno” (2006), que ha sido hasta ahora su película más alabada por el público y la crítica. En ambos filmes mencionados y en otros del director, podemos observar su fijación e interés hacía los monstruos, lo fantástico, el terror y la acción. En ocasiones, ciertas combinaciones le han salido muy bien, pero en otras, como es el caso del presente filme, resultan decepcionantes.

Hace unas semanas tuve el infortunio de ver “Pacific Rim”, honestamente no tenía pensado ir a verla, ni tenía expectativas con el filme, pero por circunstancias ajenas a mi voluntad tuve que ir. A pesar de destacados aspectos técnicos y visuales, es una de las peores películas que he visto en todo el año. Excesiva e innecesariamente larga, vacía, llena de tópicos y explosiones a casa segundo, casi superando a los “Transformers” de Michael Bay. Esas son algunas de las impresiones sobre el filme.  

El filme cuenta la historia ambientada en un futuro, en donde unos monstruos marinos, llamados Kaiju, salen del mar y empiezan a acechar la superficie de la tierra, destruyendo todo a su paso. Por esta razón, nace la necesidad de construir armas para enfrentar a estos enormes y peligrosos adversarios. Estas armas son enormes robots, llamados Jaegers, que a la vez son controlados por dos pilotos capacitados, quienes son bloqueados mentalmente en el momento de la acción, y sus mentes en cierta forma se unifican. La trama se centra en un ex piloto profesional, que en un pasado tuvo un problema cuando controlaba a uno de los Jaegers junto con su hermano, quien falleció en el hecho. Años después, cuando el planeta entra en crisis y se necesitan pilotos, es nuevamente llamado para hacer parte de la guerra, en donde se encontrará y enfrentará con nuevas personas, rivales, Kaijus y sus propios miedos. 

Como ya mencioné anteriormente, el filme es técnicamente destacable, cumple y entretiene. El guión, aunque es sencillo, tiene una historia lateral interesante que aborda de forma personal a los personajes principales, pero lamentablemente estos esfuerzos se hacen inútiles, ante el desplegué de efectos y acción, que aunque son entendibles, terminan en abrumar la historia. Su duración es excesiva, más de dos horas que pudieron ser muchas menos, simplemente terminar cansando al espectador, que sólo ansía que se acabe lo más pronto posible. 

El reparto está muy equilibrado, creo que en forma general cumplen, destacando a Idris Elba y a Rinko Kikuchi, que es la actriz oriental de moda en Hollywood. 

En síntesis, creo que pudo ser un producto comercial más digerible y efectivo con una menor duración y un poco más de interés en algunos personajes o en los mismos monstruos. Pero sin dudas, faltó un enfoque. Por todo esto, porque aunque me interesaron algunas escenas, como conjunto me pareció muy irregular y aburrida:

3/10



 















miércoles, 3 de julio de 2013

Monsters University (Dan Scanlon)






En el 2001 Pixar estrenaría “Monsters Inc”, la presentación de las aventuras de Mike y Sulley, dos empleados de la empresa que se dedica a recolectar gritos para poder abastecer de electricidad a la ciudad. Esta película, aunque no es de mis favoritas de Pixar, si fue un filme que me gustó mucho y su final me dejó con una leve expectativa de una continuación. Años después se confirmó fue una precuela sobre las historias de Mike y Sulley, justo cuando los amigos empiezan sus aventuras en la “Universidad de los Monstruos”. “Monsters University” nos cuenta cómo nació la relación de amistad entre estos dos amigos desde la universidad, al inicio muy conflictiva, pero que poco a poco se fue solidificando por todas las experiencias que compartieron. 

Es una película muy divertida, tal vez un poco alejada del tono “serio” de algunos de los mejores filmes que nos ha regalado Pixar, e incluso más ligera que su predecesora. Como la mayoría del metraje transcurre en la universidad, observamos muchas situaciones tradicionales del ambiente universitario, por supuesto adaptadas a la vida de los monstruos, que de igual forma no deja mucha diferencia al fin y al cabo. En esta parte, se aborda el tema de los marginados, las divisiones en las facultades, donde preciso la más apetecida es la de los sustos. 

Mike Wazowski, quien prácticamente se proclama el protagonista del filme, lo observamos desde pequeño cuando en una visita escolar los llevan a visitar las fábricas de Monsters Inc., en donde se fuga en una de las puertas ante el terror de su maestra y sus compañeros. A partir de ese momento, Mike queda encantado con la labor de los asustadores y se propone convertirse en uno. En la universidad, Mike tiene que enfrentarse a distintos problemas, la mayoría causadas por su “físico”, que lo hace ver bastante vulnerable y frágil, sobre todo para esa labor tan difícil de asustar. Luego aparece Sulley, con un físico imponente, hijo de un monstruo famoso, que aunque tiene lo que se requiere para ser un gran asustador, le hace falta técnica y evaluar los distintos escenarios a los que se pueden enfrentar al cruzar alguna de las puertas, tras las que se esconden niños con diferentes características. 

Todo este retrato de la juventud, las indecisiones e inseguridades desde el punto de vista de los monstruos, aunque divertida, en momentos se hace monótona. Eso sí, los niños disfrutarán con las excentricidades que los personajes realizan para variar. Luego de la primera mitad, cuando se crean los conflictos, viene la redención, al mismo tiempo que observamos en realidad como se hacen tan buenos amigos Mike y Sulley. 

Al final, tenía un mal augurio, pensaba que iba a terminar en uno de los clichés más utilizados del género, pero la historia toma un rumbo interesante con un poco más de drama e intriga, pero finalmente, todo queda reducido a una precuela que aunque disfruté por momentos, me deja totalmente indiferente. Aunque hay un pequeño dilme al final con Mike que me interesó mucho, cuando se tiene que asumir con fortaleza y madurez cuáles son tus virtudes y defectos. Pero como siempre, hay un bonito mensaje al final.

La animación es muy buena, las voces de los personajes también cumple, la música evoca a otras producciones de Pixar. Pero en síntesis, la considero una película menor de la reconocida productora, inferior a su primera parte, pero recomendada para los niños que seguro se divertirán bastante. Por todo esto. 

6/10



Frases de la película















Paradise: Faith (Ulrich Seidl)






El polémico director austriaco Ulrich Seidl presentó el año pasado en el Festival de Venecia la segunda parte de su trilogía sobre los viajes. El primero, “Paradise:Love”, fue sobre el Amor, la búsqueda desesperada del amor por parte de una mujer en África, desde el particular punto de vista del director. En esta segunda parte, se aborda el tema de la Fe. “Paradise: Faith” es un filme perturbador con la pura esencia de Seidl, que recorre los rincones más oscuros de la fe y las convicciones. 

Ganadora del Premio Especial del Jurado en el Festival de Venecia 2012, el filme dirigido y escrito por Seidl, cuenta la historia Anna Maria, la mujer que veríamos en la primera parte de “Paradise: Love”, que cuida a la hija de la mujer que viaja a África. La tercera parte “Paradise: Hope”, es protagonizada por la hija de la mujer. Anna Maria es una técnico de un hospital, muy devota, que en sus tiempos libres se dedica a ser misionera y visitar las casas de su ciudad para compartir la palabra de Dios, junto con una enorme virgen. 

Anna Maria vive su vida monótona y entregada a su religión. Tiene su rutina diaria y al parecer es feliz siguiéndola. Cumpliendo el horario en su trabajo, donde muchas veces tiene contacto con los pacientes, pero para aplacar sus pecados mentales, siempre puede volver a casa y darse unos azotes como castigo, entre otras auto torturas. Un día sale de vacaciones y decide quedarse en casa y no salir de viaje. Así que dedica su tiempo libre a limpiar la casa y a salir a sus obras misioneras, que al parecer le dan un alivio y algo de significado a su vida vacía y miserable. Sin embargo, Anna Maria lucha diariamente con sus demonios y los aplaca con una sonrisa falsa y una aparente tranquilidad y superioridad moral, que quedan restringidos una vez cruza las puertas de su casa. Nos enteramos en la trama que antes estuvo casada con un hombre de otra religión.

Es preciso la llegada de su esposo lo que desencadena y perturba la tranquilidad de Anna. Su esposo queda aterrado con su nueva religión, su nueva actitud y sus creencias, él ha regresado porque la extraña y quiere pasar su vida con ella, pero ella lo rechaza tajantemente. Todo eso Anna lo ve como una prueba de Dios. 

Y es así como tras ese telón de fondo, transcurre esta historia que atisba sin reservas y sin censuras, los más oscuros territorios de la fe. La fe como creación, como invención, como excusa, como opción para sobrellevar la vida, como antídoto, como castigo, entre muchos otros componentes. 

El filme, como ya vimos en Paradise: Love, es dirigido con sutileza y minimalismo. Si en África resaltaban los colores del paisaje tropical, en Austria se resalta los encuadres sobre todo en la casa y los lugares cerrados. Muy buenas tomas sencillas y efectivas, que incluso ayudan al filme en su desarrollo. Vemos muchas tomas de espalda a Anna Maria, algo muy simbólico en la intención del director, sobre todo cuando va en el tren y tenemos un primer plano de su espalda mientras ella mira por la ventana. Esa imagen me trasmite tanta soledad y miseria, que es increíble. Por eso, es preciso poner atención a todos los detalles de fotografía y los planos que el director planea y rueda tan meticulosamente. 

Las interpretaciones muy buenas, resaltando a Anna Maria, quien es interpretada por una actriz fetiche del director, Maria Hofstatter, que ha protagonizado ya otros filmes de Seidl. 

En síntesis, un filme duro y perturbador pero filmado con buen pulso y con maestría, con todas las obsesiones de este director tan particular, de la misma escuela del director austriaco más famoso Michael Haneke. Muy recomendada, pero no apta para estómagos y corazones sensibles. Y por supuesto, aunque “Paradise: Love” me gustó, esta me ha gustado un poco más. Esperemos a ver “Paradise: Hope”. Por todo esto: 

7.5/10


Trailer de Paradise: Faith
Frases de la película