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martes, 22 de noviembre de 2011

Un Mundo Feliz (Aldous Huxley)


En el aniversario de la muerte del autor de este excelente libro (Aldous Huxley), hago un pequeño homenaje, donde ya hice dos publicaciones en relación a la obra de Huxley.

Este libro, lo leí por primera vez cuando tenía 15 años, y fue el más impactante que leí en ese momento. Posteriormente, iría descubriendo otros como “1984”, “Nosotros”, entre otros. Un Mundo Feliz, es un libro visionario (escrito en 1932), en donde Huxley imagina y plantea una sociedad “feliz”. Claramente esta sociedad feliz, se encuentra bajo unas condiciones, que a primera vista nos parecería monstruosa, pero que reflexionando un poco, podríamos darnos cuenta que no estamos muy lejos de esa visión.

Comparto la sinopsis:

“Un Mundo Feliz, presenta un cuadro ingenioso y pícaro de una sociedad en la que el proyecto de “re-crear” seres humanos con un parecido a las termitas ha sido llevado a las fronteras de lo posible.

En este mundo imaginario la tecnología ha llevado a la concentración de la fuerza económica y política, y al desarrollo de una sociedad gobernada por una gran empresa y un gran gobierno. Predomina en éste una organización social estricta y exagerada en donde no importan la libertad ni la iniciativa personal, sino sólo la eficiencia y la productividad del individuo.

Los seres se programan genéticamente para tener una menor inteligencia, realizando trabajos que no requieren destreza, se les distrae constantemente con espectáculos gratuitos y reaniman su buena conducta con dosis diarias de “soma”.

El “Soma” es la esencia de la vida, el perseguimiento de la felicidad, el escape seguro para las depresiones de ánimo o el hastío de la vida, pero también es el poderoso instrumento de manipulación del gran gobierno a través de las porciones diarias que les dan después de largas jornadas de trabajo.”

Es un libro escrito con una prosa sencilla pero contundente y eficaz, que se divide en dos partes. La primera parte (y debo confesar que mi favorita), es una descripción fría y técnica sobre el entorno de la sociedad, los procesos, como funciona todo, los procesos de “producción”, etc. Etc. En esta primera parte, hay muchísimos símbolos, y un gran contexto, que plantea cierta parte de las bases que pretende criticar el libro. Pero todo es tan mecánico, frío y a la vez fascinante. No voy a describir todas las descripciones de la primera parte, porque lo fantástico es sorprenderse leyéndolas por primera vez y luego repasarlas.

Ya en la segunda parte, se desarrolla la historia de Bernard Marx y Lenina Crowne (nombres curiosos), que junto con John “El Salvaje”, darán forma con otro gran mensaje y una gran reflexión sobre la verdadera cara de ese mundo feliz. Con un final impactante.

En síntesis, un libro fascinante para disfrutar e ir reflexionando de paso. Con varios símbolos, y con algunos métodos y términos que no habían sido creados en ese momento, que hoy podemos constatar que se utilizan, y otros que no faltará mucho para verlos funcionando. Es un llamado de atención y una advertencia. Y sin duda, uno de mis favoritos, y lo considero imprescindible.


Comparto algunos detalles de la obra y el autor:

Aspectos de la vida de Huxley (y algunas Frases)


Frase atribuida a Huxley:

"La finalidad de Hitler era en primer lugar mover a las masas y, luego, una vez apartadas las masas de sus fidelidades y su moral tradicionales, imponerles (con el hipnotizado consentimiento de la mayoría) un nuevo orden autoritario de propia creación personal".


Comparto el siguiente texto corto con el nombre: "En qué creen los niños del siglo XXI". En alguna parte nos hace recordar a "Un Mundo Feliz", de Aldous Huxley:

En qué creen los niños del siglo XXI


Aquí un fragmento:

"Partiremos de la siguiente pregunta: ¿cuál
es el estatuto del niño en el siglo XXI?.
Si se la hiciéramos a Freud nos respondería
que un niño es lo que los padres tienen de más
valor en la medida en que ocupa para ellos el
lugar de un ideal que va a velarles algo de su
propia falta".


También comparto un muy buen texto del mismo Huxley, titulado: "El fin y los medios". Recomiendo los capítulos 13 y 14, que tratan algunos temas interesantes, como todos los otros:

El fin y los medios


También, en un curso en la Universidad, que se llamaba “Leer la Administración”. Esta era una de las lecturas en el semestre. Comparto el enlace al blog, donde verán varios comentarios generales de los estudiantes, y su comparación con la administración:

Leer la Administración: “Un Mundo Feliz”


Occupy Wall Street y el nuevo mundo feliz

Publicado el 17 de noviembre de 2011

Por Amy Goodman



Apenas pasada la 1 de la madrugada del martes recibimos la noticia de que la policía de la ciudad de Nueva York estaba haciendo una redada en el campamento de Occupy Wall Street. Fuimos rápidamente con el equipo de noticias de Democracy Now! hasta Zuccotti Park, ahora bautizado Plaza de la Libertad. Cientos de policías antidisturbios ya habían rodeado el área. Mientras la policía destrozaba las carpas, trabajadores de limpieza de la ciudad lanzaban las pertenencias de los manifestantes a los camiones de basura. Más allá de las barricadas, en el centro del parque, entre 200 y 300 personas se tomaban de los brazos formando una cadena humana y se negaban a ceder el espacio que habían ocupado durante casi dos meses. Fueron esposados y arrestados uno a uno.

Los pocos miembros de la prensa que logramos atravesar las barreras policiales fuimos enviados al área asignada a los periodistas, al otro lado de la calle frente al Zuccotti Park. Cuando nuestras cámaras comenzaron a grabar, estacionaron dos autobuses delante para impedirnos ver lo que sucedía del otro lado. Mis compañeros y yo logramos pasar entre los autobuses e ingresar al parque tras atravesar una montaña de carpas desarmadas, toldos y sobres de dormir. La policía casi logra impedir que los medios vean la destrucción.

Entre una pila de cosas amontonadas vimos una biblioteca destrozada. Ya dentro del parque encontré un libro en el suelo. Tenía inscripta la sigla “OWSL” de Occupy Wall Street Library, también conocida como la Biblioteca del Pueblo, una de las principales instituciones que había surgido de la dinámica democrática del movimiento. Según los últimos datos de los que se tenía registro, la biblioteca contaba con un total de 5.000 libros recibidos a través de donaciones. El que encontré entre los escombros de la democracia que estaba siendo arrojada a la basura fue “Nueva visita a un mundo feliz”, de Aldous Huxley.

A medida que avanzaba la noche aumentaba la ironía de haber hallado el libro de Huxley. Lo escribió en 1958, casi 30 años después de su famosa novela distópica “Un mundo feliz”. La obra original describía una sociedad del futuro donde la gente estaba estratificada entre pudientes y desposeídos. A los habitantes del “mundo feliz” se les proporcionaba placer, distracción, publicidad y drogas intoxicantes para volverlos complacientes: un mundo de perfecto consumismo donde las clases bajas hacían todo el trabajo para la élite.

“Nueva visita a un mundo feliz” fue el ensayo de Huxley en respuesta a la velocidad en que observó que la sociedad moderna se dirigía hacia ese futuro desolador. Haberme topado con ese libro no podía ser más pertinente: el campamento, que había sido motivado en gran medida por la oposición a la supremacía del comercio y la globalización, estaba siendo destruido.

Huxley escribió en su libro: “La Gran Empresa, hecha posible por el avance de la tecnología y la consiguiente ruina de la Pequeña Empresa, suele ser gobernada por el Estado, es decir, por un reducido grupo de jefes de partido y los soldados, policías y funcionarios públicos que cumplen sus órdenes. Una democracia capitalista, como la de los Estados Unidos, suele ser gobernada por lo que el profesor C. Wright Mills ha llamado la Élite del Poder”. Y continúa: “Esta Élite del Poder procura directamente ocupación en sus fábricas, oficinas y comercios a varios millones de los trabajadores del país, domina a muchos millones más prestándoles dinero para la compra de lo que ella produce y, como dueña de los medios de comunicación en masa, influye en el pensar, el sentir y el obrar de virtualmente todo el mundo”.

Uno de los trabajadores voluntarios de la Biblioteca del Pueblo, Stephen Boyer, estaba allí cuando allanaron el parque. Tras evitar ser arrestado y brindar primeros auxilios a sus compañeros, escribió: “Destruyeron todo lo que trajimos al parque. Nuestra hermosa biblioteca fue destruida. Nuestra colección de 5.000 libros desapareció. Nuestra carpa, que fue una donación, también fue destruida al igual que todo el esfuerzo que hicimos para levantarla”.

Poco después, la oficina del alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, publicó una foto de una mesa con algunos libros y afirmó que los libros fueron bien conservados. Mientras tanto, la Biblioteca del Pueblo escribía el siguiente mensaje en tweeter: “Estamos contentos de ver que algunos libros están en buen estado. Ahora bien, ¿dónde están el resto de los libros y nuestra carpa y nuestras cajas?”. La carpa había sido donada a la biblioteca por la ganadora del Premio Nacional del Libro y leyenda del rock Patti Smith.

Muchos otros sitios de protesta del movimiento Occupy en otras ciudades fueron allanados recientemente. La alcaldesa de Oakland, Jean Quan, confesó a la BBC que había participado en una conferencia telefónica junto a los alcaldes de otras 18 ciudades para hablar de la situación. Otro informe de prensa observó que el FBI y el Departamento de Seguridad Nacional habían asesorado a las autoridades de las ciudades.

Un juez del estado de Nueva York falló el martes a favor del desalojo y dictaminó que los manifestantes no pueden regresar al Parque Zuccotti ni con sus sobres de dormir ni con sus carpas. Tras el fallo, un abogado constitucionalista me envió un mensaje de texto que decía: “Solo recuerda: el movimiento está en las calles. Los tribunales siempre son el último recurso”. O como canta Patti Smith: “El pueblo tiene el poder”.

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Denis Moynihan colaboró en la producción periodística de esta columna.

© 2011 Amy Goodman

Texto en inglés traducido por Mercedes Camps. Edición: María Eva Blotta yDemocracy Now! en español, spanish@democracynow.org

Amy Goodman es la conductora de Democracy Now!, un noticiero internacional que se emite diariamente en más de 550 emisoras de radio y televisión en inglés y en más de 350 en español. Es co-autora del libro "Los que luchan contra el sistema: Héroes ordinarios en tiempos extraordinarios en Estados Unidos", editado por Le Monde Diplomatique Cono Sur.


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