Mostrando entradas con la etiqueta Literatura Argentina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Literatura Argentina. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de junio de 2025

Reseña del libro: Nuestra parte de noche (Mariana Enriquez)

Reseña del libro: Nuestra parte de noche

 

Hace poco terminé esta novela de la escritora argentina, Mariana Enriquez, y debo decir que estuve fascinado leyendo sus 666 (+1) páginas. Ya había leído algunos relatos de Enriquez, quien junto a Samantha Schweblin, también argentina, se han caracterizado por incorporar el género del terror a sus obras, pero esta novela es sin dudas su trabajo mejor logrado, y una de las mejores novelas que he leído en los últimos años. 


La novela, aunque puede considerarse dentro del género del terror y dentro del subgénero del folk horror, atraviesa otros más, como el viaje en carretera, historia de iniciación o novela de formación, algo de novela histórica, erotismo, espiritismo, fantasía, vínculos de sangre (amistad, sexuales y queer), entre otros temas. Y nos muestra en su primera parte, situada en el año de 1981 en Buenos Aires (en medio de la dictadura militar), a un padre (Juan) y su hijo (Gaspar), en medio de un viaje en carretera hacia la Cataratas del Iguazú, tras la repentina y sospechosa muerte de Rosario (madre de  Gaspar), intentando escapar de un cruel destino predestinado. La familia de Rosario forma parte de un grupo secreto de élite, llamado “La Orden”, en donde invocan a entes oscuros y malignos con el fin de obtener la vida eterna y guía para seguir prosperando en sus múltiples negocios. Para hacer contacto con estos seres necesitan un médium, y Juan es uno natural, que es acogido por La Orden y patrocinado para que les sirva de por vida. El pequeño Gaspar parece haber heredado la capacidad del padre, y Juan queriendo evitarle esa vida de sufrimiento, oscuridad y servilismo, intenta alejarlo de todo ese mundo y de la familia de su madre.  


Esa es la sinopsis general, pero a medida que avanza la historia los personajes van desarrollando interacciones poderosas que nos van dibujando un cuadro macabro y fascinante al mismo tiempo. En las tres primeras partes del libro se sigue una secuencia cronológica que ocurre en la década de los 80, y en donde el centro de la narración se encuentra en la relación de padre e hijo, entre Juan y Gaspar. Como es tan pequeño, Juan no le cuenta todos los detalles de sus acciones, de su huida y su hostilidad hacia su familia materna, pero al ver las habilidades sobrenaturales de su hijo hacerse presente, le va orientando a su manera a controlarlas. Gaspar, quien se encuentra en plena pre adolescencia, resiente la actitud de su padre, su distancia y su frialdad; y ambos intentan convivir en armonía, a pesar de todo, teniendo episodios de violencia, incomunicación y apatía, pero también momentos bellos de admiración, complicidad y amor puro. Desafortunadamente, Juan es un personaje atormentado, con traumas y sombras, que intenta hacer lo que puede, y son más las veces que se equivoca que las que acierta, pero Enriquez lo dibuja como un personaje muy fascinante, complejo y demasiado humano. Y en la interacción de estos dos personajes de forma simbólica podemos desentrañar aspectos psicológicos y del psicoanálisis, en referencia a la figura paterna como la representación máxima del poder en el hogar (represión) y los efectos duraderos de esa influencia sobre la figura de los hijos, además de la relación del amor con el dolor, el sacrificio y la liberación, la muerte y búsqueda de la identidad propia, etc.    


Y lo anterior me sirve para resaltar una de las virtudes de la escritora argentina, como es la creación de este tipo de personajes, porque además de Juan, Gaspar y Rosario, todos los personajes secundarios tienen una complejidad y están tan bien descritos, que en una sola frase, ya la autora te logra resaltar unos aspectos específicos que te permiten hacer una ilustración mental más amplia. Y todo esto, complementado de forma magistral con su minuciosa descripción de lugares y atmósferas, tienen un efecto completamente inmersivo y sensorial. Por momentos hay mucho suspenso, sorpresas en las situaciones, y me hizo pensar que además es una obra muy visual (y cinematográfica, podría decir también).   


En el cuarto capítulo, tenemos el primer salto temporal al pasado, entre los años 60 y 70, en donde ahondamos más en la historia familiar de los miembros de La Orden. Y aquí se desarrollan distintos entresijos del poder, con un protagonismo especial en la familia de Rosario: los Bradford, quienes obtienen un papel principal en el culto gracias a poseer los médiums que se han utilizado en distintas generaciones. Esta parte le sirve a la autora para dar contexto y dibujar un poco el rostro de los poderosos que se creen con mayores derechos que las demás personas y se creen a sí mismos iluminados por la verdad, y en este caso, por la oscuridad. Algo que no es muy ajeno a los grupos de poder económicos y políticos en la historia, y particularmente en Latinoamérica (incluso hoy en día), en donde es muy común la cercanía con creencias ocultistas, con brujería, chamanes y distintos conocimientos ancestrales. Y me gusta cómo la devoción de la élite por la oscuridad contrasta con las personas que tienen el don natural para contactar con esa parte, en este caso Juan, quien venía de una familia pobre y es prácticamente vendido por su familia a la familia Bradford; y de paso, con la médium anterior a Juan, también proveniente de un entorno de escasez. Por lo tanto, se presenta la tensión de clases y la envidia de las personas con poder económico y político, al tener que depender de estas personas, que ven como simples instrumentos o herramientas desechables, pero sin los cuales no pueden hacer nada, y por el contrario, muchas veces les toca someterse a sus voluntades. Y si leemos el subtexto de todo lo anterior, veremos el poderoso mensaje de trasfondo. La volatilidad del poder, tanto en lo luminoso como en lo oscuro. Y en esta parte, también hacemos un breve recorrido por los contextos históricos de Argentina e Inglaterra entre los siglos XIX y XX, el colonialismo y eventualmente la dictadura argentina.   


El quinto capítulo es un poco extraño y contrasta con toda la novela en general. Porque se nos presenta en formato de reportaje policial de una investigación, a partir de una situación que ocurre en la trama principal de los primeros tres capítulos en la década de los 80, y que concierne a una desaparición. Pero los personajes principales son apenas mencionados y tenemos en el centro la voz de una periodista investigadora. Este capítulo que también nos sirve para atisbar aspectos de la época y el contexto político, es claramente también un homenaje a Roberto Bolaño y su novela, “2666”. Yo al menos lo vi así, y creo que Mariana ha mencionado la influencia de Bolaño en alguna entrevista. Y lo digo, porque recordemos que en “2666”, Bolaño también de repente corta la trama y dedica muchas páginas simplemente a describir informes forenses de feminicidios, a partir de la desaparición de un personaje principal en la trama. Este capítulo, aunque confieso que cuando lo leí por primera vez, me hizo bajar un poco la emoción que traía con la narración, pero eventualmente lo pensé y entendí su inclusión. Y honestamente no me molesta, y resulta un recurso interesante, que a la vez da un descanso a la trama principal y la complementa muy bien.


Y luego llegamos al capítulo final, el sexto, en donde retomamos la trama principal con un breve salto temporal hacia el futuro, en los años 90, donde vemos a Gaspar como un joven maduro, pero también atormentado por todos los acontecimientos que le ocurren. Pero observamos su paso para la liberación definitiva de los compromisos de su herencia, precisamente uno de los temas profundos de la novela en general. La herencia. Además de observar la obsesión del poder por preservar sus privilegios. El sacrificio por el bien de los amados. La aceptación y la comprensión de una naturaleza propia. Para cerrar con un muy buen final, que también queda un poco abierto a la imaginación de cada lector. Y que claramente no mencionaré en detalles.    


Mi sentimiento al ir terminando de leer la novela era de ansiedad por no querer que terminara el hechizo, pero a la vez de emoción al ver la conclusión de toda esta trama tan bien armada y de esos personajes tan bellos, despreciables, atormentados y humanos, con lo que Enriquez te va envolviendo poco a poco, haciendo que sufras y te sorprendas por todo lo que experimentan. La prosa de Mariana Enriquez es hipnótica, visceral, física, y como ya mencioné anteriormente, hay una gran virtud en sus descripciones tan precisas y en crear atmósferas e imágenes muy vivas para el lector. Me gusta también la construcción simbólica (que no es muchas veces evidente) pero que tras un análisis a fondo puedes atisbar e identificar los aspectos que pueden estar de telón de fondo. Y me gusta mucho la presencia de ese llamado “folk horror”, que ha tomado mucha fuerza en los últimos años, tanto en la literatura como en el cine, y Mariana lo usa con mucha destreza y conocimiento (como soy interesado y he estudiado muchos temas al respecto, puedo confirmar la veracidad de muchas de sus descripciones, sobre la energía vital, la sexual, la percepciones sobrenaturales y los mitos ancestrales de nuestros pueblos en América del Sur); además que me recuerda a la literatura de dos autoras del sur de Norteamérica que me encantan: Flannery O'Connor y Carson McCullers, representantes del gótico sureño, como también han descrito a este movimiento en Latinoamérica, como el gótico latinoamericano. Me encanta que haya usado este conocimiento para construir esta historia épica y grande, que creo va tomando la etiqueta de clásico, aunque apenas salió en el 2019. Pero es una novela, que aunque te habla y sitúa de temas específicos, locales y de género, en realidad trasciende hacia temas muy universales y humanos. Una novela que no deberían perderse, y repito, que es de lo mejor que he leído en los últimos años. Ganó el Premio Herralde de Novela en el año 2019. 




Reseña del libro: Nuestra parte de noche



Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)

sábado, 29 de diciembre de 2018

Especial: El Aleph (Jorge Luis Borges). Lectura Colectiva #Borges2018 (A.S.B)

Jorge Luis Borges



Luego del éxito del reto y lectura colectiva de #Dante2018, del 1 de enero al 10 de abril del 2018, bajo el hashtag #Dante2018; y del siguiente, #Ovidio2018 para leer la famosa obra de Ovidio: Las Metamorfosis, desde el 1 de Mayo hasta el 3 de Agosto. Y del gran reto de leer “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes Saavedra (que se peleó el honor de suceder a #Dante2018 junto con #Boccaccio2018 y #Ovidio2018 entre otras, al final decidimos leerlas todas), desde el 1 de Junio hasta el 06 de Octubre; y del 27 de Julio con “El Decamerón” de Giovanni Boccaccio, que iría hasta el 10 de Noviembre. Y de seguir otras lecturas “no oficiales” como #Kafka2018 y #Virgilio2018, para finalizar el año 2018 llegó la lectura colectiva de #Borges2018, con la lectura de dos de las obras más emblemáticas del escritor argentino: “Ficciones” y “El Aleph”, dos recopilaciones de relatos, que contienen varios de los cuentos más alabados de la literatura universal. Con todas estas lecturas completé casi 12 meses seguidos entre todas lecturas colectivas, leyendo a diario. 
Para los interesados, dejo el post general que hice sobre mis publicaciones diarias de #Dante2018, #Ovidio2018 #Cervantes2018 y #Boccaccio2018.

Especial: La Divina Comedia (Dante Alighieri) Reto #Dante2018
Especial: Las Metamorfosis (Ovidio) Reto #Ovidio2018
Especial: Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes) Reto #Cervantes2018
Especial: El Decamerón (Giovanni Boccaccio) Reto #Boccaccio2018


Las publicaciones diarias las hacía por mi cuenta personal de Facebook, o la página de Facebook de mi blog A.S.B Virtual Info, y el grupo de Facebook con el nombre “#Borges2018”. Pero sobre todo, y la esencia de estos retos y lecturas colectivas nació de la interacción en Twitter, donde también a diario compartía mis posts de cada lectura. Si en Dante era un canto al día, y en Ovidio, un poco diferente, fue la división de 15 grandes libros, aunque en cada uno de los libros hay pequeños subcapítulos; y en #Cervantes2018 se siguió el esquema también de un capítulo al día; y en #Boccaccio2018 también seguimos el esquema de un cuento al días, porque El Decamerón son una serie de cuentos, narraciones o relatos divididos en 10 jornadas; en #Borges2018 se dividieron los relatos de acuerdo su extensión en distintos días entre el 26 de noviembre y 29 de diciembre del 2018, oficialmente terminando el año leyendo. 

Desde #Dante2018 mi papel activo, constante y diario, fue el de realizar textos diarios en todas mis redes sociales, que muchas veces eran resúmenes, otras veces eran reseñas, otras análisis, otras selección de fragmentos, y en el mejor de los casos, una mezcla de todas las anteriores. Cada texto dependía de lo que me generara cada texto. Y en el camino me fui enterando que muchas personas seguían y esperaban atentas mis textos para seguir el ritmo de la lectura colectiva. Especialmente ahora con Borges, que es un autor muy críptico y le genera cierta dificultad leerlo a varias personas. Pero personalmente considero que es un autor con obsesiones, con trucos, y muy culto, que le gusta jugar con la narración y con cada historia. Es cuestión de identificar los elementos que componen su obra, que son casi una constante, disfrutarlo, y aprender.  
Como la separación de la lectura por días a veces hacía que un cuento se leyera en dos o tres días, cada uno de los cuentos está dividido por partes (I, II, III).




EL ALEPH

JORGE LUIS BORGES




El Inmortal


Especial El Aleph


El Inmortal (I)

"No existe nada nuevo sobre la tierra" dice una de las frases introductorias al relato, de Salomón, según Francis Bacon. Borges en sus ficciones juega también con la estructura y la narración. En este cuento, muy Cervantino de paso, un anticuario de Londres en 1929, ofrece los 4 volúmenes de La Ilíada de Alexander Pope a la princesa Lucinge. La princesa asume la voz y describe al temeroso anticuario Joseph Cartaphilus. Luego escuchó que murió. En el último tomo de la Ilíada la princesa encontró el siguiente manuscrito... Que continúa la narración del relato. Nos habla alguien, un ex militante de otros tiempos que dice haber descubierto la secreta Ciudad de los Inmortales. Menciona un jardín, los ríos y la arena infinita en sus recuerdos en una alusión, grandes temas de Borges, y grandes alusiones a la inmortalidad. El narrador, quizás leído por la princesa, describe la Ciudad de los Inmortales, llena de templos y anfiteatros. "En Roma, conversé con filósofos que sintieron que dilatar la vida de los hombres era dilatar su agonía y multiplicar el número de muertes". El narrador menciona que escuchó por primera vez de tal ciudad y se mostró incrédulo, pero le bastó para buscarla junto con un gran equipo. Describe la travesía de la expedición y los sitios por donde pasaron, una más fantástica que la otra. Algunos bebieron locura y muerte, y empezaron deserciones, y junto a ella la amenaza de muerte por parte de los inconformes. Escapó por el desierto y vagó, alucinó y mantuvo la esperanza a través de los sueños.

(El Aleph) #Borges2018


El Inmortal (II)

Finalmente, Marco Flamino Rufo, que se presenta a sí mismo más adelante, llega tras su travesía a la Ciudad de los Inmortales. Describe lo que ve y le sorprende: muros, arcos, faros, frontispicios. Le sorprende su estructura, nichos irregulares que surcaban la montaña y el valle. Pozos en la arena de donde emergían hombres de piel gris desnudos, sin habla y devoradores de serpientes. Muerto de sed se lanza a beber de un agua oscura, que lo hace caer en sueño, no sin antes musitar: "Los ricos teucros de Zelea que beben el agua negra del Esepo...". Perdió la noción del tiempo y pidió incluso la muerte a los trogloditas, que jamás le ayudaron. Hasta que dejó de lamentarse y se levantó, mendigó y comió serpientes. Caminó hacia la ciudad y lo siguieron dos trogloditas. Llegó y se refugió en una caverna, la cual tenía un pozo con escalera, que lo llevaba a un recorrido laberíntico. Al poco tiempo, se adaptó, aunque a veces con nostalgia confundiera la arquitectura con la de su natal ciudad. Se sorprendió por la notable antigüedad de la fábrica de los obreros inmortales, también llena de laberintos. "Un laberinto es una casa labrada para confundir a los hombres; su arquitectura, pródiga en simetrías, está subordinada a ese fin". Poco a poco se fue desencantado de la ciudad, y pensaba secretamente que no debería existir. Se sentía a gusto en los laberintos, con el temor de encontrar la ciudad de nuevo a su salida. El narrador dice que quizás el temor y la turbación le hicieron olvidar la circunstancias de su evasión, al parecer tan ingratas y dignas del olvido.

(El Aleph) #Borges2018


El Inmortal (III)

Marco Flamino Rufo sigue contando su travesía en la Ciudad de los Inmortales. Recordando al troglodita que lo siguió tras todos los recovecos y sótanos laberínticos. Lo encontró tirado en la arena, donde trazaba y borraba signos, con desesperación y abatimiento;
lo que le causó sorpresa. Regresó a la aldea, con el troglodita tras él. Ya no sentía incomodidad, e intentó enseñarle a reconocer y a repetir algunas palabras. Porque era absurdo imaginar que hombres que no llegaron a la palabra llegaran a la escritura. El troglodita le recordó a Argos, el viejo perro moribundo de la Odisea. Por lo tanto, le obsequió un nombre: Argos. Intentó enseñarle, pero fracasó. Más no dejó de intentarlo. Sentía que eran de universos distintos, tenían percepciones distintas. Trató de imaginar un mundo nuevo, sin memoria, sin sustantivos, sin lenguaje. Y un día llovió. Soñaba con su rescate y su evaporación de ese mundo ajeno. La lluvia trajo lo inesperado; Argos lúcido recordó y musito aquello que Marco le había enseñado: "Argos, perro de Ulises" "Este perro tirado en el estiércol". Le preguntó qué sabía de la Odisea. "Muy poco", dijo. "Menos que el rapsoda más pobre. Ya habrán pasado mil cien años desde que la inventé".

(El Aleph) #Borges2018


El Inmortal (IV)

Los trogloditas eran los Inmortales, y esa era su ciudad, quienes al juzgar que toda empresa es vana, determinaron vivir en el pensamiento, en la pura especulación. El troglodita le había confesado ser Homero, el autor de la Odisea. "Ser Inmortal es baladí; menos el hombre, todas las criaturas los son, pues ignoran la muerte; lo divino, lo terrible, lo incomprensible, es saberse inmortal". Y continúa una reflexión sobre la inmortalidad y la percepción de distintas religiones sobre el tema. Y por supuesto, Homero y su composición de la Odisea con lo infinito siempre a la vista y en el límite de sus posibilidades. "Existe un río cuyas aguas dan la inmortalidad; en alguna región habrá otro río cuyas aguas la borren". Una de las frases del manuscrito que llevó a los Inmortales a dispersarse por el mundo en búsqueda de ese río que los librase de la maldición de la Inmortalidad. Al final era eso. "La muerte (o su alusión) hace preciosos y patéticos a los hombres. Éstos conmueven por su condición de fantasmas; cada acto que ejecutan puede ser último; no hay rostro que no esté por desdibujarse como el rostro de un sueño. Todo, entre los mortales, tiene el valor de lo irrecuperable y de lo azaroso". En los Inmortales no existe el azar del misterio y todo parece definido. El eterno retorno de lo mismo. Marco se separa de Homero en las puertas del Tánger, sin decir adiós. Siguió buscando e investigando sobre el río, hasta encontrarlo en 1921 por el Mar Rojo, en África, al probarlo sintió que volvía a ser mortal. "La historia que he narrado parece irreal porque en ella se mezclan los sucesos de dos hombres distintos", anota en el manuscrito, y sigue una explicación. "Yo he sido Homero; en breve, seré Nadie, como Ulises; en breve seré todos: estaré muerto". Cierra con un breve epílogo con alusiones literarias e históricas que se relacionan con las Ficciones, refierencias bibliografícas, citas, notas... Sigue la estructura enciclopédica, porque Borges abarca todo. Porque la inmortalidad también abarca todo, porque su esencia es el infinito. Y Borges le dedica el cuento a Cecilia Ingenieros, hija de José Ingenieros, y al parecer uno de sus amores. Porque también nada más asociado a la inmortalidad... que el amor.

(El Aleph) #Borges2018




El Muerto


El Muerto (I)

Nos cuenta la historia de Benjamín Otálora, un hombre del suburbio de Buenos Aires que llegó a ser capitán de contrabandistas. Nos dice de antemano que murió de un balazo, en su ley. Pero nuevamente la historia de traslada a su definitiva juventud, cuando en una riña callejera da muerte a un hombre, lo que le revela su valentía y temeridad, y le obliga a salir del país. Al parecer "El Muerto" del título no es Benjamín, sino muchos. Uruguay es el destino, Montevideo. Enseguida encuentra el crimen, del que se hace amigo, y se siente nuevamente en casa. Azevedo Bandeira es el jefe, al que buscaba, y se une a su propósito. Otálora es miembro de la banda de Bandeira, desde donde observa la estructura de su poder. Entiende que su principal negocio es el contrabando. Decide ascender a contrabandista. En una misión hiere a uno de sus compañeros con intención de tomar su lugar... "Que el hombre (piensa) acabe por entender que yo valgo más que todos sus orientales juntos".

(El Aleph) #Borges2018


El Muerto (II)

Bandeira se enferma y no aparece. Otálora se pregunta por su suerte, y un día le toca subir a su cuarto a llevarle el mate. Lo ve muy enfermo y abatido, no puede concebir que los esté mandando ese viejo. Piensa que con un golpe bastaría para acabar con él. Pero llega una pelirroja, y al rato abandona el cuarto. Días después se entera que Bandeira está perdiendo apoyo de sus jefes políticos, y se alegra. Tiene claro su objetivo, y se gana la confianza de un hombre cercano al jefe, Suárez. Le comenta su plan, y promete ayudarlo. Poco a poco Bandeira pierde el mando, y Otálora lo va reemplazando, duerme con la pelirroja y mantiene al jefe por lástima. Pero todo cambia. Bandeira lo acorrala con Suárez, lo habían engañado. Mandan a la pelirroja que se le acueste encima y lo bese. Otálora comprende, antes de morir, que desde el principio lo han traicionado, que ha sido condenado a muerte, que le han permitido el amor, el mando y el triunfo, porque ya lo daban por muerto. Y Suárez dispara. 
Hace parte de los relatos de misterio de Borges con cambios y giros en la trama.

(El Aleph) #Borges2018




Especial El Aleph


Los teólogos


Los teólogos (I)

Inicia con un ataque de los hunos a una biblioteca monástica, donde acabaron con los libros, temiendo que tuviesen blasfemias contra su dios, que era una cimitarra de hierro. Entre la hoguera sobrevivió el libro XII de "Civitas Dei", que narra la enseñanza de Platón en Atenas, que al cabo de los siglos, todas las cosas recuperarán su estado anterior. Un siglo después, Aureliano, coadjuntor de Aquilea, supo que a orillas del Danubio, la secta de los monótonos profesaba que la historia era un círculo y que nada es que no haya sido y que no será. Y en las montañas, la Rueda y la Serpiente habían desplazado a la cruz. Había mucho temor, pero Juan de Panonia, trajo tranquilidad, prometiendo impugnar las herejías. Aureliano desestimó la del tiempo circular por ser fantástica, "Las herejías que debemos temer son las que pueden confundirse con la ortodoxia". Y rechazó la intervención de Juan de Panonia. E inicia una cruzada y lucha personal entre los teólogos (viejos enemigos) por refutar las herejías e imponer interpretaciones y realidades sobre las escrituras, la filosofía y la vida. Confrontan y se alían con las obras de Plutarco, Orígenes, Cicerón, Plinio y las escrituras etc. Juan de Panonia fue quien impugnó y refutó los errores de los monótonos, y eso bastó para que Euforbo, heresiarca de la secta, fuera condenado a la hoguera.
"Esto ha ocurrido y volverá a ocurrir... No encendéis una pira, encendéis un laberinto de fuego. Si aquí se unieran todas las hogueras que he sido, no cabrían en la tierra y quedarían ciegos los ángeles. Esto lo dije muchas veces". Dijo Euforbo, y gritó al morir quemado.

(El Aleph) #Borges2018


Los teólogos (II)

Aureliano y Juan, los teólogos, siguieron su batalla secreta. Estaban en el mismo bando y guerreaban el mismo enemigo, pero Aureliano no escribía ninguna palabra que no propendiera superar a Juan. Gran retrato de los celos, de la competencia, de la envidia y de la inseguridad del ser humano. También nos sigue hablando de las creencias, de las religiones, y de como algunas fueron poco a poco censurando actos que otras permitían y aceptaban libremente. Pero esas que lo aceptaban fueron siendo censuradas. Se intentaba separar el mal o la oscuridad del ser humanos, cuando siempre ha sido parte de él. Porque como dicen los libros herméticos: "lo que hay abajo es igual a lo que hay arriba, y lo que hay arriba, igual a lo que hay abajo". O en el Zohar: "que el mundo inferior es reflejo del superior". "Quizás contaminados por los monótonos, imaginamos que todo hombre es dos hombres y que el verdadero es el otro, el que está en el cielo". "También imaginaron que nuestros actos proyectan un reflejo invertido, de suerte que si velamos, el otro duerme, si fornicamos, el otro es casto, si robamos, el otro es generoso. Muertos, nos uniremos a él y seremos él" (jaja magistral). Estaba Aureliano escribiendo sus tesis inspirado, y algo se alumbró en él. Se dio cuenta que lo que escribía y denunciaba lo había leído antes en un libro de su rival, Juan. ¿Qué hacer? Verificó la cita y ahí estaba. ¿Variar las palabras? ¿Dejarlas y plagiar a su enemigo? ¿Indicar la fuente y denunciarlo? El ángel de la guarda le dictó una solución. Mantuvo las palabras pero les antepuso el aviso: "Lo que ladran ahora los heresiarcas para confusión de la fe, lo dijo en este siglo un varón doctísimo, con más ligereza que culpa". Después ocurrió lo inevitable... Aureliano tuvo que confesar quien era ese varón. Y lo dijo: Juan de Panonia. Fue acusado de profesar opiniones heréticas. Juan no se retractó y trató de defender su proposición como ortodoxa. Cometió el error de hacerlo con ingenio e ironía. El 26 de octubre, tras 3 días de discusión, lo sentenciaron a la hoguera. Aureliano presenció la ejecución. Junto al condenado pusieron un ejemplar de su libro "Adversus annulares", de donde era la cita. Aureliano miró a los ojos por primera y última vez al rostro odiado, y le recordó a alguien, pero no recordó a quien. No lloró pero sintió lo que sentiría un hombre curado de una enfermedad incurable, que ya fuera una parte de su vida. Dejó que los años pasaran por él, y en Hibernia, tras una noche lluviosa y tormentosa, encontró su muerte como Juan, un rayo incendió los árboles del lugar y todo el lugar. Al final, en el cielo o el paraíso Aureliano conversó con Dios de todo esto y Éste se interesó muy poco en las diferencias religiosas, que lo confundió con Juan de Panonia. Y tuvo una revelación... "Aureliano supo que para la insondable divinidad, él y Juan de Panonia (el ortodoxo y el hereje, el aborrecedor y el aborrecido, el acusador y la víctima) formaban una sola persona".
La cita que condenó a Juan decía: "¿Quieres ver lo que no vieron ojos humanos? Mira la luna. ¿Quieres oír lo que los oídos no oyeron? Oye el grito del pájaro. ¿Quieres tocar lo que no tocaron las manos? Toca la tierra. Verdaderamente digo que Dios está por crear el mundo".
Magistral. Obra Maestra de Borges.

(El Aleph) #Borges2018




Especial El Aleph



Historia del guerrero y de la cautiva


Historia del guerrero y de la cautiva (I)

"Mil trescientos años y el mar median entre el destino de la cautiva y el destino de Droctulft. Los dos, ahora, son igualmente irrecuperables. La figura del bárbaro que abraza la causa de Ravena, la figura de la mujer europea que opta por el desierto, pueden parecer antagónicas. Sin embargo, a los dos arrebató un ímpetu secreto, un ímpetu más hondo que la razón, y los dos acataron ese ímpetu que no hubieran sabido justificar. Acaso las historias que he referido son una sola historia. El anverso y el reverdo de esta moneda son, para Dios, iguales".
Dos historias, la de un guerrero lombardo y una familiar de Borges que recuerda la historia de un guerrero y una cautiva. Donde ambos renuncian a su cultura y su clan. El guerrero se pasa de bando, y la cautiva se une a la barbarie indígena. Siguen los cambios, los paralelismos y juegos de tiempo en Borges.

(El Aleph) #Borges2018




Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874)


Biografía de Tadeo Isidoro Cruz (1829-1874) (I)

Borges sigue, así como en Ficciones, con las biografías y bibliografías de escritores y algunas personajes ficticios. Herbert Quain en Ficciones y por El Aleph hoy Tadeo Isidoro Cruz, personaje relacionado con José Hernández, de su obra Martín Fierro, gran clásico de las letras argentinas. Borges siguiendo "casi" nuevamente la filosofía de Pierre Menard, revive momentos del personaje, un momento, una noche. Y sigue el juego narrativo, mezclando la historia de la nación con su propia historia, y a la del universo de Martín Fierro.

(El Aleph) #Borges2018




Especial El Aleph



Emma Zunz


Emma Zunz (I)

"El 14 de enero de 1922, Emma Zunz, al volver de la fábrica de tejidos Tarbuch y Loewenthal, halló en el fondo del zaguán una carta, fechada en el Brasil, por la que supo que su padre había muerto". Así inicia este magistral relato de Borges, considerada una de sus grandes obras maestras, y uno de los cuentos/relatos más perfectos de la literatura. Porque posee esa circularidad y ese engranaje perfecto que tanto obsesionaba a Borges. Emma recibe la noticia de que su padre se ha suicidado. Conmocionada y abatida, pronto entendió: "esa voluntad era inútil porque la muerte de su padre era lo único que había sucedido en el mundo, y seguiría sucediendo sin fin". Se recompuso y vislumbró los hechos ulteriores. "Ya había empezado a vislumbrarlos, tal vez; ya era la que sería". Lloró hasta el fin de aquel día y recordó los buenos momentos, y aquello que no debía obligar. "Loewenthal era el ladrón", le había dicho su padre la última noche; quien era gerente y ahora uno de los dueños de la fábrica. Emma sabía algo, un secreto, que Loewenthal no sabía que ella sabía. Emma siguió frente a la fábrica. Llamó a Loewenthal y acordó que iría a su oficina al anochecer. "Referir con alguna realidad los hechos de esa tarde sería difícil y quizás improcedente". Emma se debatía, se recuerda su residencia, que pasando por un sitio fue multiplicada por espejos, publicada por luces y desnudada por los ojos hambrientos... Pasó por bares y evaluó y descartó a distintos hombres. Escogió a uno... y los hechos graves quedan fuera de tiempo... Pensó en el muerto que motivaba ese sacrificio. Pensó que su padre le había hecho eso a su madre la cosa horrible que le hacían a ella (No podía no pensar). Ambos fueron una herramienta para el otro: ella sirvió para goce y él para justicia. Rompió el dinero que le dejó el hombre, y se arrepintió en el acto, presa del asco. Pero se levantó, se vistió y se fue. El relato nos cuenta un poco sobre Aarón Loewenthal, como un hombre serio y ambicioso, que guardaba un revólver en su escritorio. Y esperaba el informe de la obrera Emma Zunz esa noche. Las cosas no sucedieron como Emma las había ensayado mil veces en sus sueños. Se confundió la venganza de su padre con el recién padecido ultrajo. Pero pudo reorganizar las ideas y con ello el plan. Distrajo a Loewenthal y aprovechó para extraer su revólver y dispararle ante la humanidad de su enemigo. "He vengado a mi padre y no me podrán castigar". Pero recapacitó, desordenó la oficina y tomó el teléfono para repetir lo que tanto había ensayado: "Ha ocurrido una cosa que es increíble... El señor Loewenthal me hizo venir con el pretexto de la huelga... Abusó de mí, lo maté"...
"La historia era increíble, en efecto, pero se impuso a todos, porque sustancialmente era cierta. Verdadero era el tono de Emma Zunz, verdadero el pudor, verdadero el odio. Verdadero también el ultraje que había padecido; sólo eran falsas las circunstancias, la hora y uno o dos nombres propios".

MAGISTRAL!!!

(El Aleph) #Borges2018




Especial El Aleph



La casa de Asterión


La casa de Asterión (I)

Asterión inicia describiendo su casa, y de falsos testimonios de los que se le acusa. Dice lo que todos dicen y se rumorea sobre Asterión. Hasta de que es prisionero en su propio hogar. Pero no hay puertas, ni cerraduras en su casa. Describe su visión sobre los hombres, sobre la dificultad en la comunicación, en la escritura… confiesa que no ha podido aprender a leer. Y a veces deplora no saber, porque las noches y los días son largos. Describe su cotidianidad en la soledad, en la sombra, en el desamparo… y cuando imagina que lo visita el otro Asterión. Uno diferente a él, pero le visita y acompaña. Imagina esos juegos, y también imagina sobre su casa y sus partes. “La casa es del tamaño del mundo; mejor dicho, es el mundo”.  Los patios son infinito, o 14, que en este caso serían lo mismo. Todo está muchas veces 14. Pero dos cosas parecen estar solo una vez: arriba, el sol; abajo, Asterión. Cada año 9 hombres entran a su casa, para que él los libere de todo mal. No duran mucho tiempo, y acaba con todos en minutos. Uno de ellos, antes de morir, profetizó que llegaría su redentor. Y llegó la esperanza. Anhela un lugar con menos galerías y puertas. ¿Cómo será mi redentor?, se pregunta. ¿Será toro o hombre? O ¿Un toro con cara de hombre? “¿o será como yo?”…
“El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre. 
-¿Lo creerás, Ariadna? –dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió”. 

(El Aleph) #Borges2018




La otra muerte

La otra muerte (I)

Borges vuelve a sus cuentos biográficos y
rememora de otro personaje gaucho, Pedro Damián, quien participó en la batalla de Masoller, recordando su muerte. Y pasa inmediatamente a recordar su vida, y su lucha personal. Y también explora sobre la segunda muerte, el olvido. Luego, las conjeturas. Los dos Damianes: el que murió en Entre Ríos hacia 1946 y el valiente que murió en Masoller en 1904. Y también, entrando en otra conjetura, recuerda leer el tratado De Omnipotentia, de Pier Damiani, a cuyo estudio llevaron los versos del Canto XXI del Paradiso, que plantea precisamente el problema de identidad. Borges vuelve a mezclar e hilar magistralmente historias, biografías, identidades, universos. Gracias a esa lectura entendió la trágica historia de Pedro Damián. Y finalmente, la teología, otro campo de ficción, según Borges. "Modificar el pasado no es modificar un solo hecho; es anular sus consecuencias, que tienden a ser infinitas. Dicho sea con otras palabras; es crear dos historias universales". Borges termina cuestionando las identidades de Pedro Damián, sobre su idea, quizás sugerida por los argumentos de Pier Damiani. E introduce su propio acto creativo de escribir este cuento fantástico hacia 1951, creyendo haber historiador un hecho real. Así como el inocente Virgilio, hará dos mil años, creyó anunciar el nacimiento de un hombre y vaticinaba el de Dios. 
"¡Pobre Damián! La muerte lo llevó a los veinte años en una triste guerra ignorada y en una batalla casera, pero consiguió lo que anhelaba su corazón, y tardó mucho en conseguirlo, y acaso no hay mayores felicidades".

(El Aleph) #Borges2018





Especial El Aleph



Deutsches Requiem



Deutsches Requiem (I)

Inicia Otto Dietrich, soldado nazi, hablando de sus antepasados. Todos criminales y asesinos. Y él no es la excepción. Se encuentra precisamente recordándolos cuando está a punto de ser fusilado por asesino. Se ha declarado culpable. “Mañana, cuando el reloj de la prisión dé las nueve, yo habré entrado en la muerte; es natural que piense en mis mayores, ya que tan cerca estoy de su sombra, ya que de algún modo soy ellos”. Cercana la muerte, puede hablar sin temor. No quiere ser perdonado, porque no guarda culpa, quiere ser comprendido. Y que comprendan la historia de Alemania y la futura historia del mundo. Se considera símbolo de las generaciones por venir. Inicia contando sobre su vida, y sus dos pasiones: la música y la metafísica, además de dos nombre imprescindibles: Brahms y Schopenhauer. Y varias influencias artísticas. Luego llegaron a su vida, Nietzsche y Spengler… luego, entró al partido (nazi). No quiere hablar de sus años de aprendizaje, que fueron muy duros. No carecía de valor, pero sí de vocación de violencia. Creía que estaban al borde de un mundo nuevo, aunque detestaba a sus camaradas… pero no eran individuos, se tuvo que recordar. Temió muchas cosas entre la guerra, pero finalmente el azar, o el destino tejieron de otra manera su porvenir. Dos balas atravesaron sus piernas, que fueron amputadas. Y sedentario en el hospital, trataba de olvidar los libros de Schopenhauer.     

(El Aleph) #Borges2018



Deutsches Requiem (II)

Sigue Otto Dietrich, el soldado nazi, en su confesión antes de morir fusilado. Recuerda un libro donde leyó que "todos los hechos que pueden ocurrirle a un hombre, desde el instante de su nacimiento hasta su muerte, han sido prefijados por él". "Toda negligencia es deliberada, todo casual encuentro una cita, todo fracaso una misteriosa victoria, toda muerte un suicido". "No hay consuelo más hábil que el pensamiento de que hemos elegido nuestras desdichas". Y se sigue preguntando por los azares del destino que lo llevaron a esas balas y esa mutilación. No era temor a guerra, él lo sabía. Era más profundo, y entendió: "Morir por una religión es más simple que vivirla con plenitud". "Un acto es menos que todas las horas de un hombre". "Más ardua que la empresa de Napoleón fue la de Raskolnikov". En 1941 fue nombrado subdirector del campo de concentración de Tarnowitz. No fue grato, pero nunca pecó de negligencia. Analiza y explora el dolor, el sufrimiento y el nazismo de fondo, desde adentro. Dentro de su discurso Borges se acerca al concepto de la Banalidad del Mal del Hannah Arendt. Y dice que casi estuvo apunto de tener piedad por el poeta David Jerusalem, y cuenta sobre su estancia, donde terminó loco suicidándose. "Ignoro si Jerusalem comprendió que si yo lo destruí, fue para destruir mi piedad". Recuerda la plenitud y posteriormente con la caída del Tercer Reich, el desvanecimiento del sueño. De la victoria a la derrota. "Muchas cosas hay que destruir para edificar el nuevo orden; ahora sabemos que Alemania era una de esas cosas". "Se cierne sobre el mundo una época implacable. Nosotros la forjamos, nosotros que ya somos su víctima". "Si la victoria y la injusticia y la felicidad no son para Alemania, que sean para otras naciones. Que el cielo exista, aunque nuestro lugar sea el infierno". 
"Miro mi cara en el espejo para saber quién soy, para saber cómo me portaré dentro de unas horas, cuando me enfrente con el fin. Mi carne puede tener miedo; yo, no".
MAGISTRAL Y BRUTAL. Otto Dietrich fue real, y Jerusalem no se sabe, pero puede ser un símbolo.

(El Aleph) #Borges2018




La busca de Averroes


La busca de Averroes (I, II)

Borges, sigue la exploración biográfica de personajes, y de sus favoritos, los filósofos. Averroes, desde su origen árabe hasta llegar a ser Averroes, y el estudio que lo enaltecería históricamente: sus comentarios a la obra de Aristóteles, por lo que fue conocido como "el comentador". Gran figura para el mismo Borges, que en sus textos, retrata, reescribe, reimagina, analiza y comenta sobre otros. Por lo que es un elogio, al tiempo, a la crítica, al análisis literario, y al trabajo de comentar.
"Equiparar estrellas con hojas no es menor arbitrario que equipararlas con peces o con pájaros. En cambio, nadie no sintió alguna vez que el destino es fuerte y es torpe, que es inocente y es también inhumano".
Borges imagina y recuerda su deseo de narrar el proceso de una derrota. Varios ejemplos afloran, pero recuerda a Averroes, encerrado en el ámbito del Islam, nunca pudo saber el significado de las voces tragedia y comedia, de acuerdo a su estudio de Aristóteles. La obra se burlaba de él. Averroes queriendo imaginar lo que es el drama sin haber sospechado lo que es un teatro, era tan absurdo como la de él imaginando a Averroes, sin otro material que unos adarmes de Renan, de Lane y de Asín Palacios. Borges fue Averroes, para escribir esta narración, y así hasta lo infinito. (En el instante en que dejara de creer en él, Averroes desaparecería).

(El Aleph) #Borges2018



El Zahir


El Zahir (I)

Borges inicia hablando de El Zahir y sus distintos significados y representaciones. Así como en Buenos Aires es una moneda común de veinte centavos, en otros sitios del mundo sigue siendo objetos visibles. Borges dice que el 7 de Junio llegó a sus manos el Zahir, recuerda, porque es 13 de noviembre. Y luego, dedica gran parte del relato para hablar sobre Teodelina Villar, quien muere un 6 de Junio. Recuerda su vida, sus ideales, sus obsesiones... Y confiesa, que estaba enamorado de ella y su muerte le afectó muchísimo. La imagina antes de morir, y recuerda que después de uno de sus últimos momentos juntos, salió a un almacén a tomar una caña de naranja, y en el vuelto le dieron el Zahir. "Pensé que no hay moneda que no sea símbolo de las monedas que sin fin resplandecen en la historia y la fábula". Y pensó en las distintas monedas importantes en la historia y la literatura y la mitología. "Cualquier moneda es, en rigor, un repertorio de futuros posibles. El dinero es abstracto, repetí, el dinero es tiempo futuro". Al siguiente día, luego de la larga reflexión entorno a la moneda, el Zahir, pensó deshacerse de ella. Fue nuevamente a tomarse una caña y la pagó con el Zahir. Y cuenta como a finales de Junio estuvo tratando de escribir un relato fantástico, y cuenta un poco el argumento.

(El Aleph) #Borges2018


El Zahir (II)

Intentó olvidar la moneda. Intentó pensar en otra moneda, pero no pudo. Adquirió una libra esterlina y la analizó todo el día, pero no logró cambiar de idea. Fue a consultar al psiquiatra, hasta que se sumergió en un libro de un tal Julius Barlach, donde hablaba del Zahir. "Zahir, en árabe, quiere decir notorio, visible; en tal sentido, es uno de los 99 nombres de Dios; la plebe, en tierras musulmanas, lo dice de <los seres o cosas que tienen la terrible virtud de ser inolvidables y cuya imagen acaba por enloquecer a la gente>". Vuelve a recordar a Teodelina, que se ha transformado en otro Zahir para él."
"Según la doctrina idealista, los verbos vivir y soñar son rigurosamente sinónimos; de miles de apariencias pasaré a una; de un sueño muy complejo a un sueño muy simple". 
"Para perderse en Dios, los sufíes repiten su propio nombre o los 99 nombres divinos hasta que éstos ya nada quieren decir. Yo anhelo recorrer esa senda. Quizás yo acabe por gastar el Zahir a fuerza de pensarlo y repensarlo; quizás detrás de la moneda esté Dios".

(El Aleph) #Borges2018



La escritura del dios


La escritura del dios (I)

Se presenta Tzinacán, mago de la pirámide de Qaholom, que Pedro de Alvarado incendió. Describe una jaula, una cárcel de piedra, su circunferencia y los sentimientos de opresión que debe generar. En la hora sin sombra una luz entra a la jaula y en un instante observa al jaguar. Recuerda los tiempos de juventud, cuando podía caminar con libertad entra la jaula y la víspera del incendio de la pirámide. A través de su sombra ahondó en sus recuerdos. Hasta que recordó que el jaguar era uno de los atributos del dios. Imaginó la primera mañana del tiempo, y al dios confiando el mensaje en la piel viva de los jaguares, que se amarían y engendrarían sin fin hasta que los últimos hombres los recibieran. Miró al jaguar de la jaula y recordó el orden y la configuración de sus manchas. Y recordó que una noche se soñó entre infinitos granos de arena hasta caso morir. Despertó. "Un hombre se confunde, gradualmente, con la firma de su destino; un hombre es, a la larga, sus circunstancias". Otro día soñó con el universo, con una gran rueda hecha de agua y fuego. También estaba Pedro de Alvarado en un lado opuesto. Vio los orígenes del mundo, las montañas que surgieron del agua, los primeros habitantes de hombres, el dios sin cara... Infinitos procesos... Y entendió la escritura del tigre. Sólo le bastaba decir la palabra para ser poderoso, para abolir esa cárcel de piedra, que ser inmortal, para que el tigre destrozara a Alvarado, para sumir el cuchillo en pecho españoles, para reconstruir la pirámide y el imperio. 40 sílabas, 14 palabras y él, Tzinacán, regiría las tierras de Moctezuma. Pero nunca diría esas palabras porque ya no se recordaba a sí mismo. Que se perdiese el misterio escrito de los trigres. Ya nada le importa, ni la suerte de los otros hombres. Deja que lo olviden en la oscuridad.

(El Aleph) #Borges2018




Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto


Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto (I)

El relato inicia con lo que se extenderá hasta el final, un retrato y descripción extensiva y detallada de Cornwall. "Ésta es la tierra de mis mayores", dice Dunraven a su compañero Unwin. Ambos eran jóvenes, distraídos y apasionados. "Dunraven fomentaba una barba oscura y se sabía autor de una considerable epopeya que sus contemporáneos casi no podrían escandir y cuyo tema no le había sido revelado" (jajaja). Dunraven comentó que haría ya un cuarto de siglo que Abenjacán el Bojarí, caudillo o rey de no sé qué tribu nilótica, había muerto en la cámara central de esa casa a manos de su primo Zaid. Las circunstancias de la muerte seguían oscuras. Ante la pregunta de Unwin del por qué seguían oscuras, Dunraven dijo que porque la casa era un laberinto y la vigilaban un esclavo y un león, que el asesino estaba muerto en el momento del asesinato etc. Unwin le dijo que no exagerara los misterios, que debían ser más simples. Que recordara la carta robada de Poe y el cuarto cerrado de Zangwill. Caminaron el laberinto de la casa y siguieron hablando del misterio y los detalles conocidos de la muerte de Abenjacán, al que nombró como el Rey de Babel.

(El Aleph) #Borges2018


Abenjacán el Bojarí, muerto en su laberinto (II)

Dunraven siguió contando la historia de Abenjacán el Bojarí, y como fueron encontrados muertos el esclavo y el león, además del Bojarí. Todos con las caras destrozadas. A Unwin le pareció una historia absurda, y siguieron recorriendo el laberinto para ir a dormir. A Unwin no le había interesado la historia del Bojarí pero se levantó con la convicción de haberlo resuelto. Invitó a Dunraven a encontrarse días después para hablar sobre el tema. Y le contó su teoría sobre el laberinto, los laberintos naturales del universo, como Londres. Y especialmente había pensando en el laberinto de Creta, donde estaba el minotauro. Dunraven pensó que la solución del misterio siempre es inferior al misterio en sí. Unwin le habló de la telaraña del Bojarí, una red con la que había soñado. Zaid intentó matarlo entre sueños pero no se atrevió. Llamó al esclavo y al león y se los llevó para atraer al Bojarí y matarlo donde quería. Abenjacán fue a Londres y recorrió el laberinto, donde su visir lo mató. El esclavo mató al león y un balazo al esclavo. Zaid luego deshizo las tres caras con una piedra. Dunraven se quedó pensando en la versión de Unwin. Zaid robó el dinero, pero lo más importante... Simuló ser Abenjacán, mató a Abenjacán y finalmente fue Abenjacán. 
"Sí, confirmó Dunraven. Fue un vagabundo que, antes de ser nadie en la muerte, recordaría haber sido un rey o haber fingido ser un rey, algún día.

(El Aleph) #Borges2018




Los dos reyes y los dos laberintos


Los dos reyes y los dos laberintos (I)

Cuenta una historia que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan perplejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían. Era un escándalo, porque la confusión y la maravilla son obras de Dios y no de los hombres. Un día llegó a visitarlo el rey de los árabes, y el de Babilonia le hizo entrar en el laberinto, donde el rey árabe vagó confundido hasta el cansancio. Imploró socorro divino y encontró la puerta. No se quejó al salir. Pero invitó al rey de babilonia a un laberinto que tenía en Arabia. Pero el de Arabia regresó con su flota a Babilonia y azotó el reino y derribó castillos. El rey de Babilonia quedó cautivo. Lo amarró y lo llevó al desierto. En el camino se quejó de haberlo querido perder en su laberinto y dijo que ahora lo llevaba al suyo que no era tan complejo pero muy efectivo. Lo dejó en mitad del desierto donde murió de hambre y sed. "La gloria sea con Aquel que no muere".

(El Aleph) #Borges2018



La espera

La espera (I)

Un hombre recuerda. "Tengo la obligación de obrar de manera que todos se olviden de mí. He cometido dos errores: he dado una moneda de otro país y he dejado ver que me importa esa equivocación". Recuerda su llegada a un hotel en tierra extraña, las monedas que le dieron y las inscripciones donde decían que los judíos estaban desplazando a los italianos, que habían desplazado a los criollos. Recuerda los detalle del cuarto donde se quedó. Se cambió el nombre, como el de su enemigo: Villari. No le llegó jamás una carta, ni una circular, pero leía el diario con esperanza. La soledad le ayudaba en la larga espera, pero esta reclusión era distinta, ni tenía término, al menos que un día el diario mostrara la noticia de la muerte de Alejandro Villari. Sólo quería perdurar, no concluir. El sabor de la yerba y el del tabaco negro eran sus estímulos. También un viejo perro lobo que lo acompañaba. Entre los libros del estante estaba La Divina Comedia, que también le acompañaba en su larga espera. Antes de comer leía un canto, y luego, las notas de Andreoli. "No juzgó inverosímiles o excesivas las penas infernales y no pensó que Dante lo hubiera condenado al último círculo, donde los dientes de Ugolino roen sin fin la nuca de Ruggieri". Y se siguen describiendo detalles de su espera, lo que soñaba, y lo que anhelaba. Pero una mañana finalmente lo encontraron Alejandro Villari y un desconocido. Con una seña les pidió que esperaran... Se dio la vuelta contra la pared para retomar un sueño... Quería que fuese un sueño... Ya lo había soñado antes tantas veces... Era menos duro soñarlo... O pretender que era un sueño. "En esa magia estaba cuando lo borró la descarga".

(El Aleph) #Borges2018



El hombre del umbral


El hombre del umbral (I)

Borges cuenta que Bioy Casares trajo de Londres un puñal de hoja triangular y empuñadura en forma de H. Christopher Dewey, del Consejo Británico, les dijo que era un arma de uso común en Indostán. También les contó que había trabajando entre las dos guerras, y les contó varias historias. Borges dice que tratará de reconstruir en su relato las historias que escuchó... Inicia el relato diciendo que la geografía importa muy poco, pero en determinada ciudad había disturbios en una ciudad musulmana y el gobierno central envió a un hombre a poner orden. Era un juez escocés y de tradición violenta. David Alexander Glencairn lo nombró en su relato. Era temido y la ciudad se apaciguó automáticamente. Se vivió una leve paz. Hasta que Glencairn desapareció. No se supo en todos lados porque la censura era rígida y los diarios no lo publicaron. Entra el narrador a escena, su papel era encontrar al juez desaparecido. Indagó por distintos sitios, donde le decían que nunca lo habían visto y que lo habían visto hace pocos minutos. Al parecer parte de la población estaba confabulada y no querían que apareciera. El investigarlo recibió una nota con una dirección. Era en un barrio popular, una casa muy baja, en donde se podían ver en su interior varios patios, en ellos parecía celebrarse una fiesta musulmana. En el umbral de esta edificación, permanecía sentado un hombre de aspecto sumamente antiguo. Habló con él hombre y le preguntó por el juez que buscaba. El hombre pareció recordar algo y le cuenta sobre un juez que conoció en su niñez. Otro relato tras otro relato inicia. Era un juez inglés con los mismos objetivos que el escocés: poner orden. Pero la ciudad se dio cuenta que era malvado y corrupto. También fue secuestrado, era el deseo del pueblo. Fue juzgado. Como no había más jueces, se escogió al loco del pueblo. El resultado fue la inevitable muerte. Terminada la historia, el hombre del umbral se levantó y siguió. Escuchó un tumulto de gente el investigador. Vio a un hombre desnudo con una corona amarilla rodeado de gente y adorado. Con una espada llena de sangre. La sangre, pudo después confirmar, era de Glencairn y su cuerpo mutilado.

(El Aleph) #Borges2018




Especial El Aleph



El Aleph


El Aleph (I)

Llegando finalmente al relato que da nombre a esta recopilación. Y uno de los emblemáticos dentro del universo borgiano: El Aleph. "La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa agonía que no se rebajó un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo, noté que las carteleras de fierro de la Plaza Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos rubios; el hecho me dolió, pues comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba de ella y que ese cambio era el primero de una serie infinita"... Y podría seguir con ese magistral inicio, pero tendría que poner todo el relato, que además es de los más extensos e iremos revisando en varias partes hasta el fin de año. Borges inicia manifestando su dolor por la muerte de su amiga, la revive, la recuerda, la imagina, la configura y la inmortaliza. Y cuenta cómo después de su muerte siguió su procesión, visitando su casa y reviviendo entre recuerdos y sus familiares. Sus conversaciones con Carlos Argentino, primo hermano de Beatriz, sobre literatura, que también le recordaban a su querida amiga. Y así inician la configuración de estos tres personajes que se van entretejido y contrastando con la obra magna de Dante, La Divina Comedia. Está Dante, su Beatriz, e incluso su Virgilio. Y en el fondo Estela Canto.

(El Aleph) #Borges2018



El Aleph (II)

Se siguió reuniendo con Carlos Argentino Daneri, recordando a Beatriz por medio de la literatura y la poesía. Era su guía para la escritura de una nueva obra… un poema. Una nueva creación. Su Virgilio. “A partir del viernes a primera hora, empezó a inquietarme el teléfono. Me indignaba que ese instrumento, que algún día produjo la irrecuperable voz de Beatriz, pudiera rebajarse a receptáculo de las inútiles y quizás coléricas quejas de ese engañado Carlos Argentino Daneri. Felizmente, nada ocurrió, salvo el rencor inevitable que me inspiró aquel hombre que me había impuesto una delicada gestión y luego me olvidaba”. Finalmente se comunicó, desesperado porque la casa de su sus padres, de su infancia, esa donde vivían recuerdos de Beatriz, iba a ser demolida por una empresa. Zunino y Zungri, era la empresa. Lo calmó, y finalmente Daneri, con voz calmado dijo: “Para terminar el poema le era indispensable la casa, pues en un ángulo del sótano había un Aleph. Aclaró que un Alpeh es uno de los puntos del espacio que contiene todos los puntos”. 

(El Aleph) #Borges2018



El Aleph (III)

Carlos Argentino Daneri sigue recordando al Aleph del sótano de su casa. Había un mundo en el sótano, y él estaba intrigado y fascinado con su descubrimiento. “Sí, el lugar donde están, sin confundirse, todos los lugares del orbe, vistos desde todos los ángulos”. De niño lo descubrió, y no le dijo a nadie. Se negaba a que le arrebataran su espacio, su sótano, al Aleph. Borges intrigado decidió indagar y verlo con sus ojos, aunque pensaba que Carlos era un loco, como todos los Viterbo. Daneri le dijo: “Claro está que si no lo ves, tu incapacidad no invalida mi testimonio… Baja; muy en breve podrás entablar un diálogo con todas las imágenes de Beatriz”. Al verse en el sótano y seguir las indicaciones, para él absurdas de Daneri, se sintió en peligro. Porque el loco podía matarlo, ya que no le creía. Entre esos pensamientos, cerró los ojos… los abrió… y vio el Aleph. Borges interrumpe la narración, dando a conocer al lector que ha llegado al centro del relato, que a partir de ahora entrará al mundo de lo maravilloso y lo fantástico… y se preocupa en cómo describir y trasmitir al lector el infinito Aleph. Entonces recurre a una de sus herramientas inefables… se va al pasada, a la historia, a la ficción, en busca de las explicaciones del Aleph. Nos hace una introducción de su figura mística, religiosa y mitológica. Y luego de esa pausa ilustrativa, vuelve al momento en que descubre el Aleph, y dice que lo que vieron sus ojos fue simultáneo, y tratará de transcribirlo de esa forma sucesiva, porque el lenguaje lo es. Inicia la descripción detallada del Aleph, como una esfera que albergaba un espacio cósmico dentro de sí. Todo era infinito, porque todo lo veía desde todos los puntos del universo. El mar, el alba, la tarde, América, una telaraña en una pirámide, un laberinto roto (Londres), innumerables ojos, todos los espejos del planeta (y ninguno lo reflejó).A la calle Soler, racimos, nieve, tabaco y cada uno de los granos de arena. A los sobrevivientes de una batalla, animales, y un escritorio con cartas obscenas de la mano de Beatriz dirigida a Carlos Argentino. Vio tantas cosas… “Vi en el Aleph la tierra (…) vi mi cara y mis vísceras, vi tu cara, sentí vértigo y lloré, porque mis ojos habían visto ese objeto secreto y conjetural, cuyo nombre usurpan los hombres, pero que ningún hombre ha mirado: el inconcebible universo”. Daneri vio su rostro y supo que lo había visto, pero él no quiso discutir sobre el Aleph. “En la calle, en las escaleras de Constitución, en el subterráneo, me parecieron familiares todas las caras. Temí que no quedara una sola cosa capaz de sorprenderme, temí que no me abandonara jamás la impresión de volver”. Luego de la demolición del inmueble, Daneri publicó su poema y ganó un premio literario. Borges realiza otras observaciones sobre El Aleph y su naturaleza, su nombre y su aplicación y significado en distintas vertientes ideológicas. Y plantea su teoría de que el del sótano de Daneri era un falso Aleph. Debía existir otro. Y explica sus razones de la forma enciclopédica que es habitual.
“¿Existe ese Aleph en los íntimo de una piedra? ¿Lo he visto cuando vi todas las cosas y lo he olvidado? Nuestra mente es porosa para el olvido; yo mismo estoy falseando y perdiendo, bajo la trágica erosión de los años, los rasgos de Beatriz”.
A Estela Canto.        

Fin de El Aleph

(El Aleph) #Borges2018




Especial: Ficciones (Jorge Luis Borges). Lectura Colectiva #Borges2018 (A.S.B)

Jorge Luis Borges



Luego del éxito del reto y lectura colectiva de #Dante2018, del 1 de enero al 10 de abril del 2018, bajo el hashtag #Dante2018; y del siguiente, #Ovidio2018 para leer la famosa obra de Ovidio: Las Metamorfosis, desde el 1 de Mayo hasta el 3 de Agosto. Y del gran reto de leer “El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha” de Miguel de Cervantes Saavedra (que se peleó el honor de suceder a #Dante2018 junto con #Boccaccio2018 y #Ovidio2018 entre otras, al final decidimos leerlas todas), desde el 1 de Junio hasta el 06 de Octubre; y del 27 de Julio con “El Decamerón” de Giovanni Boccaccio, que iría hasta el 10 de Noviembre. Y de seguir otras lecturas “no oficiales” como #Kafka2018 y #Virgilio2018, para finalizar el año 2018 llegó la lectura colectiva de #Borges2018, con la lectura de dos de las obras más emblemáticas del escritor argentino: “Ficciones” y “El Aleph”, dos recopilaciones de relatos, que contienen varios de los cuentos más alabados de la literatura universal. Con todas estas lecturas completé casi 12 meses seguidos entre todas lecturas colectivas, leyendo a diario. 
Para los interesados, dejo el post general que hice sobre mis publicaciones diarias de #Dante2018, #Ovidio2018 #Cervantes2018 y #Boccaccio2018.

Especial: La Divina Comedia (Dante Alighieri) Reto #Dante2018
Especial: Las Metamorfosis (Ovidio) Reto #Ovidio2018
Especial: Don Quijote de la Mancha (Miguel de Cervantes) Reto #Cervantes2018
Especial: El Decamerón (Giovanni Boccaccio) Reto #Boccaccio2018

Las publicaciones diarias las hacía por mi cuenta personal de Facebook, o la página de Facebook de mi blog A.S.B Virtual Info, y el grupo de Facebook con el nombre “#Borges2018”. Pero sobre todo, y la esencia de estos retos y lecturas colectivas nació de la interacción en Twitter, donde también a diario compartía mis posts de cada lectura. Si en Dante era un canto al día, y en Ovidio, un poco diferente, fue la división de 15 grandes libros, aunque en cada uno de los libros hay pequeños subcapítulos; y en #Cervantes2018 se siguió el esquema también de un capítulo al día; y en #Boccaccio2018 también seguimos el esquema de un cuento al días, porque El Decamerón son una serie de cuentos, narraciones o relatos divididos en 10 jornadas; en #Borges2018 se dividieron los relatos de acuerdo su extensión en distintos días entre el 26 de noviembre y 29 de diciembre del 2018, oficialmente terminando el año leyendo. 

Desde #Dante2018 mi papel activo, constante y diario, fue el de realizar textos diarios en todas mis redes sociales, que muchas veces eran resúmenes, otras veces eran reseñas, otras análisis, otras selección de fragmentos, y en el mejor de los casos, una mezcla de todas las anteriores. Cada texto dependía de lo que me generara cada texto. Y en el camino me fui enterando que muchas personas seguían y esperaban atentas mis textos para seguir el ritmo de la lectura colectiva. Especialmente ahora con Borges, que es un autor muy críptico y le genera cierta dificultad leerlo a varias personas. Pero personalmente considero que es un autor con obsesiones, con trucos, y muy culto, que le gusta jugar con la narración y con cada historia. Es cuestión de identificar los elementos que componen su obra, que son casi una constante, disfrutarlo, y aprender.  
Como la separación de la lectura por días a veces hacía que un cuento se leyera en dos o tres días, cada uno de los cuentos está dividido por partes (I, II, III).





FICCIONES

JORGE LUIS BORGES





Tlön, Uqbar, Orbis Tertius


Especial: Ficciones


Prólogo, Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (I)

Borges inicia describiendo y clasificando algunos de sus cuentos por géneros. Pronto llega a la confesión de lo irreal, tanto en su generalidad como en su detalle. La base de las Ficciones. Y finalmente aboga por la naturaleza de la brevedad de los cuentos y los relatos, y su preferencia a escribir sobre otros libros, pequeños comentarios sobre libros imaginarios... Como en el caso de Tlön, Uqbar, Orbis Tertius.
Borges discute con Bioy Casares sobre la ejecución de una novela en primera persona, que omitiese la claridad de su destino a los lectores. Al menos a la mayoría. Y luego, el espejo. Siempre presentes en las pesadillas de Borges. "Bioy Casares recordó que uno de los heresiarcas de Uqbar había declarado que los espejos y la cópula son abominables, porque multiplican el número de hombres". Aparece Uqbar, al parecer desde el artículo de una enciclopedia, pero no vuelve a salir de la mente de Borges. Nunca había existido como antes. La información del universo de Uqbar confirma una cosa a través de su literatura: lo fantástico. Aunque como todas estas cosas, pronto pierden el rastro físico, pero continúa en el imaginario.

(Ficciones)
#Borges2018


Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (II)

Borges sigue recordando, esta vez a Herbert Ashe, ingeniero de ferrocarriles, y propietario de otro libro sobre el mundo de Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, que deja a nuestro narrador tras su muerte; y recuerda la rigurosidad matemática de sus planteamientos. Del planeta, del continente, del país, de la ciudad, del mismo universo, y del cosmos. Gracias a la enciclopedia heredada, renace su pasión por el falso país. Y se encuentra con la vasta información de un planeta desconocido, y toda su organización social, cultural, política, su mitología, su naturaleza, su álgebra, su lengua y su historia en general. Y surgen las preguntas. La primera que se hace cada ser humano: ¿De dónde vinimos? ¿Quiénes inventaron a Tlön? (Importante el uso del plural). Se especula como una especie "brave new world" (un mundo feliz), obra de una sociedad secreta de astrónomos, biólogos, ingenieros, y distintos hombres de saber, dirigidos por un oscuro hombre de genio. Y así Tlön pasa del anonimato a tomar su lugar en el imaginario científico y de la gente, que con curiosidad la investiga, la recrea e imagina. Nunca había sido tan real. Y en ese proceso establecen su filosofía y disciplina general: la psicología, y su concepción del universo como una serie de procesos mentales que no se desenvuelven en el espacio sino de modo sucesivo en el tiempo. Y tal filosofía ocupa a la de los propios filósofos terrestres. Se contrasta, se compara, se trata de entender.

(Ficciones) #Borges2018


Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (III)

Se sigue ahondando en la filosofía y la ciencia en Tlön. Viven y experimentan la ciencia en el diario vivir, "Los metafísicos de Tlön no buscan la verdad ni siquiera la verosimilitud: buscan el asombro". También la metafísica es considerada rama de la literatura fantástica, y omiten el errado uso del lenguaje. En Tlön se encuentran también distintas escuelas ideológicas que son descritas: la que niega el tiempo, la que dice que todo el tiempo ha transcurrido y vivimos en el recuerdo falseado... Otras que avalan la escritura como método creación de universos y realidades, la criptografía y lo simbólico, y la que profesa que vivimos dos realidades al tiempo... En fin, las Ficciones. Borges sigue explayando su erudición filosófica, y a la vez desentrañando la radiografía del conocimiento de Tlön, hablando de lógica, sofismas y paradojas, con los heresiarcas como los grandes exponentes de ese conocimiento. Y sobre dilemas semánticos y lingüísticos, sobre la diferencia entre igualdad e identidad... "Todos los hombres, en el vertiginoso instante del coito, son el mismo hombre. Todos los hombres que repiten una línea de Shakespeare, son William Shakespeare". Como buena enciclopedia se sigue ahondando en todas las ramas del conocimiento, ciencia, lenguaje, arquitectura, matemáticas, lógica, filosofía, biología, geometría etc... Gran parte del conocimiento científico se explican en la asociación de ideas, con tendencia al pensamiento y la doctrina gnoseológica. Y así sigue la disección al universo de Tlön, según el Onceno Tomo, cerrando con la nota de publicación, que data desde 1940, y Borges sigue con una posdata que recuerda que el anterior texto fue publicado como artículo en la Antología de Literatura Fantástica, con algunas adiciones y resúmenes burlones.

(Ficciones) #Borges2018


Tlön, Uqbar, Orbis Tertius (IV)

La posdata del año 1947 sigue y revela muchas cosas sobre el universo de Tlön. Y dice como una carta de Gunnar Erfjord fue descubierta en un libro, donde revelaba el misterio de Tlön. Corrobora la hipótesis que inicia en el siglo XVII con una sociedad secreta que decidió inventar un país. Los miembros fundadores comprendieron que una generación no bastaba para articular un país, por lo que fueron pasándolo a distintas generaciones posteriores a través de sus escogidos discípulos. Uno los descendientes de ese plan habla con un millonario (Ezra Buckley) y deciden que ya no sea un país sino un planeta, porque en América era absurdo sólo inventar un país. Y le añaden crear una enciclopedia metódica del planeta ilusorio. "La obra no pactará con el impostor de Jesucristo", fue la condición del millonario para financiar el proyecto. Quería comprobar que los mortales podían crear un mundo nuevo. 40 volúmenes conformaron la enciclopedia, y la sociedad tomó el nombre de "Orbis Tertius". Se sigue contando como la enciclopedia fue viajando y siendo descubierta con el tiempo. Se menciona a la princesa de Lucinge (la misma de El Inmortal), quienes encuentran unas cajas metálicas con el alfabeto de Tlön. El mundo fantástico chocando con el mundo real. Y años después, recuerda Borges cuando en 1.944 se exhumaron los 40 volúmenes de la enciclopedia, y se discute si fue casualidad o maniobrs de la Orbis Tertius. Desde ese momento toda la información de Tlön se difundió y causó mucho interés en el mundo... Se hizo realidad en muchas mentes y generaciones. El trabajo estaba hecho, y la realidad cedió. "Lo cierto es que anhelaba ceder. Hace diez años bastaba cualquier simetría con apariencia de orden - el materialismo dialéctico, el antisemitismo, el nazismo- para embelesar a los hombres. ¿Cómo no someterse a Tlön, a la minuciosa y vasta evidencia de un planeta ordenado? Inútil responder que la realidad también está ordenada". Queda desvelado el plan de la Orden, que trascendió los años y de la ficción pasó a la realidad, y transformó distintos aspectos de la realidad. Y menciona que si todo sale como predicen, en algunos años encontrarán los 100 tomos de la 2da enciclopedia. Y todo seguirá cambiando, y algunas desaparecerán, como el inglés, el francés y el español. Y la tierra se convertirá en Tlön.
Magistral relato de Borges, que muestra como la ficción se transforma en realidad de la mano del hombre que va construyendo su propia realidad y su propio imaginario. Es un texto fantástico pero con un mensaje profundo y letal, que debería llevarnos a cuestionarnos todo lo que conocemos como realidad. Para Borges, siempre hemos vivido en la ficción.

(Ficciones) #Borges2018





Pierre Menard, autor del Quijote


Pierre Menard, autor del Quijote (I)

Inicia con la indignación ante una omisión, en un catálogo publicado en un diario por madame Henri Bachelier, de la obra de Pierre Menard. Luego sigue una enumeración de la obra de Menard, pasando por monografías, sonetos, traducciones, obras entre otras, para reforzar tal indignación. Eso en cuanto a obras visibles, pero también cuenta las obras invisibles de Menard, en donde se cuentan los capítulos 9 y 38 de la primera parte del Quijote, y de un fragmento del capítulo 22. Menard quería, al parecer, sin copiarlo, reproducir unas páginas que coincidieran palabra por palabra y línea por línea con la de Miguel de Cervantes. El narrador cuenta los pormenores con que Menard le contó su arduo proceso de creación para llevar a cabo tan ambicioso proyecto. Conocer el español, recuperar la fe católica, luchar contra los turcos y olvidar la historia de Europa entre 1602 y 1918... Y ser Miguel de Cervantes. Aunque pronto ese método quedó obsoleto, por lo que renunció a ser Cervantes, y llegar al Quijote desde el mismo Pierre Menard. "Mi empresa no es difícil, esencialmente. Me bastaría ser imnortal para llevarla a cabo". Siguió tratando de leer el Quijote pensando en que Menard lo había escrito, y llegó a pensar y encontrar rastros de él en otros capítulos que Menard no había tocado. Incluso empezó a ver a Shakespeare en el Quijote. Y así Borges sigue ahondando en la inmortalidad, en el juego narrativo de Cervantes en el Quijote, y trasladarlo a su propia historia, a su propio cuento, a su propia ficción.

(Ficciones) #Borges2018


Pierre Menard, autor del Quijote (II)

El crítico sigue ahondando en el trabajo de Menard, quien se pregunta ¿por qué el Quijote precisamente? Ya que su trabajo abarca la influencia de otros escritores como Poe, Baudelaire, quienes a la vez eran lectores con sus respectivas influencias. Lo que nos lleva a un punto importante de este relato, como es la dinámica y la imagen del escritor/creador y el lector, y como ambas virtudes pueden descansar en una misma persona, como lo hicieron en los grandes escritores mencionados. Habla de la reelectura, y del estudio de la obra de Cervantes, y de la gran diferencia de componer el Quijote a principios del siglo XVII, como una empresa razonable; y la imposibilidad de crearlo en el Siglo XX, por todas las cosas que habían pasado entre 300 años, entre ellos el mismo Quijote. Sigue explicando la diferencia entre las obras, diciendo que en la adaptación de Menard elige como "realidad" y ambientación geográfica la tierra del Carmen durante el siglo de Lepanto y de Lope. Lo que me recuerda a algo no exactamente igual, pero si parecido, que hizo la escritora mexicana Carmen Boullosa con "La gitanilla" en su "Otra mano de Lepanto". Por eso sirve tanto el ejemplo del Quijote, quien era un gran lector. Se muestra también un ejemplo entre las dos versiones, exactamente iguales, pero este ejemplo nos lleva a pensar en el proceso del lector que reescribe una obra ajena. Y si además es escritor, en esa reescritura, aunque en el papel esté lo mismo, en la mente del lector ocurren otras cosas. "Pensar, analizar e inventar no son actos anómalos, son la normal respiración de la inteligencia". Menard con su ejercicio creativo enriqueció el arte de la lectura, de la creación, y del mismo análisis y crítica literaria. La literatura... La humanidad... al fin y al cabo.

(Ficciones) #Borges2018




Especial: Ficciones


Las ruinas circulares



Las ruinas circulares (I)

En las ruinas circulares nos sigue hablando de la creación y de los sueños. El narrador describe a un hombre gris que emerge misteriosamente y se arrastra ensangrentado hasta un recinto circular. Durmió bajo el pedestal del templo, y al despertar encontró la evidencia de verse observado entre sueños, y que solicitaban su amparo con ofrendas. El hombre gris tenía un objetivo: "Quería soñar a un hombre: quería soñarlo con integridad minuciosa e imponerlo a la realidad". El arduo proyecto lo tenía agotado y consumido. Se soñaba en el centro de un anfiteatro circular, que era el mismo templo incendiado... Y que enseñaba anatomía, cosmografía y magia. Los rostros estaban atentos a sus lecciones, pues pensaban que era importante para cambiar su aspecto de vana apariencia hacia una visible en el mundo real. El hombre gris escuchaba las respuestas de los fantasmas e identificaba los impostores. Buscaba un alma que mereciese participar en el universo. Estaba insatisfecho por el grupo, pero de entre todos se quedó con uno. Con la realidad en potencia, no tardó en llegar la catástrofe. El hombre se dio cuenta un día que no había soñado, el insomnio lo acompañó. Quiso congregar el colegio, pero éste se deformó y se borró. La creación había dado pasos atrás.

(Ficciones) #Borges2018


Las ruinas circulares (II)

El hombre gris comprendió que el empeño de modelar la materia incoherente y vertiginosa de que se componen los sueños es el más arduo que se puede acometer. Pronto se recuperó y buscó otras formas. Pensó en descansar de los sueños y al reanudar la tarea se purificó en el río y adoro a los dioses planetarios, pronunció las sílabas lícitas de un nombre poderoso y durmió. Y esa noche, soñó con un corazón que latía. Lo exploró a profundidad en el sueño. Viendo el éxito, la otra noche decidió no soñar, pero la siguiente volvió a invocar el nombre de un planeta, retomó al corazón, y emprendió la visión de otros órganos. Antes de un año llegó al esqueleto, a los párpados. El pelo fue difícil. Soñó un hombre íntegro, un mancebo, que aún no hablaba ni abría los ojos. Noche tras noche lo soñaba dormido. Habla de las cosmogonías gnósticas y los actos de creación, del demiurgo, de Adán, de polvo, de magia... Hasta que casi al darse por vencido y pensar en destruir la creación, sueña con un estatua. La soñó viva, y un múltiple dios, que era animales y plantas al tiempo, le reveló el nombre de su creación: Fuego, y que en ese tiempo circular le habían rendido sacrificios y cultos que animarían al fantasma soñado. En el sueño del hombre que soñaba, el soñado se despertó. Siguió un proceso de aprendizaje entre sueños, donde el hombre lo instruía sobre los arcanos del universo y el culto del fuego. No podía esperar a soñar para ver a su hijo, a su creación. Lo iba preparando para la realidad. Y para que nunca supiera que era un fantasma, le infundió el olvido total de sus años de aprendizaje. Pasado un tiempo, escucharon que en un templo del Norte un hombre mágico era capaz de hollar el fuego y no quemarse. El mago recordó que sólo el Fuego conocía la identidad de su hijo, y se atormentó. Temió que su hijo descubriese que era mero simulacro. No ser un hombre sino la proyección de otro hombre, ¡qué humillación! Y se repitió lo acontecido hace muchos siglos. Las ruinas del santuario del dios del Fuego fueron destruidas por fuego. El mago observaba. Pensó refugiarse en las aguas, pero pensó que la muerte venía tras él, a coronar su vejez y absolverlo de los trabajos. Caminando entre el fuego, no sintió nada, ni calor ni combustión. Sólo las caricias de las llamas. "Con alivio, con humillación, con terror, comprendió que él también era una apariencia, que otro estaba soñándolo".
Otra magistral muestra del talento de Borges en crear universos entre sueños, así como el hombre gris y el mago. Obra llena de filosofía, de metafísica y misticismo (temas que le fascinaban). Pero también una metáfora sobre el acto de crear en todos los campos, desde un texto hasta nuestras preguntas existenciales sobre la vida. Porque todo se repite.

(Ficciones) #Borges2018




La Lotería de Babilonia


La Lotería de Babilonia (I)

Con Ecos lejandos a “El Jugador” de Dostoyevski, “La Lotería de Babilonia” muestra precisamente la diferencia o características entre ambos autores (Borges y Fedor): Mientras al ruso le interesa la psicología de la persona, del individuo, del jugador; Borges siempre más general, más amplio, más metafísico, se decanta por el espíritu, la historia, la filosofía, la raíz, la estructura y la constitución del juego en sí, del azar, de la lotería. Borges también aprovecha para indagar, porque tampoco renuncia al estudio del ser humano, en la figura de los babilonios y su comportamiento. Obviamente como sociedad, como grupo, como ente conjunto; siguen las representaciones y los simbolismos. También ahonda en la radiografía del juego y del azar, donde al fin y al cabo de encuentran las matemáticas y las estadísticas: 

Por inverosímil que sea, nadie había ensayado hasta entonces una teoría general de los juegos. El babilonio no es especulativo. Acata los dictámenes del azar, les entrega su vida, su esperanza, su terror pánico, pero no se le ocurre investigar sus leyes laberínticas, ni las esferas giratorias que lo revelan. Sin embargo, la declaración oficiosa que he mencionado inspiró muchas discusiones de carácter jurídico-matemático. De alguna de ellas nació la conjetura siguiente: Si la lotería es una intensificación del azar, una periódica infusión del caos en el cosmos ¿no convendría que el azar interviniera en todas las etapas del sorteo y no en una sola? ¿No es irrisorio que el azar dicte la muerte de alguien y que las circunstancias de esa muerte la reserva, la publicidad, el plazo de una hora o de un siglo- no estén sujetas al azar? Esos escrúpulos tan justos provocaron al fin una considerable reforma, cuyas complejidades (agravadas por un ejercicio de siglos) no entienden sino algunos especialistas, pero que intentaré resumir, siquiera de modo simbólico”.

Borges sigue con una explicación del juego y del azar con un ejemplo de un sorteo que dicta la muerte de un hombre, y recuerda la famosa y pertinente parábola dl Certamen entre la Liebre y la Tortuga, que utiliza en otros textos. Y al final explora algunas hipótesis sobre el destino de la compañía de Babilonia, que se extinguió, que es omnipresente, y desde los heresiarcas enmascarados que nunca ha existido. Y otra, no menos vil, razona “que es indiferente afirmar o negar la realidad de la tenebrosa corporación, porque Babilonia no es otra cosa que un infinito juego de azares”. 
   
(Ficciones) #Borges2018




Especial: Ficciones



Examen de la obra de Herbert Quain


Examen de la obra de Herbert Quain (I)

"Herbert Quain ha muerto en Roscommon; he comprobado sin asombro que el Suplemento Literario del Times apenas le depara media columna de piedad necrológica, en la que no hay epíteto laudatorio que no esté corregido (o seriamente amonestado) por un adverbio".
Así inicia este particular relato de Borges, donde vuelve a acudir a los personajes ficticios. Para construir o sugerir la figura de Quain, Borges utiliza a otros escritores, otras vidas, y explora su bibliografía, la recrea, la explica, la analiza, la reseña y la construye. A través de la obra, sigue el análisis de su pensamiento, también basados en la de otros escritores. Y se va edificando una biografía de un autor hasta ahora inexistente. Fiel a sí mismo, Borges construye y crea universos, planetas, seres y hasta personas... Y por supuesto, escritores. Dentro de esa exploración ajena, siempre termina explorando su propia imagen, figura y escritura. Cuando habla del juego literario, la novela ramificada, los enigmas literarios, y posteriormente lo ilustra en un esquema matemático, que ayuda a entender la estructura de la novela, como un enramado de hipótesis y posibilidades narrativas. Borges sigue explorando otros de los libros de Quain y sus personajes, y recuerda recepciones de la crítica, y el estado del escritor ante la recepción de su obra, y tras publicarlas. Y termina explorando otro libro "Statements", donde decía que lo lectores eran una especie extinta: "No hay europeo (razonaba) que no sea un escritor, en potencia o en acto". Entre muchos otros temas, como la formulación de argumentos frustrados por el autor en esa novela, dejados en el aire para que los lectores los tomen, quizás crean haberlos inventado, y los transformen en literatura. Y hasta recuerda un libro de Quian de donde confiesa extrae sus Ruinas Circulares.
Sigue con su hipótesis de la literatura como una eterna e infinita construcción colectiva. De autores que renuevan temas, que se inspiran, que reescriben, así como Pierre Menard.

(Ficciones) #Borges2018




Especial: Ficciones



La Biblioteca de Babel


La Biblioteca de Babel (I)

"El universo (que otros llaman la Biblioteca) se compone de un número indefinido, y tal vez infinito, de galerías hexagonales, con vastos pozos de ventilación en el medio, cercados por barandas bajísimas"... Borges sigue la descripción detallada de la imponente biblioteca. No hacen falta las espirales, lo infinito, los espejos, y demás obsesiones de Borges. "La biblioteca es una esfera cuyo centro cabal es cualquier hexágono, cuya circunferencia es inaccesible". El narrador, como otros, ha viajado a la biblioteca desde su juventud buscando un libro; peregrinó entre estanterías, y ahora que no podía ver bien y estaba preparado para morir se encuentra a pocas leguas del hexágono donde nació. La biblioteca es el universo, el comienzo, ¿y el fin? La de babel no parece tener uno. Las salas hexagonales son una forma necesaria de espacio absoluto, dicen los idealistas. Y una cámara circular con un gran libro circular de lomo continuo, que da vuelta a todas las paredes... Dicen los místicos que es Dios. Sigue una aproximación hacia los muros, hacia los anaqueles, hacia los libros en cada anaquel, hacia las páginas de cada libro, hacia los renglones, hacia las letras... Y todos acompañados de un número. 
Luego se rememoran algunos axiomas sobre la biblioteca. "La biblioteca existe ab aeterno" "El número de símbolos ortográficos es 25" y se habla del hombre como imperfecto bibliotecario, la naturaleza caótica de los libros, y la invención de la escritura basada en los 25 símbolos naturales, entre otros curiosos detalles. Se habla de la diferencia en el lenguaje de unos libros, y que 90 pisos arriba en la biblioteca el lenguaje es más incomprensible. Al fin y al cabo Babel.

(Ficciones) #Borges2018


La Biblioteca de Babel (II)

Sigue la descripción de la imponente biblioteca. Antes, por cada tres hexágonos había un hombre, un bibliotecario o jefe de hexágono superior. Hace 500 años uno de ellos dio con un libro de lenguaje confuso. Algún descifrador ambulante dijo que el idioma era portugués; otros que en yidish. Antes de un siglo se supo que era un dialecto samoyedo-lituano del guaraní, con inflexiones de árabe clásico. También se descifró el contenido del libro. Todo esto permitió a un genio bibliotecario descubrir la ley fundamental de la Biblioteca. “Todos los libros, por diversos que sean, constan de elementos iguales: el espacio, el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto”, y “No hay, en la vasta Biblioteca, dos libros idénticos”. Vuelve la estadística, la estructura de la biblioteca permite diversas combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos, temas y en todos los idiomas. También corrió la idea de que algunos libros eran preciosos e inaccesibles, lo que causó indignación en algunos. Nació incluso una secta blasfema, con el objetivo de encontrar esos libros canónicos. Incluso estaba la leyenda del Hombre Libro, buscado durante mucho tiempo, algunos incluso le rendían culto. La biblioteca de Babel, la biblioteca infinita, el universo, lo infinito, lo interminable… parece que Borges estuviese hablando del internet.   

(Ficciones) #Borges2018




Especial: Ficciones


El jardín de los senderos que se bifurcan


El jardín de los senderos que se bifurcan (I)

En el prólogo de Ficciones, Borges dice sobre este cuento: "es policial; sus lectores asistirán a la ejecución y a todos los preliminares de un crimen, cuyo propósito no ignoran pero que no comprenderán, me parece, hasta el último párrafo". Ya vamos advertidos por el mismo autor. Al inicio del cuento, Borges cita un libro (Historia de la Guerra Europea, de Liddell Hart), en una página específica donde se rememora un ataque de 13 divisiones británicas contra la línea Serre-Montauban. Y a continuación presentaría una declaración del doctor Yu Tsun, para arrojar una luz sobre dicho caso, de donde menciona, faltan las dos páginas iniciales... Rememora la voz del capitán Richard Maddden en el departamento de Viktor Runenberg... Diciendo que Runenberg había sido asesinado y antes de ese día, él también correría la misma suerte. Tsun recuerda a Maddden implacable, como un irlandés a las órdenes de Inglaterra; y pensó en su propia muerte. Siguió cavilando la suerte de Madden, Runenberg y él mismo, y como había burlado a su amigo. Y como desde Alemania, daban la orden, y a la vez se encontraba su jefe. Está oculto, asustado. Madden lo acecha. Revisa sus pertenencias, el falso pasaporte y encuentra su arma, que sopesa para darse valor. Sugiere que es espía, pero que no lo hizo por Alemania, y que apreciaba a Inglaterra... Sino por su jefe, que tenía en poco a los de su raza y a todos sus antepasados. Y quería probarle que un amarillo podía salvar sus ejércitos. Decidió salir, tomar un coche e ir a la estación de tren. Llegó muy temprano, y el próximo salía en un par de horas. La espera. Recorrió la estación, observaba a todos. Hasta que reconoció a un hombre, que se acercó a él en el andén. Era Richard Madden.

(Ficciones) #Borges2018


El jardín de los senderos que se bifurcan (II)

A Yu Tsun le pareció ver a Madden, pero se equivocó. Recordó el consejo de siempre doblar a la izquierda, como procedimiento más común para descubrir el centro de los laberintos. Por algo era bisnieto de Ts´ui Pen, gobernador de Yunnan, que renunció al poder para escribir una novela y construir un laberinto en el que se perdieran todos los hombres. Dedicó varios años a esa labor, hasta que fue asesinado. Tsun pensó en ese laberinto inacabado e infinito, y olvidó por un momento que era perseguido. Llegó a un portón herrumbrado, de donde se sorprendió de escuchar música china. Vio una luz que se acercaba. Era un farol, traído por un hombre alto. El hombre lo invitó a ver el jardín, Tsun no entendía, y preguntó qué jardín. El jardín de los senderos que se bifurcan, respondió el hombre. Tsun comprendió que era el jardín de su antepasado. Llegó donde Stephen Albert siguiendo el camino hacia la izquierda, y había llegado al jardín. Le dijo que su perseguidor, Richard Madden, tardaría en llegar. Hablaron de Ts´ui Pen, de su vida, su obra, y su laberinto. El laberinto estaba en un escritorio… un laberinto de marfil, un laberinto mínimo, un laberinto de símbolos. Cuando su Pen se retiró a escribir un libro y construir un laberinto, todos imaginaron dos obras, pero en realidad las dos eran la misma obra.

(Ficciones) #Borges2018


El jardín de los senderos que se bifurcan (III)

“Antes de exhumar esta carta, yo me había preguntado de qué manera un libro puede ser infinito. No conjeturé otro procedimiento que el de un volumen cíclico, circular. Un volumen cuya última página fuera idéntica a la primera, con posibilidad de continuar indefinidamente”. Recuerda a Shahrazad y los cuentos de las Mil y una noches… y el temor de llegar al final. También imaginó una obra platónica, hereditaria, que continuase de generación en generación, de padres a hijos. Perdido entre pensamientos, volvió al manuscrito de Oxford, de Ts´ui Pen. “Dejo a los varios porvenires (no a todos) mi jardín de senderos que se bifurcan”; y casi en el acto comprendió que el jardín de senderos que se bifurcan, era la novela caótica; y la frase de “varios porvenires (no a todos)” le sugirió la imagen de la bifurcación en el tiempo, no en el espacio. Y poco a poco va encontrando los secretos de la novela, junto con Stephen Albert. Dentro de esa explicación laberíntica y filosófica, hablan de las complejidades del laberinto, del jardín… en varios tiempos, y en cada uno podían ser personas muy diferentes. Así como Albert le dice, que en uno de los futuros alternativos, él era su enemigo. Tsun vio a Madden llegar, y aprovechó que Albert le dio la espalda para dispararle. Madden lo arrestó. Lo demás es irreal, insignificante. Pero Tsun venció en su papel de espía, comunicó a Berlí el nombre de la ciudad que debían atacar, y fue bombardeada. Así como apareció en los diarios, que el sabio sinólogo Stephen Albert había sido asesinado por un desconocido, Yu Tsun. El jefe descifró el enigma, la ciudad se llamaba Albert, y por eso asesinó a alguien del mismo nombre. “No sabe (nadie puede saber) mi innumerable contrición y cansancio”.
(Ficciones) #Borges2018







Prólogo, Funes el memorioso


Artificios (1944)
Prólogo, Funes el memorioso (I)

Borges en el prólogo resume un pocos los cuentos de Artificios, incluidos en Ficciones. Y de "Funes el memorioso" dice: "es una larga metáfora del insomnio" . Y recuerda a los autores que más lee y recurre: Schopenhauer, De Quincey, Stevenson, Mauthner, Shaw, Chesterton y León Bloy.
En "Funes el memorioso", el narrador inicia recordando muchas cosas, haciendo gala de su virtud del recuerdo y la memoria. E inmediatamente presenta a Funes, como el depositario de tal virtud. Y sigue recordando a Funes, y recordando todo. Ireneo Funes era su nombre, y siempre sabía la hora, como un reloj. Se especulaba y había varios versiones sobre el origen de sus padres. Años después preguntó por el cronométrico Funes, y se enteró del accidente que lo dejó tullido, sin esperanza. "Dos veces lo vi atrás de la reja, que burdamente recalcaba su condición de prisionero: una, inmóvil, con los ojos cerrados; otra, inmóvil también, absorto en la contemplación de un oloroso gajo de santonina". En ese tiempo inició el estudio del latín, y pronto Funes se enteró de los extraños libros que tenía. Le envío una carta solicitando prestado alguno de esos libros acompañados de un diccionario.

(Ficciones) #Borges2018


Funes el memorioso (II)

Funes recibió una visita, y nuestro narrador trata de revivirla en sus recuerdos. Recuerda que cuando entró a su cuarto, recitaba en latín varios versos, que después se enteró eran del libro, de un capítulo específico de Naturalis historia. La materia de ese capítulo era sobre la memoria. El cuarto estaba a oscuras, solo escuchaba su voz. Enumeraba los casos de memoria prodigiosa del libro, y le manifestó su iluminación y renacimiento. Tras su accidente, descubrió que la inmovilidad era un precio mínimo. Y ahora su percepción y su memoria eran infalibles. La memoria mejoró pero su capacidad de pensar siguió igual... "Pensar es olvidar diferencias, es generalizar, abstraer. En el abarrotado mundo de Funes no había sino detalles, casi inmediatos". El narrador se sorprendió en imaginar, tras esa visita, la forma en que quedaría inmortalizado en la memoria de Funes, cada una de sus palabras y gestos... El pensar en eso, entorpeció el temor de multiplicar ademanes inútiles.

(Ficciones) #Borges2018




La forma de la espada


La forma de la espada (I)

Inicia describiendo una cicatriz en un rostro. Su nombre no importa, le decían el inglés de La Colorada. El dueño de los campos no quería vender, y el inglés accedió a contar la historia de su cicatriz. En la historia mezclaba constantemente el inglés con el español y el portugués. Era irlandés, de Dungarvan, y pregonaba por la independencia de Irlanda, que para ellos no sólo era el porvenir utópico y el intolerable presente, sino una amarga y cariñosa mitología. Llegó a su grupo un afiliado de Munster: John Vincent Moon. Joven y fofo, estudioso del manual comunista, cuyo materialismo dialéctico le servía para cegar cualquier discusión. Su llegada generó cierta incomodidad. Fueron atacados una noche a punta de tiros, pero lograron escapar. Moon había quedado petrificado pero "el inglés" lo ayudó a escapar. Se resguardaron en un viejo edificio, con un museo y una enorme biblioteca con libros controversiales e incompatibles que de algún modo eran la historia del siglo XIX. Curó las heridas del Moon, quien balbuceó diciendo: "Pero usted se ha arriesgado sensiblemente".

(Ficciones) #Borges2018


La forma de la espada (II)

La narración sigue, posterior a ese primer ataque, cuenta como escuchó a Moon hablar por teléfono, dando indicaciones detalladas del movimiento dentro del edificio de resguardo. Había un traidor. La historia se nubla y se confunde. Recuerda que persiguió al delator por toda la casa y cuando lo alcanzó le marcó el rostro para siempre con una media luna de sangre. 
"Borges: a usted que es un desconocido, le he hecho esta confesión. No me duele tanto su menosprecio".
- ¿Y Moon? Pregunta Borges. 
- ¿Usted no me cree? ¿No ve que llevo escrita en la cara la marca de mi infancia? Le he narrado la historia de este modo para que usted la oyera hasta el fin. Yo he denunciado al hombre que me amparó: Yo soy Vincent Moon. Ahora desprécieme.

(Ficciones) #Borges2018




Tema del traidor y del héroe


Tema del traidor y del héroe (I)

Borges sigue con uno de sus famosos relatos/ensayos donde explica de antemano al lector el desarrollo de la explicación de un argumento que llevaba rato rondando su mente. La locación puede ser cualquiera, el narrador es contemporáneo y la historia cronológicamente se sitúa al promediar o empezar el siglo XIX. Finalmente elige Irlanda, 1824. Ryan es el narrador, bisnieto del heroico, bello y asesinado Fergus Kilpatrick. También era un conspirador y las circunstancias de su muerte son enigmáticas. Ryan le dedicó una biografía del héroe, y descubre que el enigma sobrepasa lo policial. Las hipótesis sobre el asesinato son varias, y juega con las combinaciones. Una carta le advertía no asistir al teatro esa noche por peligro de muerte, así como a Julio César, e inicia los paralelismos con ambos personajes, que parecen revelar una secreta forma del tiempo, donde las cosas se repiten. Laberintos Circulares. Y entre otros documentos se encontró que el héroe, Kilpatrick, presidiendo el cónclave, firmó la sentencia de muerte de un traidor, cuyo nombre había sido borrado. Ryan investiga y descubre el enigma. La entera ciudad, no sólo el teatro, fue un teatro. En el cónclave los conspiradores anuncian la presencia de in traidor. Kilpatrick encomienda la misión a James Nolan. Nolan anuncia que el traidor es el mismo Kilpatrick con pruebas irrefutables. Él firmó su propia sentencia. Debido a la popularidad de Kilpatrick en Irlanda, Nolan concibió un plan para no molestar a nadie, llevar a cabo la misión y proteger a la patria. Kilpatrick colaboró con el plan. El plan tomó escenas de Macbeth y Julio César. Centenares de actores colaboraron. Lo que hicieron quedó plasmados en los libros de historia de Irlanda. Kilpatrick ayudó porque era su redención histórica. Hasta que ocurrió el crimen teatral y milimétricamente planeado. La bala atravesó el pecho del traidor y del héroe. Ryan sospecha que Nolan dejó pistas para que lo descubriese, y comprende que él también hace parte de la trama. Al final resuelve silenciar el descubrimiento. Publica un libro dedicado a la gloria del héroe; también eso, tal vez, estaba previsto.
Magistral. Y con muchos símbolos, críticas y mensajes.

(Ficciones) #Borges2018




La muerte y la brújula


La muerte y la brújula (I)

Borges inicia uno de sus relatos policíacos, presentando a Erik Lonnrot, un detective e investigador de gran perspicacia. Aunque no pude impedir un crimen, a pesar de haberlo previsto. E inicia un repaso de los crímenes ejecutados por tal asesino, al que tampoco pudo descubrir y adivinar su identidad. En ese primer crimen del tetrarca de Galilea, Lonnrot y el comisario Treviranus indagan sobre la escena del crimen, el asesinado y el posible asesino. Encuentran una pista, un mensaje, una frase que alinea la investigación hacia la posible religión o creencia del asesino. Lonrrot se dedicó a estudiar los nombres de Dios para dar con el nombre del asesino, porque según la tradición de la secta de los piadosos, enumera 99 nombres distintos, que para los hebraístas y los Hasidim tenían significados distintos. Sigue con las características del segundo crimen, que tuvo como asesinado a Daniel Simón Azevedo, al que dejaron otro mensaje, nuevamente aludiendo a un número que había sido articulado por tal muerte. Igualmente el tercer crimen, que también dejó otro mensajes, esta vez anunciando que la última de las letras del Nombre había sido articulada. Lonnrot estudió al detalle cada uno de los tres casos, los 3 asesinatos. Y encontró una escandalosa simetría (3 de diciembre, 3 de enero y 3 de febrero). Sintió que se acercaba a algo. "Un compás y una brújula completaron esa brusca intuición". Pronunció la palabra "Tetragrámaton" y le predijo al comisario que el día siguiente tendría a los criminales presos. Porque vendría el cuarto crimen.

(Ficciones) #Borges2018


La muerte y la brújula (II)

La promesa del cuarto asesinato llevó a Lonnrot a una trampa. Red Scharlach, su gran rival se la había puesto, sabiendo que su enemigo intentaría resolver el enigma. Fueron haciendo una recreación de cada uno de los tres asesinatos anteriores, hasta que confiesa que dejó indicios para que él, Erik Lonnrot, el razonador, comprendiera que era cuádruple... Que aún faltaba uno. Que la figura no era un rectángulo sino un rombo. El Tetragrámaton (el nombre de Dios, JHVH) consta de cuatro letras. Dejó todo sobre la mesa, el triángulo equilátero, todo para que uniera las piezas. El último punto del rombo donde lo esperaba la muerte. A Erik Lonnrot, quien pensó por última vez en las muertes simétricas. Le habló a Scharlach de las hipótesis entre las líneas, de la A a la B, y el tercer crimen en la C, y el punto donde se encontraban en D. Distanciados cada puntos entre 8, 4 y 2 kilómetros. Scharlach le prometió que para la próxima vez que lo matara le prometía ese laberinto, que constaba de una sola línea recta y que era invisible, incesante. "Retrocedió unos pasos. Después, muy cuidadosamente, hizo fuego".

(Ficciones) #Borges2018



El milagro secreto


El milagro secreto (I)

"Y Dios lo hizo morir durante cien años y luego lo animó y le dijo:
-¿Cuánto tiempo has estado aquí? 
-Un día o parte de un día, respondió" (Alcorán II, 261)
Borges inicia contando la historia de Jaromir Hladík, un escritor de Praga, autor de obras inconclusas como Los enemigos y de un examen de las indirectas fuentes judías de Jakob Boehme. Jaromir un día soñó con un largo ajedrez. Se soñó dentro de él, y lo personalizó a una historia que contaba el enfrentamiento entre dos familias. Ese era el ajedrez. Y cada miembro una ficha. Lo soñó una noche del 14 de marzo de 1939. El 19, las autoridades recibieron una denuncia y el mismo 19 al atardecer, Jaromir fue arrestado. No pudo levantar ningún cargo: su apellido materno era Jaroslavski, tenía sangre judía, había escrito sobre el tema. Había traducido en 1928, "Sepher Yezirah", y la editorial promocionó exageradamente el nombre del traductor. Fue su sentencia. En la espera, Jaromir imaginaba su muerte, y murió varias veces distintos escenarios. Porque la muerte era segura. Tenía miedo. "Ahora estoy en la noche del 22; mientras dure esta noche (y 6 noches más) soy invulnerable, inmortal". Llegado el temido 28, le llegó al tiempo la imagen de su historia de Los enemigos. Reflexiona sobre su obra, y lo intrascendente que era hasta ese momento. De todo ese pasado quería redimirse con la escritura de Los enemigos. (Hladík preconizaba el verso, porque impide que los espectadores olviden la irrealidad, que es condición del arte).

(Ficciones) #Borges2018


El milagro secreto (II)

Se describe la historia del drama en verso de Jaromir, "Los enemigos", como un relato circular de intrigas, asesinatos y cambios de personalidad. En su celda rezó a Dios en la oscuridad: "Si de algún modo existo, si no soy una de tus repeticiones y erratas, existo como autor de Los enemigos. Para llevar a término ese drama, que puede justificarme y justificarte, requiero un año más". En su peor momento vio la luz de la creatividad y de la esperanza. Soñaba con la trama de su obra, estaba envuelto en ella. Sólo pedía tiempo para terminarla. Pero llegó el día y los soldados lo veían como si ya estuviese muerto. Contra la pared del cuartel, esperó la descarga. El sargento dio la orden... Y el universo físico se detuvo. Todo se paralizó. Se pensó muerto y se asustó. Para comprobar repitió (sin mover los labios) la misteriosa cuarta Égloga de Virgilio. Se durmió y todo el mundo seguía paralizado cuando despertó. "Otro <día> pasó, antes que Hladík entendiera". Dios le había otorgado el año que le había pedido para acabar su obra. "Dios operaba para él un milagro secreto: lo mataría el plomo alemán, en la hora determinada, pero en su mente un año transcurriría entre la orden y la ejecución de la orden". Estaba perplejo, luego aterrado, resignando y finalmente gratificado. En su inmovilidad trabajó en su obra. No trabajó para la posteridad ni para Dios, de quien no conocía gustos literarios. Trabajó para sí mismo, creó, borró, eliminó y deshizo actos. Se acostumbró a la inmovilidad, al patio, al cuartel. Sus personajes cambiaron... Finalmente terminó su drama, no le faltaba resolver sino un solo epíteto. La gota de agua resbaló por su mejilla, y finalmente sintió el impacto que lo derribó. 
Jaromir Hladík murió el 29 de Marzo, a las 9 y 2 minutos de la mañana. 
Borges sigue reescribendo los rostros de la guerra. Magistral juego con el tiempo y el acto de crear.

(Ficciones) #Borges2018




Tres versiones de Judas


Tres versiones de Judas (I)
Presenta inicialmente al personaje de Nils Runenberg, y especula sobre lo que pudo haber hecho dirigiendo otros sitios de importancia histórica. Pero Dios le deparó el siglo XX y la ciudad universitaria de Lund. En ese lugar publicó la primera edición de Kristus och Judas. Borges recuerda que era muy religioso, y el epígrafe de su obra decía: "No una cosa, todas las cosas que la tradición atribuye a Judas Iscariote son falsas". Precedido por De Quincey, quien afirmaba que Judas entregó a Cristo para forzarlo a declarar su divinidad y encender una rebelión contra Roma. La traición de Judas no fue casual sino que fue milimétricamente planeada. 
"El Verbo, cuando fue hecho carne, pasó de la ubicuidad al espacio, de la eternidad a la historia, de la dicha sin límites a la mutación y a la muerte". Se necesitaba un sacrificio, un hombre por todos los hombres. Y Judas Iscariote fue ese hombre. "El Verbo se había rebajado a mortal; Judas, discípulo del Verbo, podía rebajarse a delator y a ser huésped del fuego que no se apaga". Y que Judas refleja de alguna forma a Jesús. De ahí los 30 dineros y el beso; de ahí la muerte voluntaria, para merecer aún más la reprobación. Así dilucidó Nils Runenberg el enigma de Judas. 
Borges sigue el estilo de análisis y reescritura histórica, de personajes, y mezclando reales con ficticios. Al fin y al cabo, Ficciones.

(Ficciones) #Borges2018


Tres versiones de Judas (II)

Todos los teólogos refutaron la teoría de Nils Runenberg sobre Judas. Lo acusaron de ignorante y hereje. Todas las acusaciones afectaron a Nils, quien reescribió el reprobado libro y modificó su doctrina. Admitió que Jesús no necesitaba de otro hombre para redimir a todos los hombres. Y luego como resultado de eso inicia la descripción de otra versión de Judas, en donde Borges se nutre de distintos versículos de la biblia y descripciones de otros apóstoles para acercarse a otra versión de Judas, en donde éste se cree indigno de ser bueno, renuncia a la virtud y busca el infierno. En 1907, Runenberg revisó nuevamente el texto. Pasaron dos años sin entregarlo a la imprenta. En 1909 apareció el libro con prólogo de Erik Erfjord. En esa versión se arisbaba otra versión de Judas, distinta de las anteriores. "Dios totalmente se hizo hombre pero hombre hasta la infamia, hombre hasta la reprobación y el abismo. Para salvarnos, pudo elegir a cualquiera de los destinos que traman la perpleja red de la historia; pudo ser Alejandro o Pitagóras o Rurik o Jesús; eligió un ínfimo destino: fue Judas". 
Los teólogos volvieron a desdeñarlo. Runenberg lo vio esta vez como una milagrosa confirmación. Recordó a todos los héroes bíblicos que habían sufrido del rechazo y ataque de los hombres. 
"Murió de la rotura de un aneurisma, el 1 de marzo de 1912. Los heresiólogos tal vez lo recordarán; agregó el concepto de Hijo, que parecía agotado, las complejidades del mal y del infortunio".

(Ficciones) #Borges2018




El fin

El fin (I)

"Fuera de un personaje - Recabarren - cuya inmovilidad y pasividad sirven de contraste, nada o casi nada es invención mía en el decurso breve de [El fin]; todo lo que hay en él está implícito en un libro famoso y yo he sido el primero en desentrañarlo o, por lo menos, en declararlo."
Eso dice el mismo Borges sobre el relato "El fin" en su prólogo. En este relato vuelve al clásico gaucho de Martín Fierro, como ya lo había hecho antes. Crear personajes nuevos y se basa y recrea en el canto VII de El gaucho Martín Fierro y los cantos 29-30 de La vuelta de Martín Fierro. Borges reimagina y reelabora estas partes del fragmento de la obra de Hernández, y las extiende y explica.
" - Una cosa quiero pedirle antes que nos trabemos. Que en este encuentro ponga todo su coraje y toda su maña, como en aquel otro de hace siete años, cuando mató a mi hermano.
Acaso por primera vez en su diálogo, Martín Fierro oyó el odio. Su sangre lo sintió como un acicate. Se entreveraron y el acero filoso rayó y marcó la cara del negro.
Hay una hora de la tarde en que la llanura está por decir algo; nunca lo dice o tal vez lo dice infinitamente y no lo entendemos, o entendemos pero es intraducible como una música ... Desde su catre, Recabarren vio el fin. Una embestida y el negro reculó, perdió pie amagó un hachazo a la cara y se tendió en una puñalada profunda, que penetró en el vientre. Después vino otra que el pulpero no alcanzó a precisar y Fierro no se levantó. Inmóvil, el negro parecía vigilar su agonía laboriosa. Limpió el facón ensangrentado en el pasto y volvió a las casas con lentitud, sin mirar para atrás. Cumplida su tarea de justiciero, ahora era nadie. Mejor dicho era el otro: no tenía destino sobre la tierra y había matado a un hombre".

(Ficciones) #Borges2018




La Secta del Fénix

La Secta del Fénix (I)

Borges inicia describiendo a la misteriosa Secta del Fénix, que como todas las sectas comparten un secreto. Indaga los orígenes de tal secta, a los hombres del Fénix y hombres del Secreto. Habla de la comparación entre los sectarios con los gitanos, con sus marcadas diferencias, por sus comportamientos y... "Los gitanos configuran un tipo físico y hablan, o hablaban, un idioma secreto; los sectarios se confunden con los demás y la prueba es que no han sufrido persecuciones". Siguen ejemplos y comparaciones con judíos y otras sectas. No los une ni congregan unas escrituras sin una memoria común... Una sola cosa los une: el Secreto. Y tras el Secreto, un rito. Transmitido de generación en generación. Describe los objetos del rito, lo absurdo y hasta lo ridículo del Secreto. Incluso lo ha llegado a profanar, y los sectarios se han sentido incómodos. Ha escuchado el lenguaje inventado con que se comunican y crean símbolos comunes. Ha tenido amigos devotos del Fénix, pero se pregunta por qué no se ha extinguido en el tiempo. Sobrevivido guerras, pruebas, y siempre encuentra fieles. "Alguien no ha vacilado en afirmar que ya es instintivo".
Borges describe las sectas en general, y cualquier parecido con alguna que ya conozcan, es pura coincidencia.

(Ficciones) #Borges2018





Especial: Ficciones



El Sur


El Sur (I)

En su prólogo, el mismo Borges considera “El Sur”, quizás uno de sus mejores cuentos. También es de los más biográficos, y se dice que fue el último que escribió con sus manos antes de quedar ciego. Al inicio, Borges nos presenta a los Dahlmann, cuando el patriarca llegó a Buenos Aires en 1871. En 1939, uno de sus nietos, Juan Dahlmann, es secretario de la Biblioteca Municipal en la calle Córdoba. Juan se sentía profundamente argentino. Su patriotismo es evidente, y recuerda con orgullo a sus ancestros. También recuerda los objetos que lo identificaban, un estuche, una viaje espada, el hábito de estrofas de Martín Fierro, entre otros, que sumados a sus años fomentaron su criollismo. Dahlmann había logrado salvar el casco de una estancia en el Sur, que era de sus ancestros, los Flores. Describe las imágenes, los olores y el paisaje de ese sitio en el Sur, en medio de la llanura. Aunque vivía en la ciudad por trabajo, siempre añoraba regresar a esa casa, a donde iba cada verano. Pero a finales de ese mismo año, algo aconteció en su vida. Encontró un ejemplar de las Mil y una noches, y desesperado por revisarlo no esperó el ascensor y subió por las escaleras, donde algo en la oscuridad rozó su frente. Una mujer lo vio con terror, y se tocó su frente ensangrentada. Fue a su casa, pero no se sentía bien. Finalmente fue al médico. Describe el ritual y la tortuosa examinación en el hospital. También describe la humillación y el odio a sí mismo por la condición de inhabilidad en que estaba. El cirujano le dijo que había estado a punto de morir de una septicemia. Dahlmann lloró, las noches de dolor y miserias físicas no le habían dejado pensar en algo tan abstracto como la muerte.

(Ficciones) #Borges2018


El Sur (II)

Dahlmann sigue reviviendo y recordando el Sur de sus recuerdos, ante la fatal noticia. Recorrió los vagones y la estación del tren. Seguía con la edición de las Mil y una noches recién descubierto, pero la belleza del Sur le hacía a menudo abandonar el libro. La felicidad lo distraía de Shahrazad. “Mañana me despertaré en la estancia”, pensaba y era como si a un tiempo fuera dos hombres: el que avanzaba por el día otoñal y por la geografía de la patria, y el otro, encarcelado en un sanatorio y sujeto a metódicas servidumbres. Y Borges nos da el indicio y la clave del relato. El lector debe decidir y descubrir cuál es el verdadero hombre, porque al mismo tiempo ese hombre se encuentra creando otro mundo, otro relato, otro recuerdo. “Dahlmann pudo sospechar que viajaba al pasado y no sólo al Sur”. Pero los recuerdos lo sacaban de esas vacilaciones. Dahlmann se imagina la muerte, en el escenario perfecto, el de sus recuerdos: una lucha con puñal en mano como los grandes hombres de antaño… como sus antepasados. Sintió un impacto, que se camuflaba bajo la aguja que le clavaban en el sanatorio. Pero él sintió un cuchillo, un puñal. “Sintió que si él, entonces, hubiera podido elegir o soñar su muerte, ésta es la muerte que hubiera elegido o soñado”. “Dahlmann empuña con firmeza el cuchillo, que acaso no sabrá manejar, y sale a la llanura”. 

Fin de Ficciones

(Ficciones) #Borges2018





Alejandro Salgado Baldovino (A.S.B)