martes, 21 de febrero de 2017

Instrumental (James Rhodes)

James Rhodes



Honestamente no conocía nada sobre James Rhodes. Cuando semanas antes de que iniciara el Hay Festival 2017, me acerqué a la programación para hacer mi lista de recomendados, me llamó la atención la presencia de este joven concertista de piano. Y aún más, cuando llego a la librería para adquirir algunos de los libros que me interesaban, y me encuentro con esa bella edición en pasta dura de “Instrumental” de James Rhodes. Me sorprendí, porque pensé que sólo iba a realizar un conversatorio sobre música. Cuando leí la pequeña sinopsis de la contraportada:

“Me violaron a los seis años. 
Me internaron en un psiquiátrico. 
Fui drogadicto y alcohólico. 
Me intenté suicidar cinco veces.
Perdí la custodia de mi hijo.

Pero no voy a hablar de eso.
Voy a hablar de música.
Porque Bach me salvó la vida. 
Y yo amo la vida”. 

Luego de leer eso, ya me encontraba muy interesado en el libro y en la vida de James Rhodes. Empecé a buscar sobre él en internet, a escuchar sus interpretaciones y ver sus vídeos, y a leer su libro… y en el Hay Festival asistí a su conversatorio en la mañana en el Teatro Adolfo Mejía, y luego en la noche a su concierto de piano en el mismo teatro. 

Pero voy a hablar de su libro. Confieso que antes de iniciar a leerlo se me pasó por la cabeza el pensamiento de “otro tipo intentando vender libros con el drama de su vida”, como muchas veces ha pasado… incluso con personas que dramatizan de más sus vivencias. Pero luego de irlo leyendo, verlo en vivo hablar y tocar el piano, mi pensamiento cambió radicalmente. 

Su libro “Instrumental”, es un libro autobiográfico y testimonial, que tiene una estructura muy particular, dividido en 20 capítulos, o 20 temas, como Rhodes los introduce en su libro, ya que cada capítulo lleva el título de una tema de una composición de música clásica y su autor, que son a la vez recomendaciones del autor para los lectores. Y como una especie de banda sonora con que nos invita a degustar su libro, su vida y su historia… al inicio de cada tema/capítulo, Rhodes habla sobre el tema, sobre la historia del compositor, sobre la época, sobre cómo afectó su vida y sobre las virtudes del tema seleccionado. Así como en cada capítulo, el autor inicia hablando de un tema de música clásica, también lo utiliza para comenzar a contar su difícil y dura historia.     

Me ha parecido un libro visceral, la historia es desgarradora y el autor no tiene reparos en detallar sin censuras los acontecimientos, el dolor que padeció desde niño por los abusos sexuales, y especialmente, las consecuencias irreparables que eso representó para el resto de su vida. Se muestra como un ser humano al desnudo, adolorido, sobreviviente, con sus virtudes y múltiples defectos, que deja ver en su misma narración. Su cinismo, su egocentrismo, su humor negro, y como un ser atormentado con miedos e inseguridades. Pero a la vez, es un libro bello, porque como menciona el autor casi al final del libro, citando una frase de Schumann: “Mandar luz a la oscuridad del corazón de los hombres: ése es el deber del artista”. Es esperanzador ver como Rhodes vio en la música clásica y en el arte una razón para mantenerse con vida. Y es lo mismo que él intenta hacer con sus propias interpretaciones y su pasión por el piano y la música clásica: devolver a la música clásica a sus mismos orígenes, el pueblo. La gente del común que con el tiempo se ha visto relegada al asumir que ese tipo de música es para cierta elite. Por eso Rhodes es un concertista de piano poco convencional, no se viste de etiqueta en sus conciertos, interactúa con el público antes de tocar cada pieza, así como hace en el libro, entre otros detalles. 

Ha sido una experiencia gratificante leer su libro mientras escucho los temas que él recomienda. Deleitarnos con la belleza de cada pieza, mientras leo sus terribles relatos, sus huellas y sus demonios por la temprana perdida de la infancia. Pero este libro, es al tiempo, uno de los mecanismos del autor para superar sus traumas, una larga misiva dirigida a su violador, para demostrarle que a pesar de que destruyó toda su vida, y quizás nunca se pueda librar de algunas cosas, que no ha ganado. Que él se ha ido superando y se va a sobreponer a sí mismo.   

Muy recomendado, para conocer a Rhodes, su dura historia, su arte, su espíritu de superación y su pedagogía en introducir a la música clásica, los compositores y sus historias. 


Algunos vídeos de James Rhodes:

James Rhodes interpretando “Chacona” de J S Bach arr. F Busoni 


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